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Caballero de la Lujuria - Capítulo 16

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16: Baño Caliente / Peligroso (parte 2) 16: Baño Caliente / Peligroso (parte 2) —¿Por qué?

Sombra no podía entender por qué el apuesto demonio la estaba ayudando a amenazarlo a él mismo.

No solo le había llevado la mano con la daga a su cuello, sino que también estaba presionando su cuerpo contra el de ella mientras la daga lo cortaba.

«¿Era una locura?».

Pero entonces pensó en sus palabras sobre no ser su enemigo.

De hecho, no parecía absurdo, porque él solo había intentado defender a la maga, e incluso cuando ella ignoró su advertencia e intentó atacar, él solo la dejó inconsciente sin causarle ninguna herida.

Hasta ahora, no le había hecho ningún daño real.

Luego, pensó en el hecho de que había dicho que quería follársela.

«¿Es como los otros hombres?

¿Unos cabrones salidos?».

No creía que él fuera a hacerle daño sin más.

Pero ¿y si no le entregaba su cuerpo?

«Dijo que no me obligaría a nada…».

Sombra tenía muchos pensamientos contradictorios.

Una parte de ella no quería ser su enemiga, pero otra parte le tenía miedo.

Lucien continuó presionando lentamente su cuerpo contra el de ella mientras Sombra retiraba la daga para no perforarlo más.

—Adelante.

Hazlo.

Así ya no tendrás que temerme.

—Un buen enemigo es un enemigo muerto.

Sombra estaba cada vez más confundida.

¿La estaba animando a matarlo para evitar problemas?

¿Qué clase de sinvergüenza haría algo así?

Así que llegó a la conclusión de que probablemente no debía de ser peligroso para ella.

Al menos no sin una buena razón.

Sombra bajó rápidamente la daga mientras respiraba con dificultad.

Estaba muy tensa por la situación.

—¡Entonces no somos enemigos!

Al oír estas palabras, Lucien cambió por completo su expresión seria por una sonrisa encantadora.

Se limpió la gota de sangre del pequeño corte que tenía en el cuello.

—Ya te dije que no éramos enemigos.

Sombra no quería luchar contra él, pero todavía no se había rendido por completo.

—¿Y si no quiero tener sexo contigo?

Lucien continuó lavándose con el jabón y la esponja que había recibido de Anne.

—Será bueno para los dos, te lo prometo.

Sombra no entendía por qué él deseaba tanto tener sexo con ella.

Era guapa, pero él era tan sexi que podría tener fácilmente a cualquier mujer, incluso a las más hermosas que ella.

—¿Y si intento escapar?

Entonces Lucien dejó de lavarse y la miró con su habitual expresión seria.

A Sombra le impresionó su capacidad para cambiar tan rápidamente, como si fuera un actor experimentado.

—Te daré unas palmaditas en la cabeza para que te duermas.

Sombra se enfureció y no pudo evitar gritar.

—¡DEJARME INCONSCIENTE!

¡QUIERES DECIR, DEJARME INCONSCIENTE!

Lucien volvió a lavarse mientras sonreía.

—¿Para qué hablar de eso si no vas a intentar escapar, verdad?

Sombra ya no veía a Lucien como un peligro para ella, pero no podía evitar estar enfadada por la forma en que la trataba.

Iba a hablar de sus modales cuando él hizo un movimiento rápido que la sorprendió.

Lucien le quitó el cuchillo de la mano y lo arrojó por el borde del lago mientras le sujetaba el brazo y acercaba sus cuerpos lo suficiente como para que su polla rozara el suave muslo de ella.

—No necesitas la daga ahora mismo.

Sombra se sonrojó.

Lucien le sujetaba el brazo con afecto pero con firmeza y hablaba en un tono serio y sexi.

Aquello era demasiado para una joven inocente como Sombra.

Estaba en la edad de querer tener citas y todo eso, así que el encanto de Lucien la afectó fácilmente.

—Estás coqueteando conmigo, pero ni siquiera sé tu nombre.

Lucien le dijo su nombre y, cuando ella se presentó como Sombra, él no pudo evitar reírse.

—Dime tu verdadero nombre.

Se acercó más a Sombra; ella intentó apartarse, pero él acercó tanto sus cuerpos que de lejos podrían haber parecido una sola persona.

Su polla ya se había metido entre sus piernas y le frotaba las bragas.

La sensación era tan buena que la polla de Lucien se había vuelto a poner superdura.

Sombra se sonrojó aún más y empezó a respirar de forma entrecortada.

La sensación de la dura polla de Lucien era excelente, incluso a través de sus bragas.

—Mmm…
—Aaah…
La cosa se puso aún más caliente cuando él empezó a besarle el cuello.

