Conflicto Celestial - Capítulo 29
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Infiltración 29: 28.
Infiltración Matt estaba a las afueras de la mansión de Marco Viuttens, se movía lentamente por las ramas de los árboles sin hacer ruido, oía las conversaciones de los demonios, al menos unos cien demonios acampaban a las afueras de aquella gran mansión.
Matt sabía que no le descubrirían fácilmente, después de todo había sido entrenado por el clan Furieht, estaba esperando su oportunidad para infiltrarse.
La mansión tenía una forma similar a la mitad de un hexágono, cada una de las tres secciones conformaban un solo bloque, una de ellas tenía una gran entrada con unas gigantes escaleras, la otra contaba con un balcón que daba a una piscina la cual era totalmente de vidrio y la última sección daba a una cancha de tenis, estas tres secciones formaban un solo conjunto unido por pasillos y lleno de diferentes habitaciones, la parte trasera de estas secciones daban al sur, así que por este los demonios irían hacia la gran casa de la colina.
Había un tipo de carretera que daba a la mansión, pero esta estaba en el lado norte, por esta llegaron diversos camiones llenos de demonios, así como cajas llenas de provisiones.
La mansión estaba en una planicie en la cima de una montaña, Matt había dado vueltas pensando en una forma de entrar hasta que finalmente vio una oportunidad.
Por uno de los lados de la sección que daba a la cancha de tenis salió una mujer con vestido de mucama, era una de las sirvientas, esta estaba tratando de entrar unas pesadas cajas, Matt revisó sus alrededores, no había demonios cerca, así que oculto su capucha y sus ropajes de color sangre oxidada que lo harían resaltar e identificarse ya que era una de las características del clan Furieht.
La sirvienta estaba tratando todavía de entrar las pesadas cajas cuando por un lado apareció Matt.
–¡Oh!
(exclamó la sirvienta sorprendida) me asustaste, ¿Qué haces por ahí?
(preguntó la sirvienta).
–Es que te vi luchando contra estas malvadas cajas, si quieres puedo ayudarte.
(dijo Matt).
–Oh gracias, eres muy amable, por favor toma esa, la más pesada.
(dijo la sirvienta señalando una de las cajas).
Matt levantó la caja, entró junto a la sirvienta, caminaron por una gran zona que parecía de almacenamiento con cajas de diferentes tamaños, por una puerta a lo lejos Matt logró dilucidar un pasillo.
–Muchas gracias, déjala ahí.
(dijo la sirvienta).
Matt dejó la caja, se despidió y salió, esperó unos minutos y luego rompió la cerradura para volver a entrar, se subió encima de las estanterías donde se almacenaban las cajas y comenzó a avanzar despacio, eran bastante altas por lo que no le preocupaba que lo vieran.
Matt avanzaba lentamente, conforme se acercaba a la puerta que daba al pasillo empezaba a escuchar conversaciones, trataba de concentrarse para escuchar lo realmente importante, luego antes de darse cuenta vio bajo el a un soldado buscando entre las cajas y en una de las conversaciones que se oían a través del pasillo escuchó a quien parecía ser alguien importante.
–¿Dónde está el novato?, dijeron que mandarían un novato para que me sirva, pero no lo he visto aún.
(preguntó una voz ronca).
–Oh creo que lo mandaron a buscar en el almacén una caja de especias para la cocina, búscalo allí, yo debo irme hacia el otro extremo de la mansión si me disculpa, me dijeron que debo asear la entrada.
(dijo una voz femenina).
–Es el quien me debe buscar y servir… ¿ahora debo buscarlo yo?
Maldita sea.
(dijo la voz ronca molesta).
Matt rápidamente se tiró desde la estantería, cayó sobre el joven que buscaba entre las cajas y le clavó una de sus dagas en su cráneo matándolo instantáneamente, luego se dirigió a la basura con el cuerpo y lo sepultó rápidamente entre bolsas, se devolvió y en un instante encontró la caja de especias, la tomó y salió por la puerta que daba al pasillo.
Matt avanzó hasta el final del pasillo y se encontró con un hombre de ojos grises transparentosos, tenía cabello negro y bastante corto además una gran nariz y cuernos, su cabeza tenía una forma triangular y contaba con una chivera en su barbilla, portaba una armadura ligera plateada y elegante, su espada estaba envainada a un lado de su cintura, no parecía muy robusto, era más bien delgado.
–Finalmente te encuentro idiota, ¿Por qué tardaste tanto?
(preguntó aquel hombre molesto).
–Disculpé señor, es que no encontraba las especias, pero finalmente lo hice.
(dijo Matt).
–Como sea, ¿Cómo te llamas?
(preguntó aquel hombre).
–Oh mi nombre es Alex.
(dijo Matt).
–Oh vaya mierda tenemos el mismo nombre, no te dirijas a mi como Alex entonces, dime amo.
Ahora lleva esas putas cajas y vuelve de inmediato.
(dijo Alex).
–Pero, ¿Dónde está la cocina?
Es que esta mansión es muy grande y me pierdo.
(preguntó Matt).
–Ugh, vaya mierda que eres (dijo Alex molesto) mira para que no te pierdas, la mansión tiene tres secciones, esta es la tercera que conecta con la cancha de tenis, esta es más una zona de almacenamiento que otra cosa, la segunda sección da a la piscina allí está la cocina, la tercera es donde está la entrada principal y en ese segundo piso está el capitán hablando con Marco.
(dijo Alex).
–Bueno señor, llevaré esto y volveré en seguida.
(dijo Matt).
Matt se dirigió a la cocina, mientras avanzaba por los pasillos y habitaciones escuchaba todas las conversaciones posibles, pero no oía nada interesante ya que en su mayoría eran sirvientes de la mansión.
Mientras Matt caminaba admiraba lo lujoso que era todo el lugar, nunca había estado en un lugar donde cada cosa que tocara valiera tanto dinero, al llegar a la cocina dejó la caja de especias y tomó un trago que había por allí, de inmediato volvió a la habitación donde se encontraba Alex descansando y viendo la televisión.
–Aquí le mandan este trago amo.
(dijo Matt).
–Bien mierdecilla, ahora quédate aquí mientras le aviso al capitán que ya todos los escuadrones están en posición.
(dijo Alex).
–Pero… se supone que debo servirle, le- le veo muy cómodo si quiere yo le informo al capitán.
(dijo Matt).
–Me gusta esa forma de pensar, además no quiero que me mande nada de trabajo, solo esperaré a la batalla, ve, parece que al final serás útil.
(dijo Alex).
–¿Algo más que deba decirle a el capitán?
(preguntó Matt).
–Mmmm, oh si, que los refuerzos llegarán por la costa oeste así que llegarán incluso más rápido.
(dijo Alex).
–Bueno amo, iré de inmediato.
(dijo Matt).
Matt se dirigió hacia la tercera sección, tenía una sensación extraña absolutamente todos los que había en esa mansión eran demonios y él era uno de ellos y aun así le era extraño estar infiltrado ya que sentía que resaltaría entre todos, pero aquello no tenía sentido porque él también era un demonio, pero crecer entre ángeles le había dado esa extraña percepción.
Matt continuaba avanzando por los pasillos hasta llegar a la tercera sección, subió las escaleras y preguntó a una sirvienta donde se encontraba Marco, esta le señaló la habitación, Matt se acercó a la puerta, revisó lado a lado del pasillo y no vio a nadie por lo que se quedó un rato en la puerta escuchando.
–Como te dije, iré.
(dijo una voz masculina).
–Pero es un peligro señor.
(respondió una voz masculina muy gruesa).
–Iré un poco tarde cuando ya estén acabando las cosas, déjame unos soldados para que me sirvan de guardaespaldas y ya está, pero iré y eso no cambiará, esto es emocionante, quiero verlo de primera mano.
(dijo la voz masculina).
–Hmph está bien (respondió la voz masculina gruesa) entonces recuerda el plan, las zonas sur, este y oeste de la gana casa de la colina estarán ocupadas por soldados que formarán un perímetro en forma de herradura para evitar una posible vía de escape y por el norte llegaremos nosotros atacando de forma directa y luego cerraremos poco a poco.
Llegarán unos refuerzos por la costa este así que tardarán en llegar, de igual manera solo son una forma de asegurarse los altos mandos de que la misión sea un éxito, pero sé que nosotros bastamos, aunque haya ángeles de la policía militar o uno que otro legionario no debería ser problema, no creo que haya legionarios de nivel seis o superior por lo que estoy seguro que lo lograremos.
(dijo la voz masculina gruesa).
–Entonces yo llegaré por la parte norte también, pero cuando las cosas se estén calmando, como sea, brindemos capitán, por el verdadero infierno y no esta patraña que estamos viviendo.
(respondió la voz masculina).
Matt golpeó tres veces la puerta.
–Pasa.
(respondió la voz masculina).
Matt abrió la puerta y entró, allí se encontraba Marco Viuttens junto a el capitán que había mencionado Alex, aquel asignado para el asesinato del niño, parecía tener unos 2.23 metros de estatura, portaba una armadura robusta de hombreras grandes, entre rojo y negro, además de unos grandes guanteletes, su cabello era muy corto y negro, tenía unos penetrantes ojos grises, además contaba con cuernos, su ceño era fruncido y su rostro cuadrado, contaba con una corta barba, su cuerpo era muy robusto, si Matt pudiera compararlo con algo era como un tanque.
–Eh, Alex manda a informarle capitán que los escuadrones están en posición y que los refuerzos llegarán por la costa oeste por lo que llegarán más rápido.
(dijo Matt).
–Oh gracias, entonces parece que todo está en orden, ¿Qué horas son?…
(dijo el capitán mirando un reloj en la pared) faltan un par de horas para la media noche, entonces partiremos a una de la madrugada señor Marco, llegaremos a la gran casa de la colina en un par de horas, tal vez a las cuatro así que haz tu agenda mental y elige a que horas llegaras.
(dijo el capitán).
–Entonces brindemos un poco más.
(dijo Marco).
–Puedes retirarte.
(dijo el capitán).
–Si señor.
(dijo Matt).
–Oh espera, dile a Alex que- no, no… solo dile que iré a hablar con el después, que no haga ninguna estupidez y se quede en su habitación.
(dijo el capitán).
Matt cerró la puerta y salió de la habitación, continuó a lo largo del pasillo, giró en la esquina y pegó su oreja a la pared para seguir escuchando la conversación.
–¿Estupidez?
¿Por qué?
¿Qué ocurre acaso con ese tal Alex?
(preguntó Marco intrigado).
–Alex es… es alguien sin talento para pelear, pero siempre quiere llamar mi atención e ir al frente o hacer algo útil pero no, no necesito que lo haga.
(dijo el capitán).
–Parece que habla como si le tuviera aprecio Capitán Gregs.
(dijo Marco).
–Si… él es un niño que me encontré hace ya unos años (dijo el capitán Gregs recordando aquel momento) bueno ahora es un adulto, pero sigue siendo como aquel niño huérfano que encontré llorando.
Es engreído, egoísta, prepotente, imprudente y por sobre todo no tiene ningún talento para luchar, pero aun así entró a las disidencias diciendo que quería venganza, obviamente no obtuvo ningún buen resultado, pero decidí tomarlo bajo mi mando, es un pequeño capricho mío, pero siempre trato de mantenerlo lejos del peligro.
(dijo el capitán Gregs).
–Vaya (dijo Marco al escuchar esto) un niño huérfano más y aun así Thalion pretende mantener esta patraña de la paz con el Edén y la perra de Yielena, pero esta paz no va a devolver a nuestros muertos a la vida, pero por sobre todo no nos da siquiera la oportunidad de tener una puta venganza en condiciones ¿verdad?
(dijo Marco).
–Si… bueno, no todos opinamos igual, no soy fanático de matar inocentes (dijo el capitán Gregs mirando a la nada) tampoco quiero aniquilar a todos los ángeles, pero… no me gusta la impunidad, debería haber una justicia pero no la hay, la policía militar condecoró a sus héroes de la guerra, la legión hizo lo mismo, todos ellos disfrutando de una gloria cimentada en cientos de cadáveres y eso no lo puedo aceptar, por eso haré lo que deba hacer, si debo matar a este niño inocente lo haré en favor de un futuro justo, no quiero el perdón, quiero justicia.
(dijo el capitán Gregs).
–Vaya, eso es bastante noble de su parte, yo creo que- (decía Marco cuando golpearon la puerta).
–Mmm, si, pasa.
(dijo Marco).
Una mujer rubia entró por la puerta.
–Oh mira, pero si es mi hija, mira quería presentártelo este es el capitán Gregs, encargado de todo esto.
(dijo Marco).
–Oh, mucho gusto (dijo Nina saludando a Gregs) emm vale supongo que eso es todo, ¿me puedo ir?
(preguntó Nina).
–Vaya entusiasmo (dijo Marco decepcionado) recuerda que no debes salir de esta mansión hija, ¿me oyes?
