Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Conflicto Celestial - Capítulo 42

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Conflicto Celestial
  4. Capítulo 42 - Capítulo 42: 41. Jantier
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 42: 41. Jantier

Pasaron un par de horas, Lucifer, Maximus y Ray habían tomado un taxi, se dirigían hacia la antigua residencia de los Jinet, donde se refugiaron una vez que Chris tomó el poder. Al bajarse del auto Lucifer y compañía quedan frente a un camino boscoso, conforme avanzan notan como esto lleva abandonado bastante tiempo, el camino necesita mantenimiento e incluso la naturaleza comenzaba a retomar lo que le pertenecía.

Al salir de aquel camino ven una gran casa, elegante pero muy simple en cuanto a arquitectura, es más, su elegancia residía en aquella simpleza, las paredes de piedra de la casa tenían ya manchas por el clima. Lucifer y compañía avanzan hasta una cerca negra cerrada, sin esfuerzo saltan sobre esta y continúan caminando hacia la entrada de aquella casa, aunque abandonada no parecía destruida, como si nadie hubiera estado allí en mucho tiempo, ni siquiera saqueadores, las ventanas se veían intactas, al igual que las puertas, nada tenía signos de forcejeo de ningún tipo.

Maximus y Ray se detienen, miran a sus alrededores, la soledad es abrumadora y extraña, Lucifer por su parte continua sin detenerse y empuja la puerta así que ellos lo siguen. Al entrar el olor a madera vieja los impacta, aquel lugar estaba abandonado, encapsulado en el tiempo, polvo y telarañas se habían apoderado de la casa, pero todo estaba en su sitio. La modernidad no había llegado a aquel sitio, pues había lámparas de aceite colgadas por las paredes.

Comenzaron a avanzar por los pasillos, abriendo puertas de un lugar desolado de cualquier vida, era solitario, pero tenía cierto encanto la antigüedad de este sitio. El grupo se separa mirando por pasillos y habitaciones en busca de alguna pista. Lucifer en un momento se detiene, al igual que en el castillo Gastek aquí hay unos grandes y detallados cuadros de paisajes, el estilo es idéntico, puede que sea incluso el mismo artista. Lucifer levanta su mano y siendo lo más cuidadoso posible quita el polvo para tener una mejor vista del paisaje representado en este cuadro, es un tipo de bosque, al analizarlo es extraño pues en una parte de este, los árboles, más específicamente sus ramas, se juntaban y dejaban un espacio, como un círculo, un túnel.

Después de varios minutos dando vueltas, el grupo se sienta en las escaleras principales, no había pistas, nada, encontrar a Laken iba a ser complicado, pues si las familias nobles han enviado asesinos y nadie lo ha encontrado era porque la información sobre como acceder a esa dimensión era escasa o nula, iba a ser complicado, más teniendo en cuenta que los Jinet estaban muertos.

Lucifer se recuesta en las escaleras con las manos tras su cabeza.

–Nada… no hay nada. (dijo Lucifer).

Ray inclinándose hacia adelante y colocando las manos en su mentón mira a la nada.

–Los únicos que deben saber son los Jinet… y están muertos (dijo Ray mirando hacia la nada) pero cuando doblegaron a la anomalía hace mucho tiempo, tuvieron ayuda del clan Masak… (dijo Ray mirando a Maximus).

Maximus mira un par de segundos a Ray, mete su mano dentro de su armadura por la parte de su pecho y al sacarla, en su mano cuelga de una cuerda un cristal de un azul transparentoso y brillante. Maximus mira fijamente este cristal concentrado y este comienza a brillar un poco más, el azul se hace más intenso.

–¿Devin? ¿Estás ahí? ¿Alguien de la casa? Respondan. (dijo Maximus).

Pasaron casi treinta segundos en silencio, Maximus iba a volver a hablar cuando alguien respondió.

–Una disculpa, el señor Devin no tenía un Yoix a la mano, en un momento lo comunicamos. (dijo una voz femenina).

Ray miraba con extrañeza aquel cristal, conoce que es un Yoix pero jamás ha utilizado uno, la modernidad le ha dado un celular a su mano.

–¿Cómo funciona el Yoix? ¿Cómo decides a quien hablarle si solo es un cristal? (preguntó Ray).

Lucifer recostado en las escaleras, con sus manos tras su cabeza y mirando al techo responde.

–El cristal vibra en una frecuencia única que es capaz de atravesar dimensiones. (dijo Lucifer).

–Para comunicarme es como la lengua universal, es algo que tengo tan interiorizado que ni siquiera tengo que pensar. (dijo Maximus).

Ray un poco confundido mira a la nada tratando de entender lo que Maximus había dicho.

–Es un hechizo básico que no requiere concentración, solo se debe pensar en el lugar a donde se quiere hablar. (dijo Lucifer).

–¿O sea que si quiero comunicarme con el infierno…? (preguntó Ray).

–No puedes comunicarte con un lugar donde no has estado, ¿Cómo vas a pensar en un lugar que no conoces ni recuerdas? (preguntó Maximus).

–Pero… si alguna vez he estado allí, y vuelvo, ¿podría espiar comunicaciones? (preguntó Ray).

Lucifer mientras miraba al techo dejó salir una pequeña sonrisa, recordando el pasado, recordando el campo de batalla.

–Las comunicaciones son fundamentales en la guerra (dijo Lucifer recordando el pasado) por ello hay quienes se especializan en magia de comunicación y son quienes ordenan todo ese desorden. Las comunicaciones al Infierno o al Edén estaban bloqueadas… espiar una comunicación requiere de alguien con un nivel muy alto de magia de comunicación, elegir la vibración correcta en la frecuencia y aislarla para escucharla, es complicado. (dijo Lucifer).

Ray miraba el Yoix que Maximus sostenía en la mano.

–Lucifer no podría comunicarse con Linterna con un Yoix cualquiera. (dijo Maximus levantando su Yoix aún más en el aire) Este Yoix esta modificado para poder comunicarse con Linterna. Si Lucifer lo tomara tampoco podría comunicarse pues no conoce linterna, ni una casa o residencia de un clan, yo conozco la casa de Devin, he estado allí, Lucifer no. (dijo Maximus).

–Mmm creo que ya lo voy entendiendo. (dijo Ray).

El grupo estuvo en silencio un par de minutos más, Maximus comenzaba a perder la paciencia.

–¿HOLA? ¡RESPONDAN! ¿DÓNDE ESTÁ EL IDIOTA DE DEVIN? (preguntó Maximus molesto).

–Disculpe, disculpe, se encontraba en el baño, aquí está. (dijo la voz femenina un poco nerviosa).

–¿En serio me dices idiota? Sigues siendo bastante grosero Maximus. (dijo Devin).

–Solo toma el Yoix en el maldito baño, ¿te da vergüenza que te vean desnudo? Si te la pasas dándote baños y los sirvientes te llevan la ropa allí. (dijo Maximus).

–¡No me estaba dando un baño!, estaba ¡EN EL BAÑO!, ¡ESTABA CAGANDO, DEJAME CAGAR EN PAZ! (dijo Devin).

–Oh, ya veo. (dijo Maximus entendiendo la demora).

Lucifer y Ray se ríen un poco.

–Bueno… Necesitamos información Devin, hace muchos años los Jinet doblegaron a la anomalía con ayuda del clan Masak, ¿hay algo de información sobre eso? Necesitamos acceder a la dimensión de bolsillo. (dijo Maximus).

–Nada (dijo Devin de manera tajante) por petición de los Jinet no hay información, querían discreción total, lo único que se sabe, es que ingresaron por un túnel. (dijo Devin).

–¿Túnel? ¿Qué se supone que haga con esa información? (preguntó Maximus).

–Mmm no lo sé. (dijo Devin).

–Ugh (se quejó Maximus) Bueno, intentaremos encontrarlo con eso. (dijo Maximus).

El Yoix dejó de brillar, Maximus guardó dentro de su armadura el cristal y se levantó de las escaleras, Lucifer y Ray hicieron lo mismo, estaban listos para comenzar a buscar y partieron de la casa.

El sonido de gotas de agua y el asqueroso hedor que emanaba de ese lugar, había ratas corriendo por allí, Lucifer levanta un poco su gabardina pues no quiere ensuciarse, le da asco aquel lugar, Ray también levanta su capa invernal. Avanzan entre un laberinto de túneles húmedos en busca de lo que sea.

–¿Estás seguro de que por “túneles” se refería a las alcantarillas de la ciudad? (preguntó Ray).

–No… pero por algo debemos empezar. (dijo Maximus).

–El olor a mierda me está matando. (Dijo Lucifer).

El grupo avanza sin rumbo por las alcantarillas por casi una hora, no hay nada que parezca llevarlos a una dimensión de bolsillo, solo mierda y ratas por todos lados. Al no soportar más aquel lugar salen, un hombre de botas y delantal les espera afuera mientras suben las escaleras de mano por las que entraron.

–¿Encontraron algo? (preguntó el hombre de botas).

–Mierda. (dijo Maximus).

Lucifer se acercó a aquel hombre y lo tomó de la ropa del cuello.

–¡Mierda y más mierda! (dijo Lucifer con un rostro irritado).

–Pero es obvio… estaban en las alcantarillas. (dijo el hombre de botas).

Ray pasó por el lado de aquel hombre y colocó una mano en su hombro.

–Gracias por dejarnos entrar. (dijo Ray).

El grupo da vueltas por el ducado buscando algo relacionado con un túnel, incluso vuelven al castillo Gastek donde Vivian les deja revisar antiguos túneles que incluso sirvieron como prisión hace muchos años, fueron fuertemente vigilados por guardias, pero no había nada, solo telarañas y polvo, algunas ratas y poco más.

Mientras buscaban por el castillo sin suerte el grupo estaba separado, Lucifer se paró a mirar un cuadro, como en aquella residencia y en el castillo, unos paisajes realistas. Vivian caminando por un pasillo ve a Lucifer admirando el cuadro.

–¿Qué te parece? (preguntó Vivian).

–Mmm, no soy alguien que pueda criticar mucho de arte, pero se ve bien, parece muy real. (dijo Lucifer).

–Son de Jantier. (dijo Vivian).

–¿Jantier? Por eso los de la residencia de los Jinet son iguales. (dijo Lucifer).

–Sí, le gustaba pintar, dicen que admiraba paisajes mientras los recreaba en cuadros. (dijo Vivian).

El grupo continuó buscando sin suerte.

Sentados en el banco de un parque, miraban una fuente, desesperados tratan de pensar en algo más.

–No puede ser en el castillo, ni la zona más poblada de la ciudad. (dijo Lucifer).

–Hemos perdido casi toda la tarde buscando. (dijo Ray).

–Cuando Jantier y su familia fueron expulsados… (dijo Maximus mirando fijamente la fuente) Jantier entró a la dimensión de bolsillo, pero es imposible que haya vuelto al castillo, habría muerto, lo mismo por la parte más poblada de la ciudad porque probablemente seria perseguido, no debe ser por aquí, debemos volver a esa residencia. (dijo Maximus).

–Pero… si tú mismo nos hiciste buscar por aquí. (dijo Lucifer).

–Incluso entramos a unas alcantarillas. (dijo Ray).

–Sí, lo sé, basta, el olor a mierda todavía está en mi nariz… pero ya descartamos lo más obvio, volvamos a esa residencia. (dijo Maximus).

El grupo tomó un auto de nuevo y entraron a la residencia rápidamente, comenzaron nuevamente la búsqueda, se separaron, movían muebles, cajones, sillas, levantaban alfombras, pero no encontraban rastros de una búsqueda de un túnel.

Lucifer caminando por los pasillos ve nuevamente aquel cuadro que había visto la primera vez, recuerda lo que le dijo Vivian y grita fuertemente los nombres de Maximus y Ray. Al oír el grito estos corren rápidamente y llegan allí.

–¿lo encontraste? (preguntó Ray).

Lucifer señala al cuadro.

–¿Detrás del cuadro? (preguntó Maximus).

–No… miren el cuadro, su estilo es idéntico a los del castillo, Vivian me dijo que Jantier pintaba los paisajes mientras los veía. (dijo Lucifer).

Ray y Maximus miran el cuadro en silencio extrañados pues no entienden a lo que Lucifer se refiere, pero Maximus se percata de algo y lo señala.

–Aquí, un túnel. (dijo Maximus).

–Sí, esas ramas y arboles toman una forma de un túnel. (dijo Lucifer).

–Pero este cuadro podría ser cualquier bosque, tardaríamos mucho en encontrarlo. (dijo Maximus).

–No, si Jantier miraba los paisajes mientras los pintaba, ese lugar debe poder verse desde aquí. (dijo Ray).

–Han pasado muchos años desde que se pintó esto… el paisaje ha de haber cambiado. (dijo Maximus).

–Pero no tenemos otra que intentarlo. (dijo Lucifer).

El grupo bajó el cuadro y comenzó a caminar por la residencia y comparar a través de las ventanas donde hubiera una vista similar. Lucifer sostiene en cuadro frente a varias ventanas mientras Maximus y Ray miran, eventualmente lo encuentran, incluso con el paso del tiempo, una ventana da a un lugar que tiene una apariencia un poco similar.

–Es lo más similar que hay… (dijo Ray).

–Bueno no hay de otra. (dijo Lucifer).

Lucifer deja el cuadro en el suelo y abre la ventana.

–Bien, esto debería quedar por el lateral izquierdo de la casa, un poco al fondo, para ubicarnos y… (decía Ray cuando ve a Lucifer subiéndose a la ventana).

Lucifer da un salto y cae en el campo, comienza a correr hacia el lugar, Maximus con una sonrisa también salta y corre tras Lucifer, sin más remedio Ray también salta, justo antes de caer crea una pequeña rampa de hielo por la que se desliza y luego comienza a correr.

Caminando casi en círculos y dando vueltas el grupo trata de buscar las ramas y árboles en forma de túnel.

–Los árboles han crecido, las ramas son más frondosas, será más difícil encontrarlo de lo que- (decía Ray cuando ve a Maximus levantando sus manos).

