condenado al final - Capítulo 20
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
20: CAPÍTULO 20: LO QUE NO SE VE 20: CAPÍTULO 20: LO QUE NO SE VE Kallen no pudo dejarlo así.
No era curiosidad.
No era enojo.
Era algo peor.
Algo que no sabía nombrar.
Buscó a Kail.
En el patio.
Nada.
En las murallas.
Nada.
—El príncipe Kail no ha salido —dijo un soldado, sin importancia—.
Como si no fuera raro.
Como si fuera normal.
Kallen no respondió.
Ya lo sabía.
Carpa del príncipe Kail.
La tela se movió suavemente al abrirla.
Adentro— silencio.
No había tablero.
No había sonrisa.
Kail estaba sentado.
En el suelo.
Apoyado contra un poste.
No se movía.
Sus ojos estaban abiertos.
Pero no miraban.
Azules.
Vacíos.
Profundos.
Como si estuviera mirando algo… muy lejos de ahí.
Kallen dio un paso.
—Kail.
No hubo respuesta.
Otro paso.
—Kail.
Nada.
Algo en su pecho se tensó.
Se acercó.
Lo suficiente.
Extendió la mano.
Dudó un segundo.
Lo tocó.
Kail se sobresaltó.
Violento.
Como si lo hubieran arrancado de otro lugar.
Respiró fuerte.
Miró a Kallen.
Y entonces— sonrió.
—Oh… Kallen.
Pausa.
—Eres tú.
Bajó la mirada.
Rápido.
—No te había visto.
Sus manos se movieron.
Torpes.
Escondiéndose detrás de su espalda.
Demasiado rápido.
Demasiado automático.
Kallen lo notó.
—¿Qué haces?
Kail negó con la cabeza.
Ligero.
—Nada.
Silencio.
Kallen no se movió.
No insistió.
Pero tampoco se fue.
—Ganamos —dijo finalmente.
No como celebración.
Como dato.
Kail asintió.
Sin emoción.
—Sí.
Pausa.
—Supongo.
El silencio volvió.
Más pesado.
Kallen lo miró.
No era el mismo.
No era el que sonreía en el campo.
No era el que hablaba como si todo fuera un juego.
Este… no encajaba con nada.
—¿Qué viste?
Kail no respondió.
Sus ojos temblaron apenas.
—Kail.
Pausa.
Kail cerró los ojos.
Fuerte.
Cuando los abrió— la sonrisa había vuelto.
Se levantó.
Rápido.
Demasiado rápido.
—Solo estaba cansado.
Pasó junto a Kallen.
Como si nada hubiera pasado.
Como siempre.
Pero Kallen no se movió.
No sabía si de verdad conocía a Kail
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com