BUSCANDO LA PAZ QUE TANTO ANHELO - Capítulo 10
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- Capítulo 10 - 10 Encuentro fortuito
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10: Encuentro fortuito 10: Encuentro fortuito Esa misma noche, en un bar dentro del pueblo de Ravemeat, el tiempo transcurría sin problemas, el sonido alegre de la música del lugar inundaba el ambiente, hombres bebiendo y brindando por la caza del día, hermosas meseras que con sus sonrisas iluminaban el lugar.
En una mesa al fondo del lugar había un hombre solitario, aquel que con su armadura resaltaba dentro del lugar.
Quien parecía ser un caballero, estaba sentado sin decir ninguna palabra.
Ninguna de las chicas se acercaba a preguntarle qué es lo que pediría por el aura misteriosa y aterradora que dejaba caer, sin embargo, una de ellas tomo el valor de acercarse.
—Buenas noches señor ¿Qué es lo que desea pedir?
—Pregunto amablemente y con una sonrisa de lado a lado.
El volteo su cabeza resonando el metal de su casco.
—Buenas noches, me puede traer una cerveza por favor.
—le respondió, demostrando su educación y amabilidad ante ella.
Manteniendo su sonrisa fue por la cerveza.
El volvió a girar la cabeza, en el momento que lo hizo vio que frente a él se encontraba un hombre delgado, tenía un cabello descuidado, una barba a media cortar y mostraba una sonrisa cómica con los ojos cerrados.
—Es muy linda verdad…— Dijo mientras la veía irse— Se llama Beatriz, tiene 23 años y sus padres son ganaderos.
En el momento que dejo de hablar ambos quedaron viéndose fijamente, un silencio incomodo lleno el ambiente hasta que.
—Vamos Kael yo sé que también piensas que es linda—Sonriendo mientras trataba de sacarle una respuesta a su comentario.
Ella llego de vuelta con la cerveza en una jarra de madera.
—Aquí este señor, disculpe la espera—Sonriendo con los ojos cerrados.
Kael agradeció rápidamente antes de tomar la cerveza, Beatriz se percató de que había otro hombre en su mesa y le pregunto si también pediría algo.
—Si como no preciosa, quisiera la opción que me lleve a una vida contigo…—Con una mirada seductora y una sonrisa galante trataba de ganarse su corazón.
Ella lo miro aun sonriente, pero no brillante como antes, era una mirada fría y asesina disfrazada de sonrisa— Lo siento esa opción no está en el menú, pero si deseas puedo traerte una cerveza—Él se quedó con la cara incomoda y frustrada respondiendo que elegirá la cerveza.
Kael hablo rápidamente, dirigiéndose a ella.
—Disculpe las palabras de mi compañero, quedo impresionado por ver una chica tan hermosa como tú.
Su reacción fue diferente, su mirada volvió a brillar y su rostro quedó sonrojado por sus palabras, avergonzada toco su rostro.
—Ah…Ahh… ¿Linda yo?…
—Mientras desvía la mirada—gracias por esas lindas palabras, en un momento traeré su cerveza.
Se fue aun con el rostro enrojecido y con su mirada más viva que nunca.
Su compañero quedo impactado por la situación, aun no comprendía como lo había logrado.
—¡Es la armadura!
¿no es así?
—Dijo dolido y casi llorando— Maldición sabes cuanto me costó decirle eso, aun así, tu vienes y la conquistas antes, maldito viejo búscate a alguien de tu edad…—enojado apuntaba a Kael con su mano.
Kael ignorándolo alzo un poco su casco para tomar su cerveza, aun sin quitárselo.
—AHHHH, me ignoras, que clase de amigo hace eso maldito viejo.
Al terminar su cerveza golpeo la mesa con el jarrón de madera.
—Escucha Rook, si tienes tiempo para investigar a las chicas de este pueblo espero que tengas la información que te pedí y por la cual me estas cobrando de más— Con un tono serio y una voz firme.