–En serio vas a- (decía Ray cuando fue interrumpido por Maximus).

–No ocasionaré daños. (dijo Maximus).

Maximus junta sus palmas frente a él y una gran llamarada como si de un lanzallamas se tratara sale de ellas, expulsando una cantidad absurda de fuego, pero como Maximus dijo, todo está bajo control, solo fue unos segundos y rápidamente separó sus manos y cerró sus puños, el fuego de las hojas y arboles desapareció, y así sin ocasionar daños, redujo en gran cantidad las hojas de los árboles de la zona.

–¿Un ángel utilizando fuego? ¿ADEMAS DEL CLAN MASAK? (se preguntó Lucifer confundido).

Ray se alejó un poco de ellos y comenzó a mirar a sus alrededores hasta finalmente encontrarlo, el “túnel”.

–Ahí está. (dijo Ray señalando con su dedo).

–Bien, hora de hablar con Laken. (dijo Maximus).

–No. (dijo Lucifer).

–Pero si vinimos hasta aquí- (decía Ray cuando fue interrumpido).

–Laken espera la ayuda… pero también unos asesinos, entraremos con precaución, necesitamos un plan. (dijo Lucifer).

Dentro de la dimensión de bolsillo una silueta masculina y una silueta femenina con cuernos se encuentran mirando a un lago cuando de repente, notan una cantidad absurda de energía que entra a la dimensión, irrumpiendo de un pisotón, no saben cuántos son, pero después de unos segundos la energía desaparece. La silueta masculina desaparece de inmediato mientras la femenina continúa mirando al lago.

Lucifer y Ray entraron a la dimensión de bolsillo, la apariencia es la de un bosque, pero contrario a donde se encontraban, aquí dentro todo es mucho más cálido, colores claros, lleno de flores y naturaleza vibrante, colorido y acogedor.

Desde las ramas, escondido entre los frondosos árboles, una silueta masculina los observa.

–Fue tanta energía que no se… si hay más… solo son ellos dos… mmm no lo creo. (pensó aquel hombre mirando desde las ramas).

Lucifer y Ray continuaban avanzando.

–¿Por qué suprimir su energía? ¿Por qué ocultarse? La ayuda no se ocultaría… Sí, estos tipos vienen a matarme, entonces los mataré yo primero. (pensó aquel hombre).

La silueta miraba fijamente analizando la situación.

–Un hombre alto de gabardina negra y un hombre de armadura metálica oscura y capa invernal color miel… Sí, el de gabardina negra es más fuerte, iré por ese primero. (pensó aquel hombre).

Aquella silueta finalmente se revela, un solo salto, su mano toma una extraña forma de unas garras con la textura de la corteza de los árboles y desde la parte trasera atraviesa el torso de Lucifer, y con su otra mano también con esta forma extraña apunta el cuello de Ray. Sangre corre por la herida y Lucifer escupe esta misma a chorros, parece perder la consciencia y aquel hombre lo tira al suelo ya que está muerto o moribundo.

Ray se gira lentamente con sus manos en alto en señal de rendirse, al girarse ve a un hombre pelirrojo, era más bajo que él, tal vez unos 2.10mts de estatura, su intenso cabello rojo era ondulado largo y despeinado, estaba pobremente atado con una coleta tras su cabeza mientras múltiples mechones bajaban por sus laterales y cara.

Su rostro no era muy masculino, era más bien suave y un poco delicado, pero aun así se notaba que era un hombre, sus ojos tenían el color de la miel, un marrón brillante y claro. Sus ropajes eran extraños pues no se parecían en nada a los de los habitantes del ducado de Jinet, tenía unos pantalones verdes opacos un poco anchos, unos zapatos deportivos, una camiseta blanca y encima una chaqueta abierta verde opaca como sus pantalones, toda su ropa estaba sucia e incluso un poco rota. Incluso con ropa tan ancha se veía que era un hombre delgado.

–¡Laken! (pensó Ray).

–¿Cuántos más son? (preguntó Laken).

–Solo éramos los dos… ahora solo quedo yo. (dijo Ray con sus manos en alto).

–No te creo. (dijo Laken).

De repente, de entre las ramas salta un gran hombre de armadura negra, era Maximus, en un solo movimiento tiene su rompe espadas apuntando al cuello de Laken, pero tiene que mover su cuello también. Laken se había anticipado y ya tenía su extraña mano en forma de garras apuntando al cuello de Maximus.

–Halmet envió unos asesinos muy débiles jajaja. (dijo Laken dejando escapar su risa).

La risa se detuvo de repente cuando Laken notó otro objeto puntiagudo en su cuello, una gran presencia tras él, era ese hombre de gabardina negra que había sido atravesado completamente en su torso, sus órganos debían de estar destruidos, debía estar agonizante, pero no, estaba de pie y apuntándole con una espada a su cuello. Maximus estaba sorprendido con la capacidad regenerativa de Lucifer, aunque ya la conocía, incluso lo vio en la televisión durante el torneo, pero verlo en persona era sorprendente, hace unos segundos tenía un agujero en su torso de lado a lado y ahora estaba de pie como si nada.

Minutos antes Lucifer y compañía estaban discutiendo el plan.

–No sabemos cómo reaccione Laken… o la anomalía. (dijo Maximus mientras pensaban en un plan).

–Entraremos primero Ray y yo, seré la carnada, dejaré que si nos atacan crean que estoy muerto. (dijo Lucifer eligiendo un plan).

Laken comenzó a sudar un poco, estaba nervioso.

–Quita tus garras. (dijo Lucifer).

Lucifer guardó su espada desinvocándola y volviendo como tatuaje a su antebrazo, luego con ambas manos levanta su gabardina por su lateral y ve el agujero, así como también mira su camiseta negra agujereada y untada de sangre.

–Dañaste mi ropa. (dijo Lucifer).

Laken no se ríe, ni se lo toma de broma.

–No somos asesinos enviados por Halmet, él ni siquiera busca matarte, somos la ayuda que has estado buscando. (dijo Lucifer).

Las manos de Laken vuelven a la normalidad y las mete los bolsillos de su chaqueta, cierra sus ojos unos segundos y deja escapar un suspiro, abre sus ojos y comienza a caminar.

–Síganme. (dijo Laken).

Lucifer y compañía caminaron tras él, mientras continuaban admirando aquella dimensión, era como un paraíso natural, los colores vibrantes de este lugar eran hipnotizantes, conforme caminaban podían ver cómo tras los árboles diversas creaturas los miraban, las ardillas en las ramas observaban cautelosamente, como si de intrusos se tratara.

Después de unos minutos y con el atardecer tras ellos llegan a un sitio un poco menos frondoso, con un par de árboles rotos, con troncos por el suelo, Laken se sienta y los invita a sentarse.

–¿Quiénes son ustedes? (preguntó Laken).

–Soy Maximus, del clan Masak. (dijo Maximus).

–Soy Ray, miembro del clan Masak y también de la legión.

–Lucifer. (dijo Lucifer).

Como todos quienes oyen ese nombre Laken miró un par de segundos sorprendido, analizando a Lucifer de arriba abajo.

