Colisión: La bestia errante - Capítulo 46
- Inicio
- Todas las novelas
- Colisión: La bestia errante
- Capítulo 46 - Capítulo 46: Regreso a casa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
Capítulo 46: Regreso a casa
Después de llegar al palacio del demonio celestial la señora Hwa-jeong y su hija Ha-yeon disfrutaron de una rica cena con comida que no conocían y que se instalaron en sus nuevas habitaciones, en la cena hablaron del entrenamiento que tendrían y también cómo sería su nueva vida en ese lugar.
Al día siguiente prepararon todo para despertar a Alex, una fuerte tormenta de nieve agua y rayos azotaba el territorio, habían pensado en llevar a Alex afuera para que nada se rompiera ya que había tenido pesadillas debido al aroma de la mescla y no solo solo había comenzado a gritar, sino que también había comenzado a golpear al aire. Por suerte nadie salió del todo lastimado pero… siendo alguien de otro mundo quien sabe qué tan fuerte lo había afectado la mezcla.
Terminaron eligiendo el recibidor del palacio lla que era un lugar muy amplio, sacaron todo objeto de valor y los pusieron en otras salas, desde jarrones y muebles hasta Armas y armaduras, muchas personas formaron un círculo alrededor de él posicionándose algo lejos, el demonio celestial, la señora y su hija fueron las únicas personas que decidieron quedarse cerca y más adelante del círculo.
El procedimiento comenzó y le dieron a Alex quien estaba inmóvil, un líquido abriéndole la boca, el líquido era púrpura con algunas manchas doradas, azules y verdes, unos segundos después comenzó a girar la cabeza erráticamente y a ponerse las manos en el cuello, su respiración se cortó, siguió moviéndose bruscamente y finalmente se levantó extendiendo su mano arriba, sus ojos eran negros de iris rojos, se paró rápidamente y comenzó a hablar.
<< No es gracioso meterme al mar atado, valla, este estilo de decoración es de… Shadow, ¿ahora vas tú?, y veo que eres un presumido, ¿enserio?, al menos pensé que tus sirvientes llevarían una máscara como la tuya, pero veo que no planeas dejarme vivo si muestras sus identidades… bueno, me aseguraré de dejar algo de sangre en tú palacio, aunque no sea la sala del trono que mostraste. >> sacó sus garras y comenzó a mirar al rededor.
<< Alex, ¿no me reconoces? >> dijo la señora.
<< Solo eres una ilusión, no te preocupes, ni aunque te desnudes creeré en ti, ya hiciste y dijiste mil cosas una ilusión más no me engañara, pero… ¿tú quin eres?, un favorito de Shadow, bueno sino no tendrías una ropa diferente al resto, debes ser fuerte. >>
Inmediatamente después de la última palabra el demonio celestial corrió hacia el, pero sus aprendices se percataron de que corría lento.
Alex con una sonrisa demoniaca en su rostro tras haber deformado su cara le dijo:
<< Pareces lento, veamos cómo está mi cuerpo ahora. >>
Espero a que su oponente se acercara y diera el primer golpe, Alex lo detuvo sujetandole el puño con una mano, luego hizo lo mismo con el siguiente, Alex apretó fuerte y el demonio celestial fingió debilidad arrodillándose.
Riéndose levemente con su sonrisa demoniaca activó sus poderes, las palmas de Alex brillaron en rojo y comenzó a comer la piel de quien tenía a su merced al demonio celestial comenzó a sentir un terrible doloroso a quemadura, su expresión era de preocupación, pero en en ese momento se detuvo en seco, sus ojos, boca y manos se tornaron normales, su rostro fue de preocupación al percatarse de que estaba comiendo de verdad al sentir que su rojo interno crecía, soltó los puños de su oponente quien de repente al primer bocado había comenzado a sudar frío.
<< ¡Mierda!, descuida, puedo curarte. >>
El desconocido frente a él le respondió agitado mientras emana una luz púrpura de sus manos y reconstruía el tejido perdido.
<< No te preocupes, yo también puedo curarme, pero… ¿que hiciste?, no apretaste pero causaste daño y un dolor terrible. >>
<< Si… no quisiera decir eso, al menos por ahora. >>
<< Alex ¿ya estás mejor? >> preguntó la señora.
Alex abrió la boca pero fue interrumpido por el fuerte sonido de sus tripas.
<< Mejor si… pero con hambre también, ¿no es mucho pedir una larguísima mesa de comida en la cual solo pueda usar las manos y la boca para alimentarme? >> dijo mientas se sonrojaba.
Tras la petición, unos cuantos minutos después fue llevado a un banquete.
<< No es por ser egoísta pero creo que no advertí que todo eso que pedí es para mi solo. >>
<< ¿Puedes comerte todo eso tú solo? >> preguntaron desconcertados.
<< Eso y más, pero como esa cantidad da para satisfacer mi reserva me vasta con lo qué hay en la mesa, gracias por la comida, por cierto no se preocupen ni por cómo ni por cuánto como, soy de otro mundo y tengo poderes. >>
Casi una hora después hasta el demonio celestial quedó con la boca abierta de que literalmente todos los recipientes quedaron sin nada de comida, pero quedó más impresionado de que mientra comía el enorme jabalí y pidió más jabalíes, se comió siete y ni los huesos dejó, las traen montañas de frutas, sopas, fideos, arroz, guisos, curri, albóndigas, pollos, crustáceos y mas.
<< Supongo que ya estás lleno ¿verdad? >>
<< Si, bueno…>> Alex quedó en trance por unos segundos. << Oye sé qué suena algo repentino pero… algo me está pidiendo volver a casa, ¿de casualidad no tienes algo para viajar entre mundos?, se qué es repentino señora Hwa-jeong, pero siento que no debería quedarme por aquí. >>
<< ¿No estarás pensando en… ? >>
<< No se preocupe señora, estaré bien. >>
Alex le sonrió a la señora, el demonio celestial lo miró y se dio cuenta de algo, hace mucho uno de sus maestros tuvo una sonrisa así, conocía esa sonrisa perfectamente.
<< En realidad en nuestro mundo no existen portales que lleven a otros mundos, pero cierta persona te dejo esto. >>
El demonio celestial le lanzó el icosaedro a Alex quien lo tomó con la mano, lo observó y sus instintos le hicieron saber del objeto en su mano, lo miro por unos segundos y lo comprendió.
<< Ya veo, es una puerta trasera, permite el acceso a otros mundos, pero solo funcionan para personas como yo… dijiste un favor y haces dos, ¿qué eres? >>
<< Alex, ¿ya te irás? >> preguntó la señora.
<< Si pero descuide, estaré bien. >> volvió a decir con una sonrisa.
<< Espera, se que antes dijiste que no pero… ¿me dejarías darte un abrazo? >>
En lo más profundo de Alex algo se movió, “sí, sinceramente ya perdí la cabeza, no quería un abrazo por no querer verla como una figura materna, su presencia es increíblemente cálida, pero también la veo con otros ojos, si, ya perdí la cabeza, que pase lo que tenga que pasar”.
<< Esta bien, acepto el abrazo. >>
La señora Hwa-jeong lo abrazó, “que abrazo tan cálido, ojalá me la pudiera llevar pero tengo que viajar solo”.
<< Gracias. >>
<< Oye curandero, cuídate. >> dijo Ha-yeon.
El demonio celestial interrumpió.
<< Me gustaría darte un consejo si es que puedes elegir a donde viajar. >>
<< Al parecer esto si deja, dime. >>
<< Bueno he… cuando hayas descansado lo suficiente en tu mundo, ve a otro mundo donde odien a los monstruos, y… trata de cambiarlo. >>
Alex lo miro incrédulo por un momento.
<< No creo estar a la altura. >>
<< Aunque no lo logres, sé que sabrás cuando volver a casa, solo te aconsejaré eso. >>
Por alguna razón sintió que tenía que seguir ese consejo.
<< Está bien, lo haré. >>
Alex se alejó unos pasos de ellos, miró su mano, recordó su mundo y miró de nuevo a la señora Hwa-jeong, le sonrió y le dijo:
<< Nos veremos luego, lo sé. >>
Al momento siguiente Alex fue envuelto por un aura de múltiples colores y de un momento a otro desapareció, la señora bajo la mirada un momento, pero el demonio celestial interrumpió sus pensamientos.
<< El estará bien, sé que lo estará. >>
<< ¿Por qué estás tan seguro?, a… bueno, disculpe mis modales.
<< Descuida, la razón por la que lo digo es por su sonrisa, cuando mi maestro enfermó y me transfirió todo antes de fallecer vi su sonrisa y le pregunté porque siempre sonreía así en ciertos momentos, me dijo que esa era su mejor sonrisa, pero yo le dije que notaba algo opuesto a la alegría. >>
<< ¿Una sonrisa con algo opuesto a la alegría? >>
<< Si, me dijo que es la sonrisa de una persona rota. >>
<< ¡¿Cómo es que estará bien por estar roto?! >> preguntó con algo de rabia la señora.
<< Concuerdo con mamá. >>
<< Simple, las personas rotas mayormente acaban con todo, pero los que resten son fuertes, sea por miedo, necedad, ira o esperanza, una vez deciden seguir, puedes romperlos una y otra vez, pero ellos seguirán manteniéndose en pie, seguirán reconstruyéndose una y otra vez, y aunque ya no se puedan reconstruir más, mantendrán las piezas unidas a cualquier costo. >>
Entonces con una alegre esperanza la señora habló.
<< El ya superó el umbral de la muerte, es estará bien entonces. >>
<< Muy bien, hay que comenzar con su entrenamiento, ya deberían estar las ropas a su media, síganme tendrán mucho que hacer a partir de hoy. >>
De regreso en su mundo original, Alex había aparecido sobre la azotea de su escuela, era de día, y por donde estaba el sol se nota que tendría mucho tiempo para prepararse para la noche, aunque primero fue al borde de la azotea miro la calle y todo parecí igual, nada fuera de lo común, pero aún así sintió que algo había cambiado.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com