Colisión: La bestia errante - Capítulo 18
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- Capítulo 18 - 18 Transición y verdad
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18: Transición y verdad.
18: Transición y verdad.
<< ¡asuna hay que ir por la cabeza!
>> << espera recién te levantas >> << ¡no hay tiempo pueden estar…!
olvídalo, mataron a Nadia y van por la cabeza >> Un segundo después se escuchó el característico sonido de dientes del cazador de cabezas, y uno apareció detrás de Alex con la cabeza de Nadia.
<< Alex puedes con uno de esos ¿no?
>> << puedo con los tres, pero un está tras la cabeza del acorazado, ¡sujétate!
>> Alex salió corriendo en dirección a la cabeza con Asuna al hombro.
<< estoy muy ligero a este paso tal vez el combate sea fácil, mi contracción muscular es perfecta y armoniosamente sistemática.
Están detrás de mí y uno al frente.
Asuna perdón, pero sujeta la cabeza.
>> Alex bajó a asuna del hombro, la sujetó de un brazo, la hizo girar y la lanzó hacia la cabeza, para luego consumir mucho rojo e ir por el cazador frente a él.
Asuna logró sujetar la cabeza, al tocar tierra rodó por unos metros y chocó con un auto, el cazador estaba cerca de ella, pero Alex se tiró sobre él y le atravesó la cabeza como si nada con sus dedos rojo brillante, los otros dos pasaron a Alex e iban por Asuna.
Estando cerca de su víctima se abalanzaron sobre ella, pero unas manos los hicieron estampar la cara contra el vehículo, para luego tomarlos por el cuello y sacarlos volando.
Los cazadores se levantaron y sonaron sus dientes, mientras Alex gritó con más voces distorsionadas superpuestas a la suya desafiándolos, las criaturas corrieron hacia él.
Asuna por alguna razón sentía algo raro en Alex, no sentía que fuera malo, pero era algo de cuidado.
Los cazadores comenzaron a atacar, Alex a penas se defendía, en un momento uno lo ahorcó con los brazos, y el otro los embistió contra otro auto, luego le rompieron el cuello girándole la cabeza, Asuna se asustó, pero un momento después los cazadores fueron atravesados por múltiples espinas rojas brillante, mientras escuchaba una risa con múltiples voces distorsionadas.
<< Alex ¿estás bien?
>> << ¡¡¡hahaha!!!…
creo que me siento mejor que nunca, ¡en toda mi vida!
>> Alex retrajo las espinas mientras se quitaba los cuerpos y se acomodaba la cabeza, tomó por los brazos a los cazadores mientras se dirigía a Asuna.
<< bueno…
supongo que no puedes subir a un techo sola ¿verdad?
>> << no sé estoy cansada >> << entonces te subiré >> Al estar en el techo Alex empezó a comer a los cazadores mientras Asuna observaba su cuerpo.
<< oye ¿qué es eso?, ¿una armadura?
>> << parece que sí, pero…
>> el rojo de sus iris se hizo un poco más intenso y su mirada se centró en su mano.
<< son las células de los muertos que comí, y la de los cazadores de cabezas, se fusionaron con mis células humanas y formaron algo nuevo, ahora si dejé de ser humano por completo, lo único que queda de mi humanidad es mi mente.
>> con una sonrisa mirando al cielo y los ojos empañados de felicidad.
<< ¡HA!
soy mejor que un mero humano de mi mundo.
¿y, qué te parece mi nueva forma?, ósea sí, estoy desnudo pero el acorazado me rompió la ropa a golpes, después me pondré algo.
>> << la verdad te queda bien, aunque parece la apariencia de alguien malvado, pero la verdad no te preocupes por la ropa, te cubriste con la masa negra.
Por cierto, después explícame mejor lo de las células, entiendo que es algo así como las partes del cuerpo, pero…
>> << está bien.
Oye después tenemos que hacer algo para Nadia, acepto sugerencias, si fuera por mí solo diría: “que en paz descanse”, y ya, pero ya que estas aquí.>> << ¿enserio solo arias eso?
>> << pues sí, ya está muerta, comida y digerida por estos que estoy comiendo >> << ¡¿qué?!, deja de comerlos estúpido.
>> << no, la carne no se desperdicia y si otro lo come tal vez sea un problema.
>> << deja de comer igual, respeta la muerte >> << solo dame una razón válida y que nos afecte, ya lo dije, “que en paz descanse”, eso es muestra de respeto ¿o no?
>> Asuna quedó estupefacta: “es verdad, él tiene razón, no solo en cuanto a no desperdiciar la carne, sino que ya mostró respeto, a su manera, pero lo hizo, y si se come a esos tres no pasará nada.
Normalmente una persona en mi mundo tal vez armaría un escándalo, pero entiendo su punto, la vida sigue, y una vez mueres solo eres…
una cosa”.
<< es verdad no pasará nada, lo siento.
>> << tranquila, es tu primera vez con alguien como yo.
>> Después de comer a los tres cazadores su intuición le dijo algo: << Asuna, ¿me das la cabeza?
>> << pero te vas a desmayar >> << como dijimos, bajo la luna roja y enfermos, nuestros impulsos, instintos e intuiciones nos salvan >> << pero si te desmayas si podre con un cazador, pero más de uno y las hordas de zombis >> << a ya, pero no me voy a desmayar tranquila >> << ¿seguro?
>> << confía en mí >> Alex estaba mirando a Asuna con una leve sonrisa y un encantador brillo en sus ojos si tomar sus manos.
<< está bien >> Alex tomó la cabeza con sus manos, abrió su boca, desde la mandíbula hasta la mitad del pecho ya que la cabeza era grande, con unos tentáculos metió la cabeza en la abertura mientras estiraba la enorme boca, una vez dentó Alex se encorvó de golpe asustando a Asuna, aplastó la cabeza de un mordisco en su pechó, el enorme bulto empezó a desinflamarse hasta que el cuerpo volvió a la normalidad.
Alex por unos momentos tubo una mirada a la nada, pero viva, parecía muerto, pero después volvió a la normalidad.
<< ves, menos tiempo y sin desmayarme, ya digerí la cabeza, ¿me permites ir por el resto?, porfa.
>> << si, está bien.
>> Nunca había visto a Alex estar tan animado por comer, ahora que lo recuerda nunca lo había visto así, primero se veía un poco triste, después se veía indiferente y ahora está emocionado.
Estando sentados disfrutando de la cálida brisa mientras observaban la luna tranquilamente Asuana se dio cuenta de algo en sí misma, la muerte de Nadia ya no le afectaba, era como aquella vez que lloró a un compañero aventurero, realmente estaba triste, después de la conmemoración se fue a casa, estando a solas en su cuarto, unos minutos después, todo se fue, se preocupó por eso y decidió quedarse en casa unos días para que nadie viera que ya estaba bien, pero con Alex era diferente, no tenía miedo de que la viera, ella podía entenderlo, eran iguales.
Habiendo pasado la noche regresaron a casa, Asuna se bañó y se cambió, Alex había ido por un poco de ropa para después cocinar, empezaron a desayunar en completo silencio, fue un poco incomodo, pero sintieron que había cierta tensión, tenían que decirse algo, así que decidieron hablar después de desayunar.
Fueron al cuarto y Asuna empezó a hablar.
<< oye Alex, yo…
>> Mirando a Alex vio que sus ojos seguían siendo rojos a pesar de que la noche había pasado, entonces concluyó que ahora mostraba su verdadera cara, esta era la oportunidad perfecta, sinceridad de ambas partes.
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