–¿Por qué enviaste la carta? ¿Para que necesitas ayuda? (preguntó Ray).

–Bueno emmm…. El duelo, necesito que me lleven allí. (dijo Laken).

–Primero quiero saber de ti, del ducado, lo que ocurrió, todo hasta llegar al duelo. (dijo Lucifer).

Laken coloca sus manos a los lados del tronco donde están sentados, mueve sus pies mientras mira a la nada recordando un poco de su infancia, corriendo por aquel castillo y jugando con su abuelo, su padre y su familia.

–Mmm el ducado de Jinet como dice su nombre es de nuestra familia (dijo Laken mirando a Lucifer y compañía) pero hace muchos años luchamos contra otra familia con nuestro mismo nombre por el poder del ducado, por lo que se estableció un pacto, intercambiar el poder cada cierto tiempo, por lo que hay un duelo si hay algún desacuerdo… (dijo Laken).

El rostro de Laken cambió, se tornó más sombrío, su ceño se frunció y comenzó a mirar el suelo.

–Pero en el último duelo Halmet mató a la tía Lucia… Mató a todos, acabó con mi familia para no tener nunca más rivales y quedarse en el poder. (dijo Laken).

Lucifer miró con preocupación a Maximus y Ray, quienes le devolvieron la misma mirada de preocupación. Al Escuchar las palabras de Laken el grupo comprendió algo, la historia no era solo diferente a la de Vivian, sino también a lo que habían leído del ducado, la forma de describir las cosas de Laken carecían de seriedad, era muy simplista y sesgada, pues parecía no conocer incluso la propia historia del ducado de “su familia”. El grupo entendió rápidamente que Laken era como un niño.

–El pacto, hemos escuchado de él, cada treinta años debían cambiar de mandato… ¿Cuánto le queda a Halmet? (preguntó Lucifer).

Halmet levanta sus manos y mueve sus dedos mientras cuenta.

–Mmm eso ocurrió hace 13 años… le queda bastante. (dijo Laken).

Lucifer sorprendido por la manera de ser de Laken decide preguntar su edad.

–¿Cuántos años tienes? (preguntó Lucifer).

–Tengo… 27. (dijo Laken).

Lucifer mira una vez más a Maximus y Ray, inmediatamente comprenden que Laken debe de haber estado atrapado en esta dimensión durante mucho tiempo, sin terminar tal vez su educación o sin interactuar con adultos por mucho tiempo para actuar de tal manera.

–¿Cuándo naciste tu abuelo era duque? (preguntó Lucifer).

–Sí. (respondió Laken).

–¿Qué edad tenía tu abuelo cuando ocurrió… la masacre? (preguntó Lucifer).

–Como… ¿87? (dijo Laken).

Entendiendo el punto al que quería llegar Lucifer, Ray habla.

–Emm desde que eras niño… ¿Tamer era duque? (preguntó Ray).

–Si… o no se no recuerdo. (dijo Laken).

Viendo que no llegaría a ningún lado Lucifer decide ser directo.

–Tu abuelo duró más de 30 años en el poder, no respetó el pacto. (dijo Lucifer).

Laken se coloca inmediatamente a la defensiva, de manera muy volátil sus sentimientos son agitados y su tono al hablar cambia.

–¡No hay justificación para lo que ocurrió! (dijo Laken molesto).

–No estoy justificando nada, pero si hay un pacto que indica que cada 30 años cambiaran de gobernante y tu abuelo no lo cumplió- (decía Lucifer cuando fue interrumpido por Laken).

–¡No hay justificación! (dijo Laken nuevamente molesto).

–Estoy dando el porqué del duelo hace años, no fue simplemente por poder, y el duelo que tendrás ahora también tiene un porqué. (dijo Lucifer).

Molesto y apretando sus puños Laken se levanta, respirando fuertemente señala a Lucifer con su dedo índice.

–Mi familia no merecía morir. (dijo Laken enojado).

–No estoy diciendo eso, solo necesito información, ya conocemos un lado de la historia y queríamos escuchar el tuyo, sabemos muchas cosas… como que Tamer se separó del Edén porque no quería demonios en su territorio. (dijo Lucifer).

–Eso… eso es un malentendido. (dijo Laken).

Lucifer decide seguir presionando aún más.

–Bueno y… el duque actual, ¿Qué opinas? (preguntó Lucifer).

–¡Es un asesino! (dijo Laken molesto).

–Sí, eso lo sabemos también, me refiero a como ha gobernado, el ducado, sus habitantes, como van las cosas… (dijo Lucifer).

–Eso no me importa. (dijo Laken de manera tajante).

–Si vas a matar a Halmet y convertirte en el nuevo duque, necesitas saber cómo está el ducado, sus habitantes, lo que se puede mejorar y- (decía Lucifer cuando fue interrumpido por Laken).

–Me voy a despejar mi mente. (dijo Laken)

Laken se dio media vuelta y comenzó a alejarse.

–Eres un niño. (dijo Lucifer).

Girándose, con un rostro enojado Laken responde.

–¡No soy ningún niño! (dijo Laken molesto).

–Sí, eres un niño, tal como yo lo fui, impulsivo y sin pensar en las consecuencias de tus actos. (dijo Lucifer).

–Voy a matar a Halmet. (dijo Laken molesto).

–No estoy juzgando tu deseo de venganza, si mataran a mi madre… yo también los buscaría hasta matarlos, pero… ten en cuenta todas las vidas que vas a impactar, los habitantes del ducado y sus destinos estarán en tus manos. (dijo Lucifer).

Laken mira al suelo, aprieta con sus manos sus anchos pantalones, furioso se mantiene en silencio.

–¿Cuándo será el duelo? (preguntó Maximus).

–Mañana. (dijo Laken).

Molesto Laken se gira y se va corriendo por el bosque. Lucifer lo ve alejarse y luego se gira, mira a Maximus y Ray con preocupación en sus ojos.

Ya ha anochecido por lo que Maximus enciende uno de los troncos con fuego, Lucifer como nephilim cierra un poco sus ojos mientras se acostumbra a la luz, pues sus ojos ya se habían adaptado a la oscuridad.

–Esto será más complicado de lo que creí. (dijo Lucifer).

–Creo que- (decía Maximus cuando una sensación aterradora lo consumió).

Tras ellos, por un lateral, en aquella ahora oscuridad de la noche, entre los árboles, una creatura emergió, inmediatamente el notarla Lucifer y Maximus saltan hacia atrás, Ray se queda en shock entonces Lucifer lo toma de su capa invernal y lo tira hacia atrás, luego manda su mano hacia su espalda, pero no tiene su espada, decide no invocarla y solo levantar sus puños, el ambiente se había tornado tenso.

La anomalía parecía una representación de aquella dimensión, verde y colorida, pues todo lo que podría parecer piel era una coraza con una textura como la corteza de un árbol. La creatura era alta y delgada, con un par de cuernos que parecían ramas saliendo desde su frente e inclinándose hacia la parte trasera de su cabeza, no tenía boca, ni nariz, mucho menos orejas, era solo un rostro con dos agujeros que parecían ser sus ojos, agujeros vacíos por los que emanaba una luz tenue verde que incluso tenía destellos que podrían parecer unas pestañas.

Esta creatura tenía una figura antropomorfa, su ancho clavicular y cintura eran estrechas, pero sus caderas anchas, incluso con dos protuberancias que podrían simular unos senos, aparentaba la figura de una mujer, aun así, carecía de aparatos reproductores. Sus brazos y dedos eran largos, terminando en punta como si de unas garras se tratara, por otra parte, sus pies eran menos antropomórficos, eran largos y anchos con dedos como garras que se agarraban al terreno, lo cual tenía sentido pues moverse por superficies como las del bosque le resultaría más difícil con un pie más humanoide y delicado.

Por toda la corteza o piel de la anomalía había algo de musgo, enredaderas, hojas y flores que adornaban su cuerpo de manera armónica, su aspecto más allá de parecer aterrador, era hermoso, era la representación de aquel lugar, de la naturaleza, pero su poder y presencia era tal que activó los instintos básicos de Lucifer y compañía.

Ray levantándose del suelo se prepara para luchar.

–¿Cómo no la notamos antes? (preguntó Ray).

–Su energía está camuflada con el bosque, estamos en su dimensión. (dijo Maximus).

Lucifer y compañía están preparados para luchar si es necesario, pero la anomalía solo los mira fijamente, luego de manera delicada camina hacia un lado y se sienta en un tronco, cruza sus piernas y habla, no tiene boca, pero escuchan su voz resonar en sus mentes.

–Bajen sus puños, no vengo a pelear. (dijo la anomalía).

Maximus inmediatamente suspira tranquilizándose y se sienta, Lucifer mantiene sus puños en el aire, pero Ray también se sienta.

–Tranquilo, tiene raciocinio, es mucho mejor para nosotros, las cosas serán más fáciles. (dijo Maximus).

Lucifer decide sentarse igualmente.

–¿Qué piensan de Laken? (preguntó la anomalía).

–Es un niño. (dijo Lucifer).

–Sí, es un cachorro, es pequeño. (dijo la anomalía).

–¿Tienes nombre? (preguntó Maximus).

–Mi nombre es Esmeralda. (dijo la anomalía).

–Llevas muchos años con la familia Jinet, ¿Qué tanto de lo que dijo Laken es cierto? O… ¿Lo que se dice de la historia del ducado es cierto? (preguntó Ray).

La anomalía se queda en silencio y comienza a hablar, Lucifer y compañía escuchan atentamente.

La leyenda de la anomalía existía porque algunos habitantes del ducado, de manera completamente accidental, hace mucho tiempo y en diferentes ocasiones entraron a la dimensión de bolsillo. Esmeralda recuerda vívidamente esos momentos, pues fue su primer contacto con los ángeles, estos se aterrorizaban al verla, pero ella siempre los guiaba hacia la salida. Esmeralda sabia de los ángeles pues algunas veces salió de la dimensión de bolsillo, pero nunca interactuó con ellos.

–Todo iba bien, ellos me temían, pero nunca me hicieron daño… hasta que un día ocurrió, llegaron los Jinet. (dijo Esmeralda).

Un día como cualquier otro mientras Esmeralda vagaba por su dimensión, notó la presencia de algunos intrusos y como siempre se acercó, para ayudarlos, pero esta vez fue diferente.

–Era la primera vez que lo veía, como un exoesqueleto extraño y herramientas puntiagudas, eran armaduras, eran armas, con solo verme… atacaron. (dijo Esmeralda).

Los Jinet fueron soberbios aquella vez, pues Esmeralda era más fuerte que sus mercenarios. Al recibir Esmeralda el primer golpe, se confiaron, pero lo siguiente que ocurrió fue una masacre, los Jinet huyeron mientras sus mercenarios eran despedazados, estos miraban en horror, ni siquiera podían seguir con su mirada lo que ocurría, sus armaduras fueron atravesadas como si anda, sus armas se rompieron, y su sangre fue derramada por todo el lugar, salpicando en la tierra y árboles.

–Pero volvieron. (dijo Ray escuchando atentamente).

–Sí, volvieron. (dijo Esmeralda mirando a Ray).

Fueron unos días después, cuando nuevamente Esmeralda notó la presencia de intrusos, esta vez se acercó de manera más cautelosa, pues desde la última vez era ahora más desconfiada, así que, asechándolos, los vio, otra vez con sus armaduras y espadas, sabia a lo que venían, pero esta vez eran más y podía notar como varios de ellos incluso tenían mucha más energía.

Sin pensarlo, desde las sombras, esmeralda saltó y atacó a uno de ellos, fue un solo movimiento y la cabeza de aquel hombre voló por los aires, tal como apareció Esmeralda se volvió a ocultar entre árboles, los hombres esta vez hicieron un cirulo, parecían más organizados, un grupo de tres que eran los que más energía parecían dar las órdenes.

Esmeralda vigilaba mientras ellos buscaban entre los árboles cuando de repente, una explosión helada ocurrió a su lado lo que la hizo saltar a la vista, los hombres atacaron, ella se defendió y acabó con varios de ellos, pero era herida no solo por diferentes bolas de hielo que explotaban sino además de hielo que tomaba diferentes formas.

–Ellos podían manipular la energía como yo, ahora sé que es lo que ustedes llaman magia. (dijo Esmeralda mientras Lucifer y compañía escuchaban con atención).

Aquellos tres que dirigían el grupo eran fuertes, eran los que utilizaban el hielo. La lucha con Esmeralda se extendió, la lluvia comenzó a caer de manera torrencial en aquella dimensión, su derrota era inminente, estaba herida, cansada, parte de su dimensión donde se estaba dando esta pelea estaba destrozada, y finalmente después de un par de intercambios más, Esmeralda perdió, herida en el suelo, entre el lodo generado por la sangre y la lluvia fue sometida, dos de aquel grupo fuerte de tres que dirigían se acercaron e inmovilizaron sus brazos sujetándola fuertemente, arrodillada y con su cabeza en el suelo Esmeralda se sentía humillada, el tercero se acercó y colocó su mano en su frente.

Una gran cantidad de energía recorría el cuerpo de Esmeralda, era extremadamente doloroso, como si de fuego se tratara, no podía moverse, estaba perdiendo el conocimiento y su voluntad, luego un hombre de cabello negro se acercó y colocó su mano sobre la frente de Esmeralda, un sello se generó en el dorso de la mano de aquel hombre, el grupo de tres la soltó, ella intentó atacar de inmediato, pero no pudo, una fuerza mayor se lo impedía y un dolor insoportable recorría su cuerpo.

–No sabía que era eso, ahora sé que era un pacto de sangre forzado. (dijo Esmeralda recordando esos duros momentos).

Mientras los años pasaban, Esmeralda era usada como arma, como disuasión, el solo conocimiento de su poder y existencia evitaba que cualquiera intentara tomarse el poder. Esmeralda gracias al tiempo que pasaba ahora en contacto con los ángeles, percibió como los ángeles se comunicaban manipulando la energía de manera muy sutil y básica, con el tiempo, aprendió a comunicarse y ahora era capaz de entenderlos.

