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BUSCANDO LA PAZ QUE TANTO ANHELO - Capítulo 25

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  4. Capítulo 25 - 25 Fantasma del Bosque
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25: Fantasma del Bosque 25: Fantasma del Bosque Noxvil, un pueblo que se ganó la fama por albergar a los peores criminales del reino: asesinos, ladrones, magos entre otros.

Usado como escondite para los lideres del bajo mundo.

Para los pueblerinos, solo era una leyenda que le contaban a sus hijos para que comieran los vegetales en la cena; para los magos, su mayor dolor de cabeza, ya que era un recordatorio de su falta de habilidad y para aquellos que habitaban el bajo mundo, un sueño, su mayor meta.

Si llegaran a encontrar el camino, estarían entrando al lugar que tanto soñaron, estarían codeándose con las personas mas influyentes en su mundo.

Sin embargo, solo había dos maneras de llegar, la primera, subiendo escalones en la cadena alimenticia del mundo criminal, solo demostrando tu habilidad frente a los diferentes grupos que controlaban Noxvil, terminarías siendo llamado por sus altos mandos.

Y la segunda, intentar encontrarlo por tú propia cuenta, esta ultima era considerada un suicido que muchos pobres tontos elegían, confiados de su habilidad esperando tener la suerte de cruzarse con el camino correcto.

Pero ¿Qué hacía tan peligroso este lugar?

Para llegar a él, primero debías de cruzar kilómetros de un espeso bosque, en donde los árboles cubrían casi toda la luz del sol y sus raíces sobresalían en todo el camino, haciendo imposible seguir algún rastro.

Bueno, sí al menos tuvieras el tiempo de siquiera poder buscarlo, no solo debías de preocuparte de no perderte, también debías de sobrevivir a las bestias mágicas que acechaban entre las sombras.

Podías correr, esconderte y pensar que estabas a salvo, pero al final terminarían encontrándote.

Terminando con tu vida de la manera mas dolorosa posible, sintiendo desgarran tu piel, la derriten, la queman, dependiendo del tipo con la que te termines encontrando.

No es un lugar al cual simples personas puedan acceder, pero sí, por algún motivo, se diera la remota casualidad de que alguien lograra llegar, por su propia cuenta y sin ayuda.

Solo habría una explicación: No era alguien común, un ser el cual contiene el poder que roza la prohibido.

Capaz de someter su cuerpo al castigo, cansancio y tortura que con lleva encontrar Noxvil, entonces dejaría de denominarse humano.

De entre los árboles resonaron los gritos desgarradores de las personas, otro grupo que pensó que tenía lo necesario para lograrlo.

Uno de ellos estaba corriendo por el bosque, mirando detrás de él, rezando para que cuando gire su mirada aquella presencia haya desaparecido.

Al hacerlo sus ojos se llenaron de terror, aun lo estaba persiguiendo, si se detenía terminaría muerto.

Luchando por respirar y tratando de seguir corriendo hasta que lograra encontrar un lugar seguro.

—¡POR FAVOR DETENTE!

— Rogaba por su vida mientras seguía escapando.

¿Acaso se había vuelto loco?

tratando de pedirle a una bestia que se detuviera, la locura lo había consumido por completo.

—¡¿POR QUÉ?!

¡¿POR QUÉ HACES ESTO?!

¡¿SE SUPONIA QUE ERAMOS AMIGOS?!

Gritaba con desesperación, sintiendo como cada vez respirar se le hacía más complicado, de pronto aquella silueta que estaba detrás de él, comenzaba a tomar forma, no era una bestia.

Pues tenia la forma de un hombre, de la cual resaltaba si sonrisa terrorífica, con la ropa llena de sangre como sus manos.

Cubriendo su rostro con una capucha.

Levanto su mano lentamente, como si disfrutara cada segundo que duraba esta persecución, Sin decir ninguna palabra, formo una pequeña esfera de agua la cual, salió disparada como un chorro muy delgado, pero a una gran velocidad.

Atravesando el pie de su presa, este cayó al suelo, gritando por el dolor que sentía, aun así, al verlo acercase, comenzó a arrastrarse, lo cual no le sirvió de nada.

Al levantar su mirada, sobre el se encontraba listo para asesinarlo.

Sin poder pronunciar ninguna palabra, pero no iba a ser una muerte rápida.

Escuchando como el agua atravesaba su piel una y otra vez, sus gritos atravesaron las ramas hasta llegar al cielo y su sangre terminó salpicada entre los árboles alrededor.

—Otra vez….

No pude controlarme y terminé matándolo — Levantando su mano, tomo su rostro, borrando la sonrisa que traía.

— Antes de hacerlo, debí de preguntar por el camino.

En ese momento, sus hombros comenzaron a temblar, sus quejidos se hicieron más evidentes y aumentando su volumen.

Pero algo no estaba bien, lo que parecía arrepentimiento fue transformándose en placer, dejando que la risa se apodere de él.

—¡NO PUEDO EVITARLO!

¡MATAR ES TAN PLACENTERO!

— Sus ojos se abrieron completamente, extasiados por la escena frente a él.

Mientras continuaba riendo, de entre los arbustos se asomaban un par de ojos, sin esperar más, comenzó a alejarse de él.

Sin mostrar su figura se mantuvo entre las plantas, a pesar de arrastrarse con fuerza, el sonido no era lo suficientemente fuerte como para que él la escuchara.

Sin embargo, al retroceder con su cuerpo termino quebrando una de las raíces.

