Cheke (Floreciendo el Amor) - Capítulo 14
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14: Cap 14- Anécdotas de terror 14: Cap 14- Anécdotas de terror En México hay fechas muy importantes, desde fechas para recordar a aquellos que lucharon por la libertad, hasta fechas de fiestas y convivencia como la navidad, pero igual de importante hay unas fechas donde se dice que las almas regresan para volver a ver a aquellos que siguen viviendo, a esto se le conoce como “Día de muertos”, aunque deberían ser días, ya que se empieza a finales de octubre y principios de noviembre…
Los chicos en las escuelas también tienen esas costumbres, el consejo estudiantil está a cargo de poner una ofrenda, es por eso que tenían una discusión en su salón -¿Entonces es verdad la teoría de que está escuela se construyó en un cementerio?- pregunto Flor muy asustada -Eso también decían de mi primaria, así que dudo mucho que sea verdad, son solo leyendas urbanas- respondió Cristian -Vasta de decir tonterías y hablemos de lo importante, debemos colocar la ofrenda, ya arreglamos las cosas, cada salón colocará algo, como pan, comida, bebidas, calaveras de chocolate y muchas cosas más, pero siento que aún falta- dijo Nadia sería tomando el papel como la presidenta que es -¿Qué opinas de pedirle ayuda alos clubs de artes y manualidades?- propuso Uitzi -Ya veo, ellos podrían ayudar con decoraciones, qué buena idea- respondió Cristian -Si es buena idea, bien Uitzi y Ezequiel, ¿pueden ir a platicar con los maestros y alumnos de esos clubs?- dijo Nadia -Supongo que está bien, a propósito, creo que sigue siendo muy simple- dijo Cheke -Es lo mismo que yo dije, faltan las veladoras- dijo Flor -No podemos colocar veladoras, primero que nada, nadie ha muerto en esta escuela, y no Flor no está construida sobre un cementerio, y segundo el director dijo que algo como las veladoras- pueden provocar incendios, tengamos en cuenta que es arriesgado- respondió Nadia -Yo vi lamparitas con forma de veladoras cuando fui a comprar decoraciones, podemos colocar de esas, yo me encargo de ponerlas- propuso Uitzi -¡Si con eso disimulamos la falta de luces!, muy bien Uitzi muchas gracias- respondió Nadia -Yo no me refería a nada de eso, sino que no tendremos ningún evento, deberíamos hacer algo, ¿no crees Nadia?- pregunto Cheke -¿Cómo qué?- -Un concurso de Calaverita Literaria- La Calaverita Literaria es un poema corto y humorístico tradicional de México para el Día de Muertos, que satiriza a personajes, amigos o familiares imaginándolos en una situación con la muerte, claro todo lo dicho es con humor.
-¿Un concurso?, ¿y cuál sería el primo?- pregunto Nadia -Una gran calavera de chocolate, cuando pase al mercado, la mire una gran calavera del tamaño de una banca, cuesta mucho, pero si los 5 nos cooperamos, podría ser un gran premio- dijo Cheke con mucha ilusión -Ya veo, los que estén de acuerdo con el concurso levanten la mano- Los 5 alzaron la mano, a todos les gustaba la idea, sería algo sencillo, pero que a muchos les gustaría hacer “La verdad es que yo solo no podría comprarlo, pero si los 5 lo hacemos, será más barato, ahora solo debo ganar el concurso” pensaba Cheke en silencio -Bueno, ahora vayan ambos a los clubs de artes de manualidades, buena suerte- les dijo Nadia -¡Hay es cierto casi olvidaba eso!- Así Uitzi y Cheke fueron a hablar con esos clubs, ambos maestros y sus alumnos apoyaron la causa, además de que se les avisó de concurso que harían, ya de regreso estos tendrían una plática algo extraña -Sabes es algo raro- le dijo Uitzi -¿De qué hablas?- -Pues, el año pasado luchamos con un verdadero demonio, tras investigar, el Halloween y el Día de muertos si tienen mucha diferencia- -Ya sé dé que hablas, a mucho no les gusta lo del Halloween, dicen que veneran al demonio con todas esas cosas, obvio no es lo mismo, el día de muertos colocamos ofrendas para aquellos que ya no están y vienen a visitarnos- -Sí, es algo muy bello, y la verdad prefiero pensar en eso que en cosas paranormales- Ambos volvieron al consejo, Flor y Cristian miraban por la ventana como todos los alumnos ya se retiraban a sus casas y ellos aún debían seguir ahí -¿Y a esos dos que les pasa?- pregunto Cheke -Solo les dije que mañana les tocaba ir en salón por salón a avisar del concurso y yo iría a comprar la calavera, se pusieron así porque no querían más trabajo- respondió Nadia -Salir más tarde de la escuela, ¿eso que tiene de bueno?- dijo Flor, en eso se le ocurrió una idea -¡Oigan ya sé!, vamos a contar cosas de terror- -Yo mejor no juego- dijo Uitzi rápido -Hay vamos Uitzi, estás sin las mejores fechas para eso, es más supongo que todos tenemos anécdotas así- -Pues yo no he tenido ninguna, pero estaremos aquí un buen rato en lo que terminó de llenar estos formatos, me gustaría que me hicieran compañía y pasen ese tiempo platicando- dijo Nadia -Bueno si lo pides así, está bien yo si tengo- dijo Cristian -Yo igual tengo una, pero no me gusta recordarla- dijo Uitzi con una mirada de miedo -¿Y tú Cheke?- le pregunto Flor -Pues…, si tengo una dos o tres- -¡Bien, empecemos!- Flor comenzó a contar una de sus anécdotas, dónde incluía las bolas de fuego -Aún lo recuerdo como si hubiera sido ayer, aunque fue hace años, no digo fechas porque luego al autor se le olvida nuestra edad- -No rompas la cuarta pared y sigue contando- -Mi padre iba llegando de trabajar, como fue sábado este salió más temprano, yo y mi hermana mayor estábamos jugando afuera, mi madre se encontraba lavando, está miro el carro de mi padre a lo lejos, de pronto noto que el aumento la velocidad, mi madre confundida lo espero, este salió corriendo del carro en cuanto llegó, y gritándole a mi madre le ordenaba que nos metiera ala casa, “Mete alas niñas ala casa, ¡rápido!”, le gritó, yo me asusté mucho, mi padre grito con mucha desesperación, note que miraba hacia arriba antes de mirarnos a nosotras, por curiosidad yo voltee arriba y fue ahí donde las vi…, dos bolas de fuego dando vueltas a nuestro alrededor, no se miraba nada más, era las 5 de la tarde sin muy temprano para notarlas, no pude moverme, mi herma de la nada callo al suelo dormida, en eso sentí los brazos de mi madre y mire como mi padre cargaba a mi hermana, ambos nos llevaron ala casa…- -…- Un gran silencio invadió a los otros tres chicos, solo se escuchaba el teclado de la laptop de Nadia que aún escribía -¿Y qué paso después?- pregunto Cristian -Pues nada sigo aquí, mi hermana no lo recuerda porque se quedó dormida, fue extraño, pero si sucedió, dicen que esas bolas de fuego son brujas, pero supongo que eran otra cosa, como sea es tu turno Cristian- -Muy bien prepárense, lo que les voy a contar en una historia sobre el legendario Chupacabras…, un día que- -Ahhh- grito Flor -¿Por qué gritas si aún no cuento nada?- -Hay perdón, estaba practicando, continúa- -Bien, en el pueblo de mi abuelo se cuenta que un ser desconocido va y absorbe la sangre de sus animales, lo más común son las cabras, yo no creía en eso hasta que una vez fuimos de visita, en el rancho del abuelo solo había baño para mujeres, si debías ir a orinar debías hacerlo afuera como hombre, así fue, yo salí, pasé por dónde estaban las ovejas y las cabras de mi abuelo, en eso escuché un ruido de los arbustos, ya siendo las 12 de la noche, preferí rápido terminar antes de investigar, cuando termine, las ovejas y las cabras comenzaron a alocarse de una manera muy extraña, comenzaban a correr de un lado a otro como si algo las quisiera atrapar, sus dos perros de mi abuelo comenzaron a ladrar, en eso del viento se escuchó un rugido o algo así, una combinación de un jaguar y un chiflido, del miedo me metí ala casa, al día siguiente mi abuelo madrugo, justo frente a su puerta, había una cabra sin alma, sin vida, sin ninguna gota de sangre- -Ya veo, que interesante, hasta ahorita ganando la de Flor- dijo Nadia aun trabajando -Gracias Nadia- le respondió Flor -No es una competencia, como sea, vas tu Cheke- -Bien, veamos, anteriormente en el pueblo donde vivía de pequeño, vivía con mi madre y mi hermano, era raro que mi padre llegara, nosotros rentábamos en unos departamentos cerca de un río, mismo que tenía miles de historias, desde duendes, chaneques, incluso hubo alguien que afirmaba haber visto una especie de cocodrilo, como sea había una historia en particular y es que por ese lugar pasaba “La llorona” supuestamente ese lugar era uno de sus recorridos durante algunas noches- contaba Cheke La Llorona es un fantasma del folclore hispanoamericano, una mujer que, en pena, llora y busca a sus hijos a quienes, según la leyenda, ahogó en un acto de celos o desesperación.
