Colisión: La bestia errante - Capítulo 33
- Inicio
- Todas las novelas
- Colisión: La bestia errante
- Capítulo 33 - 33 Reincorporación
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
33: Reincorporación 33: Reincorporación Una enorme ave de la especie Barbatus estaba comiéndose un hueso sobre un árbol, mientras observaba como los orcos despedazaban cadáveres y comían su carne cruda.
Muchas aves renacidas volaban hacia el oeste, al igual que ciertos cuadrúpedos.
De pronto se sintió un gran terremoto que hiso temblar incluso a los castillos y montañas.
En la caverna de las arañas, Alex estaba curando a Asuna, volvió a poner el cabello en su lugar y cerró las heridas.
<< Bien ahora que tienes mi infección puedo curarte controlando tus células, pero costará alimentos.
>> << Una pregunta ¿qué pasó con el azul?
>> << Por el momento no parece que necesite más cristales y puedo convertir el rojo en negro de alguna manera, así que solo tengo que comer.
>> << Buenas noticias, pero el problema ahora es saber como esta afuera, m…
¿que tienes en el pecho?
>> << No sé, pero no es solo en el pecho, todo mi cuerpo lo grita, pero no comprendo que es.
>> Alex pudo visualizar el primer lugar sobre natural en el que estuvo, la habitación en forma de cubo, las cadenas que salían de las paredes, pero esta vez, las cadenas enredaban una esfera negra que emanaba ráfagas solares, no importaba de donde la mirara, parecía un eclipse, pero el podía ver la imagen superpuesta de lo que estaba dentro, un sol de múltiples colores.
<< Asuna no se que tan bien estoy y puede que sea inestable, y no sé como ayudarte, pero estaré ahí para lo que necesites.
>> << Lo sé.
Bueno, primero tenemos que salir de aquí.
>> ————————————————————————————————————————————— Mientras tanto en el pueblo de los elfos, Esteban estaba caminando tranquilamente buscando a su novia Akari.
<< Disculpa, ¿donde está Akari?
>> preguntó a alguien que estaba pasando.
<< En la cabaña del este.
>> << El recibidor de mascotas, Gracias.
>> Esteban se dirigió hacia allí, mientras tanto Akari estaba recibiendo con una mano a su ave, Jaeger, el ave se posó sobre su mano, luego caminó hacia su hombro, y ella le dio un pedazo de care, ella estaba sonriendo, pero sonrió más al escuchar cierta voz.
<< Hola querida.
>> Volteó y vio al a su novio el humano.
<< Hola, te presento a Jaeger, nuestra mascota, ten, dale un poco de carne.
>> << Espero agradarle.
>> Esteban le dio el pedazo de carne y el ave comió rábidamente.
<< Poco a poco te conocerá.
¿Como estuvo todo por allá?
>> << Un desastre, todos estaban alterados, por cierto, nuestro señor nos regaló una fortaleza antigua, pero está muy lejos, está en perfectas condiciones, podemos empezar nuestro reino allí si gustas.
>> << No está mal pero me gustaría algo de descanso.
>> << Tomaré unas marionetas y las pondremos a limpiar, al menos las residencias menores, luego tomaremos el resto.
>> << Limpieza, suena bien, será menos trabajo que cazar.
>> << Concuerdo, aunque…
tendremos que esperar para nuestro paraíso, lástima que los construcciones de un reinos no son de la noche a la mañana.
>> << Tenemos todo el tiempo del mundo, podemos esperar .
>> ———————————————————————————————————————————– Alex y Asuna salieron de la caverna, una cosa buena que ella había notado era el comportamiento de su novio al entrar al agua, se movía más rápido y más agresivo, y cuando volvieron a tapar la entrada con las rocas pudo notar la tención de sus músculos y lo fluido que se movía bajo el agua, cuando entraron el era muy rígido, pero ahora parecía como si fuera un animal en su elemento.
Al llegar a la orilla luego de probar un poco de aire Alex se puso un poco serio.
<< No hay salida, hay que hacer una, menos mal que comimos bastante allí abajo.
>> << ah…
¿qué sientes?
>> << Muchos, están por todas partes, a distintas distancias, pero parece que también tendremos que dar una mano a alguien cercano.
>> << ¿A qué te refieres?
>> << Detecto dos tipos de criaturas, las normales, y las otras tienen una sensación parecida a un zombi.
>> << Según me enseñaste, es raro ver a zombis solos, y encima que sean pocos.
>> << Exacto.
>> << Ay…
no puede ser.
>> Alex corre al frente buscando a quienes necesitan ayuda, por suerte estaban un poco cerca, finalmente los dos llegan, Alex salta sobre los lobos y se pone al frente del grupo para pelear contra los orcos, eran hombres musculosos muy altos y sus orejan eran un poco puntiagudas, pero estaban zombificados.