No quiero enterarme de que has salido o te las veras conmigo, puede que nos hayas dado información útil o que hayas seguido todo lo que te ordené, pero no significa que te pondré en riesgo, así que haz caso y ve a tu habitación y no salgas de ahí.
(dijo Marco).
–Pero- (dijo Nina, pero fue interrumpida de inmediato).
–Pero nada, cállate y haz caso, siempre debes hacer caso a tu padre, ahora vete.
(dijo Marco).
–Si señor.
(dijo Nina).
Matt escuchó todo esto a través de la pared.
–Así que Nina les ha contado todo, bueno según el “ojos rojos” ella es la única sospechosa hasta el momento.
(pensó Matt).
Matt se retiró de la pared parecía que no obtendría más información útil, así que decidió seguir a Nina, por lo que bajó las escaleras y la vio alejándose.
Matt comenzó de forma sutil a seguirla hasta que ella llegó a su habitación, Nina se aseguró de que no hubiera nadie alrededor mirando de lado a lado, Nina abrió la habitación y cerró la puerta, pero Matt de manera sorprendentemente veloz en un solo movimiento se acercó y puso un pie en la puerta para evitar que esta se cerrara por completo, entró, cerró la puerta y tomó por la espalda a Nina, colocó una daga en su cuello y con la otra mano tapó su boca.
–Te soltaré, grita y te mataré, no me importa que me maten después pero tu dejaras de existir, así que te soltaré y harás silencio si quieres vivir.
(dijo Matt).
Matt soltó a Nina, esta estaba asustada, pero se mantuvo en silencio.
–Ahora me seguirás (dijo Matt mirando a Nina) debo ir a donde un tipo molesto que probablemente empiece a buscarme y gritar por ahí, eso sería un problema, así que iré a matarlo ahora mismo, allí hablaremos, recuerda lo que te dije.
(dijo Matt).
Matt y Nina salieron de la habitación, y se dirigieron a la primera sección, avanzaron con cuidado, gracias a Matt lograban esconderse justo a tiempo evitando la mayor cantidad de personas posibles, pero antes de llegar a la habitación de Alex se toparon con un sirviente.
–Oh señora Nina, ¿a dónde se dirige con tanta prisa?, su papá nos dio órdenes de no dejarla salir (dijo el sirviente mirándolos de manera sospechosa) además ¿Quién es este soldado?
(preguntó el sirviente).
–Oh, el- es un guardaespaldas que me han asignado para que tenga un ojo sobre mi todo el rato… iré a la cancha de tenis un rato.
(dijo Nina).
–Oh, mantén un ojo encima de ella en todo momento señor guardaespaldas, por favor no la dejes salir.
(dijo el sirviente y continuó su camino).
Matt y Nina continuaron su camino, unos metros antes de que llegaran a la habitación Matt dejó una marca en el pasillo, un sello invisible pero que le indicaría si hay movimiento y luego finalmente llegaron a la habitación en la que se encontraba Alex, Matt hizo que ella entrara primero.
–Oh disculpe ¿Quién es usted?
(preguntó Alex quien estaba recostado en una silla mirando el paisaje mientras tomaba una copa).
–Emm soy Nina.
(dijo Nina).
–Oh señora Nina, ¿para qué me necesita?
(preguntó).
–Hola amo, el capitán Gregs acaba de decir que- (decía Matt mientras entraba y cerraba la puerta).
Al cerrar la puerta Matt se abalanzó sobre Alex y le atravesó el cuello con una daga para que no pudiera gritar y con la otra le atravesó el cráneo, luego escondió el cadáver bajo la cama y cortó y tomó uno de sus cuernos.
Nina estaba en shock, quería gritar, pero sabía que si lo hacía le pasaría lo mismo que al hombre que acaba de ver frente a ella.
Matt creó una barrera para insonorizar la habitación.
–Bien ahora necesito saber todo lo que le has dicho a tu padre, que información has dado, habla.
(dijo Matt).
–Que- ¿Qué haces matando a tu compañero?
(preguntó Nina asustada).
–¿Compañero?
No soy un soldado de las disidencias, soy un legionario.
(dijo Matt).
–No- ¿Qué?
¿Un legionario?
Parece que… Parece que… lo logré.
(dijo Nina).
–¿Lograr… que?
(preguntó Matt confundido).
–Escucha bien lo que tengo que decir… (dijo Nina).
Nina comenzó a contarle a Matt de la forma más resumida posible lo que había ocurrido desde la muerte de Frans.
