Colisión: La bestia errante - Capítulo 5
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- Capítulo 5 - 5 Una chica de otro mundo
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5: Una chica de otro mundo 5: Una chica de otro mundo Alex había quedado profundamente dormido tras una encarnizada batalla, ni el hambre de su segundo estómago lo dejó quedarse despierto.
A la mañana siguiente sintió unas caricias en la cara, miró hacia arriba, poco a poco abrió los ojos, veía borroso y escuchaba poco, así estuvo por unos segundos hasta que vio una hermosa chica y escucho una linda voz que lo hizo recobrar el sentido.
Era hermosa y tenía una expresión de serenidad con una linda sonrisa, para Alex el momento fue mágico, pero tenía que romper el momento.
<< am.… ¿buenos días?
>> La chica cambió su cara a una de sorpresa y luego respondió.
<< buenos días >> Alex la entendió las palabras de la chica eran de un idioma que desconocía y parecía una mezcla de tres idiomas conocidos pero que no estudio, solo había escuchado algunas palabras, los idiomas eran francés, portugués y filandes, no sabía el idioma, pero lo comprendía.
<< me llamo Alex, ¿y tú?
>> << soy Asuna >> << hola Asuna.
Una pregunta, es que necesito un favor, verás ayer fuel el principio del fin del mundo y como consecuencia terminé con una necesidad rara, pero ¿podrías ayudarme?
>> << ¿que…
necesidad?
>> << ¿ves esos caminantes?, necesito comerlos >> << ¿necesitas…
comer…
esas cosas?
>> << si.
Aunque extrañe el chocolate, necesito comer eso…
mi cuerpo me lo pide.
Ayuda por favor.
>> << y que te hace pensar que yo puedo traerte al menos uno.
>> Alex puso un poco más de atención a la su vestimenta y supo que decir.
<< tu placa de armadura en el pecho, y por lo que veo solo tienes una.
Si me pongo a deducir, eres una caballera o una aventurera, y para llevar tan poca protección a simple vista debes de ser buena en lo que haces.
Por favor tengo mucha hambre.
>> Justo después de esas palabras sonó su estómago.
<< sé que estoy empapado en sangre, pero enserió necesito comer.
Ayuda por favor >> << está bien, te traeré los que pueda.
Pero a cambio, necesito comida, ¿sabes dónde puedo conseguir comida?
>> << puedo buscar comida, pero no garantizo nada, nunca lo hago por si algo sale mal, jeje.
>> << has todo lo posible por conseguirme comida por favor >> << no garantizar nada no significa que no fuera hacer todo lo posible >> Con una pequeña sonrisa aceptó el trato, pero Alex quería confirmar una duda.
<< oye Asuna, una pregunta.
>> << dime >> << tú no eres de otro mundo ¿verdad?
>> << ¿se me nota mucho?, bueno supongo tú también notaste lo del idioma.
>> << sí pero también la vestimenta que traes es muy…
peculiar, aquí no usamos ese tipo de vestimenta.
>> << lo siento si ofende >> << no para nada, descuida.
Por cierto, hay otras dos personas en el edificio, al menos que yo sepa, te lo menciono por si acaso, ten cuidado.
>> << he…
está bien, gracias.
Iré por tu desayuno veré que puedo traerte >> << muchas gracias.
>> Asuna se había retirado y el quedó a solo en la azotea, en el suelo, estaba tan débil que le costaba moverse.
Estando quieto se puso a pensar en Asuna.
<< Que chica tan linda, parece de fantasía, bueno es de otro mundo.
>> El cabello de Asuna era largo y castaño, un vestido blanco con placa de armadura en el pecho, el vestido abierto adelante cerca de la cintura mostrando una falda blanca, una placa de armadura alrededor de su cintura, pero en el frente estaba sujetada por un cinturón.
medias por encima de la rodilla y botines con taco bajo cubiertos con una placa por encima del pie.
Mangas separadas del vestido por debajo de los hombros terminando en las muñecas, además de placas de la armadura que recubrían el codo, el ante brazo, y la muñeca de la cual se extendía otra placa para cubrir la parte superior de su mano.
<< Una chica hermosa sin duda, resplandeciente, ¿será por qué las placas de la armadura son casi tan blancas como el vestido?.
En fin, yo como cadáveres, está fuera de mi alcance >> De pronto los iris marrones de Alex se tiñeron de un ligero rojo, empezó a sonreír, y en ese preciso instante unos pensamientos cruzaron por su cabeza, visualizando una situación: el en un trono con Asuna recostada a su lado sonriendo alegremente.
<< ojalá a esa chica le gustaran los seres como yo, pero más que nada…
quisiera que le gustara servirme.
Quien sabe quizás cuando termine siendo…
>> Los iris volvieron a ser marrones y sus pensamientos se fallaron de golpe, junto con las visualizaciones.
<< ¿qué demonios?, yo no pienso así, ¿algo me pasó en la luna roja?, o ¿en la pesadilla?>>
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