Colisión: La bestia errante - Capítulo 30
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- Capítulo 30 - 30 Convivencia natural
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30: Convivencia natural 30: Convivencia natural Asuna y Alex habían avanzado, llegaron a una cueva, entraron sin problemas.
<< Esta es la entrada a una mazmorra.
>> Asuna por costumbre acercaba su mano a su espada, pero en el último momento se detuvo, no es buena idea no desenfundar la espada en estos lugares, pero esta vez algo cambió para ella, Alex la había visto y se alegro al ver que no tomó la espada.
Avanzaron unos metros y Asuna se estaba extrañando.
<< Que raro normalmente ya deberían de atacarnos.
>> << ¿Que nos atacaría exactamente?
>> << Escarabajos.
>> Siguieron avanzando y llegaron al segundo piso, pero antes de entrar Alex sintió que tenía que activar sus sentidos, fue al frente, su novia se dio cuenta del cambio de actitud así que tomó un poco de distancia por precaución, aunque casi mueve su mano en dirección a la de su espada no la tomó, él estaba yendo al frente, si algo pasa le avisará.
Caminaron unos cuantos metros más, pero se detuvieron, Alex lo sentía, la doble funcionalidad de sus células se activó, unos segundos después una araña gigante, un poco más grande que él, descendió del techo por su tela y se puso frente a él.
<< “Humanos raros, uno puede hablar de esta manera y el otro no usa espada, aunque está algo nerviosa.” >> << “Ella vienen con migo, no venimos a hacer daño, solo queremos revisar sin conflicto, ¿nos permites pasar?
” >> << “De ti me lo creo, no eres humano a pesar de verte como uno, pero ella está nerviosa, y no es la primera vez que viene, dánosla y pasaras.
” >> Alex cerro los ojos por un momento aunque eso no evitaba que su emoción no se sintiera.
<< “¿Y si te consigo algo más grande?” >> << “Lo único más grande que nosotros son nuestros depredadores, pero tienen muy buen camuflaje, no podrás encontrarlos.” >> Por alguna razón su cuerpo respondió sin pensar.
<< “Exacto, por eso ellos me encontrarán a mí, y te lo traeremos.” >> La araña guardó silencio por uno momento mientras miraba a los dos humanos.
<< “Solo tu me lo traerás, ella se queda, mi reciente depredador está más abajo, en caso de que no vuelvas ella se irá o la dejaremos pasar, que no se entere, no estamos para pelear conta ella.” >> << “Bien, iré por él.” Asuna quédate aquí, voy por tu boleto.
>> << Tranquilo, no tocaré mi espada.
>> Alex siguió el camino y fue al siguiente piso, pero al llegar a la entrada del piso se encontró con un abismo, en el borde había un camino que bajaba en forma de espiral que se adentraba en una espesa niebla.
<< ” Tal vez si tiene esa niebla es para asustar si fuera increíblemente profundo no necesitaría una niebla así de espesa” Estando atento a lo que pudiera pasar siguió por el camino en espiral.
<< “No entiendo como es que una simple niebla puede dar tan mala espina, aunque lo bueno es que tengo bastante miedo, así que puede que el recorrido termine bien.” >> Después de un larguísimo rato bajando por el espiral del abismo llegó al fondo este piso de mazmorra era el doble de grande comparado con la primera que vio cuando vino a este mundo, los árboles eran el doble de altos, blancos, con flores y hojas de múltiples colores cálidos, rojo, anaranjado, rosado, amarillo y también blanco, la luminiscencia de las “venas” y grietas era rozada, había muchas enredaderas y casi la mitad iban de un árbol a otro, flores de todo tipo, y luciérnagas.
Alex fue caminando entre los árboles, no sentía nada, literalmente todo era paz, caminó por tierra un rato pero nada.
Alex minimizó sus sentidos pero aún así nada lo atacó, ni siquiera las luciérnagas que pasaban a su laso y eran casi de su mismo tamaño, entonces recordó que las arañas trepan, por suerte la corteza de los árboles tenían una forma que le permitía escalar fácilmente y las enredaderas que colgaban de las ramas de los árboles también, al llegar a una rama comenzó a explorar tranquilo el lugar, el ambiente rea increíblemente relajante, así que tomó aire y gritó a todo pulmón, dejando un ruido retumbante en la cámara.
Un parpado blanco se abre mostrando un ojo rosado sin iris, solo la pupila que se mueven erráticamente, rápidamente la criatura emite un chirrido, luego vuelve a serrar el ojo.
Alex escucha el chirrido y rápidamente corre hacia él, fue por una rama, miró hacia abajo y arriba y saltó sobre una enredadera, se columpió y terminó en otro árbol, y así siguió hasta llegar al lugar del chirrido, era un lugar lleno de flores gigantes, había de todo tipo y de todos colores.
