Conflicto Celestial - Capítulo 23
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Capítulo 23: 22. Erika
Lucifer y Roxy eligieron una de las tres posibles ubicaciones en las que se podría encontrar Erika y fueron allí caminando, sería más rápido si corrieran, pero malgastarían su energía rápidamente además si no se encontraba allí deberían ir a dos puntos más. Durante la caminata Lucifer recuperaba su energía, pues la pelea contra el rey del abismo le había hecho gastar bastante energía, pero estaría bien, aun eran tan solo las ocho de la mañana.
–Hey, ¿crees que las personas bestia son solo victimas en todo esto? (preguntó Roxy).
–No lo sé, las cosas nunca son tan simples. (dijo Lucifer).
–Ahí tienes razón… si la guerra me enseñó algo es que cada bando comete las mismas atrocidades bajo nombres diferentes. (dijo Roxy).
–Prefiero no darle muchas vueltas a eso (dijo Lucifer mientras caminaban) hasta oír la versión de Erika y luego la del Rey, aunque Erika probablemente también hable como víctima. (dijo Lucifer).
–Y el Rey también hablará como víctima… (dijo Roxy mirando al suelo) necesitamos atar cabos muy bien para descubrir todo, aunque algo es claro, no aceptaremos los sobornos de los que súbditos del rey. (dijo Roxy).
–El dinero no me vendría mal la verdad. (dijo Lucifer).
–A nadie le vendría mal el dinero. (dijo Roxy).
–Me podría comprar… algo… (dijo Lucifer).
–Podría comprarme un mejor auto. (dijo Roxy).
–¿Dónde está todo tu dinero como tatuadora? ¿o siquiera de las misiones que has hecho? (preguntó Lucifer).
–Eh… las misiones que elegí eran de categoría muy baja (dijo Roxy mientras caminaban) en realidad las tomé como excusa para ir a la tierra así que el dinero que gane fue poco, además lo que gano con la tienda, se va en alquiler, tintas, repuestos, el pago a mis ayudantes… y lo que queda… la verdad no lo puedo negar, me gusta viajar y también las apuestas. (dijo Roxy).
–¿Has ganado alguna vez? (preguntó Lucifer).
–¡SIIIIIIIIIIIIIIIIIII! (gritó Roxy orgullosa).
–Y… ¿a dónde se fue el dinero? (preguntó Lucifer).
–¡Se fue en una apuesta más grande y la perdí! (gritó Roxy).
–Hmph (suspiró Lucifer) me pregunto si hay un cerebro ahí dentro. (dijo Lucifer).
Lucifer y Roxy continuaron conversando mientras iban camino a la montaña, una vez comenzaron a subirla no conocían el camino correcto y al cabo de una hora se toparon con un gran risco.
–Bueno… parece que debe haber otro camino al otro lado de la montaña y este no es el correcto. (dijo Roxy).
–No daré toda la vuelta… (dijo Lucifer).
–Yo tampoco… además es más emocionante así, vamos a escalar. (dijo Roxy).
–Han de ser unos… ¿150 metros? (dijo Lucifer).
–Iré yo por delante. (dijo Roxy).
–¿Y si intento saltar hasta donde pueda y de allí comienzo a escalar? (preguntó Lucifer).
–No… ¿Dónde estaría la diversión en ello? Además, solo tardaremos unos diez minutos o menos. (dijo Roxy).
Lucifer y Roxy comenzaron a escalar el risco, no tenían mucha idea sobre ello, pero tenían la fuerza bruta suficiente para escalarlo sin esfuerzo. Roxy comenzó primero y por ello llevaba una ventaja de unos diez metros sobre Lucifer.
–¿Qué tal las vistas por allá abajo? (preguntó Roxy).
–Bastante bien, es un buen culo no puedo negarlo. (respondió Lucifer).
–He trabajado por ello. (dijo Roxy).
Mientras escalaban Roxy agarró una piedra que estaba un poco suelta y está cayó.
–Fantástico, la puta piedra de mierda arruinó todo. (dijo Roxy mientras caía con tono molesto).
Lucifer atrapó a Roxy de la pierna con una mano.
–Si no estuviera aquí… adiós Roxy. (dijo Lucifer).
–Claro que no, podría amortiguar la caída y no me haría daño, además no estamos desde la cima… son solo 60 metros. (dijo Roxy).
–Eso es cierto si no caes de cabeza. (dijo Lucifer).
–Mmmm, cierto, cierto… solo balancéame hasta las rocas. (dijo Roxy mientras era sostenida por la pierna por Lucifer).
El risco no era perfectamente recto por lo que Lucifer balanceó un poco a Roxy hasta que esta se agarrara nuevamente a la pared.
–Ahora llevo la delantera, ¿Qué tal las vistas ahí abajo? (preguntó Lucifer).
–Tampoco voy a negarlo, es un buen culo. (dijo Roxy).
–Incluso mejor que el tuyo. (dijo Lucifer).
–Jajaja (rió Roxy) claro que no, estás loco, es imposible que un buen culo masculino pueda competir contra un buen culo femenino. (dijo Roxy).
–Necesitaríamos la opinión de terceros para eso. (dijo Lucifer).
Roxy y Lucifer continuaron escalando.
Cerca a la cima, dentro de una cabaña se encontraba Erika, recostada en un sofá con sus pálidas piernas contra la pared, su rostro fino y misterioso denotaba aburrimiento mientras miraba al techo con sus verdes ojos de reptil, su torso estaba envuelto en bufandas y abrigos.
–Ugh (se quejó Erika) Que aburrimiento… pfff… haz algo Mike. (dijo Erika).
Un hombre esbelto, blanco y con una larga cola negra, de cabello negro corto y un poco despeinado que tapaba su frente estaba sentado mirando por la ventana, este se giró hacia Erika, su rostro tenía unas facciones Basantes definidas y sus ojos eran amarillentos y misteriosos como un felino, además poseía unas puntiagudas orejas cubiertas de un pelaje negro.
–¿Algo? Nunca pasa nada, solo debemos esperar… y esperar… a que el puto rey se muera. (dijo Mike).
De la habitación de al lado salió un hombre moreno, bastante alto y con un par de orejas cubiertas de un pelaje blanco, su cabello era blanco y ataba sus rastas con una moña tras su cabeza, sus cejas eran pobladas y tenía un poco de vello en su mentón, sus ojos eran cafés y bastante oscuros, estaba secándose con una toalla y solo vestía unos pantalones cortos, era bastante acuerpado, robusto, con un poco de vello igualmente blanco en su pecho, su rostro tenía una apariencia bastante ruda pero las expresiones en su rostro eran calmadas.
