Ciclo de fresno y hierro - Capítulo 69
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Capítulo 69: Capitulo 69
El alcohol corrió en los vasos de todos los presentes. Rostros desconocidos y otros ajenos para la mayoría, pero que rápidamente se habían convertido en aliados en esta extraña situación.
Los tiempos desesperados crean aliados inesperados.
—Supongo que, al igual que varios de nosotros, todos fueron teletransportados repentinamente dentro de diferentes partes de Tesara, ¿cierto? —dijo Ducanor, mientras preparaba y servía varias jarras de alcohol con la ayuda de la mujer de cabello rubio.
—Sí —dijo sin tapujos Heraclio—. Pero esto es Tesara, ¿cómo podría haber cambiado en tan poco tiempo?
—No es un tema de que ha pasado poco tiempo. Para ustedes tal vez sí. lamentablemente, el culto ha tenido éxito en su objetivo y, aunque este éxito es limitado, también es considerable.
El Magistrado Elektryum, entonces, repartió con un gesto casual las jarras de alcohol a todos los presentes.
—¿A qué te refieres? —dijo entrecerrando los ojos Korelia, finciendo desconocimiento. Si no fuera por la información que le había dado Lunes, tal vez no sabría a qué se refería, pero sí que lo sabía.
—Han pasado seis meses desde que llegué a esta ciudad. Tuve que ocultarme durante los primeros meses hasta que encontré una segunda.
—Si el capitán no me hubiera salvado, esos bastardos me habrían abierto la garganta de par en par —dijo indiferente Secunda.
—¿Seis meses? —dijo Décimo—. ¿Quieres decir que viajamos al futuro? Pero ellos no tienen esa capacidad, a menos que…
Primus guardó silencio y dijo:
—Han reescrito la historia de Tesara, o por lo menos su realidad. El ritual del sacrificio provocó que los eventos dentro de Tesara diverjan con el resto del reino mortal. Aquí no hay una Hegemonía, ni áureos, ni argénteos, ni ninguna otra raza. Solo la raza de sangre y sus presas.
Las palabras de Primus se asentaron durante un instante en el aire como si fuera una verdad incómoda.
—¿No se puede salir? —preguntó Alamut.
—Lo intentó. Comunicarme con el exterior es imposible. Aunque no estoy seguro de cómo afecta esta anomalía al resto del continente, al parecer es imposible salir de Tesara o entrar en ella. Y por lo mismo, la información que he podido recolectar es limitada, especialmente de día.
El silencio cubró el lugar momentáneamente, hasta que alguien lo rompió.
El vaso de Korelia impactó sonoramente contra la mesa luego de beber su contenido, y entonces hizo la pregunta…
—¿Por qué no te quitas la máscara, capitán Primus?
La expresión de Secunda cambió ligeramente ante sus palabras, y Decimus pareció algo sorprendido también.
El resto guardó silencio y esperó la respuesta de Primus.
—Eres astuta. Acaso no serás una peregrina, ¿cierto? —dijo riendo ligeramente Primus.
Y entonces puso su mano en la unión de su casco con su armadura, revelando finalmente su rostro.
El mismo rostro del hombre que anteriormente les había atacado.
El hombre llamado Ducanor.
—¡Maldito bastardo! —Heraclio fue el primero en actuar, pero en un instante el aura de Primus pareció crecer, mientras su frente brillaba con una luz dorada que congeló la figura tanto de Heraclio como de Sábado, que se estaban preparando para pelear.
—Si hablan del tipo llamado Ducanor, al cual se enfrentaron, desconozco su verdadera identidad y propósito igual que ustedes. Lo he estado investigando, pero es bastante… —deteniéndose durante un instante mientras agarraba una jarra, bebió un poco y agregó—: escurridizo.
— ¿Quieres que te creamos que no eres él?
—Solo digo que las posibilidades son grandes. Podría ser una réplica mía. Una persona que se hace pasar por el heredero del Hegemón no es difícil de creer, o que sea simplemente una coincidencia. Pero por ahora no soy tu enemigo, y la razón por la que muestro mi rostro es para demostrar mi buena fe hacia ustedes.
