Casado con su amor secreto - Capítulo 320
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Capítulo 320: Cena romántica
—Eso es, naturalmente, porque Jun Zixuan es un demonio, ¡obvio! Puede que sea dulce contigo, pero el resto del mundo siente que está sentado sobre espinas en su presencia. —A Shi Luo se le puso la piel de gallina solo de pensarlo—. ¿Qué amor? Hasta ser amiga de Jun Zixuan era como pisar fuego.
—No diré que no tienes buen gusto, ya que te gusta el Joven Jun, pero no llames demonio a mi hombre, ¿de acuerdo? —dijo Yu Mei, que por supuesto protegía la preciada reputación de su hombre.
—Tsk. Pero mírate~. —Shi Luo negó con la cabeza mientras se incorporaba—. En cuanto a Mu Shen, somos más como hermanos… Ya lo sabes.
—A eso voy. Apenas tuviste un flechazo cuando estábamos en la secundaria y nunca te le declaraste…
—De hecho, sí lo hice —murmuró Shi Luo con culpabilidad—. Le escribí una carta en tu nombre y después de eso él te estuvo molestando. Hace unos días, Danny me amenazó con eso para sacarme información sobre tu relación con Jun Zihao —confesó todo de un tirón.
A Yu Mei se le llenó la cara de líneas negras. Con razón su hermano había sido tan duro con Jun Zixuan e incluso había redactado un contrato que era dominante y a la vez ridículo.
¿No cocinar? ¿No llorar?
¿Acaso no había pasado ella por ciertos problemas durante su relación con Jun Zihao?
Como una adolescente tonta, había intentado cosas para hacerlo feliz.
Y su hermano parecía estar curándose en salud al hacer que Jun Zixuan firmara esos papeles.
Si la Familia Jun no estuviera ya sufriendo, su hermano ya habría ido a por sus cabezas.
—Ejem… —Shi Luo se aclaró la garganta con incomodidad al ver a Yu Mei perdida en sus pensamientos.
—Con razón. Me vendiste. Luoluo, de verdad que no tienes remedio.
Shi Luo suspiró. —¿Causó algún problema?
—No, no causó ninguno —dijo Yu Mei, dándole un toquecito en la mejilla mientras miraba su cara de culpabilidad—. Por cierto, ¿cómo se está tomando ahora la Tía tu relación? —Cambió rápidamente de tema a la madre de Shi Luo para que no siguiera sintiéndose culpable.
—Está muy feliz. También quiere conocer a tu suegra… —Shi Luo estaba muy nerviosa por mentirle a su madre, pero solo podían solucionarlo poco a poco. Decidió encontrar una oportunidad adecuada para hacerle saber a su madre que Jun Boyan y ella habían roto y se habían mudado.
—No es posible por ahora —negó Yu Mei con la cabeza, dándose cuenta de que no tenía ni idea de cómo iban las cosas por el lado de Jun Zishen. Hizo una nota mental para llamarlo más tarde.
Shi Luo asintió, pues sabía que tenía algo que ver con Shen Lihua y su esposo, según lo que Yu Mei le había contado.
Sus cejas se fruncieron ligeramente mientras pensaba en algo. —Madre quiere conocerte, a ti, que cree que eres mi nueva amiga, y también quiere ver a Han Mei, a quien no ha visto en mucho tiempo…
Una expresión de conflicto apareció en el rostro de Yu Mei. —Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que la vi, pero ¿cómo se supone que le voy a hacer saber que ambas personas soy yo…? —Decidió dejar ese conflicto a un lado por el momento.
Yu Mei había planeado reunirse antes con Jun Boyan, pero como él aún no había regresado, decidió volver primero a la Mansión Ren.
Pero cuando llegó a la mansión, Jun Zixuan no estaba por ninguna parte.
Ella frunció el ceño con confusión.
Pero justo cuando estaba a punto de llamarlo, su teléfono vibró. Echó un vistazo al mensaje:
Zixuan: Ya que nuestra cita fue interrumpida, tengamos otra. Te estaré esperando.
A continuación, venía la dirección de un famoso restaurante de cinco estrellas.
Yu Mei miró el mensaje durante unos segundos antes de que sus labios se curvaran en una sonrisa. ¿Una cena romántica?
…
Ataviada con un ceñido vestido blanco que le llegaba a las rodillas, Yu Mei entró en el Gran Restaurante Francés. El gerente vino en persona a recibirla y ella se sorprendió bastante, pues no esperaba que Jun Zixuan fuera tan prominente.
Miró a su alrededor y se dio cuenta de que, aunque la gente posaba su mirada en ella, solo lo hacía por un instante antes de desviar rápidamente la atención.
«Parece algo más que una simple cena romántica». Mientras llevaban a Yu Mei a la mesa más apartada donde estaba sentado Jun Zixuan, sus sospechas iniciales crecieron aún más. «Podría haber reservado un salón privado, pero ¿cuál es su motivo para sentarse aquí?»
Aunque incontables miradas estaban fijas en el hombre, él permanecía sentado con una expresión distante y un aura distintiva. En cuanto la vio acercarse, Jun Zixuan se puso de pie, rodeó la mesa y le retiró la silla para que se sentara.
Ella le sonrió antes de tomar asiento.
El gerente se secó el sudor a escondidas. —Señor Jun, señora Jun, por favor, avísenme si necesitan algo. —Al notar las flores que florecían sobre la cabeza del pez gordo, el gerente se felicitó por lo bajo por su ingenio.
Como Jun Zixuan asintió levemente, el gerente hizo una reverencia y se marchó.
—Pareces bastante feliz —dijo Yu Mei en cuanto se quedaron a solas.
—¿Ah, sí? —sonrió Jun Zixuan con misterio.
Ella asintió. —¿Y bien? ¿Tienes otros planes?
—Es solo una cena romántica. ¿Por qué le das tantas vueltas? —preguntó él con bastante inocencia.
—Eso es porque… tú prefieres tener nuestras citas en la cama —susurró ella, mientras su rostro enrojecía ligeramente. Por muy avergonzada que estuviera, era un hecho innegable.
La comisura de sus labios se curvó. Como era de esperar, solo ella lo conocía a la perfección.
Antes de que pudiera hacerle más preguntas, sirvieron la cena.
Mientras empezaban a comer, ella no pudo evitar lanzarle algunas miradas furtivas.
—¿Pasa algo por tu mente? —dijo Jun Zixuan, apoyando la mejilla en su puño mientras la miraba.
—Acabo de darme cuenta de que ha pasado bastante tiempo desde la última vez que pasamos un rato tranquilo fuera. —Lo que era aún mejor era que habían podido venir aquí sin la presencia de ningún reportero, ya que este lugar era de acceso muy restringido.
Pero ciertas preguntas seguían arremolinándose en la punta de su lengua.
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