Maximus quien escuchaba atentamente la historia de Esmeralda quedó maravillado al escuchar esto, estaba oyendo desde la perspectiva de una anomalía su proceso de aprendizaje, el habla, comunicarse, entender el lenguaje.

–¿Qué pasó cuando finalmente lograste hablarles? (preguntó Maximus emocionado).

Esmeralda, sin un rostro, con solo el brillo de sus ojos y los destellos que aparentaban pestañas era capaz de demostrar algún tipo de expresión, una tristeza.

–Nada, les pedí ser libre, pero no pasó nada, ni siquiera se sorprendieron cuando pude hablarles. (dijo Esmeralda).

Maximus quedó decepcionado, pues cualquiera quedaría impresionado si esto ocurría, es como si su mascota, su perro, su gato o cualquier animal aprendiera a comunicarse de la nada, demostrando raciocinio, consciencia, pero parece que los Jinet estaban tan preocupados por mantener su poder que ignoraron incluso este increíble suceso.

–Pero descubrí algo con el tiempo (dijo Esmeralda levantando su mirada) si intentaba revelarme y romper el sello, no solo sufría yo, ellos también sufrían, además eran débiles, sus frágiles cuerpos no soportaban este sello. (dijo Esmeralda).

–Pero siempre llegaría otro e impondría otro sello. (dijo Maximus).

Esmeralda recuerda como una y otra vez cuando debían elegir sucesor, estaba arrodillada, inmovilizada y a merced del siguiente en la línea, hasta que un día viendo a través del sello lo que ocurría sabía que su libertad estaba cerca.

–Forier era un debilucho, como todos ellos siempre lo han sido. (dijo Esmeralda mirando a la nada entre los árboles) a través del sello vi cuando lo atacaron, fue herido mientras huía por el portal, pero al entrar aquí, notó como yo estaba intentando romper el sello y rápidamente abrió otro portal y se fue. Y yo. Yo era libre. (dijo Esmeralda).

–¿Cómo te convenció Jantier de hacer un pacto? (preguntó Maximus intrigado).

En aquella dimensión, en medio del bosque en la oscuridad de la noche, con una pequeña fogata que no era más que un tronco ardiendo, Lucifer y compañía miraron a Esmeralda, durante varios segundos esta se mantuvo en silencio, allí sentada con sus piernas cruzadas, pero de repente, la luz verde tenue de sus ojos se intensificó, brilló aún más, aquel rostro inexpresivo claramente parecía ahora más emocionado, era la respuesta de Esmeralda al recordar a Jantier.

–Jantier… mi mejor amigo. (dijo Esmeralda con un tono completamente diferente a como había hablado hasta ahora).

Esmeralda habló recordando el primer contacto que tuvo con Jantier. Después de la muerte de Forier, Esmeralda era ahora libre y vagaba por su dimensión, pero ahora tenía una profunda desconfianza ante cualquier intruso, Esmeralda tenía claro que eran peligrosos, no tendría contacto con ellos nunca más, los mataría, o eso pensaba hasta que conoció a Jantier.

Recorriendo su dimensión Esmeralda notó un intruso, inmediatamente, asustada se concentró lo más que pudo para saber cuántos eran esta vez, pero solo había uno, confiada se dirigió allí, eliminaría la amenaza de inmediato.

De entre los árboles, de un solo movimiento, Esmeralda se lanzó y Jantier cayó al suelo, era un hombre de cabello corto negro y despeinado, pálido, de rostro suave y fino no muy masculino, sus ojos eran de un marrón claro como la miel. Esmeralda levantó sus garras, lista para matarlo, Jantier al caer al suelo soltó un bolso marrón del que cayeron unas extrañas varas de madera que Esmeralda no conocía, había unas bolsas con polvos de colores y de su otra mano cayó un extraño rectángulo blanco.

–¡Espera!, ¡Espera!, ¡Espera! (gritó Jantier).

Con solo estas palabras Esmeralda se quedó quieta, Jantier le estaba hablando, desde ser capturada hace muchos años, desde que intentó comunicarse nunca le habían hablado, siempre su respuesta era el silencio, ella sabía que, si podía comunicarse, pero nunca le respondían, pero ahora, este joven ángel habló.

Esmeralda estaba confundida, ¿Por qué le habló este hombre?, solo dijo “espera”, pero habló, ¿acaso era diferente?, no, no podía serlo, su apariencia era similar a la de los Jantier, debía ser uno de ellos, venía a capturarla nuevamente, aunque estuviera solo, ese rectángulo blanco, esas varas de madera y esos polvos, algo debía de tener en mente, no podía confiar en los ángeles, no podía hacerlo, debía ser precavida, debía matarlo en ese momento, no podía arriesgarse pero aun así no hizo nada, solo mantuvo su mano en el aire con aquellos largos dedos y garras.

Jantier se mantuvo en el suelo con sus manos en el aire, asustado y vulnerable. Esmeralda no hacía nada más que mirarlo preparada para matarlo, pero de repente Jantier habla otra vez.

–¿Hola? ¿Hola? Dime algo, por favor, me estas asustando. (dijo Jantier).

Este momento cambió a Esmeralda para siempre, pues si lo lograba, sería la primera vez que se comunicaría con un ángel, pero ¿Qué debería decir?, “vete” o “largo de aquí” … “te mataré” era otra opción, lo que sea para ahuyentarlo, pero la emoción de poder comunicarse no le permitió decir otra cosa, solo saludó.

–Hola. (dijo Esmeralda).

Jantier bajó sus manos y solo sonrió, se levantó emocionado, apenas pudo colocarse en pie Esmeralda nuevamente levantó sus garras y se echó para atrás.

–Espera, alto, ¡alto!, no pelea, no pelear, no vengo a pelear, paz, no pelea, ¡PAZ! (dijo Jantier echándose para atrás).

–¿Qué hacer? ¿Qué hacer aquí? (preguntó Esmeralda, que en aquel entonces conocía muy pocas palabras y tenía un vocabulario muy limitado).

Jantier sonrió una vez más.

–Sabía que podías hablar, es… increíble poder comunicarme contigo yo… (dijo Jantier buscando las palabras correctas) Yo… yo… Jantier, vengo escapando de mi territorio, odio pelea, yo pintar, yo querer pintar. (dijo Jantier).

–¿Pintar? (preguntó Esmeralda).

–Sí, pintar. (dijo Jantier señalando a su bolso) Estas son pinturas, estos pinceles, este lienzo, yo querer pintar. (dijo Jantier).

Esmeralda se mantuvo en silencio pues no entendía a lo que se refería Jantier, pinturas, pinceles y lienzo eran palabras a las que no les encontraba sentido, para ella esas cosas podían ser lo mismo que los objetos puntiagudos con los que fue atacada pues no conocía que eran ni su propósito.

–Emm, llévame a un lugar que te guste, lugar bonito, vamos, yo te enseño pintar. (dijo Jantier).

–¿Bonito? (preguntó Esmeralda).

–Mmm si, lugar que te guste, lugar para observar cosas. (dijo Jantier).

