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Colisión: La bestia errante - Capítulo 42

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Capítulo 42: Mi verdad

La hija de la señora Hwa había llegado, entro a la casa saludando pero bien a un extraño.

<< Yi, ya llegué… ¿quien es él? >>

<< Creo que sería mejor que tú me presentaras. >>

<< Bienvenida Ha-yeon, el es… >>

<< Es quien me curó Ha-yeon. >>

<< ¡Mamá!. >> dijo con alegría y corrió hacia su madre completamente recuperada.

<< De nada.>> dijo Alex con un tono de desinterés u una cara sin expresión.

<< Gracias eh…>>

<< Alex, me llamo Alex. >> dijo mientras notaba la belleza de la madre y la hija, “ si así es la comida en este pueblo solo queda decir: ¡se come pero bien rico por este pueblo!, dios acuérdate de lo pobres, o también de los avaros como yo”.

En ese momento la imagen del cuarto con el sol encadenado se superpuso a sus ojos apareció a lo lejos y sin mover el cuerpo apareció enfrente del sol, miró una región específica el sol tembló y apareció una minúscula fisura el la oscuridad del sol. Al mismo tiempo que vio la fisura múltiples recuerdos completos de Asuna cruzaron su mente, también el recuerdo de su introspección con muchas mujeres, el castillo sus sirvientes y marionetas, el reconocimiento de la ciudad y la cena en su propia casa, pero sobre todo el recuerdo de cuando abrió los ojos contemplando la luna roja desde su escuela.

De repente se le hizo agua la boca y recordó todo lo que se comió además de ese lugar, la pila de cadáberes y la tormenta. Empezó a temblar y se arrodilló notablemente cansado, los demás lo observaron y se preocuparon, Yi-joo agachó junto a él preocupado.

<< ¿Necesitas algo? >>

<< Dormir un poco… tiene un… >>

<< Si, hay una habitación disponible. >> interrumpió la señora Hwa-jeong.

Llevaron a Alex a una habitación y lo dejaron dormir un rato, desde que fue de la chimenea al cuarto muchas imágenes pasaron por su cabeza, la muerte de su amigo, las noticias del cambio de los mundo, las calles desastrosas, el recate y muerte de Nadia, los recuerdos no dejaban de repetirse.

Sin embargo un recuerdo en específico hacia que viera la fisura en el sol negro, el estaba solo en su cuarto cuando era niño, su amigo había muerto y el solo tenía juguetes, un castillo con todo dentro de él, puente levadizo, torretas, no tenia caballeros ni soldados, pero tenia muchos juguetes distintos,hombres de fuego, hombres altos, robots, mamuts, dinosaurios y tigres, un aventurero de un ojo, un hombre murciélago, un hombre oscuro y monstruoso era el rey.

Un barco volador lo llevaba por territorios y el rey derrotaba a los héroes y los derrotados se unían al reino, quisieran o no. Este último recuerdo hace que una onda dorada brillante fuera desde el centro del iris a la periferia a pesar de tener el ojo cerrado.

La visión cambia y puede verse a si mismo manipulando a los juguetes en el suelo con sus manos a la distancia sin tocarlos, juega mientras al borde de una cama está recostado sobre Asuna quien la abraza suavemente, al mismo tiempo dos sombrass de mujeres desconocidas aparecen, una de ellas es adulta está recostada en la cama apoyando la cabeza en una de su mano mientras con la otra acaricia su cabeza.

La otra sombra de una chica está recostada en su espalda usándolo como una almohada mientras juega ajedrez en una mesa moviendo las fichas sin tocarlas a la distancia, y lee un libro de ajedrez poniendo en práctica ciertas jugadas.

Luego la señora Hwa-jeong estando en el suelo le da un pequeño plato con dulces a Alex, sus juguetes quedan estáticos, toma el plato y lo levanta, las sombras toman un dulces, pero Asuna toma dos y le da una en la boca a Alex, al mismo tiempo Ha-yeon deja de mover una de sus manos dejando los juguetes estáticos y toma un dulce.

Alex luego de comer el chocolate abraza a Asuna, se siente suave, el panorama cambia y Alex está en medio de la cama, abrazado a Asuna y a la señora Hwa-jeong, sobre él esta la sombra de la chica y Ha-yeon, detrás de él está la sombra de la mujer, recuerda aquella introspección del mundo de la luna roja y puede ver claramente tres sombras descubiertas y dos siendo un misterio, al mismo tiempo que la cena familiar.

Todo es paz en el sueño, pero la situación cambia bruscamente, ahora puede verse caminando en la nieve, mira hacia el frente pudiendo ver solo árboles y vientos de nieve, mira hacia él suelo y la imagen se sacude como si ocurriera un glich, mira al frente, se topa con una cueva y lo sabe, es lo que ha estado buscando todo este tiempo, aquello que hará que el sol estalle, una cueva en una montaña que se ilumina con ojos rojos, otro glich ocurre y ahora todo está iluminado de rojo, mira al cielo rápidamente, ve la luna roja, el sol se agrieta más, todo está por terminar y lo sabe.

