Colisión: La bestia errante - Capítulo 14
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- Capítulo 14 - 14 Héroe y asesino
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14: Héroe y asesino 14: Héroe y asesino Asuna estaba teniendo a Alex sobre su regazo, poco a poco empezó a notar las manchas de sangre que tenía en su campera roja, la tela rota de su espalda, el desgaste de la tela en las mangas y el pecho, así que recordó unas palabras, “casi te vuelves su cena y lo maté”, entonces se dio cuenta que esa cosa casi mata a Alex.
De repente con los ojos cerrados Alex le habla.
<< Asuna ¿estás ahí?
>> << si aquí estoy >> << recoge todo y cuando termines dame una de las mochilas >> << ¿estás bien?
>> Preguntó tras ver que Alex se levantaba lentamente y no la miraba a los ojos.
<< si estoy bien, solo estoy un poco raro, necesito moverme, estoy con antojo de cabezas >> Lentamente comenzó a mirar a Asuna.
<< ¿me seguirás por las azoteas?
>> Asuana se sorprendió por sus ojos negros de iris púrpura, pero no se asustó, por el contrario, era la primera vez que veía esos ojos y eran bellos e hipnóticos.
<< si dame un momento, pero ¿seguro te encuentras bien?
>> << si descuida, me sigo sintiendo completamente yo >> De manera repentina Alex corrió al patio de la casa en la que estaban y empezó a comer los restos de los cadáveres de una manera voraz, desde la nariz hasta la mitad del cuello se había vuelto negro, cada que daba un bocado su boca crecía y daba una gran mordico, podía comerse desde una mano abierta entera, hasta una cabeza de un solo mordisco.
Asuna había terminado de preparar el equipaje mientras Alex terminaba de comer.
Como a Alex no le gustaban los desperdicios también se comió los restos que dejó el come cabezas.
Con la mochila puesta comenzaron a recorrer la zona Alex por las calles ya que los zombis no lo detectaban y Asuna por los techos y azoteas, el recorrido fue lento y estuvieron así hasta el amanecer, al irse la luna roja decidieron tomar un descanso, Asuna bajó por el para recostarse un rato en el techo de una casa.
<< parece que tus ojos van a ser azules durante el día >> << espera, ¿mis iris son azules?
>> << si, un momento, ¿sabes del color de tus ojos?
>> << creo que si, al menos siento que el negro ya no está, lo que si no detecto es el color, detecto el negro por qué lo usé en las manos, y sé que he tenido un aura blanca, pero no sé si cambié el color.
>> << pues tus iris ahora son azules, con un poco de celeste, y brillan.
>> De pronto se escucharon gritos.
<< ¡¡¡AYUDAAAA…!!!
>> << ¡¡¡VEN AQUÍ PEDAZO DE IMBECIL!!!
>> Asuna miró en la dirección del grito, y sintió algo pesado a su lado, era idéntico a la sensación que tuvo en la conversación con Alex, pero había algo más.
Alex suspiraba como un animal buscando algo, Asuna al mirarlo, vio que sus ojos eran negros de iris púrpura.
Alex dejo caer su mochila, saltó a la calle, ni bien dejó de sentir dolor comenzó a correr esquivando los zombis sin quitar la vista del objetivo, Asuna tomó la mochila y lo siguió, ella ya había visto correr a Alex cuando escapaba de un perro mientras buscaban cosas para esperar la luna roja, pero esta vez corría demasiado rápido, incluso si utilizaba sus poderes, aunque para su ritmo no era tanto, para Alex era otro nivel.
Un par de minutos después llegaron a la zona del grito, Alex frenó unos segundos y se enfocó en el sonido, apenas escucho una sola respiración agitada, miró y vio que era una casa de dos pisos.
Asuna por su parte se arrodillo y decidió observar.
Alex se acercó y de un salto llegó a sujetarse de las rejas de las barandas del balcón, trepó rápido haciendo ruido y termino del otor lado, sus iris se tornaron azules, pero apenas se asomó recibió un balazo en la cabeza.
Aguantando el dolor y apartándose de la puerta se recostó en las barandas, pero recibió más balazos y los zombis abajo se alteraron, Alex aguantó doce balazos, mientras lloraba y gritaba del dolor.
Asuna a lo lejos apenas pudo ver la velocidad de las balas, pero eso no servía para detenerlas, así que decidió quedarse ahí, por suerte antes de la cena de ayer Alex le contó de sus poderes de regeneración.
Mientras Alex se regeneraba fue tomado por el cuello y tiraron al suelo, dentro del edificio, le pusieron un arma en la cabeza mientras alguien se puso encima de él y le comenzaron a hacer preguntas.
<< muy bien, se nota que eres mitad humano, si me entiendes ¿puedes hacer que los zombis retrocedan?, si o no.
>> << enserio ¿no puedes ser más amable?
>> El tipo le dio un balazo en la cabeza y volvió a preguntar.
<< gasta tus balas conmigo genio >> El tipo le dio otro balazo y alguien interrumpió.
<< por favor responde están por venir los zombis las puertas no aguantan >> << cállate maldita perra, esto es un monstruo no tiene compasión, o quieres que te golpee de nuevo >> << si no te calmas…
>> un balazo en la cabeza interrumpió a Alex.
<< escucha aquí mando yo y hago lo que yo quiera así que ¿puedes detener a los zombis o no?, si no te mato.
>> Mirando hacia abajo los ojos de Alex se tornaron negro de iris púrpura.
<< ¿y que harás si no?
>> << mira escucha bien, tal vez no quieras salvarme a mi…
>> el ruido de maderas rompiéndose comenzó a sonar.
<< pero seguro si tienes complejo de héroe quieras salvarla ella, ¡mírala!
>> Alex giro la cabeza a la derecha y vio a una militar con moretones, rasguños, ropa un poco rota, y estaba llorando.
Con solo mirarla Alex se dio cuenta que no estaba así por pelear con bestias o zombis, no pudo sentir ninguna esencia de algo así en ella, y también sintió algo familiar en ella.
Alex miró al suelo y empezó a reír.
<< jejejeje…
>> << ¿de qué te ríes?
>> << simple, tú la golpeaste.
>> Alex se levantó rápidamente lanzando al agresor, se giró, corrió hacia él, con su mano izquierda tomó la mano en la que sostenía el arma, acercó la mano a su boca y de un solo mordisco le destrozó la muñeca arrancando la mano con el arma, con la mano derecha lo tomó por el cuello, lo sacudió como un muñeco de trapo mientras corría al balcón, al llegar lo lanzó fuertemente a la calle donde estaban los zombis, también lanzó su mano.
Aquel humano si es que se le podía llamar así, terminó siendo devorado vivó por los zombis.
<< ¡Asuna, tendrás que llevar a una pasajera!
>> Asuna llegó a al techo y bajó al balcón, cargó con la pasajera, y se fueron un poco lejos de la zona por los techos, Alex en cambio miraba como los zombis se comían vorazmente al hombre mientras los gritos se ahogaban en sangre, poco a poco se fue mientras aquel hombre moría.
Al reunirse con Asuna, que estaba atendiendo a su nueva compañera solo le hizo una pregunta mientras lo miraba con rabia.
<< ¿por qué lo mataste de esa manera?
>>
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