Colisión: La bestia errante - Capítulo 21
- Inicio
- Todas las novelas
- Colisión: La bestia errante
- Capítulo 21 - 21 Camino otro mundo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
21: Camino otro mundo 21: Camino otro mundo Alex estaba cargando a Asuna mientras llevaba una mochila al frente, pero en un momento se detuvo, Asuna se había dormido, al percatarse sacó unos tentáculos que la envolvieron para que no se caiga y siguió el recorrido, primero fue por algunos supermercados para revisar que es lo que había y que necesitaban para el viaje.
<< ahora que lo pienso, lo mejor es llevar el auto hasta la entrada de la ciudad, según hablé con Asuna mientras desayunábamos, por las calles que le mostré y le señalé en el mapa, la dirección es esa, pero…
¿en qué parte del bosque o del campo salió Asuna?, se que me dijo de la marca que dejó, pero…
y si alguien más salió y dejó otra marca, solo ella sabe de su distintivo, bueno toca esperar.
>> Al salir de la tienda se dio cuenta de algo en lo que no había pensado, los vehículos estorbaban en la calle, así que comenzó a voltear los autos y motos quitándolos del camino.
Estuvo así por unas cuantas horas, casi llegando a la noche, solo faltaban alrededor de dos horas y media, tuvo mucha suerte de que no hubiera ómnibus o camiones, lo único que se le dificultó un poco fueron las camionetas y algún camión pequeño, fuera de eso pudo abrir paso en la calle central, por suerte su “cuidad” era un pueblo.
Una vez terminó de despejar el camino fue al local donde se vendían autos, cuando llegó Asuna se despertó bostezando.
<< Alex, ¿qué hora es?
>> << hora de ir a casa >> << ¿qué?, oye ¿me quitas esto?
>> << ¿he?, a cierto, espera que te bajo >> Alex se agachó y retrajo los tentáculos mientras Asuna bajaba.
<< oye una pregunta >> << dime >> << si el asiento era de tus tentáculos, ¿entonces me estuviste tocando el trasero?
>> Alex se puso un poco nervioso.
<< si…
¡pero deshabilité el tacto unos minutos después de armar bien la silla!, ¡digo cuando la terminé quité el tacto!
>> Asuna lo miró por unos segundos, luego se acercó y le dio un beso en la mejilla.
<< ¿y eso por qué fue?
>> << es que me gusta que mi amo me trate así de bien >> Alex se sonrojo al escuchar eso.
<< más te bale no estar jugando con eso cuando estemos en tu mundo >> << ¿o qué?, ¿me vas a tratar como un perro?
>> Alex se enojó y le golpeó la cabeza mientras estaba como un tomate por decir eso.
<< ¡ni se te ocurra idiota!, ¿queda claro?
>> << ¡si!
>> Después de la charla estuvieron como media hora buscando las llaves de una camioneta cuatro por cuatro enorme, por suerte por alguna razón las comunicaciones seguían funcionando, gracias a eso miraron un video y con la memoria fresca, Alex condujo hasta unas tiendas y supermercados, entraron juntos tratando de no separase mucho por si había zombis, Asuna tomo todo el alimento y agua necesario para que se recuperara del todo, Alex llevaba los carritos, ella metió cosas dulces, saladas, frutas y verduras, si, ella comía verduras crudas, claro que con lo de los zombis tomaron unos bidones de agua y unos recipientes para enjuagar las frutas y verduras por si acaso.
Luego fueron por papel higiénico por si hay necesidades y para colocarlo entre medio de los asientos para que la comida de los asientos de atrás no se callera hacia delante, también tomó muchos caramelos, chocolates, y en un momento mientras Asuna le daba la espalda mientras tomaba cosas, desenvolvió un bombón, le pidió a Asuna que serrara los ojos, se diera la vuelta y abriera la boca, mientras lo probaba sonreía.
<< si te gustaron los baratos espera a que vayamos por los caros.
>> << ¿baratos?
>> Fueron por bombones y chocolates, pero cruzando por el puesto de ropa a Alex se le fueron los ojos cuando bio una campera púrpura, si manchas de sangre, el tono del color era perfecto y le gustaba, pero decidió seguir de largo, sin embargo, Asuna se percató de esto, se detuvo y se la trajo.
