Casada con el Cruel Príncipe Heredero - Capítulo 157
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157: Una mariposa 157: Una mariposa El corazón de Ying Lili se aceleró por aquel gesto de Sheng Li.
Se estaba volviendo cariñoso con ella, y a ella le gustaba.
—Te sonrojas cada vez que te digo estas cosas —dijo Sheng Li y sonrió.
—Entonces, ¿te gustaría decirme quiénes eran esos príncipes que te enviaron las propuestas de matrimonio?
—le preguntó Sheng Li a Ying Lili.
—¿Por qué?
—Porque quiero saberlo —respondió Sheng Li.
—Esos Príncipes eran de reinos vecinos.
Sé poco sobre ellos —respondió Ying Lili.
Se giró hacia la mesa y llenó sus copas con vino.
—No beberás más —dijo Sheng Li y extendió la mano para quitarle la copa, pero ella no le dejó.
En su lugar, se bebió el vino de un trago y se limpió la boca con el dorso de la mano.
—Estoy sobria.
Dime, ¿por qué no recibiste ninguna propuesta?
—preguntó Ying Lili.
—Te lo conté el otro día —respondió Sheng Li y agarró la jarra de vino.
Ying Lili puso su mano sobre la de él, impidiéndole que se la llevara.
—Responde —dijo ella mientras le arrebataba la jarra.
—No.
Ying Lili se rio a carcajadas, lo que desconcertó a Sheng Li.
—Nadie te quiere —afirmó Ying Lili mientras bajaba la cabeza.
Sujetó la jarra de vino con fuerza.
Sheng Li se dio cuenta de que para entonces Ying Lili ya estaba borracha.
Así que volvió a agarrar la jarra, pero Ying Lili le dio un manotazo en la mano.
—Ay…
—Sheng Li retiró la mano.
Ying Lili levantó la cabeza y miró fijamente a Sheng Li.
Tenía las mejillas rojas, como un tomate maduro.
—¿P-pero eres el Príncipe Heredero?
—Ying Lili planteó una duda.
—Tienes razón.
Normalmente, el Príncipe Heredero recibe propuestas de matrimonio sin pensárselo dos veces, pero en mi caso, fue todo lo contrario.
Nadie se atrevió a entregarme la mano de su hija —afirmó Sheng Li.
—Pero eres muy apuesto.
Debes de haberlo heredado de tu madre —dijo Ying Lili con los ojos entrecerrados y soltó una risita.
Sheng Li se rio entre dientes al ver cómo actuaba Ying Lili en su estado de ebriedad.
—La belleza no importa.
Una persona debe ser buena de corazón, eso es lo importante —aseguró Sheng Li.
—¿Quién dijo que no eres bueno de corazón?
Si no lo fueras… —Ying Lili se dio unas palmaditas cerca del pecho, hizo una pausa y continuó—, si no fueras bueno, entonces no habría pensado en querer un esposo como tú.
Sheng Li observó a la Princesa Heredera, que siguió hablando: —Me salvaste de la Emperatriz dos veces, y en ese entonces ni siquiera te consideraba mi esposo, pero me defendiste.
Me defendiste a pesar de nuestras diferencias.
Cuando fuimos al Santuario, me llevaste en brazos y mi corazón se aceleró…
Fue una sensación extraña que nunca había sentido.
—Sheng Li abrió los ojos de par en par mientras Ying Lili soltaba una risita.
Sheng Li se dio cuenta de que, si Ying Lili no dejaba de hablar, las cosas podrían tomar otro rumbo.
—Dejemos de hablar de todo esto.
Dame la jarra —le dijo Sheng Li a Ying Lili, pero ella se negó.
Se la acercó a los labios y empezó a beber directamente de ella.
Dejó la jarra vacía sobre la mesa y lo miró a los ojos.
—¡Tú!
—La repentina y fuerte voz de la Princesa Heredera dejó estupefacto al Príncipe Heredero, pues Ying Lili había ahuecado el rostro de Sheng Li entre sus palmas.
—Estaba aterrorizada el día que te envenenaron.
Ese día pensé que todo había terminado.
—De repente, se le formaron lágrimas en los ojos mientras retiraba las manos y se ponía de pie.
Se dirigió hacia una mesa con pasos vacilantes mientras Sheng Li se levantaba de su sitio.
—¿Qué se propone?
—murmuró Sheng Li y caminó hacia ella.
—¿Qué buscas ahí?
—preguntó Sheng Li mientras se ponía a su lado.
Ying Lili sacó un juego de pincel y tinta que estaba guardado en el cajón.
—¿Qué es esto?
