CLUE: SERENDIPIA - Capítulo 275
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
275: Rapto 275: Rapto Levanté la mirada y vi a Carl frente a mi sujetando un tubo con dificultad.
– ¡Debimos matarte desde un principio!
– Levantó el tubo con intenciones de golpearme.
Arrojé el cuerpo de Louis a un lado y con la poca fuerza que me quedaba me abalancé hacia él.
Caí sobre él, el impacto que recibió fue suficiente como para que el tubo rodara por el suelo.
– Maldita.
– Trató de sujetarme por el cabello pero logré esquivarlo.
Me levanté y corrí hacia el tubo pero se aferro a mi tobillo y caí.
– ¿A donde vas?
–
– ¡Ah!
– Grité al sentir como intentaba lastimar mi pie.
– ¡Suéltame!
– Pataleé hasta que con mis dedos atraje el tubo de metal y giré para golpearlo.
– ¡Ay!
– Se quejó mientras se incorporaba con una mano.
– Primero mi pierna, y después mi mano.
¿Debería hacerte lo mismo?
– Se tambaleo y cayo a gatas, me puse de pie y golpeé su espalda causando que cayera inconsciente.
Miré mis manos que temblaban y arrojé el tubo que terminó cayendo por el acantilado.
Avancé con torpeza hasta donde estaba Louis y me arrodillé sosteniéndolo en mis brazos.
– Cariño, despierta.
– Murmuré moviéndolo ligeramente.
– Vamos mi amor, abre tus ojos.
– Mis ojos se nublaron por lo que los seque con la manga de la sudadera.
– Louis.
– Repetí indefinidamente pero no parecía reaccionar.
– Dijiste que iríamos de vacaciones tan pronto vinieras.
– Sollocé aferrándome a él.
– Vayamos el próximo mes.
– Murmuró y lo alejé para ver su rostro.
– Hasta llorando te ves bonita.
– Sonrió ligeramente mientras colocaba su mano sobre la mía.
– ¿Estas bien?
– Pregunté aún llorando.
– Me duele la espalda, pero después de un descanso estaré mejor.
– Con dificultad se sentó y se recostó en mi pecho.
– Pensé que llegaría tarde, pero vi a mi mujer pelear mejor que yo.
– Bromeó respirando de manera irregular.
– Gracias por venir.
– Sujeté su mano y la besé.
– Eso es algo que cualquier novio haría.
– Sonrió y me miró de una manera indescriptible.
– Necesito avisarle a Snake.
– Busqué mi teléfono pero no lo tenia conmigo.
– Usa el mío.
– Buscó entre su bolsillo y me lo dio.
Le ayudé a sentarse y mientras se sobaba el hombro, yo prendí la pantalla del teléfono.
Su fondo de pantalla era una de las fotografías que me habían tomado las chicas cuando salimos de fiesta.
– Es la única foto tuya que tengo, así podía ver tu rostro a diario.
– Comentó avergonzado.
– ¿Puedes mandarle mensaje en lo que yo me encargo de ellos?
– Le entregué el teléfono al percatarme de que estaban recobrando la conciencia.
– Esta bien.
Aunque eso debería de ser algo que yo debería decir.
– Se puso de pie y cuando hizo lo que le pedí me siguió.
Caminé hasta la cinta y la soga que Louis había arrojado y comenzamos a atarlos a uno de los árboles para evitar que escaparan o intentaran hacer algo más.
Un ladrido proveniente de la colina me indicó que Rocky se aproximaba, a pesar de que lo había dejado cuidando de Axel, a menos de qué…
– ¡Rocky!
– Grité, me adentré junto con Louis por los árboles.
Cuando estábamos un poco lejos de la casa vislumbre que una camioneta y un auto de policías se acercaban.
– Creo que llegaron los chicos.
– Dije señalándolos para que Louis los viera.
– Iré por ellos, puedes seguir a Rocky, él te guiará hasta donde esta Axel.
Él esta herido y necesita ir al hospital de inmediato.
–
– Esta bien.
Date prisa, yo examinaré su estado, y si es posible trataré de traerlo.
– Louis se alejó apresurado subiendo la colina.
Yo corrí hasta la casa en donde estaban unos oficiales revisando la casa.
– Disculpen.
Necesito que me ayuden.
– Mi voz se escuchaba entrecortada, por lo que me incliné colocando mis manos sobre las rodillas para recuperar un poco de aire.
– ¡La encontramos!
– Los policías me rodearon y llevaron a rastras hacia la camioneta.
– Súbanla.
– Ordenó una voz grave desde la camioneta, esta provenía de alguien a quien no conocía.
-¡Esperen!
¡¿Que creen que están haciendo?!
– Grite mientras forcejeaba para intentar liberarme.
-Hagan que se calle de una vez.
– Uno de los policías me cubrió la boca y poco después un golpe en la nuca me hizo perder la conciencia.
Mi cabeza dolía, me sentía mareada, abrí con dificultad mis ojos y pude ver que yo estaba en los asientos traseros de una camioneta, en el frente estaban otras dos personas pero me resultaba difícil el ver con detenimiento sus rostros.
– ¿Qué es lo que haremos con ella?
– Preguntó el hombre que manejaba.
– Tenemos que esperar a que nos den instrucciones.
– Respondió el otro mirando el teléfono.
– Pero no hay tiempo, la policía no se quedará con los brazos cruzados.
– Insistió con algo de temor.
– Lo sé, pero es lo único que podemos hacer.
– Apagó el teléfono y buscó algo en la guantera de la camioneta.
Me sentía cansada y mis ojos comenzaron a nublarse, lo único que pasaba por mi mente era lo afortunada que era al no haberle pedido a Louis que fuera él quien corriera a pedirles ayuda a estos tipos, si eso hubiera pasado, lo más probable es que le hubiesen hecho daño.
Seguramente en estos momentos, Louis estaría buscándome y corriendo como un loco, los demás chicos estarían enterados y estarían volteando patas arriba todo el puerto.
Tenía que hacer todo lo posible para ganar tiempo, sabía que lograrían encontrarme, aún habían muchas cosas que tenía que hacer y decirle a mis seres queridos.
Todavía no encontraba a mi madre, quería saber como había estado y convivir con ella mientras le contaba todo lo que había pasado en los años en los que no nos habíamos visto.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com