Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Cápsula - Códice - Capítulo 65

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Cápsula - Códice
  4. Capítulo 65 - 65 Entrada 0103 - El Ermitaño con el Corazón Roto
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

65: Entrada #0103 – El Ermitaño con el Corazón Roto 65: Entrada #0103 – El Ermitaño con el Corazón Roto 📜 Códice de Cápsula Entrada #0103 – El Ermitaño con el Corazón Roto — 🌿 Un silencio más profundo que mil meditaciones En un claro oculto por lianas y raíces, apartado incluso de las rutas más olvidadas, se sienta un hombre cuyo cuerpo parece tallado a medias entre la carne y la roca.

Sus cabellos largos se han fundido con musgo, su piel presenta grietas por donde asoma un resplandor interior tenue, casi un suspiro de energía.

A su alrededor, brotan flores que nunca se marchitan, pequeños manantiales emergen donde antes solo había polvo, y hasta las bestias más salvajes detienen su carrera al aproximarse, como si percibieran que allí habita algo más antiguo que su propio miedo.

— 💔 Orígenes de la soledad Se sabe poco de su nombre, menos aún de su pasado.

Pero los susurros hablan de una secta que no buscaba dominar continentes ni rivalizar con grandes clanes; su meta era sencilla: custodiar un manantial espiritual, transmitir un dao de equilibrio y cuidar a los suyos.

Eran pocos, pero unidos.

Cuando el caos arrasó sus puertas, no hubo grandes héroes ni sacrificios gloriosos: solo gritos breves, muros rotos y el silencio posterior que pesa más que el sonido.

El Ermitaño sobrevivió.

No por fuerza, sino porque, cuando la matanza llegó, él estaba lejos, meditando bajo un viejo árbol sagrado.

Regresó para hallar cenizas, cadáveres y ruinas.

Ni el árbol sobrevivió.

— 🪨 Un núcleo nacido del dolor Los cultivadores suelen formar su núcleo en el dantian, reuniendo energía hasta solidificarla en un brillante punto de poder.

Él eligió otro camino.

No por sabiduría, sino por desesperación.

Vacío, roto por la culpa, concentró todo su cultivo en su propio corazón.

Cada emoción, cada latido, cada lamento fue sellado en ese núcleo viviente.

El resultado: un corazón que bombea no solo sangre, sino qi, tierra, piedra y vida misma.

Pero la energía necesita equilibrio: lo que concede afuera, consume por dentro.

Así, con cada año que pasa, su carne se transforma lentamente en roca viva.

Su respiración se vuelve polvo y pétalo.

Su mirada se endurece, perdiendo calor humano.

— 🌱 El jardín que no quiso nacer Alrededor del Ermitaño, surgió primero un círculo de hierba más verde que el resto del bosque.

Después, retoñaron flores desconocidas, manantiales cristalinos y raíces que crecían más rápido de lo natural.

Un jardín que nadie plantó, pero que su latido creó, alimentado por su propia esencia.

Bestias heridas encuentran alivio allí; hojas marchitas reviven solo con rozar el aire que él exhala.

El Ermitaño nunca se mueve, nunca pronuncia palabra.

Solo respira, contempla y deja que la vida se construya a partir de su propia condena.

— ⏳ El precio de sostener el pasado A veces, algunos viajeros —cultivadores errantes, bandidos, incluso niños extraviados— encuentran el claro.

Ven a ese hombre pétreo, ven las flores que brotan a sus pies y la tierra fértil en torno suyo.

Algunos lo veneran como santo; otros intentan arrancar trozos de su cuerpo mineral, creyendo que guardan secretos o poder.

Nada responde el Ermitaño.

Solo su latido, profundo como un tambor olvidado, mantiene el jardín.

Se dice que quien intenta dañarlo es devuelto al camino, dormido pero ileso, despertando lejos del claro sin recuerdo claro de cómo llegó allí.

— 🌄 Teorías que se cuentan en voz baja Unos dicen que su secta le concedió, antes de morir, una técnica prohibida para que sobreviviera.

Otros creen que su corazón es ya una semilla de un nuevo mundo, y cuando su cuerpo se convierta en roca por completo, nacerá un pequeño plano o santuario donde la secta revivirá.

Algunos, más cínicos, murmuran que lo que mantiene el jardín no es devoción ni sacrificio, sino puro apego: un cultivador que no pudo soltar el pasado, condenado a arraigarse hasta petrificarse.

— 🪶 Epílogo del códice > “Los cultivadores buscan la inmortalidad, pero pocos se preguntan si quieren realmente vivir eternamente.

Él eligió inmortalizar su dolor, y la tierra floreció sobre su culpa.” El Ermitaño con el Corazón Roto permanece, cada latido una confesión que nadie escucha.

Cuando el último latido retumbe, nadie sabe si quedará solo una estatua cubierta de musgo… o un santuario vivo, nacido de la más amarga de las semillas.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo