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Casada con el Cruel Príncipe Heredero - Capítulo 327

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Capítulo 327: No quiero ser el Príncipe Heredero

Sheng Li y Ying Lili salían del salón de recepción cuando Lei Wanxi los detuvo. Tenía los brazos cruzados y los fulminaba con la mirada. —Aparta —dijo Sheng Li.

—¿Por qué me dejaron solo ayer? —cuestionó Lei Wanxi.

—Porque nos estabas molestando —replicó Sheng Li.

—¿Cuándo lo hice? Solo quería que comieran caramelo de barba de dragón conmigo y Weng Yu. Hermana Lili, el Hermano Sheng nunca nos había sacado a pasear. Esta fue la primera vez que lo vimos en el mercado y, aun así, nos dejó solos a sus hermanos menores —se quejó Lei Wanxi. Sheng Li se rio entre dientes al ver su actuación.

—Sexto Hermano, fui yo quien le dijo a tu hermano que huyera conmigo. La próxima vez irá con ustedes —afirmó Ying Lili y miró a Sheng Li—. Saca a tus hermanos a pasear algún día.

Sheng Li, con expresión perpleja, la miró. —¡Ya no son unos niños! Tengo montones de trabajo en la Capital en lugar de andar deambulando —afirmó Sheng Li y desvió la mirada hacia Lei Wanxi—. ¡Deja de quejarte! Ya eres mayor, así que compórtate como tal o le diré a nuestro padre que te case —lo amenazó Sheng Li.

Lei Wanxi abrió los ojos como platos. —El Hermano no puede hacer esto. Me escaparé de aquí si lo intentas —dijo Lei Wanxi con severidad.

Sheng Li se rio entre dientes y se burló al mismo tiempo. —No me subestimes, no puedes huir de mí. Hasta un soldado de 7º rango es suficiente para atraparte —se burló Sheng Li de Lei Wanxi.

—El Hermano cree que soy débil, ¿no es así? —Lei Wanxi se estaba enfureciendo porque Sheng Li ridiculizaba su fuerza. Sabía que no era fuerte, a diferencia de sus otros hermanos, pero el Quinto Hermano no debería ser tan duro con él.

Ying Lili guardó silencio al darse cuenta de que Sheng Li quería que Lei Wanxi se sintiera responsable de sus deberes.

—Wanxi, no tengo por qué responder a eso. Ambos sabemos lo negado que eres para la guerra. Nunca entrenas y solo te la pasas perdiendo el tiempo. Eres solo unos meses menor que yo. Así que ya deberías madurar —le dijo Sheng Li con calma.

—Lo entiendo, Hermano Sheng. Pero no me gusta entrenar. No estoy hecho para eso. Además, tengo a mi Hermano, que me salvará si alguien me ataca —proclamó Lei Wanxi y le dedicó una sonrisa a Sheng Li, que se frotó la frente con el índice.

—Tengo que ir a la Corte. El puesto de la Emperatriz está vacante, así que habrá una discusión sobre el próximo nombramiento para el cargo de Emperatriz —declaró Sheng Li.

—¿Quién crees que será la próxima Emperatriz, Hermano Sheng? —inquirió Lei Wanxi.

—Nadie lo sabe. Sea cual sea la decisión de nuestro padre, todos debemos aceptarla. Depende de nuestro padre a quién considere perfecta para ser la Emperatriz —afirmó Sheng Li.

—Hermana Lili, ¿vendrás conmigo? Weng Yu está practicando mucho estos días. Deberías ver su progreso —aseguró Lei Wanxi. Ying Lili aceptó.

—No te agotes —le aconsejó Sheng Li a Ying Lili, quien asintió. Lei Wanxi le aseguró a Sheng Li que cuidaría de Ying Lili. Sheng Li se perdió de vista después de dar instrucciones a Xing-Fu y a la Dama de la Corte Xu para que vigilaran a la Princesa Heredera.

—¡Vamos, Hermana Lili! —dijo Lei Wanxi con entusiasmo. Los dos partieron hacia los Campos de Práctica, donde el Príncipe Yu estaba entrenando con el Comandante Sun. Al ver allí a la Princesa Heredera, el Príncipe Yu y el Comandante Sun hicieron una reverencia. Ying Lili también se inclinó un poco, saludándose así mutuamente.

—Hermana Lili —Weng Yu estaba encantado de verla allí—. Estoy aprendiendo a defenderme de los enemigos —le dijo Weng Yu a Ying Lili antes de que ella pudiera preguntarle.

No quería que dejara de practicar, así que dijo: —Príncipe Yu, te observaremos desde el pabellón. —Weng Yu estuvo de acuerdo con ella y comenzó a practicar. Por otro lado, Ying Lili y Lei Wanxi se dirigieron al pabellón.

Sentado en las sillas de allí, Lei Wanxi le preguntó a Lili: —Hermana Lili, ¿sabes dónde está Hu Jingguo? No pude encontrarlo. Le pregunté al Médico Real y me respondió que Hu Jingguo estaba en sus aposentos. Cuando fui, no lo vi —dijo Lei Wanxi con ansiedad.

Ying Lili no podía decirle la verdad. —Puede que haya ido a las alturas del bosque a recoger hierbas o que esté ocupado en algún lugar, Hermano Wanxi —le mintió Ying Lili.

Lei Wanxi asintió y murmuró: —Podría haberme llevado con él.

~~~~~

En la Corte, todos se sorprendieron al conocer a la próxima Emperatriz elegida por el Emperador.

—Perdóneme, Su Majestad, pero la Dama Hui es de origen humilde. Declararla la próxima Emperatriz…

—La Dama Deng Hui será la próxima Emperatriz —anunció Han Wenji su decisión, interrumpiendo las palabras del Ministro de Justicia. Nianzu no se había esperado que su madre obtuviera tal estatus. Estaba feliz de conocer la decisión del Emperador. Después de tantos años, la dignidad de su madre había sido restaurada.

—¡Perdóneme, Su Majestad! —Esta vez el Ministro de Asuntos de Estado se adelantó y continuó—: Si la Emperatriz es la Dama Hui, entonces su hijo, el Príncipe Nianzu, será el siguiente en la línea de sucesión y, para eso… —miró de reojo a Sheng Li—, …para eso, el Príncipe Nianzu deberá convertirse en el próximo Príncipe Heredero.

Jian Guozhi y Nianzu fruncieron el ceño al oírlo, mientras que Sheng Li se rio entre dientes.

Nianzu se levantó de su asiento, juntó las manos frente a él y dijo: —Su Majestad, no deseo ser el Príncipe Heredero. Por favor, sea considerado con mi decisión.

—Príncipe Nianzu, ¡esto no es algo que usted pueda decidir! La última vez, al Príncipe Jian, por ser el mayor, se le otorgó el puesto de Príncipe Heredero, pero como cometió un grave error, tuvo que ser destituido. Quienquiera que sea la Emperatriz, su hijo se convierte en el Príncipe Heredero sin lugar a dudas —aclaró el Ministro de Asuntos de Estado.

—Su Majestad, no me considero el líder adecuado para esta nación. No quiero ser el Príncipe Heredero —suplicó Nianzu al Emperador.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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