–Es solo esperar… no debe ser tan complicado. (Dijo el hombre moreno).
–Pfff (suspiró Mike) solo tú te das un baño y andas, así como si nada con este puto frio, está literalmente nevando porque estamos casi en la cima… de verdad estas putamente loco Kevin. (dijo Mike).
–Ey… cálmate, es cuestión de aceptar… el espíritu animal. (dijo Kevin).
–Y es por eso que me muero de frio, que soy una serpiente ayudaaaaaaa. (dijo Erika).
–Prepararé un poco de té. (dijo Kevin).
Mientras tanto Lucifer y Roxy terminaban de escalar.
–Hace un tiempo que no hay ninguna actividad en ningún lado, se cansaron de buscarnos. (dijo Mike).
–Los caballeros del reino fueron un problema… pero somos más fuertes. (dijo Kevin).
–Así es Kevin, más fuertes. (dijo Erika).
–No deberíamos subestimarlos, al fin y al cabo, destruyeron el pueblo ¿no es así? (dijo Mike).
Kevin estaba colocando la tetera en el fuego para hacer té.
–Tienes razón, pero la pelea se detuvo por ambas partes, no podíamos seguir luchando y luchando hasta morir todos, fue lo más sensato para evitar pues… que todos murieran. (dijo Kevin).
–¿Dónde crees que esté Dian? (preguntó Erika).
–Aparecerá cuando el rey muera… es de los pocos líderes que quedaron así que lo necesitamos para reconstruir el pueblo. (dijo Kevin).
–Pero primero hay que matar a esa extraña creatura, dicen que es un rey del abismo que ronda por ahí. (dijo Mike).
–Eso sí que es un problema, necesitaremos ayuda externa de algún lado, esa cosa es… veo por qué se le llama “rey del abismo”. (dijo Kevin).
–¿Y si lo hacemos nuestra mascota? (preguntó Erika).
–Erika… eso no es un gato. (dijo Kevin).
–Lo se… pero sería divertido… (dijo Erika).
Las orejas de Mark y sus ojos se agudizaron, miró hacia la nada más allá de la ventana.
–Shhh, algo viene. (dijo Mike).
Lucifer y Roxy habían terminado de escalar el risco.
–Prepárate Mark. (dijo Kevin).
Había movimiento en un par de arbustos, Mike y Kevin estaban observando fijamente cuando de la nada… sale una liebre corriendo y sigue su camino.
–Ugh (se quejó Mike) no era nada. (dijo Mike).
–Bahh… como sea mejor continuo con el té. (dijo Kevin).
Lucifer y Roxy habían terminado de escalar el risco, y continuaron subiendo la montaña, pero no encontraron nada, incluso llegaron hasta la cima de esta y no había nada, durante el camino vieron una pequeña cabaña, pero estaba abandonada y se notaba que había pasado bastante tiempo, estaba sucia y destruida por el paso del tiempo.
–Estamos en toda la cima y… (dijo Roxy mirando a su alrededor) nada, ugh (se quejó Roxy) debemos buscar en las otras dos. (dijo Roxy).
–Sabes que es un largo camino… bajar todo esto, ir a la siguiente, subir… (dijo Lucifer).
–Lo sé, pero no podemos retrasarnos más días (dijo Roxy comenzando a caminar de nuevo) el rey podría morir en cualquier momento y lo necesitamos vivo para aclarar todo, así que solo hay dos posibles localizaciones más, es un 50/50, elige una y yo iré a la otra. (dijo Roxy).
–Yo iré a la izquierda. (dijo Lucifer).
–Está bien, solo no los mates, los necesitamos vivos, trata de hablar primero. (dijo Roxy).
–Lo se… adiós. (dijo Lucifer).
–Quien sea el que los encuentre esperaremos al otro, adiós. (dijo Roxy).
Roxy y Lucifer se separaron y comenzaron a descender la montaña cada uno por su lado, era un largo camino hasta las otras, pero no podían perder el tiempo así que aumentaron un poco el ritmo.
Después de un par de horas Roxy se encontraba subiendo la montaña, pero no había encontrado nada, era lo mismo, una cabaña totalmente abandonada, continuó hasta la cima, en esta había un árbol, solitario cubierto de nieve.
–Ugh (se quejó Roxy) ¡Otra vez nadaaa! (grita Roxy) maldición me perdí toda la acción. (dijo Roxy con cara triste mientras se arrodillaba y colocaba sus manos en el suelo).
Roxy se acercó al árbol.
–Es extraño que haya un árbol aquí en toda la cima… debe ser el lugar de los rituales. (dijo Roxy).
Roxy quitó un poco la nieve de alrededor y notó algunos grabados extraños en las rocas.
–Si, definitivamente es el lugar, pero aquí no están, maldita sea…. Otra vez bajar y subir. (dijo Roxy con cara triste).
Lucifer continuaba su camino, cuanto más subía era más frio, se acercaba a la cabaña poco a poco.
Kevin estaba sentado en el sofá junto a Erika mientras Mike miraba por la ventana, de repente sintió un olor extraño, se levantó de la nada y puso una cara de sorpresa.
–Algo viene hacia acá… es un olor extraño. (dijo Kevin).
–¿Cuántos son? (preguntó Mike).
–No lo sé, necesitaría transformarme para percibir mejor los olores, pero… no deberíamos gastar nuestra energía así antes de que viniera. (dijo Kevin).
–Prepárate, al menos sabes más o menos por donde viene, vamos hacia donde provenga el olor, no podemos permitir que se acerque a la cabaña. (dijo Mike).
–Vamos, está casi a unos tres o cuatro kilómetros… vaya que olor tan peculiar, es un ángel… no… es un demonio… ¿son varios? ¿Qué es esto? (preguntó Kevin).
–Vamos por esos hijos de puta. (dijo Mike).
–Yo quiero ir. (dijo Erika).
–Erika… sabes que no podemos ponerte en peligro así, además eres mejor luchando en lugares cerrados. (dijo Kevin).
–Pfff (suspiró Erika) está bien… me quedaré aquí, vuelvan pronto. (dijo Erika).
Lucifer continuaba su camino cuando de repente se detuvo, en silencio un par de segundos, miró hacia la nada entre los árboles.
–Se que hay alguien ahí, salgan. (dijo Lucifer).