Esmeralda se mantuvo en silencio y recordó una colina, desde donde mira bajar una cascada, un lugar en el que Esmeralda pasa su tiempo observando el paisaje.

–Sí, agua, agua que cae, allí. (dijo esmeralda señalando con su dedo entre los árboles).

Jantier no conocía el lugar y para él la anomalía solo estaba señalando a la nada entre una multitud de árboles, pero recogió sus cosas para ir allí.

–Vamos yo te sigo. (dijo Jantier).

Esmeralda comenzó a avanzar entre los árboles, Jantier iba tras ella, admirando la dimensión en la que se encontraba, era un bosque mucho más colorido que los del ducado de Jinet, las flores de colores brillantes, las hojas de los árboles, todo, todo era fascinante para él.

Sin mirar atrás Esmeralda avanzaba, tal vez era ingenuidad, o falta de malicia, pero en solo un momento, sin conocerlo, solo con un pequeño intercambio de palabas ya había tenido un trato que jamás había recibido, siempre quiso aprender más sobre los ángeles pero nunca tuvo la oportunidad, pero esto que se había presentado ante ella era esa oportunidad que tanto había buscado, su curiosidad era más grande que el odio que tenía, solo escuchar el “pintar”, solo esa palabra que no conocía ya le había generado una sensación de descubrimiento que opacaba toda su desconfianza, ella quería aprender.

Después de unos minutos Jantier llegó junto con Esmeralda a una colina, desde la cual se podía ver una pequeña cascada que descendía por aquella dimensión y se perdía entre los árboles. Esmeralda se detuvo a mirar, como siempre lo hacía, pero esta vez acompañada señaló con su dedo lo que siempre miraba cuando iba allí.

–Yo mirar, agua que cae, yo mirar y gustar, yo pasar tiempo aquí mirando. (dijo Esmeralda).

–Eso es admirar, cuando vez algo que te gusta, se dice admirar. (dijo Jantier).

–¿Admirar?… yo admirar agua que cae. (dijo Esmeralda).

–El agua que cae se llama cascada. (dijo Jantier).

–Yo admirar cascada. (dijo Esmeralda).

–Vamos bien, pero estas hablando de tú, tienes que cambiar el “admirar” además la cascada es algo… mira más bien, aprenderás hablando, entonces… se dice. “Yo admiro la cascada”. (dijo Jantier).

Esmeralda en aquel momento quedó sorprendida, mirando a Jantier en silencio, si tuviera boca sonreiría en aquel momento, Esmeralda finalmente estaba aprendiendo.

–Yo admiro la cascada. (dijo Esmeralda).

–Jajaja (rio Jantier) Muy bien, ahora voy a pintar esa cascada. (dijo Jantier).

Jantier caminó y se sentó en una única roca que habia allí, acomodó su lienzo sobre un pequeño soporte de madera plegable, tomó sus pinceles y los polvos de colores, luego se levantó y corrió hacia el inicio de la cascada, llenó un pequeño cuenco con agua y volvió, al sentarse colocó el cuenco a un lado y utilizó pequeñas cantidades de agua para humedecer los polvos de colores convirtiéndolos en una pasta.

Esmeralda no entendía nada de lo que estaba pasando, se acercó a Jantier y enviando un impulso de energía al suelo con su pie crecieron unas ramas y enredaderas, en las cuales se sentó, ahora junto a Jantier miraba atentamente.

–Vaya… puedes hacer crecer… ¿madera? Eso es magia… yo no sé usar magia, soy débil. (dijo Jantier).

–Si débil, ser débil, pero… pintar, pintar. (dijo Esmeralda).

Jantier dejó escapar una pequeña sonrisa.

–Sí, soy débil, pero me da igual, yo prefiero pintar. (dijo Jantier).

Esmeralda emocionada miraba, pero no entendía lo que pasaba, Jantier movía aquella vara de madera y esa pasta de color se quedaba en el lienzo.

–¿Qué hacer? ¿Qué es pintar? (preguntó Esmeralda emocionada mientras miraba).

–Mmm, estoy plasmando lo que veo en el cuadro… ese paisaje que admiras, esa… cascada, ahora estará aquí en este rectángulo blanco, para siempre, como capturada en el tiempo. (dijo Jantier).

Sin entender mucho a que se refería Esmeralda solo miraba a Jantier hacer eso que él llamaba pintar.

–Pinta, pinta. (dijo Esmeralda).

Maravillada Esmeralda miraba algo que nunca había visto antes, Jantier movía aquella vara de madera con esa pasta de colores y la cascada del fondo comenzaba a aparecer poco a poco en el rectángulo blanco. Incluso la posible minúscula cantidad de odio que Esmeralda podía tener había desaparecido, lo que estaba viendo le parecía increíble, le gustaba, como dijo Jantier, admiraba ese “pintar”, pues para poder ver lo que ella admiraba tenía que ir al lugar y si se alejaba ahora solo estaba en su mente, pero con este “pintar” ese lugar estaría en aquel rectángulo blanco para siempre.

Después de un par de horas Jantier terminó de pintar, Esmeralda emocionada se levantó y miraba la cascada, luego la pintura, luego la cascada y la pintura nuevamente.

–Listo, terminé, mira, ahora no importa cuantos años pasen, el tiempo es irrelevante, este lugar siempre estará en este cuadro, retratado para la eternidad. (dijo Jantier).

Esmerada no sabía lo que sentía en ese momento, pero era emoción, y de esta emoción comenzó a saltar de un lugar para otro.

–Sí, para siempre, ¡SI! Gusta, admirar cascada, me gusta. (dijo Esmeralda).

–Gracias por traerme aquí hoy, ahora necesito que me ayudes ahora a salir de la dimensión. (dijo Jantier).

–¿Por qué ir? ¿Por qué ahora? Quedarte aquí, hablar más, pintar más. (dijo Esmeralda).

–Calma, volveré… ¿Cómo debería llamarte? (preguntó Jantier).

–¿llamar? (preguntó Esmeralda).

–Sí, nombre, un nombre es quién eres, yo soy Jantier, ese es mi nombre, ¿Cuál es el tuyo? (preguntó Jantier).

–¿Quién soy yo? Yo ser yo, yo soy yo, ¡YO! (dijo Esmeralda).

–Sí, tú eres tú, yo también soy yo, pero debes tener un nombre, una forma de llamarte. (dijo Jantier).

–Tú Jantier, yo… yo no, no nombre. (dijo Esmeralda).

–¿no tienes nombre? Mmm… bueno debo encontrar una forma de referirme a ti. (dijo Jantier).

–Nombre, dame nombre. (dijo Esmeralda).

–¿Un nombre?… mmm… veamos… creo que, tu nombre será Esmeralda. (dijo Janter).

–¿Esmeralda? (preguntó Esmeralda).

–Sí, es una piedra preciosa de color verde, como el brillo de tus ojos, entonces te llamarás Esmeralda. (dijo Jantier).

Si Esmeralda tuviera una boca, hubiera sonreído en ese momento. Su interacción ese día con Jantier la cambió para siempre.

Lucifer y compañía notaban el cariño con el que hablaba Esmeralda sobre Jantier y podían ver como sus ojos brillaban aún más.