Rook solo cerro los ojos y cruzo los brazos.
—Tranquilo solo es una broma no debes de ponerte así Kael—Sacando de nuevo su sonrisa — tengo lo que buscabas.
Kael se acercó a él para escucharlo.
—¿Has escuchado del incidente de Melt Iron?
— Kael no dijo ninguna palabra—Bien supondré que no y no muchos lo saben.
—Al hombre que buscas estuvo metido en ese incidente, al parecer se infiltro en una reunión de nobles y ataco a uno de ellos mientras iba con su nieta, eso no es todo, sino que su esposa resulto ser una elfa, inclusive ambos concibieron un hijo y los tres fueron ejecutados en su hogar por los crímenes que cometieron.
De pronto Beatriz volvió con la cerveza, se acercó a ellos y Rook agradeció tratando de volver a coquetearlo, sin embargo, no funciono así que solo tomó la cerveza enojado.
—Aún no sé cómo lo haces Kael—toma la cerveza — sigo pensando que es la armadura, conseguiría una, pero sabes….
No es mi estilo— mientras toma su cerveza.
Kael le dice que no se distraiga y que siga hablando.
—Entiendo, entiendo tranquilo….
Escucha todo lo que te dije será la declaración oficial que darán al pueblo, sin embargo, hasta donde se la única que murió allí es la madre, y no fue ejecutada por unos simples magos…Los que la mataron fueron asesinos de una organización que opera en las sombras, se hacen llamar Penumbra.
Tienen una gran cantidad de magos y están por todo el reino, incluso sé que ellos están detrás de los incidentes en la reunión de nobles.
De pronto la mirada de Rook decayó.
—Deberías de tener cuidado, el contacto que tenía no pudo darme más información.
Kael trato de negociarlo, ofreció una mayor cantidad de dinero para saber todo lo que necesitaba.
Rook negó con la cabeza.
—No se trata de dinero, ahora mismo el hombre que me brindo la información está muerto—mostrando una mirada sombría—Lo encontraron sin vida en su casa, no había heridas, ni rastros de veneno, al parecer su cerebro estaba calcinado, como si se hubiera recibido una carga de energía directamente ahí.
Kael se mantuvo callado, por como lo describió parecía ser un amigo cercano.
—Lo siento, por la muerte de tu amigo.
Rook solo evito el tema diciéndole que no se preocupe, no lo conocía tanto como para considerarlo su amigo, pero si le daba miedo el hecho de que pudieran haberle sacado información sobre él y lo que hace.
Sintiéndose un poco más tranquilo por su respuesta le pregunto por el niño y su padre.
—Hasta donde se deben seguir con vida, pero será cuestión de tiempo para que los encuentren……Kael te sugiero que te alejes y te olvides de ellos, no sé qué relación tendrán, pero Penumbra es demasiado fuerte.
—Incluso te pediría que te vayas a otro reino lo más rápido que puedas.
Kael quería saber a qué se refería realmente, hasta donde llegaba el poder de dicha organización.
—Ya te dije, están en todo el reino, hay nobles que trabajan con ellos y por cómo van las cosas, lo más seguro es que ellos serán la caída de Édranor.
Esas últimas palabras helaron su sangre, hasta qué punto habían llegado como para que Rook dijera algo de tal magnitud, aun mas que le pasaría a la gente del reino, Estas personas siguen viviendo sin saber lo que se avecinaba, ¿Quién los protegería?
Los magos de este reino solo ven por sí mismos, y los pocos que pudieran ayudar serian inútiles antes este peligro.
—¡¿QUE DEBO DE HACER?!
—pensaba una y otra vez.
—Rook, dijiste que el padre y su hijo aun podrían estar vivo ¿verdad?
—manteniendo la calma, aun buscando la respuesta a su pregunta.
Rook soltó un suspiro con los ojos cerrados, rápidamente su mirada cambio a su sonrisa confiada de siempre.
—Entiendo que no me harás caso, la probabilidad de que sigan vivos es de un 50%, si su padre es tan hábil como dices.
