Brujo del mundo de magos - Capítulo 890
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890: Capítulo 890 – La Despedida 890: Capítulo 890 – La Despedida Editor: Nyoi-Bo Studio Cuando llegó el momento de irse, Leylin habló con el genio de la administración de la bóveda de los Brujos.
—Genio de la torre, deseo intercambiar puntos de contribución por “Una Breve Introducción a los Cuatro Grandes Elementos” y por “Exploración del Mundo Cósmico” de Gandalf.
[Señor Leylin, ahora tiene un total de 580 puntos de contribución.
El intercambio por estos dos recursos mágicos requerirá 80 puntos de contribución.
¿Desea continuar?] —preguntó el genio de la torre.
—¡Sí!
—Leylin tocó el emblema en su pecho.
Con algunas pruebas secretas, pudo sentir que el genio de la torre se comunicaba con la información en su emblema y la había actualizado.
Pronto descontó el número correcto de puntos de contribución.
¡Bum!
¡Bum!
Dos estatuas de tierra se acercaron con algunas bolas de cristal con información en su interior.
La voz del genio de la torre se oyó nuevamente: [Por favor, tenga en cuenta: la información está destinada únicamente para los Brujos.
No se debe mostrar a los forasteros o será castigado por los encargados del palacio.] Leylin ya sabía acerca de esa regla, por lo que se encogió de hombros, tomó las dos bolas de cristal y salió del gremio.
Los Brujos normales sólo pueden leer la información en los dos primeros niveles e incluso hay algunas restricciones.
Mis permisos ya son los más altos que todos los forasteros pueden obtener…
Leylin suspiró por dentro.
Fuera lo que fuera, aún era un extranjero que se había alistado hacía menos de un año y sólo era un Brujo de rango medio.
Aunque tenía algo de reputación como genio, no sería nada antes de que aumentara completamente su poder.
Toda la investigación y los procedimientos que se pueden leer libremente en la bóveda de los Brujos se han almacenado en el Chip de I.A.
Necesito gastar puntos de contribución para el resto…
Hasta que no se convirtiera en Leyenda, no podía acceder a la bóveda de forma gratuita.
Sólo podía usar sus puntos de contribución acumulados para obtener lentamente la información sobre las disciplinas que quería.
Si no hubieran estado en guerra, habría sido un delirio querer obtener toda la información que deseaba con sus medios actuales.
Sin embargo, las cosas eran diferentes en ese momento.
Los ojos de Leylin brillaron con frialdad: —Pronto…
La sombra de la guerra pronto estará sobre nosotros…
La llegada de la guerra no era un secreto.
Las personas inteligentes como Leylin sabían que iba a suceder desde mucho tiempo antes y, en ese momento, incluso los oficiales más jóvenes como Aulen lo habían descubierto.
La evidencia más obvia era la notoria disminución en el número de aprendices de Brujos y Brujos oficiales que llegaban a Luna Plateada.
Incluso se había reducido la multitud en las calles.
Los guardias de la ciudad se movilizaban más a menudo e incluso estaban reclutando abiertamente.
Por supuesto, aquellos que se unieran en ese momento no tendrían el estupendo trato que Leylin había recibido.
Con su propia visión y la ventaja de su información, Leylin había aprovechado al máximo esa última oportunidad para alistarse.
Ahora, si tenía suerte, podría ser reclutado para los rangos medios.
Sin embargo, obviamente eso no era lo que Leylin necesitaba.
¿Qué significaba eso para él?
Lo que necesitaba era obtener logros; al obtener más y más puntos de contribución y difundir su fama, podría elevarse directamente al círculo central de la Ciudad de Luna Plateada.
Sus acciones serían obstaculizadas por los miembros conservadores obstinados, por lo que era necesario seguir por el camino menos transitado.
—Tiff lo está haciendo bien en este momento, ha reunido algo de poder que puedo utilizar…
—Leylin continuó planeando.
—¡Madre mía!
¿No es nuestro genio forastero del sur, el Brujo Leylin de rango medio?
