CHOSEN STAR-ESTRELLAS ELEGIDAS: EL DESTINO DE LOS ANGELES - Capítulo 5
- Inicio
- Todas las novelas
- CHOSEN STAR-ESTRELLAS ELEGIDAS: EL DESTINO DE LOS ANGELES
- Capítulo 5 - 5 CAPITULO 4 EL HERBOLARIO
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
5: CAPITULO 4: EL HERBOLARIO 5: CAPITULO 4: EL HERBOLARIO Con dificultad CHINE hace avanzar a los burros, a medida que se han ido internando, llega un momento en el que se alebrestan y se niegan a continuar.
CHINE, con precaución, los jala de las riendas y los obliga a avanzar muy lento, les habla y les da palmadas tratando de calmarlos, pero a medio bosque, se ponen tan violentos que casi vuelcan la carreta, por poco y lo tiran, CHINE, con mucho esfuerzo, logra no caer bajo las patas de sus burros.
No comprende lo que sucede, pero algo sí sabe, es algo muy peligroso.
Nunca había pasado nada parecido, en ninguna ocasión que transitó por ahí, pero, el ambiente jamás fue tan sombrío, tan pesado y sofocante.
Llega una leve brisa, la piel de CHINE se eriza por el escalofrío, los burros se espantan tanto que corren hacia afuera del camino con todo y carreta, sin lograr avanzar mucho, hacen que se vuelque, las cajas con los frascos, cayeron al suelo abriéndose y quebrándose, casi todos regados por un costado de la orilla y unos hasta mas abajo.
CHINE está asustado, siente como un sentimiento de terror invade su mente, trata de controlarse, es obvio que algo pasa y es algo muy malo, el ambiente se siente tan pesado que hasta siente que se le congela la espina dorsal.
Entonces, decide esconderse.
CHINE, saca su navaja de un compartimiento de su cinturón, suelta a los burros con mucho trabajo ya que, casi lo pisotean en el intento, hacen mucho ruido, CHINE, solo espera poder soltarlos antes de que algo llegue.
Al soltar el primero el segundo se calmó un poco y pudo soltarlo más rápido, se alejó corriendo tras el primer burro.
CHINE, los ve alejarse, al pasar por unas copas de árboles menos pobladas, observa horrorizado, como unas bestias aladas se les echan encima a la distancia a los 2 burros, son como buitres gigantes que llevan a alguien encima, han destrozado a los burros con sus garras y emprenden el vuelo tragando un bocado de su carne, el resto que da en el suelo y CHINE, escondido, alcanza a ver, como llegan más de ellos, a recoger los pedazos que quedaron, está horrorizado y escondido entre el musgo pegado a un árbol sirviéndole de escondite, el fuerte olor del musgo, lo cubre, CHINE, puede escuchar los pasos de demasiadas personas y bestias, el andar es más tosco.
Observa con cuidado entre el musgo, ya han llegado hasta donde está el, CHINE, cierra sus ojos por un instante, puede sentir que, están pasando por los lados del árbol, diferentes tipos de bestias, con aspecto desagradable y maligna, el aura de todos se siente llena de ira, por eso el ambiente se siente así.
CHINE, solo reza de que se vayan y no lo encuentren.
Esta muy nervioso, aunque trata mantener la calma, de que no sientan su respiración si quiera.
Instantes, que parecieron eternos.
Luego de un momento, un total silencio.
Cuando la horda ya ha terminado de pasar, CHINE espera un tiempo prudente por si hay algún rezagado, entonces sale del musgo y corre hacia el pueblo más cercano, que es, el pueblo de LAS SANADORAS, al ubicar la dirección, siente un estremecimiento, se da cuenta de que es ahí, a donde se dirige la horda.
No hay tiempo que perder, CHINE, regresa al pueblo al que viajó antes, para pedir ayuda.
A lo lejos, OKATA Y SUKO van a caballo, ORUS está en el REINO DE KIRO, OSIRIS, está llegando al pueblo de los ORACULOS, ya que, había ido a un pueblo lejano a intercambiar hierbas medicinales que, solo se encuentran en esa remota región.
Cuando OSIRIS llega al templo y no ve a nadie en casa, se pone a preparar brebajes, en ese momento le llega una percepción inquietante, se queda quieto soltando las hierbas, se concentra y puede ver como la maldad esta sobre el pueblo de MUK NIOM, sobresaltado, OSIRIS, sabe que ella está en peligro, corre a su habitación.
Toma sus objetos sagrados que potencian su poder espiritual, entre ellos, su báculo y su rosario de cuentas de madera.
Hecho esto, sale del templo rápido y un hombre le avisa de la visión de su madre, ahora, puede darse cuenta de que hay mucha gente en el pueblo, empacando en carretas.
OSIRIS, preocupado, va a su casa, toma otro caballo y sale en dirección al templo de LAS SANADORAS.
FINDE CAPITULO 4
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com