La imagen del solo no deja de superponerse y comienza a sentir algo, algo extraño, en el mundo real comienza soltar lágrimas, en el sueño se apoya sobre un árbol y como si tuviera una canilla en los ojos no para de derramar lágrimas, el viento sopla y sigue viendo el sol y las cadenas, la luna roja ilumina más que nunca, se siente rebosante pero también lo sabe, rompió el límite de su poder, los árboles se vuelven de metal, los mira y los atraviesa con las manos, pero se percata de que no ha vuelto a levantar la cabeza para mirar a la cueva, entonces trata de hacerlo pero cada vez que levanta la cabeza siente que el interior de su pecho se vuelve pesado y lo presiona demasiado.

Un pensamiento pasa por la cabeza de Alex y escucha las palabras en el suelo, leves pero contundentes: “tengo lo que buscaba, el límite de lo orgánico y lo inorgánico se rompió, ya no tengo freno…” los pensamientos se detuvieron por unos segundos, pero entonces, solo entonces las cadenas y el sol estallaron, “miento, esto no es todo, quiero algo más” , algo fluyó dentro de él, más ligero y suave que el agua, algo se iluminó y las verdaderas cadenas se ajustaron cómodamente alrededor del sol, la presión del pecho se desvaneció pero siguió llorando con una sonrisa y finalmente miró a la cueva, una sombra de ojos rojos se abalanzó sobre él rápidamente pero voluntariamente extendió su mano y el sueño literalmente se quebró.

Alex despierta de la siesta extendiendo su brazo por impulso, con la respiración agitada y sudando frío, luego de recuperar el aliento y secarse las lagrimas se da cuenta de que ya es de noche, los ojos de Alex ahora son de un anaranjado apagado y oscuro, la puerta se abre y ve a la señora Hwa-jeong.

<< Joven Alex ¿se encuentra bien? >>

<< Un poco mejor la verdad. >>

<< Bueno… venía a ver si había despertado para avisarle que la cena está lista, ¿nos va a acompañar? >>

<< De hecho, quería preguntar si… ¿me dejaría quedarme unos días? >>

<< ¿Va a explorar el bosque para encontrar… “eso”? >>

<< Cambié de opinión con respecto a eso. >> dijo con una mirada y una voz apagada.

La señora sonrió leve y serenamente por ver qué el joven que le salvó la vida quiere vivir.

<< Me alegra saber eso, lo acompañaré al comedor si no le molesta. >>

Cuando todos comenzaron a cenar tranquilamente el silencio se hizo presente hasta que Ha-yeon rompió el hielo.

<< Oye Alex, tengo una pregunta, ¿si curaste a mi mamá mordiéndole el cuello… ? >>

<< ¡Hija! >>

Pero con una tranquilidad impresionante Alex respondió:

<< ¿Por qué no comenze con eso?, simple, lo confieso, le metí la lengua para mas placer. >>

Inmediatamente todos escupieron los fideos del ramyeon de sus bocas y Yi-joo le gritó.

<< ¡Maldito cochino! >>

<< ¡Lo sabía! >>

Mientras que la señora Hwa-jeong abrió los ojos de par en par, pero Alex rió y les respondió:

<< Sabía que querían escuchar eso, hehe >>

<< Bueno tienes razón si ahogaba con sangre no podrías haberla curado bien ¿verdad? >>

<< Exacto, de nada me sirve curar su cuerpo por secciones si termina ahogándose con su sangre, ademas me quedaba más fácil entrar por la boca y repara superficies mientras evito hemorragias limpiando la sangre con las dos manos, que atravesar el pecho con una mano sin lastimar al paciente y con la otra no poder dirigir bien mi cuerpo. >>

Y era verdad, con los lobos también terminó usando su lengua cuando ya estaba cansado de moverse por el cuerpo de los pacientes ya que necesitaba las manos para guiarse mejor, lo bueno de todo es que la luna roja ayudó bastante al principio con las reparaciones en aquel momento, pero era cansador moverse casi a siegas y encima moverte sin lastimar el cuerpo.

Pensó que tal vez necesitaba más practica con tentáculos y demás para ya no usar las manos, aunque esta habilidad sanadora la tiene hace poco, pero la señora interrumpió sus pensamientos.

<< Joven Alex, me gustaría que mañana me acompañara a trabajar, nosotros vendemos leña y carbón, y él, es el comprador que las distribuye, se relevaba con su hermano para cuidarme pero ya no hace falta, Ha-yeon se quedará a cuidar la casa. >>

<< Está bien, la acompañaré. >>

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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