—esa voz peculiar y el sarcasmo al mencionar el título de Leylin lo hicieron saber quién era de inmediato.
—¡Comandante Cassley!
—aunque estaba molesto por adentro, Leylin enderezó el pecho y saludó.
—¡Ajá!
Oí que lo hiciste bien esta vez y salvaste a Aulen y a los demás de un grupo de semicriaturas.
No está mal…
—de pie frente a él había un oficial joven.
Sus orejas eran ligeramente puntiagudas y tenía la piel blanca por su herencia de elfo.
Su apariencia ocultaba su edad real.
¡Era un verdadero Brujo de alto rango!
Además de eso, era un superior entre los guardias de la ciudad y Leylin tenía que tratarlo con respeto.
Obviamente, sabía que en el instante en que pareciera irrespetuoso, las cosas se le dificultarían enormemente.
Por lo tanto, todas sus acciones siguieron estrictamente el protocolo en el ejército sin errores.
Al ver la demostración de Leylin, Cassley mostró una mirada sombría en sus ojos e incluso un poco de miedo reprimido.
—Escuché que tu próxima misión es una expedición disciplinaria.
Trabaja duro.
Una vez que expandamos el ejército, será una oportunidad para ustedes, los jóvenes.
Luego de recibir el apoyo del oficial, Leylin se apartó del camino y se quedó a un lado de la carretera.
Sólo después de que el comandante desapareció del Gremio de Brujos continuó avanzando y suspiró aliviado.
Incluso un mundo con poderes extraordinarios era similar a las sociedades humanas comunes, con facciones y luchas de poder.
Los logros de Leylin que se adelantaban a su edad ya habían provocado el descontento de muchas personas.
Con los rápidos ascensos, sus puntos de contribución cada vez mayores y la difusión de su nombre, ese descontento había llegado al límite.
Con el objetivo de obtener más oportunidades, Leylin tomó la iniciativa y entró en la facción de Aulen, confiando así en la persona importante que la respaldaba.
No había otra manera.
Si deseaba escalar posiciones, su propia fuerza estaba lejos de ser suficiente.
Era necesario conseguir el respaldo de otras facciones.
Sin ningún apoyo, era sólo una cuestión de tiempo antes de ser eliminado.
Aunque consideraba que eso estaba por debajo de él, al carecer de fuerza, Leylin sólo podía seguir las reglas.
En ese caso, ¿había una mejor facción que la de su propia superiora inmediata?
Al contar con Aulen y el poder que la respaldaba, Leylin había podido sobrevivir hasta ese momento.
Sin embargo, eso también lo había llevado a ofender a las demás facciones.
El Brujode alto rango Cassley, por ejemplo, era obviamente de otra facción.
Leylin y Aulen se habían vuelto molestias para él hacía mucho tiempo.
Por supuesto, con Alessandro y los ancianos cerca, esa competencia continuaba siendo positiva.
Nadie se atrevía a hacer un movimiento en público.
Por lo tanto, ya que Leylin se había presentado perfectamente, Cassley no pudo encontrar una excusa para reprenderlo.
Parece que va a causarle problemas a nuestro equipo en la próxima misión…
murmuró Leylin para sí mismo.
Aquel trato aún estaba dentro del alcance de las reglas y su respaldo también debía haber hecho algo.
Pero él está tomando la iniciativa para dificultarnos las cosas y no tiene miedo de hablarme sobre los peligros de la misión.
¿Eso significa que están absolutamente preparados?
La expresión de Leylin era sombría.
Esa acción suya implicaba de un 60% a un 70% de confianza.
Por supuesto, Leylin ya estaba acostumbrado a ocultar su fuerza.
Un plan basado en su fuerza superficial no daría cuenta de su verdadero poder.
Sólo eso podría llevar a Cassley a perder todo aquello con lo que contaba.
Es una buena idea discutir esto con Aulen lo antes posible y ver si el superior detrás de ella puede ayudarnos…Leylin tenía la sensación de que se trataba de una confrontación entre las dos organizaciones y su equipo había quedado involucrado casualmente.