–Vemos que llevas una máscara, quítatela, muestra tu rostro y nos mostraremos. (dijeron unas voces tras las ramas de los árboles).
–Eso no puedo hacerlo. (dijo Lucifer).
De entre los árboles salieron dos hombres bestia, eran Kevin y Mike.
–Como quieras, igual vamos a matarte así que no importa si ves nuestros rostros. (dijo Kevin).
–¿Matarme? Así no más, ¿Por qué? (preguntó Lucifer).
–Si estás aquí es porque vienes por Erika, es demasiado obvio. (dijo Mike).
–Oh entonces estoy en el camino correcto. (dijo Lucifer).
–¿Cuáles serán sus semejanzas animales? (pensó Lucifer mientras los miraba) veamos uno de ellos moreno, cabello y orejas cubiertas de blanco… debe medir 2.20 mts, el otro tiene unos ojos como felino, debe medir 2.14 mts… al menos sé que uno es un felino, el otro… ni idea, menos con esos ojos tan oscuros. (pensó Lucifer).
–Bah lo sabía, acabemos con esto que estoy harto de este frio. (dijo Mike).
–El hombre moreno no tiene ni siquiera una camiseta… debe ser alguna semejanza animal de ambientes fríos… supongo. (pensó Lucifer).
Los cuerpos de los hombres bestia comenzaron a cambiar un poco, era su segunda fase, las orejas de Kevin crecieron en tamaño, sus dientes se afilaron y creció un poco de pelaje blanco alrededor de sus ojos y estos crecieron de tamaño, sus antebrazos se llenaron de pelo blanco y sus manos adoptaron una forma de garras. Los ojos de Mike aumentaron de tamaño, sus colmillos se afilaron bastante y crecieron al punto de salirse un poco de su boca, sus antebrazos tomaron formas de garras bastante afiladas y se llenaron de un pelaje negro, lo mismo ocurrió con sus pies y por ello sus zapatos se rompieron.
–Idiota debiste haberte quitado los zapatos. (dijo Kevin).
–¡Mierda! (dijo Mike molesto).
Lucifer apretó sus puños.
–¿No vas a tomar tu espada? (preguntó Kevin).
–No la necesito. (dijo Lucifer).
–Oh… es arrogante. (dijo Mike).
–En realidad es que no voy a matarlos. (dijo Lucifer).
–Pero nosotros sí. (dijo Mike).
Lucifer se quitó la gabardina y la dejó a un lado.
–Es que no quiero que la rompan. (dijo Lucifer).
Mike se impacientaba así que se abalanzó sobre Lucifer, este lanzó un golpe, pero Mike esquivó rápidamente bajando su torso, fue justo a tiempo, el puño pasó muy cerca de su cabeza y generó una ráfaga de viento a su alrededor. Mike continuó velozmente hasta un árbol y apoyándose en este saltó hacia Lucifer y lanzó un ataque con sus garras, Lucifer se giró y se cubrió con su brazo, las garras crearon un corte en su antebrazo, luego tomó rápidamente por el cuello a Mike y lo estampó contra el suelo, estaba a punto de darle un puñetazo cuando Kevin lanzó un zarpazo contra el suelo creando hielo en forma puntiaguda que salía del suelo y se acercaba a Lucifer, así que este dejó ir a Mike y esquivó.
–Esa forma de moverse es… estoy seguro de que es un felino. (pensó Lucifer).
Mike saltó hacia atrás, y con una de sus garras se enganchó a un árbol.
–En ese momento, ese golpe… lo sentí (pensó Mike sorprendido ante el corto intercambio de golpes que tuvo) era como tener una montaña frente a mi… si no lo hubiera esquivado… o cuando me tenía en el suelo si Kevin no hubiera interrumpido… mierda. (pensó Mike).
–Escúchame Kevin, debemos ir con todo, no será fácil. (dijo Mike).
Kevin al notar la seriedad de Mike entendió lo que debía hacer, todo para vencer a solo un enemigo.
–¿Y si son más? (pensó Kevin ante lo que dijo Mike) Gastar todo para vencerlo a él… mierda, tendremos que vencerlo e ir por Erika y escapar. (pensó Kevin).
Kevin y Mike entraron en su tercera fase, sus cuerpos comenzaron a cambiar completamente y aumentaron de tamaño, sus ropajes comenzaron a romperse y después su piel también, como si fuera un plástico protector esta se rompió ante el cambio. Kevin tomó la forma de un “oso polar”, media casi unos 3.30 mts, era el rostro de una bestia, con afilados dientes y una gran mandíbula, su cuerpo estaba cubierto de pelaje blanco, sus garras eran gigantes, era bastante intimidante y robusto, aun así, tenía un cuerpo con una semejanza humanoide.
Mike por su parte tomó la forma de una “pantera” su pelaje negro y oscuro cubría todo su cuerpo, media casi 2.75 mts, su mirada era misteriosa y fría, parecía que sus grandes colmillos podrían desgarrar cualquier cosa, sus garras eran afiladas como cuchillas y su cuerpo era un poco humanoide y bastante musculoso, pero a su vez se veía ágil.
Kevin se abalanzó sobre Lucifer, era rápido a pesar de su apariencia, atacó con un fuerte zarpazo, Lucifer bloqueó el ataque con ambos brazos, pero este era tan fuerte que lo lanzó haca atrás por los aires y le rompió un brazo. Lucifer se encontraba aun en el aire cuando Mike velozmente se desplazó saltando por los árboles y atacó con sus afiladas garras al brazo roto de Lucifer cortándole el antebrazo al instante.
Mike continuó por los árboles para mantener su velocidad y volver a atacar. Lucifer chocó contra varios árboles destruyéndolos por completo hasta que perdió velocidad y uno de estos lo detuvo y cayó al suelo. Lucifer rápidamente se puso de pie, regeneró su brazo, extendió su palma y concentró su energía allí, como si fuera un hacha cortó el árbol con el que había chocado de un solo movimiento, tomó el gran tronco, en ese momento Mike volvía para atacar y como si fuera un bate de beisbol Lucifer se giró golpeándolo con el tronco fuertemente destruyendo la madera por completo y lanzando a Mike disparado por los aires.
Justo al golpear a Mike se giró y notó que una gran cantidad de hielo creciendo desde el suelo en forma puntiaguda se dirigía hacia él así que Lucifer con un movimiento ascendente de su mano creó llamas que chocaron con el hielo creando una pequeña explosión y tras esta salió Kevin el cual atacó de forma descendente con ambas zarpas de forma aplastante con la intención de acabar con Lucifer de un solo golpe pero este esquivó rodando bajo sus patas, el golpe era bastante fuerte y destruyó parte del suelo y entorno.