Puede que se encuentren en algún pueblo cercano, incluso aquí.
Kael aun con las esperanzas de encontrarlos, estaba a punto de irse hasta que un aldeano entro golpeando fuertemente la puerta, al llegar se detuvo a tomar aliento, mientras trataba de respirar hablaba sobre un incendio.
—Por…favor……ah…Necesitamos ayuda….
Una de las camareras se acercó a ayudarlo, hizo que sentara dándole un vaso con agua para calmarse y pudiera tomar un respiro.
Aquel hombre se terminó el vaso con agua y pudo contar el motivo de su llegada.
—¡Necesitamos ayuda!
La casa de Bram exploto, aún no sabemos cómo, pero las llamas están expandiéndose a las otras casas……había… había unos tipos usando unas túnicas negras y estaban enmascarados….
No sé si ellos fueron los causantes, pero se estaba llevándose a un niño con ellos.
Las personas dentro del bar con miedo, pero a la vez impotentes, imaginaron que fueron magos lo que lo iniciaron, aun así, no podrían hacer nada.
Aun así, la mayoría se preparaba para ayudar a extinguir las llamas.
Kael al escuchar lo que dijo sobre aquellos tipos enmascarados miro a Rook rápidamente.
—Así que ya están aquí….
tengo que irme y tu Kael ¿qué harás?
—Kael se levantó dejando una bolsa en la mesa para Rook, diciéndole— Seguiremos en contacto— mientras se iba.
Rook revisó la bolsa y vio una gran cantidad de dinero en ella, más de lo que habían quedado.
—Como siempre un buen cliente y lo mejor de todo es que deja propina…— mientras pagaba la cuenta antes de irse.
………….
Con la luz de la luna iluminando la escena, Vass mantenía su postura confiada y segura, sentía que todo terminaría como lo pensó.
No había nadie que pudiera entrometerse, por lo que decidió preguntarla Fhin algo que le causaba mucha curiosidad.
—Oye enano hay algo que me causa mucha curiosidad —mientras lo miraba fijamente aun sentado en aquel tronco seco en medio de las praderas.
—¿Qué le sucedió a tu padre?
El silencio inundo la escena, aun con la cabeza apegada al suelo, Fhin no dio ninguna respuesta a su pregunta.
Vass se quedó mirándolo un momento, para él su silencio dijo muchas cosas y entendió que fue lo que había pasado —Entiendo—cruzando sus dedos y apoyándose en sus rodillas —Supongo que Norman también está muerto — mostrando una mirada agridulce — Que idiota, le dije que no se confiara, pero bueno tampoco es que me entristezca.
Era un tipo impulsivo y maniático, trabajar con él era un dolor de cabeza…… —Y lo de tu padre es una lástima…Hubiera querido matarlo yo mismo —Su mirada cambia drásticamente, mostrando ojos llenos de ira y tensando su rostro empieza a hablar de lo que le paso — Hubiera querido verlo al menos unos momentos antes de su muerte, para devolverle el favor de cortarme el brazo.
Fhin aun manteniendo su silencio sin dar ninguna respuesta, en su mente solo estaba el deseo de escapar y terminar con la vida de sus captores.
Vass continúo hablando.
—Bueno al menos si pude recuperarlo, sin duda la magia de curación mejora cada día, sin embargo, el que tu padre te llevara y terminara perdiéndote me costó el ojo….
Fhin soltó un pequeño ruido, era una débil y sutil carcajada.
—Me alegra que te cause gracia, solo recuerda algo.
Mi jefe no es una persona a la cual puedes fallarle ni una sola vez, si sucede terminaras como yo.
Así que te sugiero que cuando lleguemos no hagas nada estúpido.
Después de unos segundo Fhin respondió.
—Y si no quiero ¿Qué?
— Alzando la mirada aun manteniendo esos ojos encendidos en llamas por su ira acumulada.
Vass rio unos momentos ante su respuesta.