El capitán Gregs había terminado de hablar con Marco, faltaba una hora para la media noche, a más tardar en una hora saldrían todos hacia la gran casa de la colina.
Gregs se dirigía la primera sección de la mansión, necesitaba hablar con Alex, al pasar por el pasillo anterior a girar a la esquina para llegar a la habitación donde se encontraba se activó el sensor de Matt.
–Entonces como te dije, necesito que me saques de aquí, recuerda que- (decía Nina cuando fue interrumpida por Matt).
–Alguien viene, puede ser el capitán Gregs, él dijo que vendría después a hablar con Alex….
Uhhhh (decia Matt caminando de lado a lado pensando en que hacer) ¡LO TENGO!
(dijo Matt entusiasmado quedándose quieto) Nina, escúchame bien, necesito que gimas como si estuvieras haciendo el amor de manera desenfrenada.
(dijo Matt).
–¿Qué?
E- espera no lo entiendo ¿Qué estás diciendo?
(preguntó Nina confundida).
–Solo haz lo que digo o no saldremos de aquí, ahora ¡GIME Y GRITA!
(dijo Matt).
Matt salió rápidamente de la habitación, eliminó la barrera que insonorizaba la habitación, Nina comenzó a gemir y gritar como se le había pedido, Matt caminó rápidamente hasta la esquina y se encontró con el capitán Gregs.
–Oh, eres tú, ¿Alex se encuentra allí en la habitación verdad?
Tengo que ir así que- (decía Gregs cuando fue interrumpido por Matt quien puso su mano en su pecho deteniéndolo).
–¿Qué haces?
(preguntó Gregs).
–Es difícil decir esto, pero no puedes pasar de aquí, escucha atentamente, haz silencio.
(dijo Matt).
Al hacer silencio se oían los gemidos de Nina.
–Como puedes oír Alex está allí, teniendo un rato agradable así que no puedes pasar.
(dijo Matt).
–Ese hijo de puta, ya me oirá.
(dijo Gregs intentando avanzar).
Matt lo detuvo nuevamente.
–No, el pro- el problema es que está allí con, con Nina.
(dijo Matt en voz baja).
–¿Qué?
Si marco se entera de esto lo va a mandar a matar y que cuelguen sus bolas como advertencia en la entrada.
(susurró el capitán).
–Si, pero como dijiste, si se entera de esto, nadie se enterará, no he dejado que nadie se acerque a la habitación, así que no los interrumpamos y que después cada uno vaya por su camino.
(susurró Matt).
–Oh bien hecho, solo, dile esto a Alex (dijo Gregs en voz baja) dile que no participe de la misión, él sabe que no es bueno en el combate, por favor evita que salga de aquí, parece que podría ser más peligroso de lo que esperábamos y no quiero que le pase nada, por favor cúmpleme este pequeño capricho.
(dijo Gregs en voz baja colocando su mano en el hombro de Matt).
–¿Me estas pidiendo el favor?
No es necesario, es una orden lo entiendo, le diré cuando tenga la oportunidad.
(dijo Matt).
–Muchas gracias… emm ¿Cuál es tu nombre?
(preguntó Gregs).
–Oh mi nombre también es Alex.
(dijo Matt).
–Vaya coincidencia, gracias Alex.
(dijo el capitán Gregs).
Matt esperó a que el capitán se alejara, luego volvió a la habitación.
–Bien logré que el capitán se fuera, ahora es nuestra oportunidad de huir, dejaremos la maldita habitación cerrada, así que no hay de otra que saltar por el balcón.
(dijo Matt).
–No, es una gran caída, no, no puedo hacerlo.
(dijo Nina temerosa).
Matt tomó a Nina rápidamente en sus brazos y saltó por el balcón, esta asustada se aferró fuertemente y cerró sus ojos.
Al caer Matt dejó a Nina en el suelo.
–Ahora a correr.
(dijo Matt).
–Emm, si.
(dijo Nina sorprendida de lo que acaba de pasar).
Ambos comenzaron a correr hacia los árboles, Matt tomó la delantera para guiar, pues el conocía por donde había llegado, después de haber caminado por algunos minutos se detuvieron.
–Espera aquí, tengo que informar algo.
(dijo Matt).
Matt se comunicó con sus compañeros.
–Escúchenme bien (dijo Matt utilizando el comunicador) parece que comenzarán a dirigirse hacia la gran casa de la colina a la una de la madrugada, llegarán allí y comenzarán el ataque a las cuatro, están en forma de herradura cerrando las secciones este, sur y oeste y llegarán por la norte para comenzar a cerrar.