Lucifer tras rodar se giró inmediatamente y saltó a los hombros de Kevin, seguidamente levanto sus brazos y junto sus manos simulando una maza y atacó con un golpe contundente a Kevin, la cabeza de este chocó inmediatamente con el suelo destruyendo aún más el entorno, Kevin había caído inconsciente. Mike estaba bastante herido por el golpe, pero volvía a toda velocidad y al llegar y ver el entorno destruido y a Kevin en el suelo pensó que había ocurrido lo peor.
–¡Hijo de puta! (gritó Mike).
Mike se abalanzó hacia Lucifer corriendo en sus cuatro patas y saltó hacia él y levanto su brazo lanzando un ataque con sus afiladas garras, Lucifer esquivó moviendo su cabeza a un lado y tomó el brazo de Mike para halarlo hacia él y simultáneamente lanzó con su otro brazo un puño de forma ascendente, esta vez Mike no podía esquivar ya que había sido agarrado de su brazo y tuvo nuevamente esa visión mientras el puño se acercaba a su rostro, era como una montaña frente a él, el golpe dio de lleno en su mandíbula lanzando su cabeza hacia atrás y creando un estruendo.
Mike había quedado inconsciente. Lucifer había notado que Kevin y Mike eran fuertes, tenían potencial, pero eran bastante inexpertos, probablemente todas sus batallas las habían ganado en un par de golpes o nunca habían enfrentado a alguien igual o más fuerte que ellos, por ello perdieron, creían que un par de golpes acabarían con todo. Kevin y Mike volvieron a su primera fase, estaban desnudos y tirados en el suelo, Lucifer tomó sus ropas rotas uniéndolas con nudos, tomó a Mike y Kevin, los ató y colgó de pies a un árbol, luego creó fuego y dejó una pequeña fogata al lado.
–Esto es bastante improvisado… suficiente para que no mueran, Roxy de camino los encontrará y ayudará. (pensó Lucifer).
Lucifer tomó su gabardina y continuó su camino hasta llegar a la cabaña, pero esta vez había luz dentro y vio una silueta en la ventana, allí debería de estar Erika. Lucifer caminó hasta la puerta y esta estaba entreabierta, al abrirla, de repente todo se oscureció y la puerta se cerró. Incluso con su visión superior en la oscuridad Lucifer no veía nada cuando de repente la habitación se iluminó, era mucho más grande de lo que parecía por fuera lo cual era extraño, las ventanas habían desaparecido y la habitación estaba cubierta con una alfombra roja en todo el suelo, habían cuatro estantes con armaduras de caballero en las esquinas y una silla en el fondo, de la silla se levantó una silueta y al girarse desapareció y solo cayó su ropa al suelo, Lucifer se giró y la habitación ya no tenía puerta y tras él se encontraba una gran serpiente, tal vez unos diez metros de largo, sus dos grandes colmillos eran imponentes y sus verdes ojos misteriosos.
Lucifer no lo sabía, pero en ese momento se encontraba en una ilusión, la magia ilusoria era una de las menos comunes, no es solo el controlarla sino el llegar a utilizarla de manera correcta. Las ilusiones son como un sueño, ocurren cosas que no tienen sentido, pero es difícil el entrar en razón y entender que se está atrapado en una ilusión, cuanto más extraña y confusa sea la ilusión menos energía requiere realizarla, pero se corre el riesgo de que el afectado descubra que es una ilusión, por otro lado, entre más realista sea consume muchísima más energía, sea cual sea sigue siendo de las magias más excéntricas y pocos llegan a tener afinidad con esta y dominarla. El afectado al descubrir que se encuentra en una ilusión aún no está a salvo, aún debe encontrar al conjurador para que deshaga la ilusión, o en el caso de que la ilusión requiera tanta cantidad de energía que requiera de una herramienta o cristal el encontrar y destruir esta también acabará con la ilusión.
La gran serpiente que Lucifer tenía enfrente se lanzó hacia él abriendo su gran boca, Lucifer instintivamente trató de tomar su espada en la espalda, pero se percató de que no la tenía allí, ya era muy tarde y la serpiente estaba casi a centímetros de su cara cuando de repente esta se desvaneció como un denso y oscuro humo que lo atravesó. Lucifer estaba muy confundido, cuando miró a su alrededor la serpiente no estaba allí.
–¿Qué está pasando? ¿A dónde fue? Un momento… las estatuas cambiaron de posición… creo, no lo sé, que extraña sensación, ¿Dónde se supone que estoy? ¿estaba buscando a… Erika?, oh si, su semejanza animal, es una serpiente, era esa serpiente, pero ha desaparecido. (pensó Lucifer).
Lucifer escuchó tras él el sisear de una serpiente, se giró y no había nada, luego escuchó el sonido nuevamente tras él, al girarse allí estaba nuevamente la serpiente y esta se lanzó hacia Lucifer, este nuevamente trató de tomar su espada, pero no estaba allí en su espalda, esta vez fue más rápido así que alcanzó a esquivar el ataque rodando hacia un lado y trató de invocar su espada, pero esta tampoco apareció, así que llamó a su espada con su mano esperando que esta volviera pero tampoco ocurrió nada, al girarse la serpiente se había lanzado nuevamente y estaba a centímetros de su cara, no podía hacer nada más que tratar de bloquear con sus brazos pero nuevamente esta se desvaneció en un denso humo. Lucifer se levantó la manga de su gabardina para mirar su antebrazo, pero no tenía nada.
–¿uh? ¿No debería tener algo aquí?, ¿pero que era?… oh si mi… mi arma… ¿Cuál arma? ¿Por qué siento que cada vez olvido…? ¿Qué estoy olvidando? (pensó Lucifer cada vez más confundido).
Lucifer de la nada perdió el equilibrio y se arrodilló en el suelo, se sentía un poco mareado y desorientado, le costaba un poco más respirar.
–Antebrazo, antebrazo, antebrazo. (Se repetía constantemente Lucifer para no olvidar).
Lucifer miró su otro antebrazo, levantó la manga y notó la marca de una mordida, de unos colmillos.
–Colmillos, serpiente… ¿veneno? (pensó Lucifer).