—Así que te dignaste a hablar, pensé que te habías mordido la lengua — Con un tono sarcástico y cómico, pero rápidamente su rostro toma una mirada sombría y su tono se vuelve serio y apagado— Escúchame, hazlo enojar y te prometo que lo lamentaras.
Fhin rio ignorando la situación en la que se encontraba.
—¡Jajajaja!
No le tengo miedo ni a ti, ni a tu jefe.
Vass solo pensaba que el niño había perdido la cabeza, aun así, sentía una pequeña pizca de respeto, aquel tipo de que hablaba no era una persona normal, incluso él le tenía miedo.
—Lo admitiré enano tienes valor…Guárdalo, te hará falta cuando lleguemos.
Fhin sin rendirse trata de liberarse.
—¡No…!
¡No iré a ningún lado con ustedes!
— trata de levantarse y fuerza las esposas que trae—Ya…ya verás cuando me libere— En ese momento Fhin siente como sus manos empiezan a quemarse—¡AAAAAAAAAAAAH!
—Gritando por el dolor ocasionado por las esposas, se detiene.
Vass vuelve a advertirle de lo que pasara sigue moviéndose.
—Cada que vuelves a moverte sin mi permiso aumenta el dolor infringido por las esposas— Vass alzo su mano llamando a uno de sus hombres, este traía consigo la espada de Fhin.
Vass se puso de pie y la tomo mostrándole que, aunque lograra escapar, la única arma que tenía estaba en sus manos.
Fhin solo podía mirarlo con desprecio desde el suelo, aun pensaba en la manera de escapar, mientras tanto Vass revisaba la espada mirándola de reojo, tomándola de la empuñadura la alzo para verla un poco mejor.
Viendo su reflejo en la hoja, —Oye enano— mientras mantenía su mirada a la espada, llamaba la atención de Fhin preguntando.
—Nunca te dije el motivo por el que te buscábamos ¿verdad?
— Fijo su mirada en Fhin, rápidamente hundiendo la espada en el suelo cerca de su rostro.
Él se quedó quieto y asustado por lo que hizo.
Vass volvió a sentarse dejando la espada en ese lugar, después de todo estaba seguro que Fhin no podría escapar de las esposas.
—Escucha, seguro ya sabes que eres especial, tienes talento, eso lo sé, pero no para la magia, como te dijo ese anciano — mientras negaba con la cabeza —¡No!¡No!
A ti la magia se te da fatal.
Fhin furioso de escuchar esas palabras respondió con ira.
—¡CALLATE!
¡TÚ QUE SABES DE MI!
—mientras se arrastraba acercándose a él— ¡YO SERE UN MAGO!
¡EL MAS FUERTE DE TODOS!
Las esposas vuelven a quemarle las manos —¡AAAAAAH!
¡Diablos!
— Deteniéndose mientras respiraba fuertemente, apegaba su rostro contra el suelo por el dolor.
Vass solo suelta una risa leve, después de todo él sabía la verdad, las palabras que Fhin repetía con tanta pasión pensando que si las gritaba se harían realidad….
Sin saber que su pasado ya había definido su futuro.
—Puedes dejar de moverte, solo interrumpes mi relato— Se inclino acercándose lentamente a él — déjame decirte que tuviste un mal padre, ocultándote la verdad desde que naciste.
Fhin solo le gritaba que se callara, no dejaría que hable mal de su padre frente a él.
No creería ninguna palabra que dijera.
—Tú lo viste esa fuerza, esa velocidad inigualable esas espadas que cargaba consigo, ¿Acaso no te preguntas de donde salió todo ese poder?………
Él dudo un momento, después de todo ya había tenido esos pensamientos anteriormente.
Movió su cabeza aclarando sus ideas, él aun creería en las palabras de su padre, hasta el final.
—Ambos llevan la misma sangre sucia y maldita…… Ambos provienen de una familia llena de guerreros —levantándose e inclinándose hacia Fhin— pero no de cualquier tipo de guerreros ….
