Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

CLUE: SERENDIPIA - Capítulo 251

  1. Inicio
  2. CLUE: SERENDIPIA
  3. Capítulo 251 - 251 Tíos
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

251: Tíos 251: Tíos En la mesa quedamos solo seis personas, pero me sentía algo nerviosa.

– ¿Por qué no me ayudan a lavar los platos?

– Ash y yo estábamos a punto de levantarnos.

– Louis y Joseph.

– Las piernas de mi amiga y las mías temblaron, ambas caímos sentadas en la silla.

– ¡Enseguida!

– Los dos hermanos huyeron de inmediato, después de recoger los platos de la mesa entraron a la cocina.

– Voy a ver si –
– ¿Por qué no me acompañan a caminar?

– Me atraparon mucho antes de que pudiera decir otra cosa.

– Si.

– Ash tomó mi mano mientras caminábamos por la avenida de la colonia.

– ¿No se supone que era a la inversa y los chicos deberían estar aquí con papá?

– Murmuró Ash en mi oído.

– Ya lo sé.

– Respondí.

– ¿Las tratan bien esos chicos?

– Se detuvo el tío Peter al llegar al parque.

– Si.

Louis es amable y caballeroso.

Siempre toma en cuenta mi opinión y sentimientos.

– Dije sentándome en uno de los columpios.

– Siendo sincera no conozco mucho a Joseph porque nos vimos un par de veces antes, pero siempre fue caballeroso y amigable.

No puedo decirte con certeza como nos irá en el futuro, pero es agradable estar a su lado.

– Ash se sentó en el columpio de al lado y miró a su padre.

– Ayer lo invité a salir, y hoy hablamos de muchas cosas.

– Su padre no parecía sorprendido pero si algo pensativo.

– ¿Sabe lo de ese tipo?

– Ash dejó de columpiarse y negó con la cabeza.

– Debes hablarlo con él.

Entiendo que no es algo sencillo de manejar, pero es mejor prevenir.

Sabemos que por ahora no se les puede acercar, pero existen las coincidencias y tu pareja anterior disfruta el sacar lo malo de los demás.

–
– Lo sé.

Era lo que tenía pensado hacer en los próximos días.

Me preocupa el que Christian intenté acercarse a ellos.

–
– Me alegro el que ambas hayan encontrado a alguien con quien salir.

Aún estoy un poco sorprendido pero puedo ver que están bien educados.

Aún así los mantendré vigilados.

–
– Gracias papá.

– Sonrió Ash y me codeo.

– Gracias tío.

– Al oírme abrió los ojos sorprendido y comenzó a llorar.

– Tío, no llores.

– Me levanté e intenté calmarlo pero el efecto fue el contrario.

– ¿Qué clase de ladrones quieren robar a mis bebés?

–
– Oh, vamos papi.

– Ash lo abrazó.

Pasamos un buen rato tratando de consolarlo, los vecinos que nos veían nos saludaban y lo miraban con algo de tristeza como si supieran lo que estaba pasando.

– Al fin llegan.

Mateo y Alex ya se fueron.

– La tía estaba sentada hablando con los tres hermanos Truswell.

– Papá dice que te des prisa.

– Ash suspiró mirando por la ventana viendo como su padre nos daba la espalda mientras limpiaba su rostro.

– ¿Lloró mucho?

– Se burló mientras se despedía de los demás.

– Sí, pero fue su culpa.

– Rio Ashley mientras recibía un beso de su madre que se despedía de ella.

– Adiós, tía.

– Murmuré con las mejillas rojas.

– Oh, ya veo.

– Me abrazó y beso un par de veces mi frente.

– Adiós mi niña.

– Acarició mi cabello y antes de marcharse pude ver que sus ojos se humedecían.

– Es tu culpa si mañana amanecen con los ojos hinchados.

– Sonrió abrazándome.

– ¿Cómo les fue?

– Pregunté avanzando hacia los demás.

– Bien, aunque es algo intimidante.

– Joseph nos mostró su mano temblando.

– Me divertí mucho.

Jamás pensé que los vería sentados y asintiendo a todo lo que les decía la tía.

– Isabella rio mientras veía a sus hermanos algo tímidos.

– Lo siento, no estaba planeado el que los conocieras tan pronto.

–
– Esta bien, prefiero conocerlos con anterioridad.

– Joseph respondió de inmediato.

– Ya llegaron por nosotros.

– Isabella saltó de su lugar y tomó su maleta.

– Nos vemos.

– Se despidió y después de un abrazo se subió al auto.

– Te aviso cuando lleguemos a casa.

Descansa.

– Louis acarició mi cabello y beso mis labios con una leve sonrisa.

– Adiós.

– Me despedí de él con una sonrisa y giré para ver a dos personas actuando torpemente.

Intenté no reírme así que le dije adiós Joseph.

– Mañana tienes una junta, no puedes ir con los labios hinchados.

– Corrí hacia mi habitación no sin antes ver como ocultaban su rostro.

Caminé por el pasillo del segundo piso y pude ver a través de la puerta que la luz de la habitación de Tom estaba encendida.

Fui hasta su recamara y lo encontré dormido con un libro en sus manos.

Se veía bastante lindo, anduve de puntillas hasta llegar a su cama.

Le quité el libro, aún tenia puestos sus lentes, sin despertarlo los coloque en la mesita de noche.

Caminé hasta la puerta, apague la luz y la cerré para que pudiera dormir.

– Ya se durmió.

– Apareció mi amiga a mis espaldas haciendo que casi gritara del susto.

– Ashley.

– Puse mi mano en mi pecho mientras la arrastraba hasta mi habitación.

– JAJAJAJA Vamos a dormir.

– Me abrazó y fingió inocencia.

– Puedo ver que estas de buen humor.

– La molesté haciendo que ella se abalanzará hasta la cama.

– ¡Es tan lindo!

– Gritó sobre la almohada mientras pataleaba en el colchón.

– Y pensar que antes decías que no saldrías con él.

– Me quité la sudadera y me acosté a su lado.

– No es porque no me gustará.

– Respondió boca abajo.

– El que hayas tenido una mala experiencia con ese tipo, no significa que todos sean iguales.

– Giré y acaricié su cabello.

– Aún tengo miedo.

–
– Yo también lo tendría, pero eres fuerte y muy valiente.

–
– Todo parece ir muy bien para mi, no lo merezco.

–
– Ash.

– Me senté y la hice que me viera.

– Te mereces muchas cosas buenas.

No te imites a hacer cosas que quieres hacer solo porque a Christian no le gustaban.

Joseph no es él.

–
– Gracias.

– Me abrazó y poco después su cuerpo comenzó a temblar mientras sollozaba.

– Lo haz hecho bien.

Eres muy valiente.

– Consolé a mi amiga mientras que recordaba a su padre llorando.

– ¿De que te ríes?

– Preguntó entre sollozos.

– Mi tío también llora mucho.

–
– Jamás pensé que lloraría solo porque le dijiste tío.

– Rio limpiando sus lagrimas.

– A mi no me digas prima.

– Sentenció mirándome fijamente.

– Tu eres mi hermana.

– Sonreí pero ella comenzó a hacer pucheros.

– Oh, no llores.

– Fue inútil el tratar de hacer que no llorara.

– Ni siquiera es mi cumpleaños.

– Se quejó nuevamente en mis brazos.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo