Cheke (Floreciendo el Amor) - Capítulo 11
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
11: Cap 11- Preocupación 11: Cap 11- Preocupación En un Árcade donde había Miles de juegos, podías pedir pizza, bebidas y más, festejaban la victoria de su compañero Cristian, ya en su mesa con comida y refrescos estos discutían algunos temas -Podían haber avisado que si íbamos a salir, me veo rara en este lugar con mi uniforme- dijo Flor disgustada -Bueno fue repentino, me costó convencer a este tipo- dijo Ezequiel -¿Y por qué tiembla y mira la hora a cada rato?- Al ver a Cristian este estaba temblando mirando la hora -Cristian, llevamos 5 minutos aquí- le dijo Ezequiel para tranquilizarlo -Si ya me di cuenta- respondió el -¿Estás preocupado por algo?- pregunto Uitzi -No para nada chica Uitzi, hay que divertirse- dijo actuando como siempre para tranquilizar él ambiente -A propósito solo para recordarles que ya se vienen más cosas para nosotros el consejo- dijo Nadia -¿Cosas?- -Ya mero terminan los concursos de los clubs, ya se vienen los exámenes, como consejo estudiantil debemos sacar por arriba del promedio, lo mínimo es un 8, espero que se esfuercen- -No te preocupes Nadia, estoy segura que sacaremos más de que un 8- dijo Uitzi -No me preocupa tu calificación o la mía pero estos tres…- -Pues la verdad supongo que me castigarán así que tendré mucho tiempo para estudiar- dijo Cristian -Ya lo tengo resuelto Nadia, tu me ayudarás a estudiar lo prometiste- dijo Flor -Bueno gracias por su compromiso, ¿Y tú Cheke?- Ezequiel se quedó callado mirando su plato -Yo lo ayudaré a estudiar- dijo Uitzi Ezequiel la miraría, ella solo sonreía y lo miraba dándole señales de que no debía preocuparse -¡Bueno eso hay que dejarlo para después!, ahora vamos a divertirnos- dijo Flor jalando a Nadia a los juegos Y así empezaría la tarde de juegos, cada quien escogería que jugarían, y así la tarde pasaba, todos se divertían en juegos de baile, aventando pelotas, jugando juegos de peleas, carreras y comiendo pizza Ya un rato después Cristian se sentó por estar cansado después de perder en un juego de baile contra Nadia -Vaya después de un buen juego termine rendido, ¿A propósito que hora será?- dijo este sacando su celular, al ver la hora se comenzo a preocupar -¡No puede ser, me estaba divirtiendo tanto que no mira la hora, ¿ enserio ya llevamos 4 horas aquí?- En eso los chicos se acercaron, estos se miraban contentos -Chicos, ya debo irme- dijo Cristian -Hay es cierto, ya es muy tarde, deberíamos irnos- respondió Uitzi -Bien, tomemos un taxi, vamos al mismo pueblo, que nos deje en el centro y ahí cada quien tome su rumbo- propuso Nadia Todos estuvieron de acuerdo, y así todos irían en un taxi, Cristian pidió ir enfrente como copiloto, mientras iban en camino, este miraba por la ventana, aún estaba nervioso por saber lo que iba a pasar en cuanto llegaran, el recuerdo de su madre levantando la mano lo atemorizaba, a pesar de eso, este no tenía llamadas ni mensajes, algo que se le hacía muy raro Este mirario por el espejo de alado, vería alas chicas acostadas en sus hombros de cada una, parecía que el suelo les había ganado, solo estaba Ezequiel que miraba hacia fuera de la ventana “Se mira despreocupado, seguramente…, espera yo también me miro así la mayoría del tiempo, lo hago para no parecer débil y patético, nunca lo había pensado pero, ¿Y si ellos también tienen cosas que les preocupa y actúan como yo?, incluso el, mira hacia fuera de la ventana, seguramente tienen cosas de las que está pensando” pensaba Cristian mientras seguían él camino El tiempo pasaría, Cristian y Ezequiel irían por el mismo camino -¿No te queda más lejos por este lado Cheke?- pregunto Cristian -Pues si pero prometí que te iría a dejar, no te preocupes- dijo Ezequiel Ambos llegaron ala casa de Cristian, este tenía sus llaves, al colocarla su mano comenzó a temblar, este quería abrir la puerta, pero no podía, con su otra mano detuvo la suya para que dejara de temblar y suspiro -¡Que cobarde soy!- dijo, en eso volteo a ver a Ezequiel -No es necesario que entres, de echo te lo pido que no lo hagas, yo enfrentaré a mi madre, yo sabía cómo se ponía y aún así acepte ir contigo, Cheke muchas gracias- -¿Estás seguro?- -Si no pasa nada- dijo con una sonrisa, abrió la puerta y entro Al entrar se sentía la brisa pesada, su corazón comenzó a latir demasiado, este estaba nervioso, en eso, una voz lo asustaría -¿Dónde estuviste?