<< ponte esto, quiero ver cómo te queda >> << dijiste que era…
>> << cállate, sí, se lo dije, pero quiero que te pongas esto >> << si, pero no me va a quedar bien >> << ¿por qué?
>> Sin argumentos válidos se puso la campera.
<< ya sé que te falta >> Asuna miró alrededor y fue por unos guantes negros sin dedos.
<< ahora entiendo poque siempre traes esos pantalones negros, combinan con cualquier cosa, la verdad con lo suelta que es la campera te queda muy bien, te ves genial.
>> Alex se miró en un espejo admirando su nueva apariencia, los ojos se le iluminaron de emoción, parecía más vivo que nunca, luego sonrió.
<< tienes razón, también tengo suerte de traer estos zapatos de unta blanca, otros serían horribles.
>> << oye tienes razón, ojalá pudiéramos estar aquí por un largo tiempo para jugar con lo vacío que está el mundo >> Suavemente y con una mirada llena de ilusión le respondió.
<< jeje, un mundo solo nuestro he, sería divertido.
>> Una vez tuvieron todo estuvieron un rato fijándose como meterlo en los asientos de atrás, la comida era un montón, pero antes de subir fueron por un poco de entretenimiento, lápiz y papel, en la parte de adelante se las arreglaron para poner unas cuantas cuadernolas, unas tijeras, pegamento, marcadores lapiceras, lápices y goma, también fueron por repasadores ya que se mancharían las manos, además de unos cuchillos por si acaso.
Todo estaba listo, pero cuando estaban subiendo Asuna se detuvo.
<< ¿qué pasa?
>> << ¿y tus alimentos?
>> << yo diría que estoy lleno >> Asuna se bajó, cortó unos cuantos cuellos y metió unos cuantos cadáveres en la caja de la camioneta, entró y estaba fresca como una lechuga, es decir parecía como si fuera lo más normal del mundo.
<< no me mires así, se supone que ya no existe lo normal >> << cierto >> Deshaciendo su cara de incredulidad encendió el auto y se marcharon, salieron de la ciudad justo cuando anochecía.
Unas horas después Asuna ya se había tragado la mitad de la comida que traían, Así que ella hizo su asiento hacia atrás se recostó y se estiró como si se estuviera desperezando.
<< en un momento te abro la ventana >> << descuida no tengo prisa >> << oye una pregunta, ¿cuándo cumples años?
>> << te lo diré, pero ni se te ocurra armarme una gran fiesta o pequeña fiesta, me gusta celebrar con pequeñas cosas y ya.
>> << espera, ¿pequeñas cosas?, ósea, si torta no, entonces, ¿solo un pedazo?
>> << exacto, y que nadie se entere de cuando es mi cumpleaños >> Asuna pensó algo por unos momentos.
<< entonces ¿te puedo pedir que le día de mi cumpleaños me escondas?, así estamos solos tú y yo.
>> << bueno, si estas en plena fiesta no sé cómo podría secuestrarte.
>> Mientras abría la ventana de atrás para darle un zombi a su novio le respondió.
<< cuando mires el lugar seguro se te ocurrirá algo, pero no te sugiero que me secuestres la noche anterior, mi familia armará un alboroto si no, son muy ruidosos y llamarán a las autoridades.
>> << entonces deja una carta de que te fuiste temprano, o hazme una carta para dejar cuando te lleve a otra parte a plena luz del día y a escondidas de todos.
>> << esa me gusta más.
>> Al amanecer los dos ya se habían acabado las provisiones, y Asuna estaba pintando un dibujo que ella hizo usando la brillante luz de la luna roja, el dibujo era bueno, pero la verdad es que hizo un buen boceto y luego borro un poco, para detallarlo, lo que estaba dibujando era una espada con mucho decoro, tenía inscripciones y cortes, ella dijo que estaba tratando de dibujar una espada que tuviera miles de años a través de la guerra para luego ser sepultada con su dueño, y balla que lo consiguió, el óxido, las grietas las los pedacitos faltantes, tenía todo los detalles.
Cuando terminó se puso a mirar los árboles y encontró las maracas que había dejado para el regreso.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com