¿Quieres escribir algo?
—preguntó Sheng Li al ver a Ying Lili mojar el pincel en la tinta.
Ella se giró hacia él y le agarró la mano.
—Ven.
—Lo llevó hacia la cama y lo hizo sentarse en ella.
Ying Lili se sentó junto a Sheng Li y le subió la manga del brazo izquierdo.
—M-mi hermana me dio esta tinta durante el día, d-diciendo que nunca se d-desvanece —dijo Ying Lili.
Sheng Li estaba confundido porque no entendía lo que Ying Lili quería decir.
Sintió el pincel en su muñeca, así que miró hacia allí.
Ying Lili estaba dibujando algo en su muñeca.
Sheng Li miró atentamente su muñeca hasta que Ying Lili dijo: —Está hecho.
—Una mariposa —murmuró Sheng Li mientras miraba su muñeca—.
¿Qué es esto?
—masculló Sheng Li y casi lo borra con la otra mano cuando Ying Lili lo detuvo.
Él levantó la vista y la miró.
—No lo borres.
Tiene un significado hermoso.
Nunca se desvanecerá —dijo Ying Lili con una sonrisa y luego se subió la manga del brazo izquierdo.
Dibujó la misma mariposa en su muñeca y dejó el pincel en la mesita de noche.
Colocando su mano izquierda cerca de la de Sheng Li, susurró: —Ahora se ve bien.
—Miró a Sheng Li, que la observaba asombrado.
—¿Qué es esto?
—le preguntó Sheng Li de nuevo, pero ella no respondió.
Un segundo después, se levantó de la cama y se tambaleó.
Sheng Li se levantó de inmediato para sujetarla, pero ella logró mantener el equilibrio.
Dio un paso adelante, pero Sheng Li la agarró del brazo y la giró hacia él.
—Vamos a la cama —dijo Sheng Li, y Ying Lili hizo un puchero.
—No quiero.
Quiero hacerte más preguntas.
Todavía no has respondido a muchas de mis preguntas —dijo Ying Lili.
Sheng Li no pudo negarse a su deseo, pero la hizo sentarse en la cama.
—Puedes preguntarme aquí también —afirmó Sheng Li y se sentó a su lado.
—Pregunta —le dijo Sheng Li a Ying Lili.
—¿Te gusto?
—preguntó Ying Lili.
«Incluso borracha, está pensando en esto.
Es increíble», pensó Sheng Li mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios.
Estaba sumido en sus pensamientos cuando sintió las manos de Ying Lili a su alrededor.
Lo estaba abrazando y el lado de su rostro descansaba cerca del pecho de Sheng Li.
—M-me gustas, pero no lo confesaré hasta que tú lo hagas.
¿Por qué no te me confiesas?
¿P-por qué eres tan terco?
—lo cuestionó Ying Lili.
Sheng Li no esperaba que Ying Lili se confesara en su estado de ebriedad.
—Ganaste mi corazón entre todos los hombres que he conocido.
Realmente eres el esposo de mis deseos —aseguró Ying Lili y se apartó.
Sheng Li la miraba fijamente cuando Ying Lili cerró los ojos.
—Puedes b-besarme —dijo Ying Lili, y acercó su rostro al de Sheng Li.
Sheng Li sonrió y colocó su mano en la mejilla derecha de Ying Lili.
La acarició y se inclinó hacia delante.
—Estás borracha y si te beso ahora, te enfadarás conmigo cuando se te pase la borrachera —susurró Sheng Li contra sus labios.
Ying Lili casi había abierto los ojos cuando Sheng Li le plantó un suave beso en la frente.
Acarició su mejilla con el dorso de su mano y, mirándola directamente a los ojos, Sheng Li dijo: —Detengámonos aquí.
Debes dormir, ahora.
—Los ojos de Ying Lili estaban entrecerrados cuando sintió calor.
Intentó quitarse el abrigo, pero no lo consiguió, así que Sheng Li la ayudó.
Sheng Li acostó a Ying Lili en la cama y la cubrió con la manta.
Le acarició el pelo durante unos minutos mientras veía a Ying Lili quedarse dormida.
Tras cubrir a Ying Lili con la manta, Sheng Li se levantó y apagó las velas de un soplido, excepto una.
—Era necesario emborracharte —murmuró Sheng Li y salió de la cámara.
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Hola, queridos lectores:
Y bien, ¿cuál creen que podría ser el significado de la mariposa?
Díganmelo en la sección de comentarios.
Sigan votando por la historia.
Sean felices y cuídense.
GRACIAS
FELIZ LECTURA
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