Brujo del mundo de magos - Capítulo 869
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869: Capítulo 869 – Acción 869: Capítulo 869 – Acción Editor: Nyoi-Bo Studio Leylin miró su reflejo en el espejo, satisfecho con su nueva apariencia.
Originalmente, se veía como un occidental del Mundo de los Dioses, con un brillante cabello rubio dorado y ojos azul claro.
Sin embargo, ahora estaba teñido de negro y sus ojos eran oscuros con una esclerótica color rojo sangre.
Su nueva apariencia rezumaba un aura malvada infinita.
Dudo que alguien me asocie con el joven maestro de la Familia Faulen ahora.
Leylin se colocó una máscara plateada siniestra y desapareció en la oscuridad.
Lógicamente, un cambio de apariencia no sería suficiente, por lo que, cuando Leylin reapareció, todo su cuerpo parecía haber atravesado una transformación aún más fuerte y aterradora.
Se veía como alguien envuelto en misterios; una energía siniestra rodeaba su cuerpo con un rastro cautivador del poder de las leyes.
Una vez que toda la energía brillante se fusionó en su cuerpo, Leylin comenzó a parecerse totalmente a un diablo que había ascendido del infierno.
Incluso el aura de su alma había cambiado.
Su cuerpo emanaba ondas de una sensación de poder y peligro y el espacio a su alrededor parecía plegarse sobre sí mismo, como si todo estuviera siendo devorado.
¡Eso era divinidad!
¡Sólo un poder divino podría lograr eso!
¡Leylin se había convertido en un ser divino que comprendía algo del poder en el reino de la devoración!
Esta imitación no está para nada mal.
Leylin observó su nuevo ser y asintió satisfecho.
Su entendimiento de la ley devoradora ya había llegado a la cima.
Sólo podría ascender y convertirse en un Mago de rango 7 una vez que adquiriera la fuerza divina y la divinidad de Belcebú.
En el Mundo de los Dioses, eso sería considerado como convertirse en una deidad.
Su entendimiento de la ley no desaparecería con la reencarnación.
Aunque era difícil crear la divinidad a partir de la nada, para el Chip de I.A.
continuaba siendo extremadamente sencillo imitar el aura y la apariencia de un ser divino con el poder de la devoración.
Definitivamente no puedo ascender a una deidad únicamente en el dominio de la devoración.
Aunque lo haga, me temo que me enviarían directamente al infierno y, aunque iré allí al final, no pueden arrojarme allí tan fácilmente…
También había otra ventaja en su ser de ese momento.
Los seres divinos eran prácticamente inmunes a los hechizos de predicciones y Leylin, un invitado de otro mundo, obviamente también lo era.
Sería una completa broma si alguien intentaba obtener más información sobre él a través de las predicciones.
El espectáculo ha comenzado.
Leylin enfocó su mirada en la luna brillante; luego, su silueta se volvió borrosa y desapareció en la oscuridad.
Leylin había devorado la mayor parte del alma verdadera y la divinidad de Belcebú, junto con cien mil años de recuerdos como diablo.
Por esa razón, todos sus seguidores no eran más que seres infelices para él.
Todo había sido guardado en el Chip de I.A., desde los métodos de Belcebú para comunicarse con ellos, sus hábitos y tendencias, hasta una lista de los obispos y demonios en las distintas regiones del plano material principal.
Los devotos a Belcebú no podían esconderse de Leylin, por lo que él ya había hecho sus planes luego de caminar tranquilamente por el castillo.
La encarnación divinizada de Leylin llegó frente a un edificio inmenso.
Había dos guardias cumpliendo con lealtad su trabajo, asegurándose de que la entrada fuera segura.
Hasta los oficiales de seguridad cayeron en los ataques, sin dudas podrían realizar el sacrificio de sangre de toda una ciudad tan desvergonzadamente…
Pensó Leylin, que colocó ambas manos detrás de la espalda y se pavoneó hacia el interior de la mansión.
En el momento en que puso un pie en el lugar, no pudo evitar inhalar profundamente el aura malvada en el interior.
Le habría resultado completamente imposible percibir las ondulaciones del alma de forma tan precisa de no haber sido por la divinidad que su cuerpo poseía en ese momento.
Las fuerzas malignas continuaron rodeando a Leylin y haciendo que su resplandor divino fuera aún más brillante.
Parecía estar convirtiendo sus pretensiones en realidad.
—¡Ojo de lo Divino!
A través de sus poderes divinos imitados, Leylin pudo usar algo similar a la magia para volverse invisible a la estricta seguridad.
Una vez que entró, siguió sus instintos hasta un pasadizo claramente oculto detrás de un jardín de rocas.
—El hedor a sangre humana…
Y el aura de los diablos de rango bajo…
—Leylin olfateó, pero no pensó continuar bajando.
—¿Quién anda ahí?
Su movimiento había alertado a un vigilante cercano, pero este bajó intencionalmente la voz, como si no quisiera magnificar la situación.
Sin embargo, en la oscuridad, un grupo de seres de otro mundo ya había comenzado a avanzar a tientas hacia Leylin con la clara intención de efectuar un ataque sorpresa.
Sin embargo, cuando él vio de cerca a aquellas criaturas, no supo si reír o llorar.
—¿En esto confías?
¿Sacerdotes diabólicos como estos?
¿Es un insulto?
Él ya había visto quién era su atacante gracias su visión nocturna.
Era una combinación de partes de un cadáver humano gravemente dañado.
Parecía una bola de carne inmensa.
