Colisión: La bestia errante - Capítulo 22
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- Capítulo 22 - 22 Buscando la puerta
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22: Buscando la puerta 22: Buscando la puerta Asuna había encontrado las marcas que dejó, y eran inconfundibles, Alex paró y retrocedió, estacionó la camioneta en pasto, bajaron y Asuna verificó que fuera su marca, ya que ella no era la única que sabe dejar ese tipo de marcas y menos tan refinado, era su marca sin duda, un espiral cuadrado de cortes, pero también su corte distintivo para indicar que es ella, entre la periferia y el centro, en un corte, ella hacía un minúsculo corte con cierta profundidad, efectivamente era su marca.
Cuando entraron, unos minutos después, Alex puso una mirada atenta abriendo los ojos como un animal mientras sus iris se iluminaban de rojo.
<< amor, pasa algo >> dijo mientras ponía su mano en el mango de la espada.
<< sube a los árboles y estate atenta para cualquier cosa, no te metas en la pelea si no te detectan.
>> << ¿qué sientes?
>> Mirando de izquierda a derecha Alex se quitó la campera quedando con su remera negra y se la dio a Asuna.
<< es como si algo estuviera alrededor.
>> Asuna se envolvió la campera en la cintura usando las mangas para atarla como si fuera un cinturón, subió a los árboles y siguieron caminando por un rato, pero en un momento Alex paró en seco paralizándose de golpe, Asuna también paró y miró alrededor, luego inhaló un poco del aire, y había algo.
Alex inhaló un poco de aire, sintió el olor y el gusto al mismo tiempo.
De pronto los vieron, varios reptiles fueron por él, pero, aunque corrían en cuatro patas eran hombres lagartos, a Alex le saltó uno de frente, pero usando una de sus largas espinas rojo brillante como si fuera una espada corta, que sacó de su mano cerca de su muñeca, le cortó la cabeza de frente como si fuera manteca, para después esquivar a otro que vino por su espalda.
Asuna por otra parte saltó esquivando a uno que la atacó por la espalda, sujetándose de una rama de arriba se impulsó al suelo mientras desenvainaba su espada en el aire para cortar a un lagarto a su derecha, luego aterrizó, rodó hacia el frente para evitar un ataque, saltó esquivando otro y estando en el aire fue envestida, se preparó para apoyase en el árbol a su izquierda, y se impulsó para dar fuertemente a la criatura contra el suelo, rodó sintiendo a otro atacante, se preparó para correr y mientras iba hacia delante en zigzag empezó a rebanar reptiles como si no hubiera un mañana.
Mientras tanto Alex estaba siendo mordido, pero envolvió sus manos y antebrazos en materia negra, sacó espinas rojas y se deshizo de una molestia solo para que otro lo ahorcara por la espada, pero se encorvó apuñalándolo con múltiples espinas de su espalda, estaba rodeado y no dejaban de atacarlo en todas direcciones, pero eso no evitaba que él los apuñalara y los lanzara repetidas veces.
En un momento corrió hacia delante, pero otro se abalanzó sobre él, sin embargo, Alex se estaba empezando a soltar un poco, usando un poco más de fuerza lo mandó a volar para seguir corriendo, cada atacante que se ponía de frente los cortaba, lo apuñalaba o lo mandaba a volar, lo importante era deshacerse de ellos.
Mientras tanto un lagarto observaba a lo lejos, miró atentamente a los dos humanos, después de pensar un poco emitió un sonido como si fuera un velociraptor, los lagartos escucharon y rodearon a Asuna para luego tirarse sobre ella, el lagarto observador gimió con una sonrisa mientras movía su lengua babeante sin quitar la mirada de los invasores, efectivamente, la mujer no tenía espinas y por eso pudieron inmovilizarla, pero al lagarto se le borró la sonrisa cuando Asuna mandó a volar a todos emitiendo un aura dorada para luego seguir rebanando reptiles.
Viendo esto nuevamente rugió, los lagartos se detuvieron, les gritaron a los humanos y se marcharon.
Alex y Asuna se juntaron, ella le devolvió su campera que ahora tenía sangre verde.
<< oye una cosita, esas cosas, si son de mi mundo, ¿crees que sea demasiado tarde y haya monstruos como el acorazado?
>> << eso lo sabremos cuando ballamos a tu mundo, tarta de mantener la calma, y recuerda, voy a ayudarte en lo que pueda.
>> con una mirada un poco triste pero con una pequeña sonrisa le respondió: << lo sé >> estuvieron caminando por un rato sin hablar y atentos, pero luego se relajaron, Asuna quiso aliviar sus preocupaciones un poco cambiando de tema: << solo para que sepas, estoy pensando en regalarte ropa de este color, quería regalarte una bufanda ya que te estabas tapando la boca con el cuello de la campera, pero mejor te regalo todo completo.
>> << y yo quería regalarte una espada, no para pelear exactamente, pero si como decoración para la chimenea.
>> Asuna sonrió felizmente, se acercó y con una hermosa mirada mientras ponía su cabello detrás de su oreja le dijo.
<< sé que te costará mucho, pero sé que me entregarás la espada perfecta, gracias.
>> Alex se sonrojó un poco y cambió de tema preguntando por donde hay que ir ahora.
Tras un muy largo rato caminando en la dirección indicada, Alex abrió un poco más sus ojos poniéndose atento.
<< ¿de dónde vienen ahora?
>> << de ninguna parte, detecto una emisión de algo, es como sentir la dirección de algo con calor que no tiene calor.
>> << está adelante ¿no?
>> Con una sonrisa le dijo: << si, puede ser la puerta >> Ambos corrieron, lo más rápido que pudieron, Asuna recordaba el lugar, era cerca de unas rocas, estaban al pie de un pequeño monte después de una ligera bajada, pero cuando llegaron frenaron de golpe, ella no bio nada, miró a su novio con duda, pero él seguía atento, empezó a parpadear y mover la cabeza como un animal mirando algo con curiosidad.
<< está superpuesto a mi visión, lo veo sin verlo, está ahí, veo las piedras como tú y también una línea, una grieta, es un poco más grande que el acorazado y de color anaranjado que se va haciendo rojo claro con bordes un poco rosas >> Alex se acercó lentamente mientras Asuna lo seguía, el sacó garras rojas y puso una cuidadosamente sobre la grieta, cuando la garra por fin toco la grieta un destello del mismo color que Alex veía se hiso visible para Asuna, quitó la garra y puso las garras tratando de abrir la grieta como si fueran dos puertas corredizas, pero encajar las garras era un poco difícil tenía que hacer un poco de fuerza para perforar con precisión, una vez las encajó, lentamente abrió la grieta.
<< Asuna, si algún día tienes que hacer esto, hazlo como yo, no rompas las grietas, manéjalas con cuidado, hice un poco de fuerza para perforar pero ya no hago fuerza, solo trato de no rasgar más de la necesario >> << ¿y que pasa si no?
>> << no sé, pero no es bueno >> << espera, conozco ese lugar, estamos desde el suelo >> << ¿ideas para pasar?
>> << correr y saltar dentro, así vencemos un poco a la gravedad, pero…
puedes alejarte un poco de este lado.
>> Alex cerró la grieta se agachó, se puso más cerca casi apoyando su cara y se acomodó alejándose del lado derecho dejando pequeña abertura para Asuna.
<< tu si me entiendes >> Ella se alejó, se preparó como un corredor profesional, encendió su aura y corrió con toda su velocidad tirándose de cabeza por la grieta, al pasar el cambio de gravedad hiso lo suyo haciendo que aterrice de pie en la mazmorra, para luego temblar como si estuviera asqueada.
<< que raro, espero no tener que hacer eso de nuevo >> << Asuna ¿estás bien?
>> << si ya voy, dame tu pie >> Alex estaba viendo a su novia desde abajo como si el estuviera recostado.
<< momentito que me acomodo >> Alex pasó uno de sus pies y ella lo tomó, pero Alex se estaba dando cuenta de unos problemas.
<< espera un poco, no jales todavía >> << cierto, espera, voy hacia tu arriba, trata de hacer fuerza para levantarte de ahí haciendo palanca con la pierna de aquí >> << sí, pero espera, tengo que cambiar mis garras a algo con curvas y extenderlo un poco, bueno bastante.
>> << bien te espero, oye…
tienes que modificar tu hombros y codos para moverlos bien, mientras mantienes esto abierto.
>> << es verdad >> Una vez que Alex se cómodo todo estaba listo, Asuna jaló a Alex del pie, el pasó el otro rápido mientras ella trataba de mantenerse firme con su aura y trataba de no pisar la grieta, afortunadamente gracias a que Alex acomodó sus brazos como los de un insecto, pudo pasar siendo levantado por su novia, pero ella tuvo que quedarse un rato sosteniéndolo para que el lentamente cerrara la grieta.
Una vez cerro la grieta ella lo aparto para dejarlo suavemente en el suelo mientre él acomodaba sus brazos.
<< esto es lo más raro que he sentido en mi vida, cambio de gravedad >> << bueno, bienvenido a mi mundo, aunque me hubiera gustado darte una mejor bienvenida, espero te gusten los paisajes y la comida de aquí >> << la verdad tengo la mejor bienvenida del mundo, después de todo todavía puede apreciarte a ti Asuna, jeje.
>> Asuna se sonrojo un poco, normalmente no le gustaban ese tipo de comentarios, pero que venga de él la ponía un poco nerviosa.
<< creo que es la primera vez que te hago sonrojar, me encanta hacerte sentir tan bien como tú me haces sentir a mi >> Asuna estaba más sonrojada, y le molestaba estar así solo por unos comentarios tan tontos, pero al mismo tiempo la hacía sentir en un paraíso.
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