En ese momento el rostro de Lucifer cambió totalmente, sus pupilas de dilataron, tras la máscara empezó a sudar bastante mientras miraba fijamente a la nada, en ese momento Lucifer luchaba contra su mente, era como esa sensación de querer acordarse de algo que no puedes, o de tratar de entender cuál es la solución a un problema sin sentido, Lucifer sudaba y sudaba mientras luchaba contra sus pensamientos hasta que de la nada su rostro cambió.
–Estoy en una ilusión. (pensó Lucifer).
Después de luchar contra su mente por un par de segundos Lucifer por fin pudo romper la barrera mental y entender que se encontraba dentro de una ilusión.
Lucifer escuchó tras el nuevamente el sisear de la serpiente, se giró y esta estaba allí lista para lanzarse, esta vez no trató de tomar su espada, ni de esquivar, solo dejó que esta lo atacara y se desvaneciera como un denso humo. Lucifer, ahora que estaba concentrado, notó muy levemente la sensación de una mordida en su pantorrilla derecha.
–Bien, lo alcancé a ver (pensó Lucifer analizando la situación) el casco de la armadura de mi derecha se movió levemente, como si me mirara de reojo y justo allí fue la mordida, la gran serpiente es solo una distracción, pero no puedo ver quien me mordió, debe ser Erika invisibilizándose en la ilusión. (pensó Lucifer).
Lucifer perdió un poco el equilibrio nuevamente, pero se mantuvo en pie. Estaba envenenado, gracias a su regeneración su cuerpo era inmune a la mayoría de venenos, pero esta inmunidad se desarrollaba cada vez que era envenenado, pero desde su retorno esta era la primera vez que era envenenado y su cuerpo aun no era tan resistente y por ello tenía este efecto en él, aunque no lo mataría como a otros individuos.
–Estoy envenenado, mierda aun no soy lo suficientemente resistente… (pensó Lucifer mientras trataba de mantener el equilibrio) bien, tengo poco tiempo, necesito esperar a que ataque nuevamente la serpiente, tengo que mantenerme en pie. (pensó Lucifer).
Lucifer comenzó a respirar lentamente para calmarse mientras se quitaba su gabardina y la dejaba en el suelo.
–Parece que hace calor. (dijo Lucifer en voz alta).
Tras el nuevamente se escuchó un sisear, al girarse la serpiente estaba allí lista para atacar y se lanzó hacia Lucifer y como si el tiempo se detuviera en ese instante Lucifer se había concentrado al máximo, percibiendo todo a su alrededor, cada leve movimiento, y fue así como notó que el casco de la estatua de su izquierda se había movido un poco y en ese instante sintió el leve mordisco en su pantorrilla izquierda.
Lucifer rápidamente tomó la gabardina y la lanzó cerca de su pantorrilla y esta tomó la forma como de una serpiente, como si fuera invisible. Lucifer tomó a la serpiente cerca de la cabeza y apretó fuertemente, en ese momento la ilusión se desvaneció, era casi como si se rompieran cristales y tras estos estaba la realidad, estaba la cabaña fría y oscura, en su mano sostenía a la serpiente cerca de su cabeza, esta era igual a la de la ilusión, pero mucho más pequeña, tal vez unos 3 metros.
Si hubiera sido Roxy quien hubiera elegido el lugar correcto Erika habría ganado, pero gracias a la resistencia al veneno de Lucifer esta tuvo que atacar varias veces sin comprender por qué no caía desplomado y fue así que Lucifer poco a poco comenzó a entender lo que ocurría.
–Hola Erika. (dijo Lucifer).
Lucifer comenzó a apretar cada vez más su mano y por ello Erika perdía el oxígeno por lo que volvió a su forma humana, una vez esto ocurrió Lucifer la soltó y está cayó al suelo, desnuda, temblaba por el frio. Lucifer se sentó en el sillón donde Erika previamente había estado descansando y vio allí un abrigo, lo tomó y se lo lanzó.
–Abrígate antes de que mueras de frio. (dijo Lucifer).
–¿Te preocupas por mí? ¿Quién eres? (preguntó Erika mientras se abrigaba).
–Eso aún no lo puedes saber. (dijo Lucifer).
–Hueles extraño, no eres normal, mi veneno debía haberte paralizado. (dijo Erika).
–Solo… esperemos, estoy esperando a alguien. (dijo Lucifer).
–Oh, vienen más… (dijo Erika con un rostro de decepción) mátame, así como mataste a Kevin y Mike, no voy a ser tu esclava, no te diré nada. (dijo Erika).
-Oh, ambos están vivos, probablemente mi compañera los encuentre y los traiga de camino. (dijo Lucifer).
–Mmmm, sí, pero diciendo eso supongo que tenemos que esperar… tu estas allí con una máscara, con una gabardina, sentado y cómodo mientras aquí estoy desnuda muriéndome de frio, ¿puedo ir por ropa? (preguntó Erika).
–No. (dijo Lucifer).
–¿Por qué eres tan cruel? O… ¿acaso un pervertido? Quieres tenerme aquí desnuda en el suelo… ¿verdad? (preguntó Erika).
–No, es porque sé que si te dejo ir a otra habitación probablemente escaparas. (dijo Lucifer).
–Mierda… tienes experiencia, menudo lambe botas se consiguió Brian para venir por mí. (dijo Erika).
–¿Por qué no entramos en confianza?, cálmate un poco, si quisiera matarte ya lo habría hecho. (dijo Lucifer).
–No te creo, tal vez no me has matado porque temes que la maldición del Rey de mierda se quede allí y al morir yo nadie pueda liberarla. (dijo Erika).
–Eres astuta, pero, esa no es la puta razón, simplemente no voy a matarte. (dijo Lucifer).
–Ajá, quítate la máscara si quieres empezar a que confíe en ti. (dijo Erika).
Lucifer se quitó la máscara, igual lo haría de todos modos cuando llegara Roxy ya que nunca fueron seguidos por nadie, seguidamente metió la mano en uno de los bolsillos interiores de su gabardina y tomó el hueso que habían tomado del Rey del abismo. Erika al ver su rostro no lo reconoció como Lucifer, era obviamente imposible.
–Oh, pero eres apuesto… quien diría que con ese actuar tan pervertido de tenerme sentada desnuda en el suelo con un abrigo serias tan apuesto, siendo gruesa y un poco ronca tu voz creí que serias una viejo pervertido. (dijo Erika).
–Mira esto. (dijo Lucifer mientras le enseñaba la falange sellada en vendas).
–¿Qué es esto? (dijo Erika mientras tomaba la falange).
–Ábrela, sé que el olor se te hará conocido. (dijo Lucifer).