Eran los más fuertes de este reino, su velocidad, su fuerza y sentidos eran inigualables, eran pocos los magos que podían igualar su poder.
—Eran amados por todos—Alzando sus manos y su tono de voz— ¡Eran los héroes del reino!
……
sin embargo.
Vass volvió a fruncir el ceño y tenso su rostro, tomando fuertemente las mejillas de Fhin con su mano, se acercó a su rostro.
—Un día revelaron sus verdaderos deseos, intentaron apoderarse de Édranor y matando inocentes por todo el reino.
Aquellos héroes que debían protegerlos acabaron con muchas de sus vidas….
Suelta a Fhin y se aleja tomando nuevamente la espada del suelo.
Fhin no creía ninguna de sus palabras no podía ser cierto, su padre no podría ser un asesino, negaba rotundamente lo que dijo.
—NO ES CIERTO….
SE QUE MIENTES —Gritaba con la mirada oscurecida.
Vass continuo con su relato.
—No me creas si no quieres, pero si algún mago viera tus ojos te asesinaría instantáneamente, por eso tus padres te trajeron a un lugar tan remoto y alejado de ellos…… Es por eso que te buscábamos, eres el ultimo de aquella familia maldita.
Estas destinado a ser una rata para los experimentos de mi jefe.
Volviendo a él con una mirada tétrica.
—Agrégale que tu madre era una elfa—apuntando la espada hacia Fhin—por lo que eso te vuelve un mestizo…….
De verdad me apiado de ti enano.
Tuviste demasiada mala suerte al nacer.
Fhin recordó que en el pueblo todos habían visto sus ojos, pero nunca le dijeron nada.
—Todo lo que dices es mentira… en mi pueblo nadie me odiaba por mis ojos.
Mis padres eran muy queridos allí…por eso sé que mientes.
Vass dejo de apuntarle con la espada y volvió a su asiento.
—¿Enserio?…
En ese caso debería de decirle a los magos del reino que los ejecuten a todos por esconderte.
Fhin se quedó callado ante su respuesta, el solo hecho de que más gente muera por su culpa lo atormentaba.
—Algo más niño….
cada que mires esta espada quiero que recuerdes que no tienes lugar en este reino, que cargas con el legado de unos asesinos… unos monstruos.
Después de esas últimas palabras, unos de los hombres de Vass se acercó a ellos, avisándole que en unos momentos la conexión estaría lista.
Vass se levantó y se preparó para la reunión con su jefe.
—Prepárate niño… falta poco para que conozcas el verdadero infierno.
Fhin intento resistirse, pero las esposas seguían quemando sus manos cada que lo intentaba.
De pronto otro de sus hombres veía una figura acercarse a los lejos, el sonido de sus pasos se oía por toda la escena.
Bueno llego la hora de irnos… Una espada cayo rompiendo el circulo de conexión.
Por un momento el ambiente quedo en silencio, en unos segundos todos reaccionaron a los que sucedió, Vass sin saber que pasaba ordeno buscar al responsable, mientras otros volvían a realizar la conexión —Maldita sea ¿por qué en este momento?
—buscaba con la mirada al responsable—¡SAL IMBECIL!
¡VEN PARA QUE PUEDA MATARTE!
—gritaba mientras su voz resonaba en eco por todo el prado, no había arboles ni lugares para esconderse ¿De dónde había llegado esta espada?
Fhin había dejado de forcejear mientras miraba aquella espada sintiendo una pequeña conexión con ella, mientras que Vass alerto a sus hombres, mientras todos trataban de encontrar al culpable él seguía gritando para incitarlo a salir.
—¡VAMOS MUESTRATE!
— mientras aleja su mirada, confiado de que no aparecería.
De pronto sintió una tenebrosa presencia detrás de él, su cuerpo quedo paralizado por el miedo que sentía, sus ojos se abrieron completamente y sus brazos temblaban.
—¿Qué sucede?
