Caballero de la Lujuria - Capítulo 86
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
86: Atracción de afinidad (1/2) 86: Atracción de afinidad (1/2) Mientras Lucien y su grupo corrían por el bosque, el ambiente se volvía cada vez más extraño.
Él y sus mujeres podían tener toda clase de conversaciones mentalmente, pero los demás permanecían en silencio; después de todo, podían considerarse rehenes.
Tras viajar durante cinco horas, la mayoría de los miembros del grupo estaban agotados.
Jeanne y Mason, que eran los menos ágiles del grupo, ya no podían seguir corriendo sin un buen descanso.
A diferencia de cuando Lucien huyó de Portgreen, ahora no podía restaurar la energía del grupo con su esencia.
No solo había dos hombres, sino que las otras chicas no eran sus mujeres, por lo que no iba a ser tan bueno con ellas.
Al no tener la opción más rápida, tendrían que detenerse a descansar un rato.
Podrían beber pociones de regeneración, comer algo saludable y esperar un tiempo para recuperarse.
—Nos detendremos dos horas y luego continuaremos.
Lucien sabía que el grupo no podía seguir, así que se detuvo para acampar en un pequeño claro natural en medio del bosque.
—Ahh…
Ah…
Gracias, Lucien.
Jeanne era muy fuerte y resistente, pero su pesada armadura obstaculizaba considerablemente su agilidad.
Le dio las gracias a Lucien porque sabía que si no se detenían, ella o Mason serían los primeros en convertirse en comida de tigresa.
Lucien le sonrió a Jeanne, haciendo que la caballera se sintiera avergonzada.
Se sentó en una roca y se quitó el yelmo para beber agua.
Lucien no pudo evitar sonreír de nuevo al ver aquel largo cabello rosa.
Como necesitaban fuego para cocinar algo de comida, guardada en sus tesoros espaciales, Lucien se dirigió a los árboles para recoger leña seca.
—¿A dónde vas?
¿Puedo ayudarte?
Las mujeres de Lucien sabían adónde iba gracias a la comunicación mental, pero los demás siempre estaban confusos.
Scarlett se acercó a Lucien mientras intentaba ser más amigable con él.
Como alguien que siempre ha vivido recluido, Lucien no debería ser capaz de conocer bien a la gente, pero tiene a la mismísima Lujuria con él, así que, ¿cómo podrían manipularlo tan fácilmente?
Lucien le dedicó a Scarlett una sonrisa extraña mientras señalaba a Glen.
—Está bien.
Él me ayudará.
A todos les pareció extraño que Lucien dijera que Glen lo ayudaría.
Sus mujeres no lo cuestionaron, ya que Lucien siempre parecía tener segundas intenciones.
Scarlett estaba molesta porque Lucien había rechazado su ayuda.
Olivia estaba nerviosa, pensando que Lucien podría hacerle daño a Glen.
Pero la persona más sorprendida fue Glen.
Nadie notó que el arquero élfico se sonrojaba ligeramente, pero ¿cómo podría Lucien no darse cuenta de algo así con su aguda vista?
—Solo vamos a buscar algo de leña…
¿O quieres complicar las cosas?
Cuando Glen no se movió, Lucien lo miró con seriedad, haciendo que Glen caminara rápidamente hacia él.
Olivia no sabía por qué, pero tenía el presentimiento de que algo malo iba a suceder.
A pesar de saber que era inútil discutir con Lucien, intentó hablar en defensa de su amigo.
—Por favor, no…
—No es que me lo vaya a comer.
Solo vamos a buscar leña para cocinar.
Lucien no dejó que Olivia terminara de hablar y se dirigió hacia los árboles.
Glen asintió a Olivia y siguió a Lucien.
Comenzaron a recoger leña rápidamente.
Lucien y Glen estaban en silencio, pero Lujuria no pudo contener la curiosidad por mucho tiempo y le preguntó a Lucien: «¿Qué has visto que yo no?».
Lucien le explicó a Lujuria que, desde que abandonaron el campo de batalla, los nuevos miembros del grupo lo habían estado mirando de maneras distintas.
Scarlett cree claramente que es lo bastante inteligente como para intentar manipularlo, así que siempre lo mira con una sonrisa falsa en el rostro.
Olivia lo mira con severidad, dejando claro que está muy enfadada con él.
Jeanne lo mira con expresión confusa, lo que hace que Lucien no sepa qué pensar.
Mason no miró a Lucien ni una sola vez, pues tiene demasiado miedo.
Pero el arquero élfico tenía la mirada más sorprendente de todas.
Lucien estaba seguro de haber visto a Glen sonrojarse más de una vez mientras lo miraba fijamente, y eso era muy inquietante.
«¡Ah!
Debe de ser uno de esos».