Ella bajó su mirada y la levantó al instante, cuando lo hizo él ya no estaba en frente.

Tratando de localizarlo, movió su mirada en todas direcciones, de pronto sintió como las hojas secas cayeron sobre ella.

Al mirar sobre ella, ahí estaba con el rostro sombrío, dejando resaltar sus ojos y sonrisa retorcidos por haber encontrado otra presa con la que podía jugar.

Sin pensarlo dos veces, ella salió de allí arrastrándose con fuerza sobre el suelo, destrozando las raíces que impedían su paso.

—Así que tú eras lo que llevaban en la jaula — Levantando nuevamente su mano, apuntando hacia ella, sin embargo, se detuvo.

La razón, no era divertido si el juego terminaba demasiado rápido, adoraba ver la desesperación recorriendo por el cuerpo de sus víctimas, ese miedo combinado con angustia e impotencia.

Porque sabían que no había nada que pudieran hacer para detenerlo.

—No me gustan mucho las serpientes, pero por cortesía, te daré unos segundos de ventaja.

Mientras él se mantenía quieto, ella seguía avanzando a toda velocidad, sin detenerse a ver detrás.

No había necesidad, luego de lo que sucedió sabía que la seguiría.

Aumentando su velocidad, de pronto escucho el sonido del agua llegando con fuerza por su espalda, pero no iba hacia ella.

El disparo terminó cortando los arboles frente a ella, obligándola a cambiar de dirección, repitiendo este patrón una y otra vez.

Desde los árboles él solo seguía sonriendo por la situación, a pesar de ser una bestia mágica, sabia que tenia el miedo nublando sus acciones.

No lo atacaba, ni volteaba a verlo, solo deseaba escapar de él.

Mientras seguía repitiendo el mismo hechizo una y otra vez, disfrutando del espectáculo, desvió su mirada tan solo un momento y sin emitir algún sonido, ella desapareció.

Aun así, él se mantuvo en silencio, esperando solo necesitaba escucharla una vez más, una rama, hoja o piedra moviéndose.

La intriga empezaba a llenar el lugar.

Sabía que aún estaba cerca, no se había ido.

—Así que allí estabas — Girando la cabeza lentamente, observo como esa serpiente ya tenía la mandíbula abierta y lista para engullirlo, teniendo sus colmillos en frente a su rostro.

Ella termino por hacerlo, dándole un fuerte mordisco y dejando caer la mitad inferior de su cuerpo al suelo.

Observando desde arriba, lo tragó al instante, dándose cuenta que no era mas que agua lo que había dentro de ella.

Al verlo nuevamente, lo que parecían sus piernas, se comenzaron a deshacer, dejando un charco en el suelo.

Volviendo a escuchar su voz resonar como eco en todas direcciones.

—¡Ahora es mi turno!

De entre todas direcciones comenzaron a llover los disparos, rozando su cuerpo uno a uno, dejando salir un chillido ensordecedor por él dolor.

Abrió sus fauces y de ellas salió expulsado un gas de color morado, que no tardo en esparcirse por el lugar.

De a poco cada cosa que llegara a tocar el gas comenzaba a corroerse.

Pero él no se movió de donde estaba.

—Eres más inteligente de lo que pareces, el agua no puede hacer mucho contra este tipo de ataques…— Dejando mostrar su sonrisa nuevamente— Pero el fuego por otra parte.

Levantando su mano otra vez, mostrando como un par de líneas en ellas comenzaban a expulsar llamas.

Dejando salir una llamarada que al estar en contacto con el gas termino ocasionando una explosión potente.

Se acerco al lugar, caminando entre las llamas mientras la buscaba, esperaba que aun se mantuviera con vida.

Sin embargo, ella ya se había ido sin dejar rastro.

Aquel ataque no fue más que una distracción que no desaprovecho.

Disgustado, apretó sus dientes y se dio la vuelta, no había forma de seguir su rastro, después de eso todo había quedado hecho cenizas a su alrededor.

—Te encontrare en otro momento, de eso estoy seguro — Dándose la vuelta, comenzando a alejarse —Sera mejor que me apresure, me deben de estar esperando— Susurró antes de desaparecer entre los árboles.

Herida, aun se mantenía en movimiento, mirando en todas direcciones.

Pensando en la suerte que tuvo de poder escapar, pero aun no se sentía segura.

Estaba en un nuevo territorio, lejos de su hogar y su familia, no sabía de los peligros que acechaban allí, recordando el rostro de ese hombre cubierto de la sangre de sus víctimas.

Sintiendo como un escalofrío recorría todo su cuerpo, desde su cabeza hasta la punta de su cola, aun con el miedo, no dejo de arrastrarse deteniéndose solo para olfatear el lugar.

—Por aquí, ella está cerca.

Acelerando su paso cada vez más, hasta llegar a un tronco hueco.

Asomo su cabeza con delicadeza, al hacerlo pudo verla dormida y a salvo.

Su pequeña cría estaba a salvo, acercando su cabeza a ella la acaricio suavemente, despertándola de su sueño.

—¿Mamá?

—¡MAMÁ!

—Al verla a su madre no pudo contener su alegría, acercando su cabeza a ella para tocarla, algo temblorosa por lo que estaba sucediendo — Ese hombre….

¿él se fue?

—Tranquila, todo esta bien….

— Sintiendo su cuerpo temblar, trató de calmarla.

—Él ya no podrá hacerte daño…….

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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