Colisión: La bestia errante - Capítulo 7
- Inicio
- Todas las novelas
- Colisión: La bestia errante
- Capítulo 7 - 7 Preocupaciones parte 2
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
7: Preocupaciones parte 2 7: Preocupaciones parte 2 Asuna tras darse cuenta de un grave problema se puso pálida y empezó a sudar frío.
De repente suena la puerta y muchos zombis van en la dirección que ellos estaban, Alex siente una sensación extraña y le grita a Asuna que corra, va al borde de la azotea y salta hasta terminar en el techo de una casa, Alex se impresiona ya que saltó una calle sin mucho impulso, por otra parte, Asuna estaba asustada por Alex, pero se tranquilizó al ver que como los zombis lo ignoraban y caían a la vereda, también alcanzó a ver que los iris marrones de Alex se volvieron blancos.
<< ¡Asuna espérame ahí, te llevaré comida!
>> Asuna le muestra el pulgar hacia arriba, por lo que Alex se retiró, recogió los restos que dejó y fue al pasillo de la escuela a terminar de comer tranquilo, no quería que Asuna lo viera.
Mientras comía la columna, nuevamente la zona oscura se superpone a su realidad, puede verlos, comenzó a pensar cómo funciona en este nuevo “órgano”.
<< creo que los voy a nombrar con colores, la carne y huesos serán rojo, las neuronas y nervios serán negro y los cristales serán azul, al menos…
así es como los ciento.
>> Tras terminar la columna su instinto le indicó que debe hacer para comer los cráneos.
Inmediatamente lo sintió y vio, como la zona oscura y su cuerpo comenzaban a conectarse, su lengua se volvió negra y empezó a crecer, lamió un ojo del cráneo, la zona de contacto de la lengua se volvió blanca brillante y el ojo comenzó a disolverse, tras absorber el ojo “rojo, azul y negro” crecían, pero cuando tocó el cerebro negro empezó a crecer, luego con el cristal azul crecía.
La lengua creció más dentro del cráneo, pero necesitaba más materia negra, así que fue por los otros cerebros.
Por fin estaba listo, la boca y un poco del frente del cuello se tornaron negros, el cuello y la mandíbula se abrieron a la mitad, se inclinó hacia atrás en introdujo un cráneo, en la zona de contacto la materia negra se volvió blanco brillante, y el cráneo comenzó a disolverse, solo rojo creció.
Pero Alex comenzó a llorar tras sentir cierta tristeza por dejar de parecerse a lo que era, un misero humano, ahora ya no sabe lo que es.
Asuna estaba recostada en el techo de la casa, normalmente eso la relajaba un poco en las peores circunstancias, pero esta vez estaba llorando como nunca, no podía parar de pensar en Alex, en este mundo y en el suyo.
<< ya no queda esperanza, en un día o una noche ya no quedará nada, solo ruinas, si esto lo pasó al mundo de Alex, entonces ¿qué le puede pasar al mío?, y si no vuelvo y no puedo advertir, entonces muchas personas morirán, mamá, papá, amigos, lo siento mucho, perdón.
Si tan solo hubiera una manera, solo una, un intento, pero no hay nada, ni siquiera en este mundo donde saben los años que lleva su universo y es más de lo que ellos llevan vivos, entonces, ¿qué oportunidad tenemos?
>> Tras alrededor de tres cuartos de hora, Asuna estaba mirando el cielo con una mirada bacia y lágrimas secas, hasta que escucho la voz de Alex.
<< ¡Asuna!, ¡traigo tu comida!…
¡perdón por la tardanza, pero no encontraba algo que no estuviera manchado de sangre!
>> Al ponerse en el borde del techo vio a Alex con una mochila en la mano y otra en la espalda mientras los zombis lo ignoraban, abrió la mochila de la mano y le lanzó paquetes de galletitas, papas fritas y una caja de jugo.
<< oye estas bolsas no tienen de donde abrirse, y esto parece jugo, pero ¿cómo se abre?
>> Luego de la mochila de su espalda sacó una cuerda y se la lanzó.
<< súbeme y te enseño, además creo que tenemos que hablar >> Tras subir se sentaron a hablar, mientras ella comía.
<< Asuna, ¿en tu mundo han pasado cosas raras con el clima, las personas o animales?
>> << si, se supone que estamos en verano, pero ha hecho mucho frío incluso una vez nevó.
>> dijo con la boca llena << es más la razón de porque estoy aquí es porque reciente mente los anímales del bosque desaparecían de los lugares que normalmente habitaban, así que yo y mi equipo estuvimos siguiendo a un grupo que estaba por desaparecer según el patrón, todo era normal hasta que entramos es una cueva, como yo iba al frente el suelo de deshizo y caí, por suerte mi grupo logró volver, creo, estaba cayendo en oscuridad y de pronto aparecí yendo hacia arriba de frente, me choqué un árbol, y por efecto de gravedad terminé cayendo, en fin, eso fue en un bosque muy lejos de la ciudad.
Era de día traté de volver, pero, no encontré el punto de donde salí.
Comencé a correr en una dirección, después vi una carretera de piedra negra, escogí una dirección y comencé a correr, cuando anocheció vi la luna roja.
llegué en la madrugada, mientras llegaba me acabé las provisiones.
Cuando estaba entrando a la ciudad vi a los “caminantes”, así que empecé a saltar sobre los techos buscando a alguien que me ayudara, y te encontré dormido, estabas transpirando, me acerqué y noté que estabas manchado de sangre, me alejé y poco a poco me fui acercando.
Cuando salió el sol esperé un poco y te acaricié.
El resto ya lo sabes.
>> << una pregunta más, ¿hace cuanto comenzaron esos cambios?
>> << hace poco, ¿por qué?
>> Alex sacó su celular y buscó las noticias más viejas de las anomalías del clima, por suerte las comunicaciones todavía funcionaban.
<< entonces puede que tengas tiempo de volver y prevenir a tu gente.
Según esto, las anomalías en mi mundo comenzaron alrededor de seis meses, y también creo que puedo intentar, no aseguro nada, no hay certezas, ni se te ocurra tener esperanza, pero creo que puedo intentar encontrar tu puerta, tal vez mi instinto me pueda servir, aprendí unas cosas gracias a él, así que creo que puedo ayudarte >> Asuna, con una gran sonrisa y lágrimas, se lanzó a darle un fuerte abrazó, hay esperanza.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com