Lujuria no le había prestado ninguna atención a Glen, ya que Lucien nunca había mostrado interés por los hombres, por lo que no tenía motivos para escanearlos con su radar de talentos.
Pero pensó que Glen era simplemente gay y no podía resistirse al encanto de Lucien.
Lucien, confundido, le preguntó a Lujuria quiénes eran «esos».
Pero la respuesta fue algo que lo dejó pasmado.
Lujuria vio la reacción de Lucien y no pudo evitar querer hacer una broma de mal gusto: «Puede que no sea más guapo que tú, pero sin duda está a un gran nivel…
Tal ve…».
«¡¿Pero qué coño?!
¡¡De ninguna manera!!».
Lucien sabía que Lujuria no hablaba en serio, pero no podía imaginarse con otros hombres.
Así como le parecía tan natural estar con sus adorables chicas, le parecía muy equivocado pensar en cualquier hombre.
«Entonces, ¿qué vas a hacer con él?» —pensó Lujuria.
Por la reacción de Lucien, si Glen intentaba algo raro, perdería la cabeza mucho más rápido que Klaus.
Lucien miró a Glen, que recogía leña del suelo, y no pudo evitar sentirse confuso.
El arquero élfico actuaba de forma extraña, como una chica.
Lucien podía incluso oír los latidos de su corazón, más rápidos de lo normal, al igual que los de sus chicas cuando estaban cerca de él.
Pensó que Glen tenía un aspecto extraño, pero debía de ser tal y como había dicho Lujuria, y que era «diferente».
Aun así, Lucien creyó que podía haber algo más, así que le pidió a Lujuria que escaneara al arquero élfico.
Lujuria pensó en hacer otra broma, pero, extrañamente, tuvo miedo de que Lucien la castigara más tarde, y no en el buen sentido.
Así que escaneó a Glen rápidamente.
Nunca antes había escaneado a hombres en profundidad, ya que no le parecía útil para Lucien, pero no pudo evitar sorprenderse con el cuerpo de Glen.
«¡Es una chica!».
El cuerpo de Glen parecía el de un hombre normal, pero cuando el examen de Lujuria pasó de su estómago, vio un útero y luego se dio cuenta de que también tenía vagina, lo que dejaba claro que Glen no era él, sino ella.
«¡¿QUÉ?!» Lucien estaba muy confundido por la respuesta de Lujuria.
Entonces ella le explicó que el cuerpo de Glen era como el de un hombre por fuera, pero por dentro era como el de una mujer.
Lujuria siguió examinando el cuerpo de Glen y descubrió que tenía una alta concentración de maná de vida, principalmente en el exterior.
Entonces llegó a la conclusión de que Glen había usado magia de vida de algún hechizo u objeto para alterar temporalmente el exterior de su cuerpo y parecer un hombre, pero no había logrado cambiar sus órganos internos.
Lucien confiaba en Lujuria, pero no pudo evitar confirmarlo unas cuantas veces más.
Después de que Lujuria le asegurara que Glen era una chica al cien por cien, Lucien comenzó a pensar en cómo podría usarlo a su favor.
No estaba pensando en tener otra mujer, sino en usar a Glen para hacer que Olivia siguiera sus planes de conquistar Portgreen.
Por supuesto, influenciarlas a través del placer parecía mucho mejor que a través del miedo.
«Su cuerpo alterado es temporal, ¿verdad?».
Lucien quería manipular a Glen, pero no podía hacerlo con ella pareciendo un hombre, aunque por dentro fuera una mujer.
Actualmente, Glen era unos centímetros más alta que Lucien, lo que lo incomodaba todavía más al pensar en un plan de acción.
Los poderes de Lujuria se desarrollaban a la par que los de Lucien, por lo que su habilidad para escanear a la gente todavía no veía gran cosa, pero sabía que Glen podía usar el mismo hechizo u objeto para volver a la normalidad…
A menos que Glen quisiera vivir como un hombre.
Pero no parecía ser el caso, ya que no dejaba de mirar a Lucien de forma extraña.
«Qué extraño.
¿No debería intentar actuar como un hombre para mantener su disfraz?
¿Por qué no para de mirarme así?».
Lucien sabía que era guapo, pues Lujuria y sus chicas nunca se cansaban de decírselo, pero aun así le parecía raro que Glen no pudiera controlarse.
«No lo sé…
Quizá te estás volviendo más encantador» —dijo Lujuria en tono sarcástico, pero, en realidad, cada día que pasaba con él lo encontraba más encantador.
Apenas podía contener sus deseos y los celos por el afecto que las chicas recibían de él.
Ella era el pecado de la Lujuria.
Se suponía que debía influir en él.
Ella debía llevar la iniciativa…
Pero, en realidad, solo quería estar con él y que la llamara «esposa», como a las otras chicas.
Lujuria se esforzaba por parecer genial, pero en realidad sus sentimientos eran un caos.
