Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Castigo Compartido - Capítulo 16

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Castigo Compartido
  4. Capítulo 16 - 16 Capitulo 16 Un Zombie
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

16: Capitulo 16: Un Zombie 16: Capitulo 16: Un Zombie Renzo estaba tirado en su sofá, envuelto en mantas, con la fiebre que le hacía sentir que cualquier movimiento era un esfuerzo titánico.

Sus párpados se cerraban y se abrían con dificultad, y un hilo de tos escapó sin que pudiera evitarlo.

Golpes suaves en la puerta lo hicieron incorporarse un poco.

—Renzo… ¿estás ahí?

—la voz de Aina sonó desde el otro lado, preocupada.

—…Sí… —murmuró él, débilmente—.

No me siento bien.

Aina abrió la puerta y lo vio enseguida: pálido, con el cabello despeinado, apenas capaz de mantenerse sentado.

Sin gritar, ni regañar, frunció el ceño con una mezcla de preocupación y… algo que ella no quería reconocer.

—Te ves horrible —dijo, caminando hacia él—.

Qué idiota… ¿cómo puedes estar así y no decir nada?

—No quería molestarte —respondió él, con un hilo de sonrisa débil.

Aina suspiró y, con movimientos calmados, se acercó al sofá.

Le ajustó la manta sobre los hombros y le ofreció un vaso de agua.

—Bebe esto —ordenó suavemente—.

Y no trates de protestar, no aceptaré un “no” hoy.

Renzo tomó el vaso, sorprendido por lo tranquila que estaba.

No había gritos, ni regaños fuertes, solo cuidado genuino.

Pasaron los minutos lentamente.

Aina se sentó cerca de él, con una bata ligera puesta, mientras le ofrecía sopa, le revisaba la temperatura y se aseguraba de que descansara bien.

Renzo apenas podía moverse, y cada gesto de Aina le parecía más cercano, más cálido de lo habitual.

—Esto… se siente raro —murmuró él, medio sonriendo—.

Que alguien me cuide así.

Aina lo miró de reojo, un poco incómoda por la cercanía, y giró la cabeza: —No te acostumbres —dijo suavemente—.

Solo lo hago porque… estás enfermo.

Renzo suspiró, relajándose por primera vez en días.

El tiempo pasó lentamente, entre pequeños silencios, sorbos de sopa y risas suaves cuando Renzo hacía comentarios torpes por su fiebre.

Aina incluso le leía algunos apuntes que él necesitaba para la escuela, sentada en el suelo junto al sofá.

Cada tanto, él levantaba la mirada y la veía tan concentrada, tan atenta, que el corazón le dio un vuelco pequeño y cálido.

—…No sé qué haría si no estuvieras aquí —susurró Renzo, sin darse cuenta del efecto de sus palabras.

Aina se tensó un poco, apartando la mirada, y murmuró: —No digas tonterías… Solo… cállate y come un poco.

Pero la sonrisa que escapó en su rostro traicionó lo que su voz intentaba ocultar.

Cuando la tarde avanzó, Renzo se quedó dormido, y Aina lo acomodó con cuidado, cubriéndolo con mantas y acomodando la almohada detrás de su cabeza.

Se sentó a su lado, observándolo descansar, y por primera vez en mucho tiempo, su actitud mandona desapareció casi por completo.

—Idiota… —susurró, suavemente—.

Siempre logras que me preocupe… aunque no quiera.

Renzo murmuró algo incomprensible en sueños, y Aina solo sonrió, sin decir más.

Ese día pasó con lentitud, sin apuros, entre silencios cómodos y gestos pequeños, llenos de cercanía.

Para ambos, el mundo se redujo a ese departamento, a esa manta compartida y a la sensación inesperada de confianza que surgía lentamente.

No había palabras de amor, no había confesiones.

Solo estaban ellos, uno cuidando del otro, y un vínculo que se fortalecía de manera silenciosa, tierna y cálida.

Y aunque Aina no lo admitiera, ese día, por primera vez, su corazón bajó un poco la guardia ante Renzo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo