Colisión: La bestia errante - Capítulo 4
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- Capítulo 4 - 4 Batalla de almas
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4: Batalla de almas 4: Batalla de almas Alex estaba en un lugar oscuro, el suelo era de cristal negro, pero no resbaladizo.
Su cuerpo era negro y solo notaba la forma de su cuerpo por líneas rojas.
Frente a él estaba el perro que mato, pero su cuerpo estaba formado por líneas verdes.
El perro corrió rápidamente hacia él, directo al cuello, pero Alex esta vez no pudo reaccionar, se cubrió instintivamente, y su ante brazo derecho fue arrancado cayendo al suelo y desintegrándose.
El perro continuó atacando velozmente por las piernas, el cuerpo de Alex no respondía por indecisión, no sabía qué hacer.
<< mierda, voy a morir, ¡¡¡POR QUÉ NO HAY!!!, ¡¡¡ AAAAAAHHH…!!!, ¡¡¡DUELE!!!>> El perro lo hiso pedazos quedando solo la caja torácica y la cabeza, el perro lo miró a los ojos, ese animal quería vivir, de pronto lo que quedaba de Alex se transformó en una esfera roja, el perro se lo comió, Alex perdía la conciencia poco a poco.
<< si hubiera una luna roja…
sin ella no puedo, quiero vivir, pero…
no soy apto.… ese perro…
tiene más…
ganas de…
vivir…
que…
yo…>> siendo digerido por el perro, con una voz cada vez más débil, una profunda tristeza y un gran arrepentimiento sus últimas palabras fueron: << si pudiera pelear…
ojalá pudiera ser fuerte…
pero no…
soy débil…
y eso no cambiará…
este…
es…
el fin…
>> El perro también se transformó en una esfera verde que contenía la de Alex.
Las esferas empezaron a latir, la esfera de Alex empezó a ser digerida siendo cada vez más pequeña.
Hasta que el rojo empezó a tornarse negro con un resplandor rojo, parecía un eclipse, la esfera de Alex apuñaló con múltiples espinas atravesando la esfera del perro desde dentro.
Las esferas se separaron, el terreno cambió de forma, ahora el suelo es deforme, hay múltiples rocas como postes y rocas enormes, parecía el fondo de un abismo de muerte desierto.
En la separación la esfera del perro rebotaba entre rocas dando una curva, termina aterrizando en el suelo derrapando, adquiriendo una forma humanoide con las características de un perro.
En cambio, la esfera de Alex impactaba las rocas y rebotaba fuertemente de una manera increíblemente agresiva, en un momento empezó a dirigirse hacia el perro, impactó en el suelo y tomó impulso para embestir contra el animal, la oscura forma de Alex era delgada casi esquelética, con garras y una boca completa de colmillos, los pensamientos ya no existían, el deseo dominaba.
Una encarnizada batalla siguió tras el impacto contra una pared, Alex simplemente era imparable, el animal rasguñaba y mordía, pero Alex desgarraba y destrozaba a pesar de recibir múltiples heridas, ambos se regeneraban, pero Alex lo hacía más rápido, el dolor no importaba, había algo más importante, no sabe qué, pero lo desea con todo, su ser.
Los dos impactaban al oponente contra lo que fuera que tuvieran cerca, se destrozaban el cuerpo el uno al otro, pero la violencia no era el único idioma en esta batalla a muerte, sino la intención, y la acción de cada uno para mantenerse en pie, las rocas del abismo se despedazaban, los cuerpos de los contendientes se destrozaban y reparaban una y otra vez.
Se sentía en el ambiente, la razón de mantenerse en pie de cada uno, el perro quería vivir, pero el humano daba miedo, era retorcido y macabro, no solo porque en la batalla deformara su cuerpo para pelear y adaptarse, como en los momentos que el perro terminaba a su espalda y el giraba su cabeza y brazos para acomodarse, o mover su cuerpo de maneras imposibles para esquivar golpes y atacar, lo aterrador era una necesidad que no venía de su naturaleza, no era el deseo de vivir lo que lo mantenía en pie, sino algo más, algo que le faltaba, era como una pieza que estaba buscando para completarse, y hasta no tener esa pieza, no iba a morir, por absolutamente nada.
En un momento el animal se estaba cansando, sus rasguños y mordidas dejaban de surtir efecto, y Alex también, su deseo se volvió débil por el dolor, ambos contendientes se cansaban, y en el momento en el que Alex se dio cuenta que los dos flaqueaban, sonrió y gritó mirando hacia arriba como reclamando su victoria, parecía un demonio, volvió a atacar con golpes devastadores que causaron grietas en el cuerpo de su oponente, el animal no se quedó atrás, rápido y certero volvió a rasguñar y morder con todo lo que tenía, ambos se quedaron de pie en el mismo lugar aceptando que la batalla ahora fuera de resistencia.
Alex recibió los ataques y se agrietó de igual manera, pero el animal perdía su fuerza, en cambio Alex imponía resiliencia, puede que su forma pareciera de débiles, pero aun con todas las grietas que acumulaba y un dolor insoportable seguía en pie.
En un momento no pudo atacar, los ataques consecutivos lo movieron del lugar, pero seguía en pie, retrocedía por los ataques, pero seguía en pie, lo hicieron atravesar una enorme roca, pero seguía en pie, cada vez más agrietado y con una regeneración muy deficiente, pero en pie, el dolor era tanto que solo le quedaba reír, dio un golpe que aturdió a su oponente, pero cansado lo dejó recuperarse, gritó y golpeó recibiendo dolor una y otra vez, el perro se debilitaba, pero Alex procuraba no bajar la fuerza de sus ataques, y luego tras un rato casi perdido en un deseo borroso bañado en dolor, el animal se había roto en pedazos que cayeron al suelo, y se unieron formando una esfera verde.
El deseo ya exhausto de Alex cayó al suelo, se arrastró y comió la esfera, el abismo se desvaneció, el cuerpo de Alex se transformó en una esfera roja, luego, rasguños verdes aparecieron en su interior y se mezclaron, con el rojo formando un café brillante que luego dio paso al rojo.
Alex por fin abrió los ojos en la realidad, su cuerpo temblaba y estaba traspirado, parecía haber estado en una maratón infernal.
<< mierda, esto es horrible, estoy bañado en sudor…
según el reloj ban a ser las tres de la mañana, tengo que…
no de nuevo, el sue…
ño…
>> Alex había quedado profundamente dormido a pesar del hambre de su segundo estómago.
A la mañana siguiente sintió unas caricias en la cara, miró hacia arriba, poco a poco abrió los ojos, veía borroso y escuchaba poco, así estuvo por unos segundos hasta que vio una hermosa chica y escucho una linda voz que lo hizo recobrar el sentido.
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