CLUE: SERENDIPIA - Capítulo 42
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
42: Secreto 42: Secreto Después de lo que me dijo Ashley no pude dormir, me sentía ansiosa y preocupada, ¿tal vez era hora de dejar todo atrás y marcharme a otro lugar para evitar que salieran lastimadas las personas que amo?
¿Qué más querían de mí?
Ya me habían quitado a la persona que más amaba, ¿Por qué seguían lastimándome?, yo no era millonaria, tenia lo que me dejo mi madre y lo que yo ganaba de mis trabajos pero no era motivo para que me atacaran.
Pasé un par de horas más tratando de encontrar respuestas a mis preguntas, pero como no sabia nada de esas personas era imposible saber que pensaban o tramaban.
Tal vez…
solo tal vez ¿ellos querían algo que yo tenía?, pero no sabía qué, poco a poco mis ojos se fueron cerrando y caí en un sueño inusual.
– ¡Feliz cumpleaños a ti, feliz cumpleaños a ti, Feliz cumpleaños Sasha, ¡Feliz cumpleaños a ti!
– Todos aplaudían mientras me cantaban, cuando terminaron soplé la vela, ¡Al fin tenía 8 años!
Ya era toda una niña grande.
-Felicidades mi amor, eres lo más precioso que tengo, prometo que siempre te cuidare y te amare.
– Dijo mi madre mientras me daba un beso en la mejilla y me abrazaba.
– ¡Felicidades, Sasha!
– Dijeron Alex y Ashley al unisonó mientras corrían a mi para abrazarme.
– ¡Vamos a jugar con los juguetes que te dieron!
– Dijo Ash mientras me tomaba de la mano y me arrastraba junto con Alex a mi habitación.
– ¡Yo quiero ser un super héroe para protegerlas de los malos!
-Dijo Alex mientras tomaba mi otra mano para ayudarme a subir los escalones.
-¡Yo seré la princesa!.
– Dijo Ash señalando la corona que tenía puesta.
-¡Yo quiero ser el príncipe!.
– Dije tratando de abrir la puerta de mi habitación.
-¡No Sasha!
tu debes ser otra princesa, ¡se supone que yo soy el hombre que las cuidará!
– Dijo Alex mientras hacia un puchero.
-¡Yo no necesito de nadie para que me cuide, yo se cuidarme solita, además ya soy una niña grande!.
– Dije mientras sacaba las cajas de regalo para abrirlas.
Pasamos toda la tarde hablando y jugando, en varias ocasiones iban nuestras madres a ver como estábamos y a llevarnos bocadillos.
Cuando llegó la hora de que se marcharan mis amigos, Alex nos dio una pulsera a nosotras dos, intentamos ponérnosla, pero nos quedaba demasiado grande.
-Esta pulsera la usaremos los 3 hasta que nos quede, así demostraremos que ya somos grandes y que nos cuidaremos entre nosotros.
-Dijo mientras nos sonreía.
-Mmm… Esta bien, ¡No la pueden perder!
Y cuando llegue el momento de ponernos la pulsera quien se la quite será castigado.
– Dijo Ashley mientras guardaba la pulsera en su bolsita cosa que nosotros imitamos, después de todo nadie quería hacer enojar a Ash, ella daba miedo cuando se molestaba.
– ¡Hagamos una promesa!¡Seremos mejores amigos para siempre!
-Dije mientras tomaba sus manos y uníamos nuestros meñiques.
– ¡Niños es hora de irnos!
– Dijo la mamá de Ash.
– ¡Ya vamos!
-Los tres corrimos en dirección de la entrada principal, nos despedimos y vi como se marchaban de mi casa.
-Mi niña, ven, te dije que a partir de tu octavo cumpleaños te diría un secreto que se quedaría entre las dos.
– Dijo mi madre mientras me cargaba y me llevaba a su habitación.
– ¿No le puedo decir a Alex o Ashley?
-Pregunte mientras mi mamá me recostaba en su cama.
-No bebé, esto es entre las dos, deja voy a apagar las luces de abajo y a cerrar las puertas de la casa.
– Dijo mientras salía de la habitación, pasaron unos minutos y mi madre volvió a subir con un vaso de leche.
-Ten, esta caliente, te va a ayudar a dormir.
– Dijo mientras soplaba la bebida para evitar que me quemara.
Cuando terminé la leche mi madre se acostó a un lado para acariciar mi cabello.
-Sasha, debes recordar cada uno de los secretos que te diga a partir de hoy, son importantes, así vas a evitar que te lastimen, ¿está bien?
–
– ¡Si mami!
– Dije mientras asentía con seriedad.
Mi madre me sonrió y comenzó a hablar, pero yo no escuchaba nada.
Poco a poco abrí los ojos y vi a mi amiga moviendo mi brazo para despertarme, se dio cuenta de que la estaba viendo y me sonrió.
-Vamos, es hora de ir a casa.
–
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com