Erika comenzó a quitar la venda y por ende el sello se rompió inmediatamente y la falange comenzó a desprender el olor de la bestia, al terminar de quitar las vendas y ver el hueso además del olor que desprendía el rostro de Erika cambió totalmente, estaba sorprendida, el hueso comenzó a desvanecerse como humo.
–¿Lo mataste? (preguntó Erika sorprendida).
–Si, con la ayuda de mi compañera. (dijo Lucifer)
En ese momento Erika había quedado atónita, pero a la vez sentía un gran miedo, que hayan derrotado el Rey del abismo significaba que quien tenía al frente era alguien muy peligroso y lo será aún más cuando arribe su compañera.
–Esta es la prueba para que confíes en mí. (dijo Lucifer).
–¿Por qué debería hacerlo? (preguntó Erika con vos temblorosa).
–¿Para qué les haríamos un favor matando al Rey del abismo? (preguntó Lucifer).
–Porque el Rey Axel quiere el pueblo. (dijo Erika).
–No, para que ustedes vuelvan a su pueblo. (dijo Lucifer).
–¿A cambio de qué? (preguntó Erika).
–Dos cosas, necesito que me cuentes que sucedió en el pueblo y que remuevas la maldición de Axel. (dijo Lucifer).
–No quiero hacerlo. (dijo Erika).
Roxy había dejado la otra montaña y corría a toda velocidad hacia la otra, donde debía estar Lucifer, se aburria por lo que fue lo más rápido que pudo, de camino a la cima se encontró con el entorno un poco destruido, los rastros de la batalla de Lucifer, allí encontró a dos hombres desnudos colgando de un árbol, los desató y hablo con ellos, convenciéndolos de que no era una amenaza, ellos confiaron ya que si fuera de otra manera ya estarían muertos, pero aún no confiaban del todo.
Roxy y compañía se dirigieron hacia la cabaña. Roxy abrió la puerta irrumpiendo abruptamente, allí se encontró con Lucifer sentado cómodamente en el sillón mientras Erika yacía desnuda con un abrigo en el suelo, Roxy comenzó a reírse.
–¡JAJAJAJAJA! (rió Roxy) pero bueno Lucifer no puedes tener un momento a solas, porque pasa esto, vaya que entraste en confianza con Erika… ¡Espera un momento! ¿Dónde está tu mascara? (dijo Roxy).
–¿Lucifer? (preguntaron Kevin, Mike y Erika al mismo tiempo).
–Primero, no es lo que crees, segundo, nadie nos ha seguido así que no necesitamos las máscaras aquí. (dijo Lucifer).
–Ajá, yo traje a estos dos que dejaste a la intemperie desnudos muriéndose de frio. (dijo Roxy).
–Aún me duele el rostro. (dijo Mike).
–Mierda ese golpe en la cabeza me revolvió los sesos. (dijo Kevin).
–Un momento… que haces allí Erika. (Dijo Mike).
–Nada, aquí a merced de un pervertido. (Dijo Erika).
–Ves, lo sabía. (dijo Roxy).
–Como sea, vístanse. (dijo Lucifer).
–¿Por qué ahora sí puedo? (preguntó Erika).
–Porque Roxy ayudará a vigilar. (dijo Lucifer).
Después de unos minutos estaban sentados todos alrededor de una pequeña mesa.
–¿Entonces… té? (preguntó Kevin).
–Prefiero café. (dijo Lucifer).
–Oh, está bien ya lo preparo. (dijo Kevin).
–Como ya Lucifer te dijo, queremos que quites la maldición del Rey Axel. (dijo Roxy).
–No lo voy a hacer, lo siento. (dijo Erika).
–No queremos forzarte a nada… pero acabamos con la bestia que merodeaba su pueblo, ahora tienen a donde volver, necesitamos que a cambio quites la maldición. (dijo Roxy).
–El Rey tiene que morir, tiene que pagar por lo que hizo. (dijo Erika).
–Cuéntanos todo lo que sucedió. (dijo Roxy).
Erika, Mark y Kevin hablaron sobre lo ocurrido y la historia era la misma, no había cambios en esta, era lo que ya habían oído una y otra vez.
–Eso ya lo hemos oído. (dijo Roxy).
–Pero es como ocurrió, incluso los dirigentes… bueno no quedan muchos líderes. (dijo Erika).
–¿Qué pasa con los líderes? (preguntó Roxy).
–Varios están muertos, murieron protegiendo el pueblo, pero quedan algunos, escondidos y dispersados por la ciudad. (dijo Erika).
–¿Alguno al que podamos hablarle en particular? (preguntó Roxy)
–No lo sé, Dian debe estar en algún lugar de la ciudad. (dijo Erika).
–Supongo que no queda de otra más que ir a buscar a ese tal Dian, pero iremos todos juntos. (dijo Roxy).
–Claro que no, si ven mi rostro en la ciudad se acabó. (dijo Erika).
–Tranquila, llevaremos mascaras. (dijo Roxy).
Roxy levantó sus ropas y del tatuaje de su oblicuo invocó las tres mascaras restantes, eran similares a las anteriores, bastante simples, solo unas líneas simbolizando una expresión.
–Estas mascaras solo pueden ser puestas y quitadas por ustedes a su voluntad, así que no habrá problema. (dijo Roxy).
–Pero ni siquiera tiene agujeros para observar. (dijo Kevin).
–Solo úsala. (dijo Roxy).
–Está bien. (dijo Kevin).
–Tenemos que volver a la ciudad con el tiempo que nos queda antes de que anochezca. (dijo Roxy).
–Espera, ni siquiera sabemos quiénes son ustedes. (dijo Erika).
–Oh, mi nombre es Roxy y él es Lucifer como ya habían escuchado. (dijo Roxy mientras se colocaba la máscara).
Lucifer se colocó su máscara y se levantó de la mesa. Erika, Kevin y Mark no podían hacer más que mirar impactados después de oír su nombre, tenían allí frente a ellos a Lucifer.
–Vámonos, no tenemos mucho tiempo. (dijo Lucifer).
–Pero… ¿eres el mismo Lucifer de hace más de cien años? (preguntó Kevin).
–Si. (dijo Lucifer)
–¿Lucifer uh? Así que por eso no funcionaba el veneno. (dijo Erika).
–Con razón se regeneró tan rápido. (dijo Kevin).
–Y esa espada de mierda, vaya que es pesada. (dijo Erika mientras se colocaba su máscara).
