Casada con un multimillonario poderoso y dominante - Capítulo 13
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- Capítulo 13 - 13 CAPÍTULO 13 Baile de recepción
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13: CAPÍTULO 13 Baile de recepción 13: CAPÍTULO 13 Baile de recepción POV de Rayne
Cuando intercambiamos nuestros votos y anillos, el sacerdote nos declaró marido y mujer.
—Puede besar a la novia —dijo, y Eric se acercó a mí.
Por un momento, pensé que iba a besarme; ¿por qué no?
Me había convertido en su esposa, pero, en lugar de eso, me besó la frente.
Me le quedé mirando sin comprender cuando se apartó y me sonrió.
POV de Eric
Podía ver la confusión en sus ojos, pero no sabía cuál era la razón.
Cuando terminó la ceremonia, la prima de Rayne apareció y se la llevó, y yo me quedé hablando con algunos conocidos.
Cuando terminamos, acompañé a Rayne al coche.
Teníamos que ir a la recepción de nuestra boda.
Aún no le había hablado a Rayne de la recepción, así que mientras la acompañaba al coche, se lo dije.
—Desde aquí iremos a casa de mi familia.
Se giró hacia mí, con la conmoción escrita en todo su rostro.
Abrió la boca para decir algo, pero la volvió a cerrar y se limitó a asentir.
—Elaina se quedará con nosotros unos días hasta que te sientas cómoda en la casa —le dije al notar que sus párpados temblaban constantemente.
Me miró de nuevo, pero esta vez con sorpresa en los ojos, luego asintió y desvió la mirada hacia la ventana.
Le eché un vistazo a su rostro y no pude evitar fijar mi mirada en ella.
Suspiré ante el estúpido impulso de tocarla.
¡Cielo!
Apenas podía entenderme a mí mismo en ese momento.
No podía creer que acabara de casarme.
Desde que esa mujercita entró en mi vida, no he hecho más que actuar como un estúpido por puro instinto.
Primero me comprometí con ella mientras dormía, luego conseguí que se quedara en mi casa.
Nunca había llevado a ninguna mujer allí, excepto a ella.
Y hoy, me estaba casando.
Nunca me había imaginado con un traje de novio negro, casándome, y además, con una mujer que apenas podría soportar mi peso.
Y, sin embargo, aquí estaba, llevando a una mujer que casi no conocía para presentarla a mi familia.
Supongo que pasar tiempo de calidad con la Gran Sra.
Arnold ya me había corrompido más de lo que pensaba.
POV de Rayne
Su conductor entró en un largo camino de entrada decorado con flores de diversos tipos, y la verja del final se abrió al instante y el conductor entró en lo que parecía una Villa.
Abrí la puerta del coche e intenté bajar, pero mi vestido no me lo permitía.
Se había quedado enganchado por haberme sentado demasiado cerca de la puerta.
—¿Quieres que te lleve en brazos?
—preguntó una voz familiar.
Levanté la vista y vi a Eric de pie justo delante de mí con su habitual sonrisa socarrona.
Negué con la cabeza y seguí intentando desenganchar el vestido.
—Deja que te ayude con eso —dijo y, antes de que pudiera negarme o aceptar, se inclinó hacia mí, deslizó ambos brazos alrededor de mi cintura y empezó a desenredar con cuidado la parte del vestido que se había atascado.
Con su proximidad, olvidé al instante cómo respirar.
—¡Listo!
—dijo tras unos segundos y empezó a apartarse.
Yo también hice ademán de levantarme para tomar un poco de aire, pero entonces él se inclinó de repente de nuevo hacia mí y nuestros labios se rozaron.
Mis ojos se abrieron como platos por la sorpresa.
POV de Eric
Mi cuerpo entero se calentó de inmediato al sentir sus labios contra los míos.
Eran cálidos y suaves, y la sensación de tenerlos sobre los míos despertó mis deseos.
El deseo de besarla, de ahondar en esa boquita y besarla hasta que gimiera mi nombre.
El deseo de deshacer ese vestido que llevaba puesto y de hacerle cosas a su pequeño cuerpo.
El deseo de volver a verla desnuda.
Ese deseo de tener su pequeño cuerpo debajo del mío tal como había estado aquella noche, pero me contuve de hacerlo.
No quería que se asustara de mí.
Finalmente me aparté después de hacer mi mayor esfuerzo por contenerme.
Sus mejillas se habían puesto rojas y parecía un tomate demasiado maduro.
Se veía linda.
—Vamos adentro.
POV de Rayne
—Vamos adentro —dijo, ofreciéndome una de sus manos.
Con la cabeza ligeramente inclinada por la vergüenza, la acepté y él me guio hacia adentro.
Mientras entrábamos en la Villa, no pude evitar admirar su belleza.
El terreno era enorme y todo el lugar se veía colorido.
Era como una catedral adornada con flores.
La piscina lateral era una atracción, y un sendero a la derecha, que estaba decorado con flores de varios colores, me hizo imaginar cosas.
Me pregunté qué sería ese lugar.
Habría preguntado si hubiera sido asunto mío.
Podría quedarme mirando este lugar todo el día.
Pero algo más me llamó la atención.
Había flotas de coches aparcados por casi todas partes, aunque de forma ordenada.
¿No había dicho que íbamos a reunirnos con su familia?
No pude evitar preguntarme cómo de grande era su familia.
La sola idea triplicó mi nerviosismo.
Subimos una pequeña escalera y los porteros hicieron una reverencia al vernos; para ser precisos, al ver a Eric.
Luego, uno de ellos abrió las dobles puertas de estilo italiano y me quedé con la boca abierta ante la visión que tenía delante.
El gran salón estaba lleno de gente, tanto hombres como mujeres.
No parecía una reunión familiar, sino más bien un baile de gala.
De repente sentí náuseas y me encontré aferrándome a la mano de Eric en busca de apoyo.
POV de Eric
Sentí que el agarre de Rayne en mi brazo se tensaba y me alarmé.
Me giré hacia la mujercita y vi que sus ojos estaban desorbitados.
—¿Estás bien?
—le pregunté y ella asintió.
Era mentira.
Y de las malas.
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