¿Porque me cuesta tanto respirar?
—pensaba mientras se mantenía quieto, el miedo evitaba que pudiera girar la mirada.
Sus pasos empezaron a escucharse, cada que los sentía su miedo crecía aún más.
En ese momento sintió su respiración tocándole el cuello, quieto y aterrado escucho un pequeño susurro.
—Aquí estoy—Con un tono sombrío y una voz que penetro en su mente.
Vass inmediatamente salto hacia adelante, tomando a Fhin del brazo.
girando y cayendo de pie, dirigiendo su mirada hacia aquel hombre, era Kael quien había seguido su rastro desde el pueblo—¡ESTA AQUI!
— Grito alertando a todos los demás de su presencia.
Apenas lo vio, pudo notar que detrás de él, los hombres que trataban de contactar con su líder, yacían en el suelo.
La espada que había caído estaba en las manos de aquel misterioso hombre, su armadura y presencia imponían miedo y respeto a su alrededor.
Al escuchar a su líder todos dieron la vuelta, ¿Cómo había llegado ahí?
¿Cómo no lo vimos?
Pensaban mientras sacaban sus varitas para defenderse.
El ambiente se mantuvo en silencio hasta que.
—Entrégame al niño — Levanto su espada apuntando a Vass.
Con Fhin en sus manos, su rostro se tensó, crujiendo sus dientes por el enojo que sentía.
Estando tan cerca de lograrlo, sin embargo, alguien volvía a interponerse en su trabajo.
—¿Por qué?
¡¿por qué?!
¡¿POR QUÉ?!
—Mientras se tomaba del cabello y su rostro se tensaba aún más —¡¿DE…DE DONDE DEMONIO SIGUEN SALIENDO MÁS ENTROMETIDOS?!
—respiro profundamente, calmando sus emociones y tomando de nuevo su compostura.
Vass le explico el motivo por el cual no podía entregarle a Fhin — No sé qué lazo tengas con él, pero me estoy cansando de repetir esto…….
No hagas más difícil mi trabajo, no te entregare al niño.
Sin embargo, Kael no retiraba su espada y volvía a decir las mismas palabras, esto enfureció a Vass, por lo que dio una señal a uno de los magos detrás de Kael, viendo su rostro levanto su varita preparando un hechizo para asesinarlo sin que se diera cuenta.
Kael volteó rápidamente y lanzó su espada hacia su enemigo, sin poder reaccionar ante la velocidad a la que iba, recibió el impacto que termino lanzándolo unos metros hacia atrás, cayendo al suelo con la espada hundida en su pecho, la sangre no tardo en escapar por su herida.
Vass soltó una fuerte carcajada por lo que había hecho.
—¡JAJAJA!
Acaso eres estúpido, lanzas tu arma, así como si nada ¡JAJAJAJA!
Es la primera vez que veo eso en mi vida…—calmando su risa levanta su varita y junto a él todos sus hombres lo hacen, mientras están alejándose unos metros del medio.
Kael se mantuvo inmóvil volteo su mirada nuevamente a Vass, exigiendo otra vez que le devuelvan a Fhin.
—No creo que estes en la posición como para exigirme algo así—con una sonrisa de lado a lado, todos los magos junto a él empezaron a conjurar sus hechizos.
—No importa a donde corras no hay forma de que escapes…Debiste haberte ido.
Todos lanzaron su hechizo hacia Kael, terminando en una gran explosión que resonó por todo el lugar, levantando una gran nube de polvo alrededor, una vez el polvo se disipo, la explosión había dejado un gran cráter en el suelo.
Vass estaba lleno de regocijo, había eliminado a su último obstáculo, ya nada le impedía continuar con su plan.
Ordeno continuar con la conexión, pero fue interrumpido por el grito de uno de sus hombres.
—¡aaaaaaaaah…arg!
—cayendo al suelo dejo ver quien estaba detrás, Kael aún con vida y con su espada en manos, había sobrevivido a su ataque, mientras quitaba su espada del cuerpo de uno de los hombres de Vass.