Alex comenzó a caminar, le fascinaban los colores y las combinaciones de los mismos, caminó tranquilo por unos segundos hasta que en un momento algo lo agarro sujetándolo fuertemente, aplastándolo contra unas espinas lastimándolo en el pecho en diagonal y luego en abdomen también en diagonal, sea lo que sea apretaba fuerte.
En un momento todo se oscureció y sintió un varias punzadas en el cuello, en resumen sentía los dientes de algo más, pero eso no fue nada, Alex le sacó de su cabeza espinas azules matando al insecto en el proceso, luego saco más en las zonas de las heridas para deshacerse de lo que lo lastimaba.
Al liberarse, y salir de la boca de lo que lo atacaba se dio cuenta que era una mantis.
<< Ahora entiendo, uno de los depredadore que tienen un buena posición jerárquica en la pirámide alimenticia, y solo me di cuenta cuando sentí el dolor, pero por lo menos ya tengo a u…
no, no me jodas.
>> Ese momento barias flores se movieron, mirando el cadáver entendió que este era el hábitat perfecto para ellos, “La cola engaña al ojo humano con su forma, es como si literalmente fuera una flor, el resto es blanco como el árbol, esto es una verdadera molestia”.
<< Pero puedo con todas ya que no quieren razonar, y mis células no me engañan, esto va a doler.
>> Una mantis fue de frente, las venas de Alex se tornaron negras y su piel se puso gris, su ojos negro y sus iris azules, sus manos negras y sus garras azules.
Cuando la mantis atacó tratando de sujetarlo, él tomó sus codos y los aplastó haciendo que los antebrazos con las guadañan cayeran sin desprenderse del todo, rápidamente cortó la cintura alargando sus garras, pero en un instante una lo inmovilizó por la espalda, otra en el frente iba a cortarle la cabeza, sin embargo endureció su cuello utilizando la armadura del acorazado, atravesó a su atrapante con las espinas de su espalda haciéndolo caer, detuvo la guadaña del atacante frente a él con una mano para luego romperla con fuerza bruta, lo ataco con la otra guadaña pero la cortó con sus garras y el insecto retrocedió, pero rápidamente Alex cotó su cintura.
Cuando por fin tuvo su respiro comenzó a analizar la situación.
<< Las mantis son depredadoras de arañas y múltiples insectos, pero si estos bichos son literalmente el doble de alto que yo puede que las arañas se retiraran, lo que me pregunto es si su población se redujo, mejor les llevo la comida y les pregunto…
un momento, esto es enorme, ¿cómo se supone que lo cargue?, a cierto a este solo le rompí la cabeza.
>> En una zona más alta que los árboles en la oscuridad sin iluminación de luciérnagas una flor negra que reflejaba púrpura se movió.
Alex sujetó uno de los cuerpos luego saltó entre enredaderas, se columpió en otra para luego saltarse y terminar enterrando sus garras en un árbol sujetándose con una mano y con la otra sosteniendo el cuerpo de la mantis mientras se deslizaba hacia abajo, antes de llegar saltó y terminó en el suelo, sujetó mejor su ofrenda y la llevó arrastrándola a las arañas, tardó bastante tiempo pero lo consiguió.
Al llegar Asuna estaba en el suelo jugando con rocas.
<< Hola, bien venido, ¿como te …?, bueno parece que más o menos o bien.
>> << Digamos que bien, pero me dolió, una pregunta, ¿no conoces alguna ropa mágica que se repare?, si sigo así nuestra economía se basará en vestirme.
>> << Conozco una que no se rompe.
>> dijo mientras golpeaba su placa del antebrazo.
<< A, ya veo.
>> << Por cierto, las arañas estaban haciendo algo de ruido y algunas me miraban, así que les di tu comida y se calmaron un poco.
>> << ¿He…?, supongo que sabes donde casar y hacer fuego, ¿no?
>> << Si…
pero tu, ¿no comías carne cruda de cualquier cosa?
>> << Bueno…
parece que ya no puedo, lo siento.
>> << No, yo me disculpo, de todas formas no debí darles sin tu permiso, perdón.
>> Alex vio que su novia estaba triste, así que puso una mano en su hombro, se acercó y besó su mejilla.
<< No pasa nada, y por lo que estoy sintiendo ya tienes algunos amigos, sobre todo los pequeños, hiciste bien.
>> << “Acabaste con uno de ellos, interesante.” >> << “Acabé con más, deben estar infestados allí abajo, ¿y si los ayudamos?” >> << “No gracias ya no bale la pena, en realidad te mandé allí de sacrificio, para calmar a esas cosas, lo siento, pero así ellos nos dan para comer, ahora no sé que pasara.” >> Asuna vio que su novio estaba preocupado.
<< ¿Que pasa?
>> << Puede que esas cosas vengan por las arañas.
>> Asuna se quedó perpleja, pero tubo una idea.
<< ¿Y si los llevamos a otra parte?
>>
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