Las dos partes habían descubierto hacía mucho tiempo la inminente batalla y estaban haciendo todo lo posible para reprimir a sus oponentes y reunir más fuerza.
El hecho de que lo empujaran al frente de la situación para convertirse en la vanguardia significaba que las cosas se habían vuelto muy peligrosas.
Como los vasallos, obviamente serían atacados con todas sus fuerzas.
¡Pero el peligro también es una oportunidad!Leylin rio tristemente para sí mismo.
Mientras podamos superar esto, las recompensas no serán escasas.
¿De qué otra manera podría ser justo?
Leylin nunca sintió temor por el peligro.
—¡Leylin!
¡Ey, ey!
¡Aquí estoy!
—la tierna voz de la joven atrajo el interés de muchas personas e hizo que se detuvieran y observaran.
Sin embargo, eso no pareció afectar en lo más mínimo a la persona a la que habían llamado incluso agitando los brazos.
—¿Finalmente está aquí?
—la sensación de la marca del diablo ya le había informado a Leylin la identidad de esa persona.
Levantó la vista y se acercó a la mujer caballero: —¡Cuánto tiempo sin verte!
—¡Cuánto tiempo sin verte, Leylin!
—Rafiniya aún tenía el atuendo de mujer caballero, pero había algunos sirvientes guiando a su caballo.
Parecía que ella había madurado bastante en esos dos años y había crecido unos centímetros más.
Sus poderosos y exuberantes muslos detuvieron inmediatamente el paso de los transeúntes.
No era algo agradable ser observado de esa forma, así que Leylin se llevó a Rafiniya.
—¡Eres un Brujo!
Lo sabía, ¡me estuviste engañando todo este tiempo!
Además, ¡tu nombre es Leylin, no Ley!
—exclamó Rafiniya molesta; su personalidad seguía siendo la misma que antes.
—Ja, ja…
¡eso fue todo un disfraz en el pasado!
—luego de haber sido descubierto, Leylin ni siquiera se sonrojó—.
Por cierto, ¿por qué estás aquí?
Había una gran distancia entre el norte y el oeste.
Leylin había llegado a Luna Plateada antes que Rafiniya, pero el hecho de que ella realmente hubiera llegado allí lo había sorprendido un poco.
—Estoy viajando por distintos lugares y escuché rumores de que aquí ocurrirá una guerra.
Vine porque tú estabas aquí también —respondió Rafiniya seriamente—.
Como mujer caballero, ¡mi sueño es conservar la justicia y proteger la paz de Luna Plateada!
—Lo sabía…
—Leylin masajeó su sien.
Sólo las jovencitas tontas como Rafiniya correrían a los campos de batalla cuando no había beneficios.
Luego, miró a los sirvientes detrás de ella, con los ojos llenos de lástima—.
Debe ser agotador tener una jefa como ella.
Al escuchar eso, los sirvientes detrás de Rafiniya asintieron vigorosamente, pero cuando Rafiniya volteó, sus expresiones cambiaron de inmediato y se mostraron indignados.
—¡La lucha por una carrera de rectitud es todo por lo que vivo!
—exclamó Rafiniya.
—Los métodos de la señorita son correctos.
¡La apoyamos con todo corazón!
—¿Qué te parece?
¡Tantas personas están apoyando mis sueños!
La Ciudad de Luna Plateada seguro ganará esta vez, ¡y los orcos malignos seguro perderán!
—Rafiniya levantó la cabeza con orgullo.
—Sí, sí.
¿Te uniste a la guardia de la ciudad?
—preguntó Leylin sin rodeos.
—Aún no.
¡Vine a verte apenas llegué!
—Rafiniya respondió con la verdad.
—¡Bien!
Entonces te presentaré a la gente.
¿Qué te parece unirte a mi equipo?
—sugirió Leylin.
Con la autoridad de Aulen, incorporar a una nueva recluta a su equipo no era un problema.
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