—Tsk. —Con una expresión agria, Heraclio se sentó nuevamente y empezó a beber.
Mientras tanto, Sábado miraba con una expresión dudosa a Korelia, como si esperase una orden.
—Entonces, ¡a celebrar! —dijo Korelia con una sonrisa, ignorando el enfrentamiento anterior—. ¿Me podría servir otro trago? Estoy bastante sentado.
A lo cual la respuesta fue la risa carcajeante de Decimus.
—Mira, capitán, esta niña es inteligente y algo astuta. Tal vez pueda servir como agente para los cazadores —dijo con una sonrisa inocente Decimus, mientras hablaba casualmente con el Magistrado Elektryum.
La tensión no había desaparecido pero si estaba diluida rápidamente por el ambiente, ninguno de los presentes tenía las fuerzas para una nueva batalla, especialmente ahora.
—Sí, podría servir. —Y la sonrisa de Primus no desapareció mientras miraba a Korelia, y la de Korelia no desapareció mientras lo miraba a él—. ¿Cuál era su nombre, señorita?
—Korelia. Y supongo que el suyo no es Decimus —agregó mordazmente con esa misma sonrisa.
—Ducanor Kal Arreus, para servirle.
…..
La noche era el tiempo de la sangre, y la ciudad que parecía muerta durante el día, revivió durante la noche.
Los miembros de la raza de sangre iban por las calles en un carnaval de disfrute y sangre. Ellos iban de cacería. Según las palabras de Ducanor (o mejor dicho, Primus, para no confundirlo con la versión malvada), no exterminaban a los no miembros de su raza, para poder cosecharlos y cazarlos llegado el momento.
Después de todo, no todos los miembros de la raza de sangre iban de caza. La mayoría estaba en un estado de hibernación o encerrados, ensimismados en sus propios asuntos.
Solo aquellos que caían en el estado Asura se hundían en esa depravación.
El resto simplemente disfrutaba de la noche de la forma tradicional.
No diferenciándose demasiado de las otras razas mortales… en su mayoría.
Korelia entró en la habitación que le habían entregado tanto a ella como a Sábado ya la cazadora a la que se había referido como Secunda, aunque posteriormente se había presentado a sí misma como Masha.
Los elementos en la habitación eran curiosos, especialmente algunas proyecciones creadas a partir de energía espiritual concentrada para formar imágenes.
—Es como la televisión —pensó para sí misma Korelia—, o un equivalente, pero con magia.
A diferencia de su vida pasada, donde usaban medios materiales para crear elementos que mejorasen la vida de los seres humanos, estos vampiros habían creado algo similar, aunque, bueno… no eran pioneros.
La Hegemonía también poseía medios similares, simplemente no estaban masificados en el continente del Este, aparte de probablemente Tara y Maeve.
—Al final, ambos cumplen el mismo propósito: la computadora que calcula las probabilidades de algún evento futuro, el vidente que lee el futuro usando las tripas de un animal… prácticamente el resultado es el mismo —pensó para sí misma, algo curioso.
Y a pesar de que Sábado probablemente no necesitaba dormir, ni ella tampoco, el cansancio inundó a ambas, que cayeron rendidas en sus camas sin otro pensamiento que descansar y esperar al siguiente día.
Uno mejor, esperaban.
…..
El sol salió nuevamente en la mañana. Curiosamente, los días y las noches eran iguales que antes, pero aún así, los altos edificios y torres que cubrían la ahora ciudad de Tesara con luces rojas y violetas, impedían que la luz del sol iluminara de forma natural la ciudad.
Y mientras la luz entraba en la habitación, ella se despertó. Aturdida, tardó unos instantes en desperezarse, y rápidamente entró en un estado de meditación.
Pasaron unos minutos, tal vez una hora desde que los primeros rayos de sol la habían despertado, y Sábado seguía durmiendo de forma indecorosa…
—Maldita sea, a pesar de que no envidio sus atributos, ¿cómo puede usar esa ropa? —pensó para sí misma Korelia, mientras miraba el cuerpo descubierto de Sábado tras las mantas.
