CLUE: SERENDIPIA - Capítulo 92
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
92: Solicitud 92: Solicitud Mi amigo comenzó a marcar el numero que estaba en la tarjeta, nos miró por un segundo, presiono la pantalla para llamar y la puso en altavoz, esperamos a que respondieran, pero nadie tomaba el teléfono, cuando pensamos que nadie respondería se escucho la voz de un hombre.
– ¿Quién habla?
-Todos miramos a Alex esperando a que contestara rápidamente.
-Dejaron una tarjeta en una casa a la cual entraron hace una hora.
– Dijo con tranquilidad Alex, mis amigos estaban atentos y listos para escribir lo que se escuchara.
-Oh, ya veo… Es bueno que la hayan encontrado, fue bastante difícil dar con personas que conocieran a la señorita Mia.
– La voz de aquel hombre daba la impresión de que era una persona bastante refinada.
– ¿Para que vinieron?
Y ¿Qué relación tienen con ella?
– Alex parecía muy firme con sus palabras y yo sabía que él no quitaría el dedo del renglón hasta que le respondieran.
-Los padres de la señorita Li…
– El hombre hizo una pausa y se aclaró la voz como si se estuviera corrigiendo.
-Mia la han estado buscando por mucho tiempo y a mi parecer ustedes tienen una relación con ella, es por eso por lo que mandamos a una persona para ponernos en contacto.
–
– ¿Es por eso por lo que entraron a la fuerza a la casa y asustaron a dos mujeres indefensas?
– El enojo estaba apoderándose de mi amigo así que le di un apretón en su hombro para que se tranquilizara.
-Eso no paso.
La persona a la que mandamos dijo que vio a otra persona sospechosa tratando de ingresar por una ventana del segundo piso, es por eso que decidió ingresar para supervisar que no pasara nada malo, al final el sospechoso escapó y nuestro enviado dio con el lugar en donde parecía que estaban personas encerradas, así que simplemente dejo la tarjeta y salió para evitar malentendidos.- La voz de aquel hombre sonaba agraviada como si se le estuviera acusando de algo injusto, mi amiga frunció el ceño y levantó la vista para verme como si hubiera recordado algo.
-No sé si esta diciendo la verdad o solo está intentando zafarse de la situación.
– Mi amigo sonaba dudoso al escuchar la versión de su parte.
– Si gusta podemos hablar de esto de frente, y le comprobaremos que lo que he dicho es la verdad, la única petición que le hago es que traiga con usted a la señorita Mia.
–
Alex nos miró confundido, nosotros nos encontrábamos en el mismo estado que él, ¿acaso no sabían que mi madre ya no estaba con nosotros?
-Me gustaría reunirme con usted, eso es un hecho pe…- Mi amigo fue interrumpido por el hombre que rápidamente hablo.
-Entonces hablemos de el lugar, fecha y hora de la reunión.
– El hombre parecía estar emocionado de lo poco que había escuchado.
-Escúcheme con atención.
– Mi amigo hablo antes de que se precipitaran.
-Está bien, dígame.
– La voz del hombre se calmó un poco y guardo silencio, mi amigo se rasco la cabeza y suspiro.
-Estoy de acuerdo en querer reunirme con usted para hablar de ciertos asuntos que implican a la persona a la que usted quiere ver, pero no podre cumplir al cien por ciento su petición.
–
– ¿Qué quiere decir?
¿La señorita no quiere venir?
¿No puede convencerla?
– Sonaba un poco ansioso y confundido.
-Ella… ella murió.
– El silencio invadió la casa, en la otra línea no se oía absolutamente nada.
– ¿Hola?
… ¿Esta ahí?
– Alex miro la pantalla para corroborar que la llamada seguía en pie y así era.
– ¿Está usted bien?
–
– ¿Qué?
Sí.
Le… le llamaré en otro momento.
– La llamada se cortó tras escuchar levemente la voz del hombre que había cambiado drásticamente de una voz fuerte y elegante a una que parecía ser casi un susurro.
– ¿Qué rayos es esto?
– Alex tomo el teléfono y se sentó.
-Al parecer ellos pensaban que mi madre seguía viva… además su explicación de como entró a la casa es extraña.
– Dije mientras guardaba la grabación y la colocaba en la mesa.
-Cuando me estaba bañando escuché un ruido, pero pensé que habías sido tu.
– Dijo Ash mientras me veía.
– ¿Qué clase de ruido?
– Matt se acomodó en su asiento mientras la miraba con atención.
-Como si se hubiera caído algo pesado en el suelo.
– Cuando dijo eso se movió en su asiento un poco asustada.
-Debemos saber si lo que dice es verdad o es falso… ¿Acaso tu casa no tiene cámaras de vigilancia?
– Alex miro a mi amiga quien se levanto y nos hizo una seña para que la siguiéramos al despacho de su padre.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com