Lucifer y compañía salieron juntos de la cabaña rumbo a la ciudad, Erika el oír que era Lucifer comenzó a confiar un poco más, para ella Lucifer era como un héroe, bastante sangriento, violento y capaz de hacer lo que se debía hacer. Si realmente era Lucifer no podía ser un aliado de alguien como el Rey Axel, Lucifer no es así.
Al llegar a la ciudad ya había anochecido y la ciudad se iluminaba, Lucifer y compañía se dirigían al burdel de Helen, al menos allí podrían pedirle el favor de que les presten unas habitaciones para dormir, cuando se encontraban cerca al burdel en un callejón se encontraba el vagabundo que les había dado información.
–Oh mira, es él. (dijo Roxy).
–El vagabundo que nos dio información. (dijo Lucifer).
De alguna manera parece que el vagabundo a pesar de sus mascaras los reconoció.
–Ustedes de nuevo ¿uh? ¿Necesitan más información? Pues denme más dinero. (dijo el vagabundo).
–¿Cómo sabes quienes somos si tenemos mascaras y nos cubrimos en ropas? (preguntó Roxy extrañada).
Erika al oler al vagabundo lo reconoció.
–Tu… tu eres… ¡tú eres Di- (decía Erika cuando el vagabundo la interrumpió).
–Aquí no. (dijo el vagabundo indicando que se callara).
El vagabundo se puso de pie de inmediato y puso su dedo sobre la boca de la máscara, él la había reconocido por su olor igualmente, supo que era Erika.
El vagabundo se giró y miró a Lucifer y Roxy, la última vez que hablaron con el no podían ver su rostro ya que estaba cubierto de harapos, pero esta vez vieron sus ojos, unos profundos, misteriosos y amarillos ojos con una gran y oscura pupila.
–¿Hacia dónde van? (preguntó el vagabundo).
–Hacia el burdel de Helen, dormiremos allí. (dijo Roxy).
–iré con ustedes. (Dijo el vagabundo).
–Primero tendrás que decirnos quién eres. (dijo Roxy).
–Lo haré una vez estemos en el burdel. (dijo el vagabundo).
–Uhg (se quejó Roxy) está bien, vamos. (dijo Roxy).
Lucifer y compañía continuaron su camino hasta llegar al burdel, donde fueron recibidos por Helen.
–Bienvenidos, ¿Qué placer planean satisfacer? Tene- (Decía Helen cuando fue interrumpida por Roxy).
–Somos nosotros de nuevo. (dijo Roxy).
–Oh esa voz… ya se quién eres, ¿necesitas ayuda en algo? (preguntó Helen).
–Necesitamos una habitación grande, nos quedaremos allí esta noche, somos bastantes. (dijo Roxy).
Helen tomó unas llaves.
–Suban al segundo piso y vayan hasta el fondo del todo. (dijo Helen).
Roxy tomó dinero y se lo dio a Helen.
–Perdón por las molestias. (dijo Roxy).
Roxy y compañía fueron a la habitación, era bastante grande, tenía dos camas dobles y un sillón. Todos se quitaron sus máscaras y el vagabundo comenzó a quitarse sus harapos y allí se desveló su cara de ojos amarillos, era un hombre de rasgos marcados, un poco de vello en su mentón y un rostro un poco amenazante, además tenía dos orejas puntiagudas cubiertas de pelo negro, tenía una camisa blanca de manga larga, pero estaba arremangada hasta sus codos y tenía un oscuro pantalón y una correa marrón. Su pelo era un poco largo y rizado, pero lo ató como una coleta tras su cabeza, al hacerlo se descubrió una larga cicatriz a lo largo de la derecha de su cráneo.
–¡Dian! (gritó Erika).
Erika corrió hacia este y lo abrazó y este la abrazó a ella.
–Así que el vagabundo todo este tiempo era Dian, vaya sorpresa la verdad. (dijo Roxy).
–Bueno ahora que estas aquí necesito que órdenes a Erika a quitar la maldición del Rey. (dijo Lucifer).
–Hmph (suspiró Dian) estás loco, no es el ordenarle algo o no, pero yo tampoco estoy de acuerdo con eso, el Rey morirá, eso debe ocurrir. (dijo Dian).
–¿Por qué tienen que hacer todo tan difícil? (preguntó Lucifer).
–Primero hablemos, hay un par de cosas que quiero preguntarte. (dijo Roxy).
–Tu habla con él, yo iré a tomar algo, estoy sediento. (dijo Lucifer).
Lucifer salió de la habitación.
–¡hey! Yo también quiero tomar algo, iré con él. (dijo Kevin).
Kevin salió de la habitación, buscó en el lobby por Lucifer y lo vio sentado en una mesa mirando a la nada, Kevin pidió una cerveza y fue allí y se sentó con él.
–Bueno y… ¿Qué tomas? (preguntó Kevin).
–¿esto? Es agua. (dijo Lucifer).
–Oh, no tomas en el trabajo, bastante correcto por tu parte. (dijo Kevin).
–No, simplemente no bebo alcohol. (dijo Lucifer).
–Oh, y… ¿no te preocupa estar aquí sin mascara? (preguntó Kevin).
–No, ya estuve aquí sin mascara, dejé la gabardina en la habitación, deberías ser tú el que debería preocuparse por la máscara. (dijo Lucifer).
–Nah, creerán que soy un empleado más de este lugar, además mi rostro no es buscado, es Erika en realidad la que debería preocuparse. (dijo Kevin).
–¿Empleado? Esto es un burdel… ¿parece que quiero sexo contigo? (preguntó Lucifer).
–¿Quieres? (preguntó Kevin)
–No. (dijo Lucifer).
–Noto que estas molesto… ¿Por qué? (preguntó Kevin).
–No entiendo por qué se rehúsan tanto a quitar la maldición. (dijo Lucifer).
–Porque el Rey debe pagar. (dijo Kevin).
–Eso lo entiendo, pero… (dijo Lucifer mientras terminaba de tomar su agua) si lo que dicen es cierto irá a la cárcel, necesito una confesión de él o algo, debe haber motivos, no creo que haya hecho lo que hizo simplemente por odio a las personas bestia o por querer su pueblo, si fuera así hubiera recurrido a métodos menos desesperados. (dijo Lucifer).
–Yo la verdad, no creo que confiese si te soy sincero. (dijo Kevin).
–De alguna manera lo haremos confesar, o al menos quiero oír su parte de la historia, pero Erika no está dispuesta a quitar la maldición y ese tal Dian no creo que coopere. (dijo Lucifer).
