Colisión: La bestia errante - Capítulo 20
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- Capítulo 20 - 20 Extraña afinidad
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20: Extraña afinidad 20: Extraña afinidad Asuna estaba sentada en la cama secándose las lágrimas.
<< ¿por qué está mal aceptar las condiciones de Alex?, él no me lastima y me quiere…
nos queremos.
Mientras me contó de los distintos apocalipsis, me dijo una cosa, la sangre no hace a la familia, y después me mostró esa serie, pero, aunque ya no me quieran por estar con él, no significa que no pueda ayudar de alguna manera a la gente de mi mundo, sería como él, es una bestia, un depredador de la nueva cadena alimenticia, pero salva a las personas.
No lo quiero dejar.
>> Se levantó y fue con determinación a hablar con Alex, esto se arreglaba hoy sí o sí.
<< ¿qué estás haciendo Asuna?, la infe…
>> << no es la infección lo que no me deja dormir, eres tú.
>> << lo siento, pero no pienso negociar mis condiciones >> << no estoy aquí para negociar, acepto todas y cada una de las condiciones >> << tienes que estar muy mal de la cabeza para aceptar algo así >> << te equivocas porque hay algo que no dices pero que sé que cumplirás, no me vas a lastimar física o mentalmente y me amas.
>> Alex empezó a reír a carcajadas, ella pudo ver que todos sus dientes son colmillo, se dirigió a Asuna y nuevamente la puso contra la pared tomándola por el cuello si apretar, la miró a los ojos y le preguntó.
<< ¿y que harás si decido quedarme?, ¿acaso te quedarás conmigo aquí?, te llevo y no nos volveremos a ver.
>> << ¿seguro?, mucha gente depende de ti.
Pero no me cambies el tema, ¿por qué te niegas a estar conmigo?
>> Con una sonrisa y actitud demoníaca acercó su cara a ella para contestarle.
<< ¿qué pasaría si un día se me ocurre ponerte una correa y tratarte como un perro?, la verdad, me he estado preguntando como te verías con unas orejas de perro.
No te lo dije, pero me encantaría tratarte como a una mascota también a demás de mi sirvienta.
>> Asuna sonrió y le contestó: << acepto, pero estoy más que segura de que eso será a solas en nuestro cuarto, además a la hora de comer no permitirás comer en tarro del suelo, tú me darás de comer, ¿verdad?
>> Alex quedó sin argumentos, era verdad, se apartó mientras se sonrojaba, ¿cómo lo adivinó?
Asuna un poco sonrojada se agachó y comenzó a gatear hacia su amado mientras le hablaba con una dulce y tierna voz.
<< amo, por favor, acépteme como su esclava, por favor.
>> Alex quedó casi tan rojo como un tomate, Asuna era indescriptiblemente tierna, hermosa y tan provocativa en ese momento, aunque al pensarlo bien se preguntó si lo de provocativa era mentira, y era cosa de él porque la quería.
Asuna llegó a su pierna y la abrazó mientras frotaba su cabeza.
<< amo, por favor, acépteme, se lo ruego, amo…
>> Alex se estaba preguntando si era una pervertida o estaba haciendo todo esto por él.
Tragó saliva y con un tono serio como si fuera un gobernante le dijo: << deja de rogar y ve al cuarto >> << ¿eso quiere decir qué…?
>> << cállate y ve, es una orden >> Asuna fue gateando y Alex la seguía, no pudo controlar sus ojos así que terminó observando las lindas, hermosas y tiernas curvas de su retaguardia, también sus bragas, la vista eran deslumbrante, también se preguntó si sería escusa que algo pueda matarlo en cualquier momento y que tiene que aprovechar las oportunidades de la vida.
Al llegar a la cama Alex le ordeno que se pusiera de pie, puso su mano en la nuca de su amada, acercaba sus labios lentamente, ambos se sonrojaron y entrecerraban los ojos, la boca de Alex se deformó retrayendo los labios sin dejar las encías al descubierto y mostrando todos sus dientes que ahora eran colmillos, sacó su lengua negra sin saliva y la introdujo en la boca de Asuna quien no se resistió, aunque de la sorpresa cerro un ojo y se sonrojó un poco más mientras por reflejó gimió y agarró el brazo de Alex, pero se calmó rápido.
Al poner los colmillos sobre la piel de Asuna sin rasguñarla ambos cerraron sus ojos y disfrutaron del momento, Asuna no pensó que su primer beso fuera de esta manera, pero no era desagradable, la lengua era suabe y resbaladiza, era un poco tibia, no estaba mal, recorrió todo el interior de su boca, ella puso sus brazos alrededor del cuello de Alex, él poco a poco hizo que su boca volviera a la normalidad, y siguieron por un rato dándose un apasionado beso.
Luego del beso se recostaron en la cama para dormir un rato ya que el sol no iba a estar por veinticuatro horas, Asuna apoyó la cabeza de su amado contra su pecho mientras él la abrazaba, por fin descansaron sabiendo que ya eran novios y sin importar qué estarán juntos.
Pasadas alrededor de cinco horas los dos se despertaron, se cambiaron y bajaron a comer como de costumbre, aunque esta vez Alex se bañó antes de bajar, una vez estando comiendo en la mesa.
<< oye Alex >> << dime >> << si por alguna razón no podemos quedarnos en mi casa o el reino, ¿nos podemos quedar en mi mundo?, además, viendo que puedes interactuar con los seres vivos tal vez te ayude con tus poderes.
>> << si, es verdad, y ahora que lo pienso creo que me quedaría igual para ver qué pasa y ver si puedo ayudar en algo.
>> Asuna con una resplandeciente sonrisa le contestó: << me alegra ver que ya no piensas en apartarte de mí >> << claro que no, ya eres de mi propiedad, ¿lo olvidas?
>> Mientras agachaba la cabeza y acercaba la taza de té para taparse un poco ella le contestó: << claro que no, amo >> Después de comer se aprontaron, Alex quiso probar algo al recordar al acorazado, le pidió a asuna que bajara con él y efectivamente, los zombis no se acercaban, en otras palabras, podía caminas con su novia.
<< parece que tenías razón, de alguna manera es agradable caminar entre ellos, es…
inquietante pero agradable >> << debe ser porque no eres quien provoca que se aparte o quien es capaz de ser ignorado, para mi es relajante.
Pero creo que debemos acelerar el paso.
>> Con una sonrisa picaresca Asuna lo abrazo y le hizo una pregunta: << amo, ¿me podría llevar?, estoy cansada por la pelea de anoche.
>> Alex sonrojado e irritado la iba a rechazar la propuesta, pero recordó que ella si puede cansarse, él no tanto, al menos en cierta manera, era mejor que estuviera bien para la noche, así que se agachó.
<< bien, sube, yo te llevo, es mejor que no te canses mucho para la noche, pero cuando te recuperes caminarás.
>> Con una sonrisa se subió a su amado y le respondió con un susurro en el oído: << muchas gracias…
amo >> para luego darle un pequeño beso en su cabello revuelto, pero suabe, haciendo sonrojar un poco a su novio.
<< esto en público, no, pero gracias por el beso.
>> Tras esto Alex empezó a correr para ir a unas tiendas.
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