—Uuh… Es…
—Mmm… M-Mia…
—M-mi nombre e-es Mia…
Le apretó uno de los pechos.

Las sensaciones eran fantásticas para ella y, aunque fue a través de su ropa interior, Mia no pudo dejar de gemir.

—Para ya… ah… por favor…
Lucien no puede evitar pensar que ha cambiado mucho en las últimas horas.

Nunca antes se había imaginado haciendo algo tan atrevido, pero ahora tenía que esforzarse para hacerse más fuerte.

—Puedo parar, pero tienes que hacer algo por mí…
—Mira cómo me has puesto…
Lucien presionó su polla hacia arriba mientras hablaba de la forma más sensual que pudo.

Mia entró en pánico.

—¡¿Q-q-qué quieres d-decir?!

—T-todavía no p-puedo… por favooor.

Mientras Mia suplicaba, Lucien empezó a besarle el otro pecho justo por encima del sujetador.

Entonces, tuvo la idea de probar algo nuevo.

Estaba seguro de que la sensación en sus pechos sería increíble.

—No es lo que piensas…
Mia no podía sino estar confundida.

Realmente quería escapar, pero él no había dejado de sujetarla con firmeza ni por un segundo.

—Me encantan tus tetas… podrías intentar usarlas… ya sabes, un masaje y nada más…
Pensó que él podría hacerle cualquier cosa allí mismo, en el agua.

Y ella no podría reaccionar, así que, si podía hacer solo un masaje, sería mejor que otras cosas…
¿Pero con sus pechos?

No creía que sus pechos, que no eran demasiado grandes, llamaran tanto su atención.

—V-vale…
Mia había oído a otras chicas hablar de cosas que les gustaban a los hombres, como un masaje con los pechos en la espalda.

Pero estaba muy equivocada sobre la intención de Lucien.

Le presionó los hombros, haciéndola arrodillarse, y el agua casi le cubrió los pechos, pero todavía era posible seguir con el plan.

—No te muevas y yo lo haré.

Entonces, para sorpresa de Mia, Lucien metió su dura polla entre sus pechos.

El sujetador los mantenía firmemente juntos y permitía que su verga se deslizara en medio de ellos.

Mia no supo cómo reaccionar.

Lucien estaba frotando su polla contra sus pechos.

Y, aunque pensó que sería horrible y extraño, enseguida se dio cuenta de que no odiaba la sensación.

Sus pechos se calentaban más y más, y ese calor empezaba a extenderse por todo su cuerpo.

Entonces vio aparecer una tenue luz púrpura en un tatuaje bajo el ombligo de Lucien.

Luego, un olor dulce empezó a asaltar su nariz.

Era tan bueno que no pudo evitar inhalar.

Lucien siguió frotando su polla en los pechos de ella mientras el cuerpo de Mia se calentaba mucho y empezaba a sentir un picor en la vagina, lo que la hizo apretar las piernas con fuerza.

—Aaahhh… mm…
—¿Qué es?

Se mareó y tuvo que agarrarse a los muslos de Lucien mientras él seguía frotando su verga en las tetas de ella cada vez más rápido y con más fuerza.

Lucien estaba satisfecho de haber tenido esa brillante idea.

La sensación de tener su polla entre los pechos de ella era maravillosa.

El sujetador ayudaba mucho a apretar aún más su polla.

—Mmm…
—Joder, qué bueno.

Empezó a sentirse cada vez mejor y aumentó la intensidad de las embestidas.

No tardó mucho en empezar a sentir que estaba a punto de correrse.

—¡AAOOHHHHHH!

Se corrió en el mismo momento en que Mia bajó la mirada, lo que provocó que parte de su semen le salpicara la cara.

—¿¿¿Qué???

Pensó que le daría asco, pero el olor de aquel extraño líquido blanco era muy parecido al dulce aroma que estaba olfateando hacía un momento.

Su cuerpo actuó por instinto, y no pudo evitar lamer parte del semen que tenía cerca de la boca.

—Mmm…
—¿Cómo puede estar tan bueno?

El sabor de ese semen era tan bueno que, sin darse cuenta, empezó a pasarse la lengua alrededor de la boca, intentando lamer todo lo que podía.

Mientras Mia lamía su nueva droga favorita, Lucien no había terminado su orgasmo y todavía le salía semen de la polla mientras seguía frotándole los pechos.

Se dio cuenta de eso e involuntariamente puso la boca en su polla.

No pudo evitar sorprenderse, porque esa dulce fragancia era mucho más fuerte y embriagadora en su miembro.

¿Y ese sabor fantástico?

Su semen ya era delicioso, pero beberlo directamente de la verga era divino.

Mia empezó a chupar con avidez, sin querer desperdiciar ni una gota.