–En eso estas en lo correcto, Dian no cooperará y menos si eso afecta a Erika. (dijo Kevin).
–Parecen muy apegados, ¿por qué? Y ¿Quién es ese tal Dian? (preguntó Lucifer).
–Mmmm, yo se poco de Dian (dijo Kevin tomando un trago) lo único que sé es que cuando llegó al pueblo estaba herido, pues fue rescatado por uno de los dirigentes que se lo encontró por casualidad en el bosque, tenía una gran herida en la cabeza, logró recuperarse, pero… perdió sus recuerdos, solo recordaba su nombre y poco más, comenzó a vivir allí en el pueblo y era casi como un líder nato, era muy querido por todos y se convirtió en un dirigente igualmente. (dijo Kevin).
–Ya veo… pero y eso ¿en qué se relaciona con Erika? (preguntó Lucifer).
–Calma, vamos paso por paso (Dijo Kevin recordando su tiempo en el pueblo) para hablar de Erika toca comenzar desde el principio, o sea sus padres. Hasta donde se su padre murió por una enfermedad mientras su madre aún estaba embarazada, como sabes la semejanza animal de Erika es una serpiente, esto fue heredado de su padre porque la semejanza animal de su madre era si no me equivoco un mapache, como sea, en las etapas finales del embarazo Erika comenzó a desarrollar su veneno, este no es del todo mortal, su propósito principal es parálisis, por algún motivo su veneno comenzó a secretarse durante la gestación y esto afectó a su madre, recorriendo su sangre y en algún punto llegó a sus pulmones.. así que un día en el pueblo la hallaron muerta, había parado de respirar, pero lograron salvar a Erika, ella creció sola pero gracias a los habitantes del pueblo llevaba una vida relativamente normal, parecía no tener ningún pariente así que era casi como una niña de la calle del pueblo, en las noches dormía en su abandonada casa pero el resto del día corría por el pueblo y era querida por todos, pero todos sabemos que no es suficiente, probablemente se sentía sola… allí es donde entra Dian, él tampoco estaba relacionado con nadie, había perdido su memoria, por esto esos dos comenzaron a hacerse muy cercanos, era como una relación de hermanos, yo creo que Erika lo ve como su hermano mayor. (dijo Kevin).
–Me sorprende que me cuentes todo esto cuando hace unas horas no querían decir nada. (dijo Lucifer).
–Solo lo hago por dos razones, una es que está bastante vacío hoy y parece que no hay nadie fisgoneando, segundo, porque eres Lucifer, te respeto, no creo que seas alguien que simplemente está con el Rey. (dijo Kevin).
–Pero necesito la versión del Rey, llevo pensando en un plan que podría funcionar, vamos a la habitación, necesito hablar con Erika. (dijo Lucifer).
Kevin y Lucifer volvieron a la habitación.
–¿Hay algo nuevo? (preguntó Lucifer).
–No, la historia es la misma otra vez. (dijo Roxy).
–Erika, según lo que me han dicho sabes usar la magia onírica ¿verdad? (preguntó Lucifer).
–Si… por eso privé al Rey del sueño. (dijo Erika).
–¿Cómo funciona la maldición? (preguntó Lucifer).
–Mmmm, si crees que puedes quitarla sin mí es imposible, cada vez que el Rey está a punto de dormir tiene una vivida pesadilla de cómo es asesinado y al sentir ese dolor en todo su cuerpo se despierta. (dijo Erika).
–¿Puedes hacerlo soñar con su pasado de forma vivida, de tal manera que grite y hable en voz alta? (preguntó Lucifer).
–Mmm, creo que si podría hacerlo. (dijo Erika).
–Entonces necesito que le quites la maldición al Rey y luego hagas que tenga ese sueño vivido, así podré sacar una confesión de él. (dijo Lucifer).
–No lo haré. (dijo Erika de forma tajante).
–¿Por qué? (preguntó Lucifer) No entiendo cuál es el puto miedo que tienen, ¿acaso están mintiendo? Juran una y otra y otra y otra puta vez que la historia es así, que es verdad, que es culpable, si es tan culpable pruébalo, mañana haz que lo sueñe y que lo confiese, que lo diga en voz alta y yo lo grabaré, que de su puta boca salgan las palabras, pero escucha esto bien Erika, si me engañas, si todos ustedes solo mienten para su beneficio no duden en que les voy a partir a todos la cara sin dudarlo. (dijo Lucifer molesto).
Todos en la habitación quedaron estupefactos al oír a Lucifer.
–Pero, pero… (dijo Erika cuando fue interrumpida por Lucifer).
–¿Qué? Acaso están mintiendo, ¿acaso las cosas no ocurrieron así? (preguntó Lucifer) sé que tienen odio y quieren vengarse, soy el primero en entenderlo porque he matado a hijos de puta que lo merecen, pero estoy seguro que ese Rey de mierda debe tener un motivo, ¿Por qué tomar esa medida tan desesperada? tomó una decisión cobarde, además no se adueñó el pueblo solo fue abandonado, debe haber algo, y si resulta que es simplemente un hijo de puta como dicen ustedes pues irá a prisión de inmediato, pero necesito saber las cosas como sucedieron. (dijo Lucifer).
Dian trató de interponerse y se paró frente a Lucifer con mirada amenazante, la situación era cada vez más tensa.
–No puedes obligarla. (dijo Dian molesto).
–Tú no te metas. (dijo Lucifer mirándolo de forma amenazadora).
Roxy se levantó y los separó a ambos.
–Deténganse. (dijo Roxy).
Erika se veía pensativa durante todo el tiempo hasta que en medio de toda la tensión rompió el silencio.
–Lo haré. (dijo Erika decidida).
–No, no tienes que hacerlo Erika. (dijo Dian con rostro de preocupación).
–No, Lucifer tiene razón, no tenemos nada que ocultar y sabemos cómo fueron las cosas, así podré probarlo de una vez por todas y Lucifer se lo llevará lejos, a una prisión. (dijo Erika).
–Pero- (decía Dian cuando fue interrumpido por Erika).
–Sin peros, se lo probaré a Lucifer. (dijo Erika).
–Bien, gracias por darme la razón (dijo Lucifer con alivio) es lo mejor, así recuperarán su pueblo y dejarán de ser buscados, si llegara a morir el Rey, quien terminaría al mando seria su consejero que continuaría las cosas como están… confíen en mí, tengo un plan. (dijo Lucifer).
–Entonces, ¿Cuál es el plan? (preguntó Roxy).
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