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Como magnate, empecé a hacer check-in en una tienda de conveniencia - Capítulo 176

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176: Anuncio 176: Anuncio —Señor, sus platos están listos —le dijo en voz baja el camarero de Quanjude a Zhou Chao.

Zhou Chao asintió y luego miró a Jiang Li y a las demás, que estaban charlando.

—¡A comer!

¿De qué seguís charlando?

—¡Jiang Li dice que eres increíble!

—soltó Yin Tong sin ningún reparo.

—Yo no he dicho eso.

¡Estás inventando!

¡Hermano Chao, no le hagas caso!

—se apresuró a negar Jiang Li.

—Bueno, ¡a comer!

—Zhou Chao extendió con calma una tortita, cogió dos trozos de carne de pato, los mojó en la salsa y, por último, añadió unas tiras de pepino.

Se lo zampó todo de un bocado.

—Mmm, este pato laqueado está buenísimo, la carne está tierna y no es nada grasienta, ¡crujiente por fuera y tierna por dentro!

¡Tenéis que probarlo!

Justo cuando Zhou Chao y las demás disfrutaban de la comida, ¡se oyeron varias exclamaciones de las mesas de al lado!

—¡Rápido, mirad las últimas noticias en internet, está en todas las grandes plataformas!

—¡Vaya, esto es increíble!

—¡La Academia China de Ciencias es la leche!

—¿Es en serio?

¿De verdad es un desarrollo nuestro e independiente?

¡Me cuesta creerlo!

—¿No has visto lo que pone?

¡Son todo patentes independientes!

¡Ahora podemos sacar pecho!

A saber qué estarán pensando los occidentales.

—¿Y qué van a pensar?

¡Seguro que no se lo creen!

¡Es una máquina de litografía de 5 nm!

¡La más avanzada del mundo!

Con todas estas patentes independientes, ¡empresas como Juwei ya no tendrán que preocuparse por el bloqueo de chips!

Al oír estas noticias, Zhou Chao y sus amigas dejaron los cubiertos y sacaron sus móviles para comprobarlo.

—«La Academia China de Ciencias ha desarrollado de forma independiente una máquina de litografía de 5 nm, que actualmente funciona con éxito y que pronto entrará en producción a gran escala.

Además, esta máquina de litografía se basa enteramente en patentes independientes» —leyó Jiang Li en voz alta la última notificación que le llegó al móvil.

—¡Esto es una pasada, Hermano Chao!

¿Lo has visto?

¡Nuestra alta tecnología nacional está entrando en una nueva era!

Viendo a las dos tan emocionadas, Zhou Chao no pudo evitar decir: —Me alegro, pero terminemos de comer, ¡que se enfría!

Zhou Chao ya sabía de antemano que hoy saldrían noticias sobre la máquina de litografía.

Sin embargo, al ver el anuncio oficial, no pudo evitar emocionarse.

Aquello marcaba el primer paso en el avance de la tecnología.

Jiang Li y su amiga dejaron los móviles y se pusieron a comer.

Sabían que era una tecnología muy importante, pero no entendían su alcance específico.

Mientras tanto, al otro lado del océano, mucha gente acababa de empezar su jornada laboral.

Cuando vieron esta información, no daban crédito, ya que, aparte de ASML, ninguna otra empresa era capaz de poseer esa tecnología y, mucho menos, de fabricarla con éxito.

Naturalmente, nada de esto tenía que ver con Zhou Chao.

Una vez terminaron de comer el pato laqueado, salieron de Quanjude.

—Yin Tong, el Hermano Chao y yo vamos a ir a ver el espectáculo de apertura de Deshe, ¿te vienes con nosotros?

—No voy, ¡que voy a hacer de sujetavelas y a interrumpir vuestro momento romántico!

—Jiang Li hizo ademán de pegarle en broma, pero Yin Tong salió corriendo.

—Me voy yendo para no molestar.

¡Adiós!

—Zhou Chao y Jiang Li vieron a Yin Tong alejarse e intercambiaron una sonrisa.

—Vamos, ¡que se hace tarde!

—Zhou Chao miró la hora y vio que ya eran las siete menos cuarto, y el espectáculo empezaba en menos de una hora.

—Ah, por cierto, Hermano Chao, ¿y las entradas?

—Toma, ¡para ti!

—Zhou Chao sacó dos entradas del bolsillo interior de su chaqueta y se las dio a Jiang Li.

—¿Cuándo las conseguiste?

¡Ni me enteré!

—¡Ayer por la tarde, mientras dormías la siesta!

—Zhou Chao recordó que, en realidad, había sido Xiaoyueyue quien le había traído las entradas ayer por la tarde, y que él le había pedido hacerse una foto juntos.