No estaba desnuda, sino que su feminidad estaba cubierta por una tela delgada, que recordaba que se llamaba tanga, y que simplemente era un triángulo con una pequeña cuerda que marcaba el trasero y los muslos de Sábado.
—¿Por qué usa ropa tan indecente? ¿A quién piensa seducir? —pensó para sí misma, mientras desviaba la mirada de su pecho que, igual de grande que el de ella, estaba cubierta por una delgada tela.
Y entonces, repentinamente, la puerta se abrió.
—¡Ahhhh! —Un grito femenino surgió desde la puerta.
Y no fue de Korelia.
Para su sorpresa, una pequeña niña de cabello verde y coletas estaba en la puerta, con el rostro rojo, mientras las miraba con una expresión de entre sorpresa y vergüenza.
—Yo, yo, yo… ¡lo siento! —Y tan rápido como la abrió, intentó cerrar la puerta.
Solo para que, repentinamente, una figura tan alta como una muralla quirúrgica, entrando a la habitación con una expresión severa.
— ¿Qué sucede, Massi? —preguntó Primus confundido, al entrar a la habitación, solo para ser recibido por una pesada espada y una mirada asesina por parte de Sábado y Korelia.
Con una mirada muerta en los ojos, este simplemente enrojeció y murmuró:
—Con permiso.
Y así, la mañana extrañamente animada en este territorio hostil fue inaugurada.
Año 397 antes de la ascensión del Monarca Celestial.
—Informe forense.
—Sujeto: Onimusha draconis (Ryujin santo).
—Edad: 109 años.
—Género: Femenino.
—Autopsia realizada por el Magister Amethystos Iuris Civilis, supervisada por la peregrina Tordespa Portugal.
Nota 1: Causa de muerte del sujeto: falla multiorgánica total y asfixia por envenenamiento (el veneno usado es de origen espiritual, por lo cual el cadáver está en un estado casi intacto).
Cabeza: La estructura superior de un ryujin es similar al esquema ordinario de la mayoría de razas mortales, siendo las diferencias más internas que externas. El cerebro posee una red de conexiones nerviosas más complejas que muchas razas mortales, además de una densidad ósea superior en el área de la sien y la nuca, de donde sobresalen unos cuernos delgados con una base nutricional similar al cabello. Cámara olfativa: La cantidad de nervios que conectan a su nariz es mayor a la de la mayoría de feys. También hay una gran sensibilidad a cambios hormonales de función desconocida (al parecer actúan ante miembros de su propia especie). Ojos: Los ojos son resistentes, con una resistencia considerablemente mayor a la de otras razas, ya que no es un órgano en cuyo interior se encuentra un gel o líquido vítreo con un espejo para captar la luz, sino que más bien funciona como una canica sólida, resistente a golpes fuertes. En su interior se encuentra un líquido que reacciona a cambios eléctricos, lo que permite cambiar a voluntad el espectro de visión del ryujin. Órganos internos: No se ha encontrado una variación considerable de la estructura de los órganos de la mayoría de razas mortales. Lo único a destacar es la existencia de un segundo corazón, o mejor dicho, un órgano vital secundario, en el área debajo de las costillas y encima del estómago (función desconocida). Dermis: Piel escamosa similar a la que tendría un pez o incluso un anfibio, más que un reptil. Su dureza y coloración varían según el área del cuerpo, y normalmente cubre otra capa de piel equivalente a la de otras especies mortales (se desconoce si estas escamas se mudan o regeneran al perderse). Al parecer, se encuentran en mayor cantidad alrededor de órganos vitales y zonas donde se ubican arterias y vasos sanguíneos vitales. Estructura ósea: Los huesos de los ryujin son similares al jade y tienen una eficiencia de transferencia de energía espiritual sobre el ochenta por ciento (superior a la mayoría de las masas espirituales, alcanzando el nivel de una piedra espiritual de grado medio). bulto similar a alas vestigiales en su espalda (tal vez si fuera un ryujin de mayor lino tendría alas totalmente formadas).
