Caballero de la Lujuria - Capítulo 212
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
212: Oh, ¿qué he hecho?
212: Oh, ¿qué he hecho?
Mientras Madelyn estaba en brazos de Lucien, que le acariciaba suavemente las orejas, empezó a sentir una sensación desconocida.
Sintió esa misma sensación la primera vez que lo vio, pero fue mucho menos intensa que ahora.
Y ese sentimiento parecía estar intensificándose.
La adorable chica-gato no era muy ingenua, así que concluyó que esa cálida sensación en su bajo vientre, especialmente en su zona más íntima, que se estaba humedeciendo, era su excitación sexual siendo estimulada por las caricias de Lucien.
No solo las caricias, sino también su aroma, el calor de su cuerpo, el tierno tono de sus amorosas palabras, su perfecto y atractivo cuerpo, además del hecho de que acababa de decir que aceptaba ser su esposa, prepararon el cuerpo de Madelyn para el sexo.
Más que lista.
Había un aura atrayente alrededor de Lucien que hizo que Madelyn, por primera vez, deseara entregarle su cuerpo a un hombre y tener mucho sexo con él.
Pero como era una chica insegura e inexperta, empezó a entrar en pánico mientras muchos pensamientos acudían a su mente.
«¿Cómo será tener sexo?».
«Todo el mundo dice que la primera vez duele mucho».
«Pero Ghilanna dijo que con Lucien no le dolió».
«¿De verdad es tan amable?».
«¡¡Claro que sí!!
¿Cómo puedo dudarlo cuando me está dando unas caricias tan tiernas?».
Madelyn se dio cuenta de que sentía el pene de Lucien contra su culo desde que él la había sentado en su regazo.
«Se siente tan grande…
¿Está duro?
¿Mi cuerpo lo está poniendo cachondo?».
«No.
No puede ser su tamaño completo…
Ghilanna dijo que es enorme e incluso intimidante».
«¡Oh, mierda!
¿Por qué le hice esas preguntas?
Ahora no podré dejar de pensar en ello».
Madelyn intentó alejar de su mente los pensamientos sexuales, pero las caricias y el aroma de Lucien la hacían volver a pensar en ello.
«¿Lo haremos todos los días?».
«Claro.
Así es como nos haremos más fuertes.
Soy tan tonta».
«Todos los días…
quizá más de una vez al día…
¿por qué estoy tan ansiosa por ello?».
«Esto es malo.
¡¡Malo, malo, malo!!
No quiero parecer una chica traviesa».
«Pero…
¿empezaremos a hacerlo hoy?».
«Quiero hacerlo…, pero…
aún no estoy lista».
«Estoy segura de que será muy bueno conmigo…».
«¿Pero seré capaz de complacerlo?».
«No sé nada de sexo…».
«¡Espera!
Si no sé qué hacer, solo tengo que aprender».
«Sí, le preguntaré a Ghilanna.
Ella y quizá sus otras esposas puedan decirme qué hacer para complacerlo».
Por primera vez desde que estaba en brazos de Lucien, Madelyn dejó de esconder el rostro en su pecho y levantó la cabeza para mirarlo a los ojos.
—Lucien…
—susurró con dulzura.
Lucien estaba deseando oírla llamarle maridito con esa expresión y tono tan adorables.
—¿Sí, mi querida?
—Yo…
yo solo…
—A Madelyn le costaba explicar que quería tiempo para aprender más sobre el sexo y así complacerlo en la cama.
Entonces se le ocurrió algo.
—Es que todo esto es muy repentino.
No voy a cambiar mi decisión, pero quería pedirte que vayas despacio con ciertas cosas…
Lucien creyó entender las preocupaciones de Madelyn.
Después de todo, él había hablado de su defecto de ser demasiado directo y apresurar las relaciones, pero ahí estaba él, abrazándola y acariciándola.
Y, por supuesto, podía sentir su pene tocando el culo de ella.
A pesar de la ropa que los separaba, podía sentir la suavidad de la adorable chica-gato, y la situación le resultaba deliciosa.
Lucien redujo las caricias en la cabeza de Madelyn y controló su excitación sexual para que su pene volviera a un estado completamente flácido, lo que entristeció un poco a la adorable chica-gato por la pérdida de los dos estímulos que ya amaba tanto.
Habló con cariño.
—Nunca te obligaré a hacer nada, Madelyn.
Podemos desarrollar nuestra relación al ritmo que tú quieras.
Las palabras de Lucien tenían una increíble habilidad para entrar en el corazón de Madelyn y llenarlo de calidez.
Habló de darle todo el tiempo que ella quisiera e incluso ignoró el asunto del barco.
Aunque él dijo que su PRIMERA intención con ella era usar su afinidad con el viento, ahora no podía ocultar que estaba muy interesado en ella como mujer…, como su esposa.