Lucien ya había terminado de correrse, pero Mia seguía chupándole la polla.

Le encantaba oír ese sonido de sorbo, mientras ella se tragaba su verga con avidez.

—Puedes bebértelo todo… Siempre puedo darte más.

Solo pídelo.

La voz de Lucien despertó a Mia de su estado salvaje.

Pensó que había perdido el control y culpó a aquel olor dulce que parecía haberla drogado.

Pero ahora que había hecho algo tan travieso, no era razonable quejarse o culpar a Lucien.

No dejó de chuparle la verga mientras pensaba.

La sensación era tan buena que nunca se cansaba.

*Glup*
—Es que…
*Glup* *Glup*
—Tú… no…
*Glup*
—Quiero decir…
*Glup*
—Tu polla es taaan buena…
*Glup*
—Pero sigues siendo un idiota.

*Glup*
Lucien solo pudo sonreír y empezar a acariciar la cabeza de Mia mientras ella seguía chupándole la polla y quejándose dulcemente.

—Dije que lo querrías.

¿Por qué resistirte tanto?

Mia estaba muy enfadada con Lucien.

Abusó de ella e incluso la hizo adicta a su verga.

Era muy cruel, y ella solo podía quejarse.

—¡Imbécil!

—Chuparé todo lo que quiera.

¡¡¡Pero no te lo voy a dar!!!

Lucien la tomó de la barbilla y la hizo mirarlo mientras le dedicaba una mirada muy seductora y segura.

—Sí, no solo vas a dármelo, me lo vas a dar todo.

Quizá no ahora, pero tampoco tardarás mucho.

Mia se quedó mirando el apuesto rostro de Lucien.

Esos grandes ojos azules y ese fantástico pelo rojo…
Es fuerte y sexi.

Actúa con tanta seguridad y tiene una polla tan deliciosa…
No respondió porque estaba muy enfadada con él, pero quería gritar sus sentimientos a los cuatro vientos.

«¡VALE!

¡VALE, VOY A DÁRTELO TODO!».

Sentía que no sería fácil negarle nada a partir de ahora.

Se levantó porque quería huir antes de que hicieran algo de lo que pudiera arrepentirse.

Pero Lucien actuó con rapidez y la estrechó en un abrazo apasionado.

—No tengas miedo.

—Ha sido increíble para mí, y ahora estoy satisfecho.

Mia guardó silencio mientras escuchaba sus dulces palabras.

—Eres tan hermosa, Mia.

Gracias por hacerlo conmigo.

Lucien acariciaba la espalda de Mia mientras olisqueaba y besaba su cuello de una forma sumamente tierna.

Se sintió tan protegida en aquel poderoso abrazo.

Fue tan bueno que Mia olvidó todos los sentimientos negativos que tenía hacia él y solo quería estar en sus brazos ahora.

Pensó que todo había sucedido demasiado rápido.

No podía manejar tantos sentimientos así; después de todo, acababa de conocerlo.

—No te odio, idiota.

—Pero…
Lucien estaba disfrutando de cómo progresaban las cosas.

Tenía que hacer cosas más lujuriosas para despertar a la Lujuria durmiente.

Pero si las cosas seguían yendo así de rápido, no tardaría mucho.

Le dio un suave beso en la frente.

—¿Pero?

Mia ya había aceptado que Lucien probablemente sería su hombre, pero aún necesitaba tiempo para conocerlo mejor.

—Todavía no estoy lista para dar el siguiente paso.

Por favor, dame un poco más de tiempo para conocerte mejor, y entonces…
—De acuerdo, Mia.

Estaremos juntos a partir de ahora, así que no tienes que preocuparte por nada.

A Mia le gustaba cada vez más la seguridad de Lucien.

Todo en él era tan bueno que incluso tenía miedo de perderlo.

Sabía que él la deseaba y le gustaba mucho.

Cuando aceptó su petición, se alegró y empezó a pensar en otras formas de recompensarlo hasta que estuviera lista para dar el gran paso.

Entonces le tomó la mano y empezó a salir del lago.

—Sigo sin dártelo… pero…
Lucien no pudo evitar sentirse un poco confundido.

—¿Pero qué?

Pero Mia murmuraba demasiado bajo y Lucien no podía oírla.

—Tú… sabes… mi… si… tú… solo…
Solo pudo oír unas pocas palabras.

Mia parecía muy avergonzada y no podía hablar bien.

—¡Habla claro!

Mia se puso más tensa porque no podía hablar más alto y Lucien no la entendía.

Así que se esforzó por dejar de lado su timidez, pero le salió el tiro por la culata.

—¡MI CULO!

—¡IDIOTA!

—¡ESTOY HABLANDO DE MI CULO!

—Puedo darte mi culo… si quieres usarlo…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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