Aquel diablo inferior era del grado más bajo, como así también la carne de cañón más común en el noveno nivel del infierno.
El Chip de I.A.
le envió los datos de la criatura: [Diablo inferior.
Fuerza: 3.
Agilidad: 1.
Vitalidad: 5.
Espíritu: 0.1.
Descripción: Es una criatura mágica común del infierno.
Normalmente son una reencarnación de humanos deshonestos.
Su coeficiente intelectual es el de un humano retardado y los diablos de alto rango los controlan fácilmente.
Características: 1- Inmunidad al Fuego, Inmunidad al Veneno.
2- Resistencia al Frío.
3- Ataque Ácido.] —Maldición, ¡hormigas patéticas!
—exclamó Leylin con frialdad en el lenguaje de los diablos del infierno.
En un instante, aquellos pobres seres diabólicos quedaron completamente indefensos ante Leylin, que era casi tan bueno como un Archidiablo.
Inmediatamente quedaron bajo su control, lo que dejó estupefactos a los vigilantes.
—¿Quié-quién eres exactamente?
—No estás calificado para saber eso.
Ellos no se atrevieron a responder siquiera cuando Leylin continuó avanzando.
Lógicamente, quizás se debía a que percibían las cualidades intrínsecas de un diablo en su interior.
Luego de empujar una puerta cubierta de maldiciones de sangre fresca, apareció una habitación que parecía un comedor.
Había una carne fresca y humeante sobre la larga mesa y muchos devotos alzaron sus cabezas para observar a Leylin, un invitado inesperado e indeseado.
En su asombro, olvidaron incluso limpiar los restos de sangre de los costados de sus labios.
—¿Qué está pasando?
Sybar, ¿por qué dejaste que entrara un intruso?
—el noble regordete sentado justo en el medio sonaba descontento y mostraba una expresión resentida.
—El banquete sangriento.
¿No es otra de las ceremonias favoritas de belcebú?
—pensó Leylin, que reconoció la ceremonia que se estaba llevando a cabo—.
Todos ustedes, gusanos, ¿no se dan cuenta?
La voz de Leylin era baja pero poderosa y explotaba con la dignidad de una deidad.
—¡Es-es la fuerza divina de nuestro Señor!
—gritó un sacerdote diabólico sorprendido, que se arrodilló ante Leylin, y todos los que estaban en la habitación lo imitaron de repente—.
Mi Señor, no ha contactado a sus seguidores en 20 años…
—los ojos del sacerdote se llenaron de lágrimas.
—¡He recibido el obsequio de nuestro Señor y me he convertido en su Elegido y sustituto para guiarlos!
¿Alguna objeción?
—anunció Leylin sin rodeos.
Fingir ser el Elegido de belcebú y un ser divino le permitiría a Leylin tomar el control de todos sus seguidores, como así también de su red de sacerdotes en el mundo material principal.
Ese era su objetivo.
Había desarrollado celos por lo que cien mil años de operaciones de un Archidiablo habían formado.
Además, ya tenía la Placa de Manderhawke.
—¡Ninguna en lo absoluto!
El sacerdote fue el primero en mostrar su lealtad a Leylin arrodillándose y besando sus botas.
—Espera un momento, aunque nuestro Señor lo haya favorecido y haya adquirido divinidad, ¿qué le da el derecho de tomar completamente el control sobre nosotros?
—un miembro de la realeza dio su opinión alzando la voz en la multitud, ya que sentía que estaban afectando sus intereses, pero, poco después, fue silenciado.
Una espada carmesí atravesó su garganta en menos de un segundo y el escalofriante poder devorador lo absorbió hasta dejarlo seco en un instante.
Muchos inhalaron profundamente y otros gritaron sorprendidos: —¡La Daga de Sangre Diabólica!
—¿Alguna otra objeción?
La espada regresó a la mano de Leylin mientras el cadáver del miembro de la realeza se convertía en polvo.
Como respuesta, Leylin obtuvo las miradas respetuosas de casi todos los que estaban allí.
Como los seguidores de belcebú, definitivamente sabían lo que podía hacer la Daga de Sangre Diabólica.
Se debía sacrificar los cuerpos de más de diez mil humanos y sacerdotes de alto rango para recibir un arma tan aterradora.
Era necesario probar la fuerza propia para completar la ceremonia sacrificial y sobrevivir durante tanto tiempo, y la Daga de Sangre Diabólica confirmaba la fuerza de Leylin.
—Estimado Señor, ¡le juramos nuestra lealtad!
—recitaron muchos seguidores.
—¡Muy bien!
Nuestro Señor se encuentra herido y necesita tiempo para recuperarse.
Mi misión es actuar en representación de su consciente y unir a todas las iglesias del mundo material principal para que nuestro Señor recupere su salud con suficiente fe y fieles —dijo Leylin sin entusiasmo.
—Entiendo…
La mayoría de ellos ya había sospechado que belcebú estaba herido, pero, en ese momento, ya era demasiado tarde para que le dieran la espalda a Leylin.
—Ahora, daré la primera misión.
Un grupo de paladines se dirige a nosotros y necesitaré su ayuda.
Con su divinidad era un Elegido de la iglesia, ¡algunas veces incluso podría sobrepasar la autoridad del jefe de la iglesia!
Luego de confirmar su identidad, Leylin le asignó un rol específico a cada seguidor y les ordenó que demoraran a esos paladines.
Los fieles no eran rivales para ellos, pero eran expertos en planes para ganar tiempo, como así también en estrategias e intriga.
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