Cada segundo que Madelyn pasaba con Lucien, estaba más segura de que aceptar ser su esposa fue la decisión más sabia que ella, y que cualquier otra mujer, podría haber tomado.
Madelyn no pudo resistirse a abrazar a Lucien.
—¡Gracias!
Solo necesito un poco de tiempo para adaptarme a estos cambios en mi vida antes de poder entregarme a ti por completo.
—Además, no te preocupes, no tardaré mucho en…
bueno, para no retrasar tus planes de viaje —dijo Madelyn, sonrojándose.
Lucien comprendió que a Madelyn le preocupaba no empezar pronto el «entrenamiento» para fortalecerse y ayudarlo.
—Por favor, no te preocupes por eso.
Ahora que has aceptado estar conmigo de esta forma, podemos hacer muchas cosas que pueden fortalecernos como, por ejemplo, sesiones de caricias como esta.
Ya debes de estar sintiendo cómo mi energía demoníaca mejora tu cuerpo, ¿verdad?
Madelyn asintió rápidamente.
—Nunca antes me había sentido tan bien.
Siento esa sensación cálida recorriendo mi cuerpo hacia mi…
La adorable chica-gato se sonrojó aún más, avergonzada.
Lucien no pudo evitar sonreír; su reacción le pareció muy agradable.
Sus manos se movieron por voluntad propia hacia las orejas de ella, al mismo tiempo que su boca se acercaba a sus labios.
El tiempo pareció ralentizarse mientras el corazón de Madelyn latía más rápido que nunca.
Estaba hipnotizada, mirando la atractiva boca de Lucien acercarse a la suya.
Y su mente solo podía pensar en una palabra.
«Beso, beso, beso, beso, beso, beso…».
Madelyn pensó que la situación ya era perfecta, pero mejoró aún más cuando los labios de Lucien tocaron los suyos.
Él se movió con delicadeza, haciendo que sus labios acariciaran los de ella.
Su maravilloso aroma la hizo sentir aún más cómoda mientras disfrutaba de su delicioso sabor.
Entonces Madelyn sintió cómo la punta de la lengua de Lucien pedía permiso para entrar en su boca.
No opuso resistencia y se lo concedió.
Madelyn no pudo evitar exclamar «¡¡¡GUAU!!!» en su mente cuando sintió que la lengua de Lucien tocaba la suya.
El sabor, el calor, la textura…
A Madelyn le encantaba todo del beso de Lucien, especialmente cómo empezó a mover su lengua suavemente alrededor de la de ella.
Entonces Lucien empezó a mover la lengua más rápido mientras le succionaba los labios, armando un tierno caos en la delicada boca de Madelyn.
Un caos extremadamente placentero para ambos.
Madelyn no tenía experiencia besando, pero de alguna manera estaba segura de que nadie podía hacerlo tan bien como Lucien, porque la sensación era más que perfecta.
La tierna sensación de las caricias en sus orejas, el agradable calor del cuerpo de Lucien y el maravilloso beso eran estímulos nuevos e increíbles para Madelyn.
La adorable chica-gato se volvió adicta con facilidad a todo lo relacionado con Lucien y quería disfrutarlo más y más.
Además, el cuerpo de Madelyn empezó a tener reacciones que escapaban a su control.
Lucien ya esperaba una de ellas, y era una que a él le encantaba.
No pudo evitar sonreír al sentir un líquido cálido y fragante humedecer su regazo.
Además, le costaba controlar su erección porque a su polla le encantaba mojarse con los jugos de un coño.
El cuerpo de Madelyn se sentía tan bien y a gusto que tardó unos segundos en darse cuenta de lo que estaba pasando.
No entendió bien la situación y entró en pánico.
—¡No, no, NOOO!
¡¡¡NO PUEDE SER VERDAD!!!
—¡¡Perdóname, Lucien!!
Yo…
no era mi intención.
Por favor, perdóname.
—Madelyn rompió el beso y empezó a disculparse con Lucien.
—Está bien, Madelyn.
—Lucien continuó acariciando a la adorable chica-gato.
Madelyn no era capaz de controlar todas las buenas sensaciones de su cuerpo, y como Lucien seguía dándole más placer, no pudo evitar que su flor rosa le diera más de su miel al pene de Lucien.
Pero debido a su inexperiencia, todavía no entendía la situación.
Madelyn volvió a esconder la cara en el pecho de Lucien mientras empezaba a llorar.
—Lucien…, perdóname, por favor…
No he podido evitar mearme encima…
Lucien no pudo evitar reírse.
Pero rápidamente acercó sus labios a la oreja de Madelyn para calmarla.
—Chisss, de verdad que no pasa nada, Madelyn.
No es pipí.
—¿Eh?
¿No lo es?
—Madelyn estaba confundida, pero se calmó porque ya confiaba completamente en Lucien.