Un de ellos ataca con un enorme bate, pero Alex salta sobre el arma, le corta el brazo y cae, Alex estando en el suelo, corta su rodilla y cuando el enemigo se agacha le atraviesa la cabeza con una espina roja, la retrae y esquiva el siguiente ataque, Asuna salta velozmente, le corta la cabeza y retrocede para observar a sus enemigos, inmediatamente le lanzan un bate, pero lo evade y corre al frente, un orco la ataca de frente utilizando un arma, pero ella se desliza por abajo trata de cortarle el pie pero el enemigo retrocede rápido, ella gira hacia atrás esquivando un tronco que el lanzaron.
<< Mi turno.
>> Tras pronunciar estas palabras Asuna se las arregla para levantar el tronco rápidamente logrando posicionarlo para sujetarlo por unos segundos y lanzarlo como una lanza sin hoja, un orco lo recibe con un bloqueo, pero ella rápidamente le corta el pie y cae, luego le atraviesa el pecho con la espada, otro la intenta atacar pero ella ferozmente lo corta por la cintura, lanza la parte superior de una patada cubriendo la vista de quien lanzaba troncos como lanzas y ella apoyando la punta del mango en la palma de su mano, lanza su espada atravesando la cabeza del enemigo y el cuerpo que usó de carnada.
Mientras Asuna peleaba su novio también, el esquiva los bates, pero en un momento decidió probar su fuerza, rodó bajo un ataque, golpeó al orco detrás de la rodilla, lo tomó de la pierna y usando mucho rojo lo giró y lo lanzó con otro enemigo, el desgaste fue demasiado pero aún siguió esquivando, entonces un pensamiento cruzó su cabeza: “si no los puedo golpear fuerte, entonces los comeré”, así fue como saltó al brazo de su oponente que lo volvió a atacar, lo corto y deformando su boca dio un buen, enorme y suculento mordisco manchándose con sangre, afortunadamente no había problemas en la digestión, así que dio cuantos bocados pudo, solo dos o tres ya que tenía que esquivar.
<< Rico, la cena está servida.
>> dijo mientras mostraba los dientes encarnados en la piel de la materia oscura, abriendo la boca y mostrando su lengua.
Rápidamente corrió, cortó y mordió un buen pedazo de pierna, la lanzó a uno de sus oponentes y se le ocurrió una idea, si me como sus corazones dejarán de molestar, nuevamente evadió un tronco, preparó espinas en su mano y usando el rojo adquirido las lanzó al corazón de sus enemigos sin que estos pudieran bloquearlos, rápidamente ramificó las espinas causando que los pulmones de sus oponente se llenaran de sangre, sin embargo había un orco que molestaba lanzando troncos, esquivó dos o tres más hasta que Asuna se encargó de él.
Una vez acabado el problema Alex miró a los lobos, estos rápidamente retrocedieron, estaban asustados, algunos cachorros estaban muertos, otros heridos y casi pasando a la otra vida, los adultos igual o peor, y una loba estaba embarazada, a punto de dar a luz pero agonizando, lo único que pudo pensar fue una cosa: “me niego”.
<< Asuna, tráeme los pedazos pequeños y luego el resto de los cuerpos, tenemos que salvarlos.
>> Rápidamente corrió hacia la loba, pero el alfa se lo impidió, gruñó y ladró y los demás adultos lo siguieron, si no lo dejaban pasar morirían por sus heridas.
Trató de comunicar paz con sus células y decirles que iba a ayudar, pero no lo dejaron pasar, estaban aterrados, y eso era normal, los humanos han cazado lobos y puede que hasta cuelguen sus cabezas de trofeo, así que solo quedaba una opción, pero si se mostraba de una manera más agresiva puede que lo ataquen y no pueda trabajar bien.
<< Confía en tu instinto.
>> dijo Asuna con un tono reconfortante o quizás eran las palabras que necesitaba.
<<Deja que fluya, ¿eso no ayudó allá?, puede que te ayude aquí, o mejor dicho, puede que los ayude.
>> Alex los miró, todos estaban heridos, era cierto, lo necesitaban, así que solo pensó en una cosa “no hay mas opciones”.
Poco a poco empezó a emitir un aura de color roja al igual que la luna.
<< Escuchen, vine a ayudar…
>> el aura envolvió su cuerpo, y sus iris emanaban aura, pero la presencia de los monstruos que devoró no salieron, solo su presencia, pero no era agresiva, era algo que pesaba en el aire, pero no asustaba, por el contrario, era paz, pero aún así no bajaron la guardia.
Lentamente caminó hasta la madre que estaba en un estado grabe, su mano se volvió negra, de la punta de sus dedos salieron hilos como si fueran gusanos, se introdujeron en el pecho de la madre recorriendo los órganos, huesos, músculos, nervios, y los pulmones, poco a poco esparció la materia negra, tocó célula por célula y las volvió a unir, en algunos casos tuvo que acelerar el proceso de duplicación para repara las heridas, pero eso no fue todo ya que también se dio cuenta de algo, hambre, así que esparció el negro por todo el interior de su cuerpo, pero alimentarla de esta manera resultaría mas complicado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com