Nota 2: Al ser el primer ryujin que observa y estudio, no tengo la capacidad de compararlo con miembros de su propia especie o saber si es especial en comparación a sus pares; pero, en cuanto a los datos obtenidos, su fuerza física y constitución innata son superiores a la mayoría de los feysir, y su afinidad con la energía espiritual también parece superior. Aun así, al parecer hay otras limitaciones biológicas.
Nota 3: Su ciclo reproductivo parece más lento que el de otras especies. No parecen ovulares una vez al mes, sino más bien cada cuatro años, lo cual es considerablemente menor a otras razas mortales (a excepción claro de los feymor, pero eso es otra cuestión).
Observación general: Se recomienda conservar el cuerpo para estudios y análisis futuros».
…..
El placer era algo necesario en la vida, y el placer más grande de David era prácticamente matar gente mientras se retorcía en éxtasis. Lamentablemente, en la actualidad no había suficientes esclavas ni sirvientas que pudieran servir para ello.
La cantidad de muertos que había tenido el ritual fue considerable. Cientos de clientes y esclavos murieron a causa de aquello, pero para una existencia como él, la muerte de cientos de mortales inútiles no valía ni la diezmilésima parte de la importancia que tenía la elección del Santo de Sangre.
—Así que despertaste. Felicitaciones, niño. Mi nombre es David, mientras que el tuyo ya lo conozco, por lo cual ya no es necesaria esa cara larga —dijo con indiferencia David, mientras señalaba a Ducanor, quien miraba desafiante a su captor.
Revelando unos ligeros cambios que había sufrido Ducanor: su cabello negro había crecido hasta llegar a la cintura, mientras que su piel se había vuelto de una tonalidad bronce. Sus ojos habían adquirido un pequeño toque violeta, y su rostro había tomado un aspecto más diabólico, por llamarlo de cierta manera.
—Gracias, maestro —dijo Ducanor en un tono lleno de adulación, lo cual hizo carcajear a David, quien lo ignoró mientras se daba la vuelta, diciéndole:
—Sígueme.
El control que tenía David sobre Ducanor era absoluto. Su alma tenía un sello; no un sello de esclavitud ordinario, sino un sello de alma. Mientras David lo quisiera, podría exterminar a Ducanor cuando deseara, y Ducanor no tenía la capacidad de resistir a la voluntad de David bajo este sello.
—Tu destreza por ahora estará limitada luego del despertar, por lo cual no intentes usar tus habilidades demasiado; pero por ahora, como recompensa para ti, tengo algunos premios.
Repentinamente entró en el lugar una persona de estatura baja, de aspecto huraño y vestida totalmente de negro.
—Mi señor, su entrega especial ha llegado.
Una sonrisa surgió en el rostro de David al oír esas palabras.
—Excelente. Sígueme, mi discípulo, pronto conocerás tus premios.
Y con una expresión todavía dudosa en el rostro, Ducanor lo siguió.
Mientras avanzaban por los pisos inferiores de la base del Templo de las Bestias, llegaron a una cámara lujosa en la cual se podía ver a dos mujeres con los ojos cubiertos por una cinta negra y la ropa desgarrada.
Un temblor cubrió el cuerpo de Ducanor, quien observaba con los ojos abiertos la apariencia de las mujeres.
Con una sonrisa satisfecha, David murmuró:
—¿Qué te parece? Capturamos a dos esclavas hace poco. Para mantener tu asombroso linaje un poco más en este mundo, hemos hecho preparativos para tener a las mejores cerdas de cría. ¿Qué te parece? —Con una sonrisa cruel, miró a Ducanor—. ¿Te gustó mi sorpresa?
…..
El Templo de las Bestias se ubica en el condado de Amhedapacha, específicamente en la ciudad del mismo nombre, que servía como capital de toda la provincia.
Esta oculto tras cientos de metros de tierra y grava, por lo cual infiltrarse en el mismo era extremadamente complicado sin conocer el entramado de túneles que abarcaba todo el lugar.