El líder parece es un tipo llamado Gregs, es un gran demonio con cuernos gigantes y una armadura roja y negra, en este momento estoy con Nina y- (decía Matt cuando fue atacado).
Matt fue atacado por su espalda, alcanzó a reaccionar por el movimiento súbito de Nina y logró apartar su cabeza, pero la espada del atacante cercenó su oreja, le arrancó el comunicador y de inmediato este fue aplastado y destruido.
Matt se giró desenvainando sus dagas, atacó con su izquierda, pero fue detenida por la espalda, pero al mismo tiempo atacaba con su derecha de forma punzante y le atravesó el cuello matándolo.
–¡Mierda!
(exclamó Matt furioso) Me distraje un momento, debemos huir ahora.
(dijo Matt).
Comenzaron a huir, pero Matt notó que Nina era lenta.
–Sube a mi espalda, nos moveremos por las ramas.
(dijo Matt).
Nina subió a la espalda de Matt, este saltó hacia las ramas de los árboles y comenzó a avanzar por allí.
–¿Hola?
¿Matt?
Parece que no nos escucha o perdimos la comunicación.
(dijo Lauren).
Lauren había llegado a la gran casa de la colina, fue recibida igualmente rodeada por soldados de la policía militar que le apuntaban, pero Boris se comunicó por el walkie talkie para que la dejaran pasar, Lauren se dirigió directamente hacia el tejado de la sección norte donde se encontraba Boris vigilando.
–Parece que llegaran en un par de horas, debemos prepararnos.
(dijo Lauren).
–¿Cuál es el plan sub-capitana?
(preguntó Boris).
–Déjame pensar.
(dijo Lauren mirando al cielo).
Lauren se quedó unos minutos en silencio contemplando las estrellas, suspiró un par de veces y luego habló.
–La situación es terrible, estamos en este momento rodeados y esperando que comience el ataque, informaremos a los soldados de la policía militar de lo que va a ocurrir para que se preparen.
Anne y yo protegeremos la sección este y oeste, crearé una barrera en este lugar, pero no es irrompible, crearé tantos golems como me sea posible y luego descansaré lo que pueda para recuperar energía, tu protegerás la sección norte, tendrás que soportar el ataque frontal… ¿te crees capaz de ello?
(preguntó Lauren).
–Claro, lo haré.
(dijo Boris).
–Lucifer sigue en los alrededores (dijo Lauren continuando con el plan) le diré que detenga a todo el que vea, supongamos que realmente son alrededor de doscientos y que están distribuidos de partes iguales por cada sección… contemos con que Lucifer al menos acabará con unos cincuenta, los soldados con otros cincuenta, eso significa que entre los tres nos encargaremos de la otra mitad.
Matt dijo que estaba en camino, perdimos la comunicación, pero en el momento que llegue nos apoyará.
(dijo Lauren).
–¿Por qué no nos distribuimos también por los alrededores?
(preguntó Boris).
–Estaríamos en desventaja, debemos aprovechar la iluminación de la mansión, en la profunda oscuridad del bosque estaríamos muertos.
(dijo Lauren).
–¿Estas nerviosa?
(preguntó Boris).
–Si (respondió Lauren) pero esto es lo que decidimos hacer y ahora hay un trabajo que hacer.
(dijo Lauren).
Lauren comunicó a todos el plan, luego invocó alrededor de veinte golems para proteger el lugar y por último utilizó hasta la última gota de su energía para crear un gran barrea en forma de cúpula translucida que protegía la gran casa de la colina, luego fue a recostarse por dos horas o hasta que comenzara el ataque.
Los soldados de la policía militar se distribuyeron por todo el lugar, desde los limites vallados del lugar hasta la gran casa de la colina para apoyar a Lauren y compañía.
Lucifer continuaba patrullando por los alrededores, a un par de kilómetros de la sección este, su plan era una vez se encontrará con demonios acabar con ellos, luego recorrer sur y oeste para luego llegar a la casa y ayudar en el ataque frontal.
Boris se sentó en el techo y comenzó a meditar acumulando toda la energía posible para la batalla que se venía, Anne por su parte para no preocupar a Jean decidió jugar con el hasta que se quedara dormido.
Matt continuaba avanzando por el espeso bosque de aquellas montañas con Nina a su espalda.
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