Volvía a repetir las mismas palabras —Entrégame al niño.
Vass con la mirada enfurecida ordeno otro ataque, los magos se dispersaron, con Fhin en manos corrió detrás de todos.
Fhin había quedado impresionado ¿Cómo se movió?
¿Qué clase de magia era esa?
Al mismo tiempo Vass se hacia las mismas preguntas.
—¿Portales?
No, no podría ser eso, pero ¿cómo logró llegar hasta ahí?
—mientras pensaba, ordeno continuar con el ataque.
Todos sus hombres lanzaron sus mejores hechizos, pero no lograban atinarle, su velocidad aumentaba cada segundo.
Para detenerlo uno de ellos lanzo un hechizo al suelo.
—¡Devoring Swamp!
—El suelo frente a ellos se volvió lodo, Kael quedo hundido, en ese instante otros más atacaron rápidamente aprovechando la oportunidad.
—¡Flame Bullet!
*Bala de fuego que alcanza grandes velocidades mientras mayor sea la distancia, funde cualquier material con el que choque* —¡Earth Spikes!
*Del suelo emergen estacas de tierra que empalan a sus víctimas* —¡Hydro Burst!
*Chorro de agua a presión* Kael mantuvo la calma, mientras sus ataques se aproximaban, lanzo su espada al cielo, al chocar el agua y el fuego formaron una pequeña niebla que cubrió el área por un momento, sin embargo, Kael apareció en el cielo, al caer le corto la cabeza a uno de los magos, siguió con los otros mientras seguía apareciendo y desapareciendo.
Sus enemigos no entendían como lo hacía, no importaba que tan lejos estén siempre lo alcanzaba.
Kael siguió avanzando, hasta que dos de sus adversarios se interpusieron.
Ambos se veían confiados en ganar esta pelea, Al notarlo Kael levanto su guardia tomando con ambas manos su espada.
—¡Geo Nuckles!
*Invoca guantes de piedra en ambas manos* —¡Blazing Fang!
*Mejora un arma envolviéndola en fuego* Ambos utilizaban magia de mejora, sabían pelear a corto alcance.
Confiados en vencerlo atacaron en un parpadeo, el primero trato de golpearlo, Kael lo bloqueo con su espada.
El segundo llego desde arriba tratando de quemarlo con su daga mejorada, ambos peleaban en conjunto y coordinaban correctamente sus ataques.
Kael logro alejarlos y en ese momento tomo un respiro.
—¿Que sucede ya te cansaste?
—Dijo uno de ellos burlándose de Kael.
—¡Déjate de juegos, matémoslo ya!
— Dijo el otro desesperado por terminar esta pelea.
Sin embargo, Kael levanto su espada poniéndola frente a él, cerro sus ojos y pronuncio unas palabras.
—No es por gloria, sino por paz.
El mas joven de ellos se rio por lo que dijo, y ataco sin aviso.
—¡IDIOTA ESPERA!
— tratando de detener a su compañero, sabia que algo no estaba bien.
A llegar a Kael, intento dar un golpe directo en su cara con sus guantes, en ese momento para él todo se detuvo, esquivo el golpe y de un solo movimiento le corto el brazo atravesando la dura coraza de su guante.
El joven cayo al suelo gritando de dolor, sin darse cuenta Kael llego y termino con su vida sin pestañear.
Su compañero enojado arremetió contra él, ambos chocaron armas fuertemente, siguieron así por unos segundos, sin embargo, noto algo, la fuerza de Kael estaba aumentando, sus golpes resonaban en todo su cuerpo, Hasta que en un último choque Kael logro romper su hoja en llamas y de un golpe en horizontal, la espada atravesó su cuerpo partiéndolo a la mitad.
La parte superior cayo al suelo y la sangre comenzó a brotar a chorros.
Kael siguió su camino uno a uno asesinando a todos sus magos, no había manera de detenerlo.