Y en este mismo lugar, David fungía a la luz pública como señor del condado de Amhedapacha con el título de jarl o prefecto. Y fue allí donde recibió fielmente al nuevo dirigente de su lealtad.
—Mi señor ha llegado, espero que su viaje haya sido tranquilo —dijo con una sonrisa mientras estaba arrodillado. Enfrente de él estaba su nuevo señor: Toskhan.
—Es sabio rendirse y capitular cuando la causa contraria es más gloriosa. ¿Cuántos de los templos te seguirán, David? —preguntó curioso Toskhan.
—Todos, si los encanto lo suficiente. Por ahora es complicado de asegurar, pero mientras las fuerzas de la Hegemonía sean superadas, será natural que acepten mi liderazgo. —Su sonrisa se amplió antes de continuar—: Aunque, claro, tendrán su castigo por demorarse.
—Destruye la oposición en Amhedapacha y extiende tu mano en el resto de Ulheim. Viddar ha caído, pronto el sur de Ulheim será nuestro; cuando Elba caiga, toda Ulheim caerá con ella.
Si Viddar era la cabeza de Ulheim, la región de Elba era el corazón. En el sur de Viddar se encontraba la ciudad de Elba, que era el corazón pulsante y económico de toda Ulheim, así como el lugar donde la mayor cantidad de gente vivía.
Prácticamente un quinto de la población de Ulheim vivía en Elba, más de quince millones de almas. Almas que caerían ante su bandera mientras pudiese hacerlos rendir; entonces Tara caería en consecuencia.
Solo era cuestión de tiempo.
Entonces el sonido de pasos resonó a la distancia, cuando una figura alta y desgarbada apareció. Tenía el cabello negro y largo, y ojos violetas como la sangre de los antiguos Aesir. Sus dedos eran blancos como el cristal y sus colmillos sobresalían de su boca.
Era Ducanor Kal Arreus, que ahora servía lealmente a David como su discípulo.
—Mi señor, los reportes hablan de que en las afueras de la ciudad una fuerza considerable del Magister Iaspis se mueve en esta dirección —dijo con un tono indiferente Ducanor.
La sonrisa de David se congeló ante esas palabras mientras fruncía el ceño.
La propia expresión de Toskhan pareció oscurecerse ligeramente mientras una intención asesina brotaba de él, pero aun así se contuvo y gruñó:
—David, esta será tu prueba de fuego. Si quieres librarte de la Hegemonía, no me falles.
—Sí, mi rey —dijo apresuradamente David, mientras se hincaba ante el gigante frente a él.
—Pero te dejaré un presente como muestra de lealtad. —Girándose, murmuró algo en un idioma desconocido y, repentinamente, de su sombra se separó una figura sombría y alta, aunque, claro, no tan alta como la sobrecogedora figura de Toskhan.
—Berab ar —gruñó el Rey Gigante, mientras la figura se materializaba con un casco en forma de azada y cuernos sobresaliendo sobre el área de la sien, aunque estos últimos no eran parte del casco.
—A su servicio, mi señor —dijo con un tono seductor la mujer desconocida, de piel pálida como el papel y cabello negro como la noche.
Sus ojos viperinos miraron con deseo a David, como si quisiera devorarlo, al igual que a Ducanor; era como una bestia en forma femenina.
—Ella será tu guardaespaldas a partir de ahora, David. Por ahora me retiro, no tengo intención de combatir tus batallas. Mis fuerzas requieren un rey, y un rey debe estar en su nueva capital. —Con una sonrisa arrogante, Toskhan partió.
Probablemente en dirección a Elba, dejando a Berab ar junto a un David sonriente, que le dijo a Ducanor:
—Bueno, mi querido discípulo, déjame discutir con nuestra querida invitada unos asuntos, mientras que tú te encargas de mover la Cohorte Batavia.
Y con esas últimas palabras ignoró a Ducanor, quien a su vez ignoró el ruido húmedo que se estaba desarrollando a sus espaldas mientras iba a organizar las fuerzas de defensa.
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