Su historia es un mito que varía según la región, pero en general se le asocia con el lamento desconsolado de su famoso grito: “¡Ay, mis hijos!”.
Nadia cerró su laptop y suspiro -Al fin terminé, bueno vámonos- dijo esta -No espera Nadia, aún falta Cheke y Uitzi por contar su historia- dijo Flor -Estabas tan ansiosa por irte, ¿ahora resulta que no quieres?, bien como sea terminen de una vez- dijo Nadia -Así, bueno una noche que no estaba mi padre como de costumbre, alas 3 de la mañana yo me desperté, se escuchaba como una mujer lloraba afuera de mi casa, la verdad mu madre lloraba muchas veces por las preocupaciones que tenía, aunque esa es otra historia, por lo tanto, estaba acostumbrado que saliera a llorar, aunque esa vez mire el reloj y se me hizo muy tarde como para que ella estuviera afuera, en eso voltie a la cama de mi madre, fue ahí donde noté que ella dormía, ¿entonces quien estaba llorando afuera?, por un momento se me ocurrió levantarme y mirar por la ventana, pero el lamento se hizo aún más perturbador, poco a poco hizo que la piel se me pusiera chinita, no pude moverme de mi cama y mucho menos quería mirar a los lados, tenía mucho miedo, en eso se escuchó su típica frase “Hay mis hijos”, casi quería llorar, pero después de eso, poco a poco el lamento se fue escuchando más lejos, así poco a poco me fui relajando hasta volver a dormir- Todos se lo quedaron mirando, Uitzi tenía una cara de terror en ella -¿Qué ocurre?, ¿no me creen?- pregunto Cheke -Según los mitos, si la escuchas cerca, es porque está lejos, y si la escuchas lejos es porque está cerca, si seguimos la lógica, Cheke tú tenías ala llorona a la puerta de tú casa y te dormiste- le dijo Nadia sin emoción Cheke se quedó callado, sus ojos se le sumieron y en eso se comenzó a preocupar y a poner nervioso con una mirada de terror -Relájate, ya pasó, mira sigues aquí, no te llevo- le dijo Uitzi para tratar de calmar las cosas -Bien Uitzi cuenta tu anécdota y vámonos- le dijo Nadia -Así pues, tengo una que trata sobre un demonio- Al escuchar eso Cheke se puso nervioso “¿En serio vas a contar eso?, ¿Acaso les dirás nuestro secreto?”, pensaba este Uitzi comenzó a platicar su anécdota, contó lo de Slenderman, aunque claro cambio los nombres de los que participaron, incluyendo el de Cheke y Ayasaka, contó cada detalle de su encuentro, aunque claro no contó que este fue el responsable de la masacre de esa noche, cuando al fin terminó, todos se quedaron callados -Esa historia se escucha tan irreal que hasta la del Chupacabras es mejor- dijo Flor decepcionada -Te juro que si paso- le dijo Uitzi -¿Y como apareció un demonio aquí?, además si hizo mucho alboroto debería haber sido noticia- “Hay Flor, todo fue real, no hubo noticia porque el gobierno las cubrió, como sea ala vez supongo que es mejor así, que crean que eso nunca pasó”
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