Caos Multiversal - Capítulo 34
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34: Capitulo 34 34: Capitulo 34 Capítulo: “La Visita de Marco a Lex Luthor: El Día en que el Villano Conoció el Verdadero Terror” — Lex Luthor, uno de los hombres más poderosos e inteligentes del planeta, estaba acostumbrado a recibir visitas inesperadas.
Había tratado con dioses, héroes y villanos de todo tipo.
Pero nada lo había preparado para el caos absoluto que se avecinaba cuando Marco, el autoproclamado conquistador del multiverso, decidió hacerle una pequeña visita.
— Escena: La Torre de LexCorp Lex está en su oficina, revisando los planes para su próximo proyecto de energía ilimitada cuando, de repente, escucha una explosión.
Las luces parpadean, y el sonido de pasos descalzos (¿o son chanclas?) se aproxima por el pasillo de mármol.
El olor a tacos al pastor inunda el ambiente.
Lex Luthor: frunciendo el ceño, mientras activa sus cámaras de seguridad “¿Qué demonios está pasando aquí?” La pantalla de las cámaras muestra a un hombre de aspecto desenfadado, vestido con una camiseta de “Yo amo el caos” y una gran sonrisa en el rostro, que se abre paso por el edificio como si fuera su propia casa.
En una mano sostiene un burrito a medio comer, y con la otra levanta una de las Gemas del Infinito que ha utilizado para atravesar todos los niveles de seguridad de LexCorp.
Marco: entrando a la oficina con una gran sonrisa “¡Lex!
¡Amigo, hermano!
Pensé que ya era hora de que nos conociéramos en persona.
Tú sabes, cara a cara, villano a… bueno, a Marco.” Lex, tratando de mantener su compostura, se levanta lentamente de su asiento, ajustando su corbata.
Nunca había visto a alguien como Marco: alguien que, claramente, no tenía idea de los límites o de cómo funcionan las reglas del respeto… o de la física, aparentemente.
Lex Luthor: con un tono seco y calculador “Marco, ¿verdad?
He oído rumores sobre tus… hazañas, pero no pensé que tendrías la audacia de irrumpir en mi torre como un… como un bufón de circo.” Marco: sin perder la sonrisa “¡Exacto!
Aunque, eso de bufón se queda corto.
Lo mío es el entretenimiento en su máxima expresión, Lexito.
Vine porque me contaron que eres todo un genio del mal.
Dije, ‘Vamos a ver si es verdad’.” Lex se queda en silencio.
La cantidad de poder que Marco exhibe sin siquiera pretender intimidarlo es… desconcertante.
Para él, la verdadera amenaza no estaba en alguien que lanzara discursos grandilocuentes, sino en alguien que tratara todo con una indiferencia despreocupada.
— Lex Luthor: respirando hondo, mientras intenta controlar la situación “Marco, ¿qué es lo que quieres realmente?
Porque, si estás aquí para negociar, has venido al lugar equivocado.” Marco: con una risa de medio lado “¿Negociar?
Lexito, yo no negocio.
Yo soy el caos encarnado.
Vine solo para disfrutar la cara que pones cuando te diga esto: he decidido que tú, el gran Lex Luthor, ¡vas a ser mi amigo!” Lex: parpadeando, completamente atónito “¿Qué dijiste?” Marco: “Así es.
Voy a hacer de ti mi mejor amigo, Lex.
Ya sabes, como los grandes duos: Batman y Robin, el Joker y Harley, ¡Lex y Marco!
Y no importa cuánto te resistas, voy a hacer que disfrutes cada segundo.” Lex siente un escalofrío recorrer su espina dorsal.
No porque Marco fuera peligroso en el sentido tradicional, sino porque el nivel de caos que parecía arrastrar consigo era una amenaza para cualquier persona con una pizca de lógica y control en su vida.
Como el gran estratega que es, Lex sabe que la única manera de salir de esto es intentar disuadir a Marco.
— Lex Luthor: intentando mantener la calma “Escucha, Marco.
Quizás puedas engañar a otros, pero yo soy Lex Luthor.
No necesito amigos.
Y menos… alguien como tú.” Marco: riendo como si fuera la mejor broma que ha escuchado “¡Ay, Lexito!
Mira, entiendo que tienes esa imagen de tipo serio y solitario, pero eso no va a funcionar conmigo.
Piensa en lo que podríamos lograr juntos.
Yo, con mis gemas del infinito y mis tacos, y tú, con ese cerebro enorme y toda tu tecnología.
¡Seríamos imparables!” Lex: empezando a desesperarse “No tienes ni idea de con quién estás hablando.” Marco: sacando su teléfono, ignorando completamente a Lex “¿Con quién?
Oh, claro que sé con quién hablo, ¡con mi nuevo mejor amigo!
Y para celebrar, vamos a tomarnos una selfie.
¿Sonríes o prefieres la cara de villano clásico?” Antes de que Lex pueda reaccionar, Marco le da una palmada en el hombro, lo que activa el flash de su teléfono.
La pantalla muestra una foto de Lex con una expresión de terror, mientras Marco sonríe como si estuviera en un parque de diversiones.
— Lex Luthor: enojado, con los ojos encendidos de rabia “¡Basta!
Esto se acaba aquí.
Te lo advierto, Marco, si no sales de mi torre ahora mismo…” Marco: alza una mano despreocupadamente, interrumpiéndolo “Sí, sí, Lexito, me queda claro que eres todo un tipo rudo.
Pero ahora que estamos en esto juntos, piensa en todas las personas que podemos molestar juntos.
¡Podríamos hacerle bromas a Batman, ponerle bigotes en los carteles de Superman, o hasta intercambiar el peinado de Wonder Woman y Aquaman!” Lex, boquiabierto y al borde de la desesperación, no puede evitar cuestionarse sus decisiones de vida.
Nadie jamás le había planteado semejantes… planes.
Estaba acostumbrado a grandes conspiraciones y tácticas de guerra, pero las ideas de Marco rompían cualquier esquema.
Lex: resignado, aunque intentando una última táctica “Marco… si realmente quieres ser mi… amigo, entonces supongo que deberías saber que los verdaderos amigos mantienen cierta distancia… respetuosa.” Marco: sonriendo como si acabara de ganar la lotería “¿Distancia?
Claro, claro.
Te daré todo el espacio que quieras, Lexito.
Nos vemos mañana para el brunch.” Antes de que Lex pueda detenerlo, Marco desaparece en una ráfaga de luz de sus gemas, dejando una carta escrita a mano en su escritorio: “¡Nos vemos pronto, mejor amigo!
Con cariño, Marco.” — Epílogo: Lex, Solo en su Oficina Cuando finalmente se queda solo, Lex mira la carta en su mano, sus dedos temblando de furia.
Era oficial: había encontrado a alguien a quien no podía asustar, alguien que no se dejaba intimidar por sus amenazas ni por su poder.
Mientras mira por la ventana, Lex se pregunta si no sería mejor dejar que el caos absoluto que es Marco simplemente siga su curso… a una buena distancia de él.
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