Lucien le susurró al oído.
—Esto…
es tu jugo de amor.
Cuando Madelyn empezó a entender la situación, se sonrojó aún más.
—Esto…
es muy vergonzoso.
No debería haberlo hecho.
Lo siento mucho.
Al ver las adorables reacciones de Madelyn, Lucien no pudo evitar querer tomarle el pelo un poco más.
Volvió a susurrarle al oído, que se crispó al sentir el roce de sus labios.
—En realidad, esto es muy bueno.
Me encantan estos jugos y me bebería los tuyos ahora mismo si no estuviéramos rodeados de tanta gente.
—¿Bebértelo?
Esto…
yo…
—A una parte de Madelyn le entusiasmaba que Lucien quisiera beberse sus jugos, pero todo aquello era nuevo para ella y no podía evitar que le pareciera un poco raro.
Lucien le explicó: —Así como a ti te gustó mi saliva, a mí me gusta la tuya.
Y así como tú disfrutarás bebiendo mi leche, a mí me encantará beber la miel de tu flor rosa.
Son cosas normales entre amantes, y pronto lo entenderás.
«¿Amantes?».
Madelyn no pudo evitar repetir esa palabra en su mente.
Le encantaba cómo Lucien describía su relación.
Tenía muchas ganas de desarrollar más su relación y llegar al punto en que disfrutaran de sus respectivos jugos de amor, pero en ese momento no podía evitar sentirse más avergonzada; después de todo, los estaban observando dos mil mujeres, además de algunas de las esposas de Lucien.
Lucien lo entendió, así que habló con cariño.
—¿Qué tal si te llevo a nuestra casa ahora mismo?
Puedes darte un baño y cambiarte de ropa.
Además, puedes conocer a tus otras nuevas hermanas.
NUESTRO hogar, nuevas hermanas…
Las palabras de Lucien seguían haciendo muy feliz a Madelyn.
Era tan intenso, tan honesto y directo…
Pero Madelyn no odiaba eso; al contrario, le encantaba esta parte de Lucien.
Y estaba ansiosa por empezar su nueva vida con él.
Así que no había nada que rechazar.
No había razón para que Madelyn se echara atrás.
Además, siempre podía volver al Gremio solo para recoger el resto de sus pertenencias.
—¡Sí!
—exclamó—.
Quiero ir a nuestro hogar.
—Buena chica-gato.
—Lucien sonrió con cariño mientras le acariciaba las orejas a Madelyn—.
Solo no te resistas a mi energía.
Madelyn siguió escondiendo el rostro en el pecho de Lucien y no se resistió a su energía demoníaca mientras su tatuaje aparecía en la zona de su bajo vientre.
Aunque el tatuaje no era de un color púrpura intenso, tampoco era de un tono púrpura pálido como el de la mayoría de las chicas cuando empiezan a aceptar a Lucien.
Eso dejaba claro que la adorable chica-gato es realmente muy honesta con sus sentimientos y que ya le gusta mucho Lucien.
Lucien abrió el portal al mundo púrpura, luego se levantó, llevando en brazos a la avergonzada Madelyn y entró en el portal tras decirles a las demás chicas que volvería rápidamente.
Madelyn se quedó en los brazos de Lucien mientras iban al mundo púrpura.
Es muy inteligente y rápidamente se dio cuenta de que en sus brazos es el lugar donde todas sus esposas se sienten más cómodas.
Lucien abrió el portal al gran cuarto de baño del quinto piso.
Luego le dio a Madelyn una rápida explicación sobre la casa y las chicas que estarían allí.
—Date un baño y relájate.
No tienes que preocuparte por nada a partir de ahora porque yo cuidaré bien de ti —dijo Lucien con ternura.
—Mm.
—Madelyn abrazó a Lucien con fuerza—.
Estoy muy feliz.
Gracias, Lucien.
Él le acarició las orejas.
—No tienes que agradecérmelo.
Hacerte feliz es mi deber ahora como tu marido.
—Voy a informar a las otras chicas sobre ti, pero ahora tengo que volver al mundo normal para prestar atención a las otras Chicas L.
Madelyn asintió.
—Vale, me llevaré bien con mis nuevas hermanas y esperaré tu regreso.
Lucien le dio a Madelyn un suave beso en los labios y se giró para marcharse.
Pero entonces no pudo resistirse a darse la vuelta de nuevo, tomarla en brazos y empezar un apasionado beso húmedo mientras le enviaba un mensaje mental.
«No tardaré en volver a casa, pero te echaré de menos, cariño».
##################
Si quieres apoyarme y leer capítulos adelantados (actualmente más de 80), visita mi pa treon: pa treon.com/lamenthief
También puedes donar a mi kofi: ko-fi.com/lamenthief
Cualquier donación me ayuda mucho y me permite seguir escribiendo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com