—Ah…

Cuando ambos llegaron al Teatro de Exhibición del Norte, ya había un gentío en la entrada.

—¡Cuánta gente!

—exclamó Jiang Li mientras miraba a la multitud.

—Vamos, te acompaño dentro —dijo Zhou Chao, cogiendo a Jiang Li de la mano para guiarla hacia la entrada VIP.

Nada más entrar en el teatro, se toparon con Sun Yue, cuya imponente figura no pasaba desapercibida.

—¡Señor Zhou, ya ha llegado!

—saludó Sun Yue a Zhou Chao con entusiasmo.

—¿Qué haces aquí?

—El Maestro Yu me ha pedido que espere aquí, ¡dice que como soy fuerte y eso…!

—Las palabras de Sun Yue hicieron que Jiang Li se echara a reír.

—Fuerte es, desde luego.

Vamos, ¡tú nos guías!

—dijo Zhou Chao mientras entraba con Jiang Li, siguiendo a Sun Yue.

Sun Yue no tardó en llevarlos a un palco privado.

Abrió la puerta y entró.

—¡Hombre, ya está aquí!

¿Es tu novia?

¡Qué guapa es!

Como una flor fresca que brota en…

—…un montón de estiércol —susurró Jiang Li al oído de Zhou Chao.

Aunque habló en voz baja, el palco no era muy grande, así que Lao Guo, el Maestro Yu, Sun Yue y todos los presentes la oyeron con toda claridad.

—¡Jajaja, eh, que eso no lo he dicho yo, no me cargues a mí el muerto!

—se apresuró a decir Yu Qian para quitarse el muerto de encima.

—¡Qué ingeniosa!

—Zhou Chao miró a Jiang Li, que lo miraba con aire de suficiencia, y le dio un suave golpecito en la cabeza.

Todos tomaron asiento y se pusieron a charlar.

—¿Por qué no se ha visto a Wu Jing y a los demás últimamente?

—Están liadísimos.

He oído que la película «Planeta Errante», que se estrenó por el Año Nuevo Chino, está siendo un exitazo y ahora mismo están de promoción.

¡Por lo visto, ni siquiera pasaron el Año Nuevo en casa!

—¡Habrá que ir a verla cuando tengamos un hueco!

No llevaban mucho rato charlando cuando llamaron a la puerta del palco.

Esta se abrió y apareció, nada más y nada menos, que Xiaoyueyue.

—Maestro, ¡es casi la hora!

—Lao Guo miró la hora; ya eran las siete y veinte.

—¡Vale, ahora vamos!

—Todos se levantaron y salieron.

—Os espero en el patio de butacas.

¡Mucha suerte esta noche!

—los saludó Zhou Chao y luego llevó a Jiang Li hacia sus asientos.

Estaban en primera fila, casi en el centro.

Lao Guo vio a Zhou Chao dirigirse hacia las butacas y le dijo a Sun Yue, que estaba a su lado: —Adviérteles que tengan cuidado durante el número de los porrazos, ¡que no le vaya a dar nada sin querer al señor Zhou!

—De acuerdo, voy a decírselo ahora mismo —dijo Sun Yue, dándose la vuelta y caminando hacia los camerinos.

Poco después, el espectáculo de apertura de Deshe comenzó oficialmente.

El presentador, que resultó ser Hou Zhen, la figura emblemática de Deshe, fue el primero en salir al escenario.

—Queridos amigos, ¡Feliz Festival de los Faroles!

Bienvenidos al espectáculo de apertura de Deshe.

Para empezar, ¡disfruten del diálogo cómico «Aprendiendo Canciones» de Zhang Helun y Lang Heyan!

El espectáculo no tardó en empezar, y el ambiente en el teatro era muy animado.

Todos los artistas de Deshe subieron al escenario y ofrecieron excelentes números cómicos.

Especialmente cuando Xiaoyueyue salió al escenario, Jiang Li, sentada junto a Zhou Chao, se puso tan contenta que parecía una niña pequeña.

Zhou Chao pensó que no sería mala idea invitar a Xiaoyueyue a cenar algún día.

Los momentos felices siempre pasan volando.

Sin que se dieran cuenta, el espectáculo ya estaba llegando a su fin.

Durante el saludo final, todos los miembros de Deshe se encontraban sobre el escenario.

Mientras se preparaban para marcharse, Lao Guo pensó en invitar a Zhou Chao y a Jiang Li a cenar.

Sin embargo, al ver a Jiang Li bostezando junto a Zhou Chao, descartó la idea con mucho tacto.

—¡Vamos, dormilona!

—Quizá por la emoción de la noche, el caso es que, al poco de subirse al coche, ¡Jiang Li se quedó dormida!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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