Vass miraba la escena desde atrás, asustado, su mente le decía que corra, pero no podía volver sin el niño, su final seria el mismo.
Fhin solo veía como aquel hombre podía vencer la magia con solo la fuerza de su espada.
—¡MALDICION ALGUIEN DETENGALO!
—en ese último grito, cayó el ultimo de sus hombres.
Vass desesperado levanto su varita, pero antes de que pudiera lanzar algún hechizo, Kael lanzo su espada hacia él con tal fuerza que basto unos segundos para llegar.
Vass apenas pudo girar su cuerpo para esquivarla, pero en ese momento aun con la espada en el aire Kael apareció en ese mismo lugar tomo su espada en el aire y sin dejarlo reaccionar corto su mano.
—¡AHHHHHHHHHHHHHHHHHH!
—Gritaba Vass por el dolor, nuevamente había perdido su mano.
La pelea había terminado, Kael se acercó a Fhin y con su espada rompió las esposas.
Él quedo impresionado con su fuerza, mirándolo aun en el suelo, trataba de moverse, pero sus manos le dolían, al verlas se dio cuenta de las quemaduras que habían dejado las esposas.
Kael se inclinó a él y de su cinturón saco un pequeño frasco, vertió el líquido en sus manos, las envolvió con unas vendas y lo dejo descansar.
Se acerco a Vass aun en el suelo gritando y retorciéndose por el dolor.
Con una soga hizo un torniquete en su brazo para que no se desangrara.
Kael lo levanto y lo lanzo cerca al tronco, en ese momento Fhin vio a Vass indefenso, así que corrió a tomar su espada aun con las manos vendadas, al tenerla de nuevo se lanzó a Vass para terminar con su vida, al darse cuenta Vass retrocedió, pero Fhin ya estaba demasiado cerca, tan cerca de cumplir su venganza.
En ese momento Kael lo golpeo, Fhin cayó al suelo soltando su espada.
él enojado le reclamo al hombre.
—¡¿Por qué?!
¿Por qué me detienes?
Él es uno de los asesinos de mi madre — Furioso y tratando de levantarse, Kael tomo su espada y la guardo.
Fhin le gritaba que se la devolviera, eres suya, sin embargo, Kael no decía ni una palabra, solo se acercó a Vass y le pregunto.
—Dime… ¿tu perteneces a Penumbra?
— Con un tono tranquilo pero serio.
Vass se rio de él no iba a decirle nada, después de todo ya había fallado no le quedaba nada para volver.
—¡Jajajaja!
Imbécil no se de que estas hablando, solo llegaste y mataste a mis hombres.
Kael no mostro enojo ni frustración ante sus palabras, tenia un plan para lograr que soltara toda la información que tenía.
—Sera mejor que hables o podría pasarte algo terrible.
Vass rio nuevamente.
—¡Jajajaja!
¿me asesinaras?
Por favor mi destino ya está perdido.
El miedo que tenia solo es para una persona, todos los demás solo son un chiste ante él.
Kael tomo su casco y lentamente se lo quito.
—Que haces imbécil, no quiero verte la maldita cara, que tienes una cicatriz para asustarme por favor sé que puedes…—mirando su rostro— Tú…Tus..tus ojos.
Kael sonrió mientras Vass trataba de retroceder.
—¡No!
¡No!
Esto no puede ser posible se supone que el niño era el último, no puede haber más de ellos……no… no.
—¡MALDITO IMBECIL!
¡ES MENTIRA, USTEDES ESTAN MUERTOS, ¡NO QUEDA NINGUNO!
—sus ojos se abrieron completamente, mientras gritaba con una voz quebradiza, se podía sentir una mezcla de miedo con ira en su tono.
En ese momento Vass recordó todo lo que había hecho Kael, su fuerza su velocidad, su espada y esa extraña habilidad, su respiración empezó a agitarse y dentro de su mente todas las preguntas daban a una sola respuesta…
—No puede ser de verdad es…….
De verdad es un Barder.
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