CLUE: SERENDIPIA - Capítulo 197
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197: Opciones 197: Opciones – ¡Sasha!
¡Despierta!.
– La voz de Ash estaba quebrada y al parecer estaba llorando.
– ¡Sabía que teníamos que llevarle al médico!.
– Dijo Alex mi sostenía su celular.
– Cálmense, esta recuperando la conciencia.- Mateo me sostenía con un brazo mientras tocaba mi rostro.
– ¿Cómo te sientes?.
– Su voz sonaba calmada pero su mirada le delataba que estaba realmente muy preocupado.
– Bien.- Le dijo a los demás para calmarlos pero no me dejó.
– Estoy un poco cansada.- Volví a intentar sentarme, Matt esta vez me dejó hacerlo pero no me soltó hasta ver que estaba bien.
– ¿Pido la ambulancia?.
– Dijo Alex cubriendo el micrófono de su teléfono.
– No, estoy mejor.
En cuanto lleguemos a casa iré al medico.- Dije antes de que comenzaran a planear como llevarme al hospital.
– ¿Segura?.
– Miré a Alex seria y él se resignó.
– Lamento haberles molestado, parece que ya esta mejor.
Lo siento.- Dijo terminando la llamada con pesar.
– Creo que esto es mucho para ti Sash.-
– Es mucho para nosotros pero no me rendiré.- Corregí a Ash quien guardó silencio.
Miré a Isaac quien era el que estaba más calmado de todos.
– ¿Sabes a quien le pertenece ese escudo familiar?.-
– No, desafortunadamente aún no se quienes son.
Pero por otro lado, actualmente hay muy pocas familias que aún los usan.-
– Entiendo.- Me recargué en el respaldo de la silla y suspire.
– Aunque suene que es malo, resulta ser una ventaja.- Le miré con atención porque sabía algo interesante.
– Es una ventaja porque sé que hay pocas familias que los emplean para demostrar su estatus y posición social u económica.
Tengo algunos contactos y creo que ellos nos pueden ayudar a saber la verdad de este anillo.-
– Gracias y lamento involucrarte en estas cosas.-
– No te preocupes, yo quiero saber que hay detrás de todo esto.- Asentí y miré a mis amigos que estaban aún preocupados por mi.
– Estoy bien, no se preocupen.
Hacen falta muchas cosas más para deshacerse de mi.- Me levanté lentamente y caminé hacia las escaleras.
– ¿A donde vas?.
– Preguntó Mateo agitado.
– Voy a hacer mi maleta, bajo en cuanto esté lista.- Vi de reojo que Ash quería tras venir de mi pero Alex le detuvo y le susurró que me diera tiempo, supongo que se dio de que necesitaba asimilar todo por mi cuenta y lo agradecí.
Al llegar al cuarto cerré la puerta con seguro, caminé hacia mi maleta y la puse sobre la cama, me cambie la pijama por unos jeans negros, una camisa sencilla, una sudadera y unos botines.
Saqué la ropa que estaba dentro de la maleta y comencé a doblarla nuevamente, mi mirada estaba fija en mis manos, no pasaba nada por mi cabeza, solo me limitaba a ordenar todas mis cosas, cuando termine, cerré la maleta y la puse sobre el piso, mire la hora en mi celular, aun faltaban unas horas para el vuelo, me senté en la cama y poco tiempo después me deje caer por completo en ella, estaba muy frustrada, no sabía que debía hacer.
¿debía decirles a ms amigos lo que hable con el señor Durand?
¿Debería aceptar su oferta de ir con él?, pero si aceptaba eso ¿no seria como si yo abandonase a mis amigos?.
Mi mente estaba llena de cosas así que me levanté, saqué una libreta y un lápiz de una de las bolsas de mi maleta y escribí mis opciones:
Opción 1: Quedarme con mis amigos, decirle lo que pasó en la reunión, hacerle frente a las personas que me acechaban.
*Ventaja: Estaré con las personas que quiero.
*Desventaja: Pondré en peligro a todos, incluyéndome a mi.
Opción 2: Aceptar la propuesta
*Ventaja: La búsqueda de aquellas personas peligrosas será más rápida y ágil.
*Desventaja: Tendré que ocultarme por un tiempo y dejaré de ver a mis amigos y a sus familias.
**Nota: El que me vaya no significa que ellos dejaran de molestar a mis amigos ni a sus familias.
Opción 3: Quedarme con mis amigos y hablar con el señor Durand para que me ayude.
*Ventaja: Estaré con mis amigos y el proceso de investigación será más ágil.
*Desventaja: Puede que el señor Durand quiera que conviva con él y su familia, lo cual no quiero hacer./ Puede que haya un miembro en la familia de los Durand que tenga que ver con las personas peligrosas./ El riesgo que corra será mayor para mis amigos y para el señor Durand.
Leí una y otra vez mis opciones pero ninguna de ellas aseguraba la seguridad de las personas que estaban involucradas conmigo, fue ahí cuando otra opción llegó a mi mente.
Opción 4: Desaparecer
Mi mano temblaba mientras la escribía, mis ojos se llenaron de lágrimas, el simple hecho de abandonar a todos me causaba un dolor profundo, aunque no había ventajas para mi porque tendría que dejar a todos atrás, por lo menos si habría una para ellos y era el poder vivir tranquilamente.
La única desventaja era que seguramente me odiarían por huir después de todo lo que hicieron por mi.
– No lo haré.- Dije mientras lloraba, sabía que estaba siendo egoísta y que mi decisión afectaría a mis amigos, a sus familias y a Louis.
– No lo haré a menos de que sea necesario.-
– Sash, es hora de que nos vayamos.- Dijo Ash tocando la puerta.
– Voy.- Dije intentando ocultar que estaba llorando.
– ¿Puedes abrirme?
Mi maleta esta en tu habitación.- Giré el rostro hacia la esquina del cuarto y era verdad, corrí a guardar la libreta en mi maleta, me limpié la cara, me calmé y abrí la puerta.
– Perdón, no me había dado cuenta.- Evité a toda costa el verle a los ojos, fui por mi maleta y la arrastre hacia la puerta.
– Déjame ayudarte a guardar tus cosas.- Dije regresando hacia donde estaba ella.
Ordenamos sus cosas y una vez que estuvo lista me levanté para bajar al primer piso, pero Ash me detuvo..
– Sabes que no estas sola y que estaremos contigo en todo momento ¿verdad?.- Sus ojos buscaban los míos preocupada.
– Lo sé.- Sonreí y tomé su mano.
– Vamos.- Ella aun dudosa tomo su maleta al igual que yo y bajamos.
El recorrido rumbo al aeropuerto fue bastante tranquilo, Isaac se ofreció a llevarnos así que todos íbamos escuchando música y uno que otro chiste de Alex.
– Gracias por traernos.- Dijo Mateo bajando las maletas del auto.
– No es nada, es un placer ayudarles.- Isaac nos acompaño a la entrada del aeropuerto.
– En cuanto averigüe algo les aviso.-
– Gracias.- Dije con sinceridad.
– Los amigos de Alex son mis amigos.
Además me agradan mucho así que es un placer.- Nos sonrió de manera alegre.
Todos nos despedimos de él y caminamos hasta la zona del check-in, abordamos el avión y solo faltaba esperar hasta aterrizar.
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