Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Castigo Compartido - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Castigo Compartido
  4. Capítulo 13 - 13 Capitulo 13 No es lo que Parece
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: Capitulo 13: No es lo que Parece 13: Capitulo 13: No es lo que Parece El martes empezó normal.

Demasiado normal.

Renzo entró al salón y dejó su mochila en el asiento.

Aina ya estaba ahí, hablando con Erica.

Se reían de algo, y por un segundo, Renzo pensó que Aina se veía… tranquila.

No duró mucho.

—¿Qué miras?

—le soltó ella apenas lo notó.

—Nada —respondió Renzo—.

Solo llegué.

—Entonces siéntate y deja de observar.

Renzo obedeció sin decir nada.

Aina frunció el ceño, molesta consigo misma.

No sabía por qué le había hablado así.

Durante la clase, una chica de otro grupo se acercó a Renzo para pedirle apuntes.

Era bajita, con voz suave, y sonreía mucho.

—Oye, Renzo —dijo ella—.

¿Me puedes prestar el cuaderno un rato?

—Claro —respondió él, pasándoselo.

Aina levantó la mirada.

—Oye —intervino—.

¿Y tú quién eres?

La chica parpadeó.

—Eh… soy del 3°C.

—Ajá —dijo Aina—.

Devuélvelo rápido.

No es biblioteca pública.

—Aina —murmuró Renzo—… —¿Qué?

—lo cortó—.

Estoy diciendo la verdad.

La chica devolvió el cuaderno incómoda y se fue.

Renzo suspiró.

—No tenías que hacer eso.

—¿Hacer qué?

—respondió Aina—.

Solo estaba ayudándote.

—No parecía ayuda.

Aina apartó la mirada.

—Tch… no me gusta que te usen.

Renzo la miró sorprendido.

—¿Usarme?

—Olvídalo —dijo ella—.

No es asunto tuyo.

En el recreo, Erica se acercó a Aina.

—¿Te molesta que otras chicas hablen con Renzo?

Aina casi se atraganta con su jugo.

—¡¿Qué?!

—dijo—.

¡Claro que no!

—Entonces por qué interrumpiste.

—Porque esa chica era molesta —respondió—.

Nada más.

Erica sonrió.

—Ajá.

Aina cruzó los brazos.

—No inventes cosas raras.

—Yo no dije nada —respondió Erica—.

Tú solita llegaste ahí.

Aina chasqueó la lengua.

Más tarde, cuando estaban saliendo del salón, Renzo caminaba a su lado.

No tan cerca, pero tampoco lejos.

—Oye —dijo él—.

¿Te molesta si hablo con otras personas?

Aina se detuvo.

—¿Qué pregunta es esa?

—Solo quiero saber.

—Haz lo que quieras —respondió—.

No soy tu dueña.

—Nunca dije eso.

—Entonces deja de preguntar.

Renzo sonrió un poco.

—Está bien.

Aina lo miró de reojo.

—Y no sonrías —añadió—.

Te ves molesto.

—No lo estoy.

—Eso dices.

Cuando llegaron a la salida, Aina se adelantó.

—No te quedes atrás —ordenó.

Renzo levantó una ceja.

—¿No que no eras mi dueña?

—¡Cállate!

—dijo ella—.

Solo… no quiero perder tiempo.

Caminaron juntos, en silencio.

Aina no lo admitiría nunca, pero algo la había incomodado ese día.

No sabía qué era exactamente, y tampoco quería pensarlo.

Renzo, por su parte, entendió algo simple: Aina seguía siendo Aina.

Solo que ahora… se preocupaba un poco más.

Y eso, aunque viniera en forma de gritos y órdenes, significaba algo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo