Colisión: La bestia errante - Capítulo 28
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28: Nuevo techo 28: Nuevo techo Asuna y Alex estaban regresando a casa luego de la guardia, le contaron del tema a Ilta y Aster, así que decidieron quedarse sin nada a cambio.
Por un par de horas Asuna y Alex estaban corriendo, pero cuando llegaron a casa simplemente quedaron con la boca abierta, la casa Celis estaba destruida, solo había escombros y cenizas, todo estaba quemado, Asuna no pudo ni llorar de lo impactada que estaba ya que no podía creer que su hogar se destruyó en una noche, calló de rodillas si poder creerlo, Alex estaba detrás de ella, no sabía que hacer pero se quedó cerca, solo estaba esperando, estaba nervioso, como reaccionaría ella, “no está llorando pero debe estar mal” pensó, “solo puedo estar cerca y esperar”, por suerte se escuchó una voz familiar.
<< ¡Asuna!
>> gritó la señorita Celis desde lejos saliendo de un carruaje.
<< ¡estamos bien, ven aquí!
>> Se reunieron con ella, entraron al carruaje y se fueron del lugar.
<< ¿Que pasó anoche?, entiendo que fue un dragón pero…
>> << Dos dragones, tu abuela y tu padres están vivos, también algunos empleados, pero muchos murieron, Akash casi pierde un brazo y yo la pierna, la pelea fue dura, se está recuperando en castillo, ya hablamos con el rey de las fisuras.
>> << Entonces que haga otro espacio en su apretada agenda, tenemos noticias, y puede que las cosas se compliquen demasiado.
>> << Detecté que el trigo está infectado y los caballos también , así como las llenas que nos atacaron, los animales no muestran síntomas, preguntamos a todos en el pueblo si no tenían algún comportamiento raro, son asintomáticos, de las criaturas mágicas no hay certezas claro, pero seguramente no les afecta, solo a ciertos humanos.
>> << Alex recordó que los distintos grupos de goblins no se juntan, y concluyó que…
si la infección hizo que los goblins se unieran, entonces los humanos…
>> << Pueden separarse.
>> terminando la frase la señorita Celis.
<< esto es grabe, los alimentos, los animales…
simplemente no hay escapatoria.
>> << No todo es malo señorita.
>> dijo Alex << Asuna y yo pensamos en algo, una especie de antídoto, trajimos esta pequeña bolsa de trigo, ya que falta poco pocos días para la cosecha, por lo que podemos usarlo.
>> << Tenemos que conseguir a un mago, para terminar de hacer las cosas.
>> << ¿Supongo que uno de la guardia del rey puede ayudar?
>> dijo la señorita << De hecho quiero hacer esto a mi manera, al menos para empezar.
>> dijo Asuna.
<< Un mago del rey también en bueno con la magia.
>> << Pero no es de nuestra confianza >> interrumpió Alex.
<< Un momento, tengo una mejor idea, menos mal trajimos bastantes semillas.
>> Unas horas pasaron y llegaron a una entrada del castillo del rey, la muralla que lo rodeaba era enorme, mucho más alto que las murallas exteriores, seguro era de cuatro o cinco pisos.
Pasando la entrada y siguiendo el camino, en unos cuantos metros más adelante, el camino giraba alrededor de un gran y alto edificio, pero también había espacio para el bonito jardín en la entrada, parecía una miniciudad.
Al entrar en la zona o mejor dicho “territorio de invitados” se dirigieron a unas casas de barios pisos, el patio era enorme, Alex tenía curiosidad, así que mientras atravesaban el patio pidió contexto.
<< ¿Porqué es tan grande el lugar?
>> Por lo que la señorita Celis comenzó a contar la historia.
<< Es que, hace casi más de dos milenios, ubo una guerra, no existían los castillos y apenas habían casas, la personas eran mayormente nómadas, pero un día la humanidad decidió unirse para ya no ser atormentados por quienes estaban por encima de la cadena alimenticia y en la jerarquía del poder, así comenzó la guerra contra los monstruos y los seres mágicos, con el paso del tiempo, ellos mismos se retiraron a las mazmorras que reformaron creando montones de pisos para tener espacio bajo tierra y a bosques difíciles y muy lejanos de acceder.
Cuando los humanos se unieron crearon fortalezas que cada vez se hicieron más y más grandes, así hasta que dejaron de ser necesarias, las personas comenzaron a salir y crearon estas ciudades al rededor de las fortalezas.
>> Asuna continuó.
<< Bueno, primero se formaron los gremios de aventureros fuera y luego las ciudades, pero después de la guerra contra los monstruos nos enfrentamos entre nosotros, las guerras, invasiones y demás acabaron con unas cuantas fortalezas, ahora solo quedan cinco fortalezas en uso, las demás se perdieron en el mapa o fueron devastadas, el mapa antiguo se redujo a lo que viste en la casa Celis, ya no queda rastro del mapa original.
>> << ¿Por que no me sorprende?
>> dijo Alex con una cara de “era obvio”.
<< ¿Cómo que no?
>> preguntaron las chicas.
hasta que Asuna recordó “cierto en su mundo pasaron miles de años, además su mapa del mundo y sistema solar, y con la cantidad de guerras en su historia y todos siendo humanos pues…”.
<< Cierto, supongo que en “ya sabes”, por lo de que son, bastantes de, “ya sabes”.
>> Asuna pronunció la última palabra señalando su muñeca.
<< Si es que fueron…
mejor dicho, no es la primera vez que escucho de una guerra tan grande.
>> << Me imagino.
>> dijo Asuna, para luego mirarse, reírse y hacer seña de “esta bien”, que en su contexto también significa, perfecto o excelente.
Cuando ya estaban por entrar el edificio Alex frenó y miró la entrada.
<< cariño ¿qué sucede?
>> preguntó Asuna.
<< Vienen más carruajes.
>> Asuna se concentró y miró la entrada por un momento.
<< Cierto, vienen más.
>> Solo un par de minutos después barios carruajes llegaron y se estacionaron de a dos o tres en frente de barios edificios, un carruaje se estacionó en frente de ellos, del cual salió un hombre de cabello negro, ojos marrones, con barba y vestido de rojo con hombreras doradas, botas negras y algunas medallas, lo que a Alex le recordó a un militar de alto rango, después de todo eso indicaban sus movimientos un poco firmes, sobre todo al caminar.
<< Señor Kra, ¿que sucede?
>> << Señorita Celis, supongo que usted no fue atacado por un dragó de tierra ¿o si?
>> << No, dos de fuego en realidad, mi hermano está en la enfermería, ¿tiene noticia de mis padres?
>> << No, pero sí escuche que estaban explorando un poco las montañas, uno de mis caballeros me informó.
>> << Gracias.
>> << Descuide, estarán bien, mandé a un grupo de aventureros y mis mejores caballeros a buscarlos después de los dragones, solo por si acaso.
>> << Muchas gracias señor Kra.
>> << No hay de que señorita.
>> << Pido el piso de arriba sino le molesta.
>> << Muy tarde tortuga, ya lo tomamos.
>> interrumpió Asuna mostrando la llaves.
<< ¡¡Tu desgraciada!!
>> dijo en cólera la señorita.
<< ¡¿Cuando te escapaste?!
>> preguntó Alex con una cara de incrédulo.
<< Oye Alex, ¿me traes las llaves?
>> preguntó con una lindo sonrisa.
<< Como también quiero el piso de arriba vas a tener que comprarme, y no soy barato, soy muy caro.
>> << Conozco un buen modista que puede ayudarte, y como es conocido de la casa, puede ayudarte ahora que tienes “eso”.
>> dijo mientras se señalaba el ojo en señal del cambio de color.
<< ¿Que tan bueno?
>> << Los nobles y aventureros lo buscan, incluso los de clase baja en algunas ocasiones para festividades y muchos definen su estilo gracias a él, tu amada por ejemplo, a demás puedo conseguirte un buen arma a la medida.
>> << Asuna dáselas.
>> << Yo te puedo conseguir eso con un par de misiones y algo de mi trabajo.
Alex se movió lentamente, sujetó la mano derecha de Asuna con su mano izquierda y luego con la otra mientras ella estaba distraída tiro muy fuerte de su oreja hacia arriba, ella gritó, pero luego el torció la oreja y gritó fuerte.
<< ¡¡¡No la pienso soltar, esto no es nada!!!
>> dijo sintiendo un terrible dolor << No debiste decir eso >> dijo con una sonrisa.
El la levanto del suelo y comenzó a moverla de un lado a otro, pero como no la soltaba, la movió de arriban a bajo una y otra vez.
<< ¡¡¡DIJE QUE NO!!!
>> para luego patearle la ente pierna, Alex había inhabilitado los nervios de esa zona por si acaso, pero no esperaba que ella jugara así de sucio.
<< Despídete de tu oreja.
>> Alex se apartó y comenzó a gira, ella por otro lado comenzó a llorar un poco.
<< No te atreverías.
>> << Tu te atreviste, y también puedo volver a colocar tu oreja en el lugar.
>> Alex empezó a girar más y más y un par de segundos después ella soltó las laves mientras lloraba.
<< ¡¡¡ME RINDO, ME RINDO…!!!
>> Alex le lanzó las llaves a la señorita, luego como su novia ya tenía algunas células suyas le calmó el dolor y la curó, para luego llevarla en brazos a la habitación del medio del edificio mientras lloraba como una niña berrinchuda.
Mientras tanto, en una de las torres del castillo, una chica de cabello rosado observó todo con curiosidad.
<< Que maldad, ¿enserio era necesario?
>> << Princesa, ya llegaron todos los nobles que fueron atacados, y los pocos que no también como ordenó, su instructor de combate acaba de llegar, le preparamos la ropa para que se cambie.
>> << Muchas gracias, por cierto, el informe del gremio de aventureros.
>> << Ya se hicieron las copias y por lo que averigüé, la responsable se hospeda en el castillo con la familia Celis, su nombre es Asuna y a la familia la bautizaron con el apellido Frey, por cierto, tienen un nuevo acogido, se llama Alex Killari.
>> << Muchas gracias, iré a cambiarme.
>>
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