- pregunto su madre quien estaba alado de la puerta en una silla Este la miraría con terror, no se pida mover y tampoco hablar -¿Sabes lo preocupada que me tenías?- -Puedo explicarlo- Ella se acercó y also su mano, parecía que iba a golpearlo, Cristian se quedó quieto, no sabía que pasaría después, en eso sintió algo cálido en su cuerpo, era su madre que lo abrazo con mucha fuerza, este se quedó confundido -¿Mama?- Llorando le dijo -Me tenías preocupada, no entraban las llamadas, ni los mensajes, Cristian si vas a tardar tanto avísame, no sabía si estabas bien,, pero supuse que si- “¿No está molesta?, ¿no iba a golpearme?” Su madre se retiró de el, este la miraría hacia abajo “En qué momento crecí tanto, ¿siempre a sido así de bajita?, ¿que sucede?” -Madre, crei que me golpearias- -¿Yo pegarte?, hijo si no lo hice antes, menos ahora, solo qué me preocupaste, se que aveces necesitas despejarte pero al menos avísame- -Perdon, esque no me diste permiso, siempre me cuidas de más y por eso- -Es porque te quiero, y si no te di permiso para ir, pero lo pensé bien, sabía que estabas bien y sé que necesitas salir a conocer él mundo, que no siempre te podré tener encerrado, pero me preocupo, es lo que hace una madre, preocuparse por sus hijos, pero a partir de ahora te daré la libertad que necesitas pero necesito que me digas a donde vas, dónde estás y con quién, ¿de acuerdo?- Cristian abrazo a su madre, fuera de la casa, Cheke escuchó todo -¿Ahora lo entiendes Cristian?, las madres así son, no porque quiera detener tus alas como pensabas, si no porque le preocupabas, supongo que estos ayudó a los dos- Así este se retiró del lugar para su casa -Ahora a preocuparme yo, porque tampoco avisé- *** -¡¿Dónde carajos estuviste?!- le gritó Abigaíl a su hijo mientras lanzaba zapatos -¡¿Crees que te mandas solo?!, pudiste haberme marcado, siempre haces que me preocupe, hay de ti que te huela a alcohol -¡Pero si yo ni tomo!- -Es lo que diría un alcohólico- Ya cuando las cosas se tranquilizaron, Cheke explico todo lo que pasó -Ya veo con que fue eso, aun así debiste haberme avisado- -Si, perdón- En eso una moto se escuchó a fuera de la casa, había llegado alguien, de inmediato Ezequiel se tocó el pecho, este cerró los ojos y trató de pensar en otras cosas -¿Aún te da miedo el escuchar que llega?- -Pues…, ya es un trauma- dijo Ezequiel De inmediato un recuerdo llegaría ala mente de Ezequiel, uno de hace años que aún pasa por su cabeza así como otros más -Te pedí esto para que comieras mama- le dijo un Ezequiel muy pequeño llegando de la primaria -Amor,, pero eso era para ti, por eso traté de conseguir dinero para el comedor de tu escuela- le respondió una Abigaíl muy delgada, con ojos hinchados de llorar -Pero no podía comer sin saber si habías desayunado- -Pero si desayune- dijo ella una mentira -como sea toma, sin albóndigas, las prepararon y te aparte, buen provecho- En ese entonces solo nos teníamos a nosotros y un niño más pequeño que aún no entendía nada, me daba envidia mirar a mis compañeros devorar la comida del comedor como si no hubiera un mañana, la mayoría del tiempo pedía prestado, la señora lo hacía por buena persona, decíamos que mi padre pagaría cuando viniera a visitarnos Esperarlo con ansias sería lo que haría cualquier niño, pero yo al escuchar un camión, unas llaves o simplemente que abrían la puerta, me entraba un pánico, mi corazón no dejaba de latir, solo podía rezar porque no llegara molesto, porque si no…
-Ya basta, tú terminaste con eso recuerdas, ahora las cosas se calmaron, ya no es necesario que te pongas así- le dijo Abigail a Cheke para tranquilizarlo En eso la puerta se abrió y entraría Crescencio junto a su hijo Erick -Ya volvimos, ¿Ya llegaste?- le pregunto a Cheke -Si- -Ya veo, tardaste más, tu madre estaba preocupada- -Si porque su padre no se preocupa para nada- dijo Abigail -¿Por qué debería?- dijo, se pasaría derecho directo a su cuarto “Aun nose que piensa de mí, después de ese día que use mi don para azotarlo contra la pared, dejo de golpear a mamá, aun así me sigue tratando a mí igual, aunque la verdad prefiero que me traté a mi así, que a ella” Cheke quedó mirando a su madre por un largo tiempo
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com