Lucien podía sentir a Lujuria cada vez más excitada, y tuvo que centrarse en la situación actual, o él también se pondría cachondo.
Empezó a pensar en varias maneras de hacer que sus planes funcionaran.
Primero, necesitaba que Olivia y Scarlett obedecieran todas sus órdenes.
Por lo tanto, conseguir que Glen fuera obediente sería una ventaja y, a juzgar por el rostro sonrojado de la arquera élfica, no sería difícil.
Rescatar a Lenna era ahora una prioridad, pero como el grupo necesitaba al menos dos horas de descanso, tenía algo de tiempo para ocuparse de la chica élfica.
Glen, que en realidad no era un hombre y ni siquiera le gustaba ocultarse como tal, se enfrentaba a un gran problema.
La primera vez que vio a Lucien huir de Portgreen, le pareció de lo más intrigante por su increíble agilidad.
Luego oyó varios rumores en el Gremio sobre lo increíblemente guapo que era.
Por supuesto, la curiosidad por un hombre interesante era natural, pero ese no era el problema.
Cuando vio a Lucien en el campo de batalla, no solo le pareció más que increíblemente guapo, sino que también sintió una extraña conexión con él, lo que la dejó muy confusa.
La situación se descontroló rápidamente cuando Astrid los atacó, y quedó inconsciente.
Cuando despertó y vio a Lucien cerca, extraños sentimientos comenzaron a aflorar en su cuerpo, que lo deseaba más que nada en el mundo.
Pensó que él le estaba lanzando algún tipo de hechizo o encantamiento para juguetear con su mente.
Pero en ese momento estaba disfrazada de hombre, así que no tenía sentido que Lucien la deseara.
Intentó dejar de pensar en él, pero con cada segundo que pasaba se sentía más y más atraída, lo que la estaba volviendo loca.
Mientras corrían por el bosque, había logrado mantener cierta distancia de él, pero ahora estaban solos en la espesura, y sentía que el corazón le iba a explotar.
Glen no sabía qué estaba pasando, pero no podía dejar de pensar en Lucien.
Intentó concentrarse en la tarea de recoger leña, y le estaba yendo bien mientras le echaba un vistazo a Lucien a escondidas sin que él se diera cuenta…
Pero entonces, en uno de esos vistazos, lo vio mirándola fijamente…
—¡AH!
Se sobresaltó cuando Lucien se convirtió en un borrón.
No tuvo tiempo de reaccionar antes de que él la empujara contra un árbol.
No llevaba ni su arco ni su anillo de almacenamiento, pero aunque hubiera tenido un arma, su cuerpo no podría mostrarse hostil hacia Lucien.
Intentó apartar la cara, pues no sabía qué pasaría si lo miraba tan de cerca.
A Lucien le pareció muy extraño ver a Glen actuar con timidez.
Después de todo, en ese momento parecía un hombre.
Tras empujarla contra el árbol, usó el tono más severo que pudo para intimidarla.
—Vuelve a tu verdadera forma, ahora.
—¿Q-qué…?
¿Tú…?
¡¿¡¿Cómo?!?!
Estaba muy confundida por las palabras de Lucien.
No por el significado, sino porque él conocía su secreto.
—Espe…
Lucien vio que Glen intentaba escapar, así que actuó con rapidez, agarrándola del brazo.
Pero, en el momento en que tocó su piel, una luz verde esmeralda brilló con intensidad alrededor de su antebrazo y fluyó hacia la mano de Lucien.
«¡Maná de vida!
Su maná de vida está fluyendo hacia ti».
Lucien no tuvo que preguntarle a Lujuria, pues ella comenzó a contarle lo que estaba pasando.
La luz esmeralda comenzó a emanar de todo el cuerpo de Glen.
Ese maná que Lucien estaba absorbiendo era el mismo que mantenía el cuerpo transformado de Glen.
Entonces, a medida que la luz fluía hacia el cuerpo de Lucien, el de Glen disminuía de tamaño.
Sus brazos se volvieron más finos y delicados, su piel más suave, su altura menguó.
El rostro que una vez pareció el de un hombre apuesto de rasgos delicados ahora se volvía rápidamente aún más delicado.
Su nariz se hizo más pequeña, su boca más sonrosada, sus orejas seguían siendo muy largas y puntiagudas, pero se afinaron.
Sus ojos verde esmeralda se curvaron en un ángulo que le confería un encanto exótico.
Glen no quería mirar a Lucien mientras él le sujetaba el brazo, así que bajó la mirada, haciendo que su hermoso cabello verde esmeralda le cubriera el rostro.
Estaba entrando en pánico y no se dio cuenta de que su cuerpo estaba volviendo a su verdadera forma.
Pensó que moriría si su corazón seguía latiendo tan deprisa, pero se excitó aún más al oír la suave voz de Lucien.
—Eres tan hermosa…
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com