–Jantier venia, día tras día, pintaba cuadros, hablábamos… (dijo Esmeralda mientras miraba al suelo) Me enseñó a hablar, aprendí tanto de él, ¡Incluso me intentó enseñar a pintar!, pero mis largos dedos no son los más aptos así que prefería verlo pintar a él. (dijo Esmeralda con cariño).

–¿Cómo logró convencerte de hacer un pacto? (preguntó Maximus).

Esmeralda pasaba sus días con Jantier, era feliz con su ahora amigo ángel, era totalmente diferente a la relación que tuvo antes con ellos, su percepción había cambiado, hasta que un día, Jantier entró a la dimensión, sin utensilios para pintar, con un rostro sombrío y una actitud deprimente, al encontrarse con Esmeralda solo se arrodilló ante ella.

–¿Qué pasa Jantier? (preguntó Esmeralda).

–Te necesito Esmeralda. (dijo Jantier arrodillado).

Esmeralda ayudó a Jantier a levantarse.

–¿Qué pasa? (preguntó Esmeralda).

–Necesito que hagas un pacto conmigo. (dijo Jantier).

Esmeralda al oír esto recordó el dolor que recorría su cuerpo cuando tenía un pacto con los Jinet, inmediatamente soltó a Jantier y se echó para atrás.

–¡No!, ¿incluso tú?, ¿Por qué me haces esto Jantier? (preguntó Esmeralda).

Jantier se mantuvo en silencio mirando al suelo. Sintiéndose traicionada, Esmeralda comenzó a reclamarle a Jantier y de repente, el día soleado cambió, unas nubes cubrieron toda la dimensión y la lluvia comenzó a caer.

–¿Dónde están los demás? ¿Cuándo vienen los tipos en armadura a hacerme daño? (preguntó Esmeralda).

Jantier miraba al suelo, apretaba sus puños, sus ropajes blancos y negros eran empapados por la lluvia.

–No viene nadie, solo soy yo, escuché que hay una manera de hacer un pacto sin obligarte a nada, sin hacerte sufrir… solo tienes que creerme y ayudarme. (dijo Jantier).

–¿No decías que no te interesaba la política?, decías que querías huir de tu familia, de lo que significaba ser parte de ella, que no querías gobernar, no querías luchar, no querías poder… eres un… eres un mentiroso. (dijo Esmeralda).

–¡No mentí! (gritó Jantier molesto) Pero mi sangre, pertenecer a mi familia tiene unas consecuencias, debo dejar de huir y asumirlas, pero no lo haré a su manera, lo hare a la mía, lograré un cambio, sin muertes innecesarias, pero para eso te necesito. (dijo Jantier).

–Yo… yo, no quiero sufrir, no quiero sentir dolor. (dijo Esmeralda).

–¿No confías en mí? (preguntó Jantier).

–Si confió, pero… el dolor, yo- (decía Esmeralda cuando fue interrumpida por Jantier).

–Yo nunca haría sufrir a una creatura tan hermosa como tú. (dijo Jantier).

Al oír esto, los ojos de Esmeralda se iluminaron, la lluvia se despejó de repente y las nubes se apartaron, los rayos de sol comenzaron a bañar el húmedo rostro de Jantier. Esmeralda miraba a Jantier y no podía evitar sentir lo mismo que ese día que se conocieron, admiración, ¿o era algo más?, ¿algo que no podía describir? Esmeralda quería confiar, ella tocaba su pecho y se preguntó si tenía un corazón, no sabía describir lo que sentía, pero, esa sensación, única e irrepetible, que solo sentía junto a Jantier, brotaba y le decía “confía”.

Maximus se levantó del tronco donde estaba sentado, estaba emocionado con lo que estaba oyendo.

–¿Qué sucede? (preguntó Ray).

–No lo entenderías. (dijo Maximus).

Maximus se sentó de nuevo.

–Devin debe oír esto… es una anomalía, que poco a poco ha aumentado su raciocinio, desde el habla, hasta empezar a desarrollar y comprender sus sentimientos. (pensó Maximus emocionado).

–Jantier, al contario de Laken fue capaz de teletransportarse al castillo Gastek, entró en la sala de decisiones y propuso un duelo, todos estaban sorprendidos, el resto de la historia deben conocerla ya, con un duelo resolvió todo. (dijo Esmeralda).

–Prosperidad para el reino. (dijo Ray).

–Sí, decidí confiar en él, sentí que debía hacerlo y no me decepcionó, hizo todo lo posible para que al ducado le fuera tan bien que no tendría que preocuparse por ello. (dijo Esmeralda).

A Jantier no le gustaba la política, pero sentía una profunda responsabilidad pues su linaje como Jinet le imponía un peso en sus hombros, y decidió aceptarlo, cambiar todo, de tal manera que las cosas fueran bien y no preocuparse, sino por otro lado seguir pasando su tiempo con Esmeralda, pasaba más tiempo con ella que con su familia, así pasaron los años.

–En un mundo ideal (dijo Jantier tomando su pincel) esperaría que nunca nadie más hiciera pactos contigo y fueras libre… pero al menos, nunca más harán un pacto forzado, serás libre de elegir a quien quieras. (dijo Jantier un día mientras pintaba un paisaje acompañado de Esmeralda).

Los días más felices de Esmeralda fueron junto a Jantier, aprendió sobre los Ángeles, incluso aprendió que había otros llamados demonios, aunque nunca conoció ninguno. No solo a través del sello sino esta vez en carne propia conoció todo el castillo Gastek, el ducado de Jinet, la residencia de los Jinet, incluso estuvo cerca de conocer el mundo humano, la tierra, quedó fascinada y quería conocer toda Marka igualmente, le fascinaban las historias que Jantier le contaba.

–¿Cómo murió Jantier? (preguntó Maximus).

Los ojos de Esmeralda se apagaron un poco al recordar esto, Jantier no era un practicante, es más era débil, su cuerpo después de varios años se fue deteriorando. Esmeralda no recuerda cuanto tiempo fue pues para ella mucho y poco tiempo ocurre en un instante pues ha vivido demasiado tiempo, lo que si recuerda es la sensación de ver morir a Jantier en su cama, no lo sabía, pero esa sensación se llamaba tristeza. Jantier la apreciaba tanto que en su lecho de muerte no solo estaban su esposa e hijos, sino también Esmeralda, junto a él.

–Antes de morir me miró y me dijo “gracias por confiar en mí”, nunca olvidaré esas palabras, confiar en él fue la mejor decisión que tomé en mi vida. (dijo Esmeralda).

Desde entonces Esmeralda siempre hizo pactos voluntarios con los Jinet, era el legado de Jantier, al menos no era obligada pero nunca tuvo una verdadera libertad para elegir, pues siempre elegia a quien los Jinet querían. Esmeralda nunca más tuvo una relación como con Jantier, esas conversaciones y momentos cálidos es algo que jamás se repitió.

–Háblanos de Tamer. (dijo Ray).

–Tamer, si, elegí al que los Jinet querían nuevamente. (dijo Esmeralda mirando a la oscuridad entre los árboles) me visitaba muy poco, además escuchándolo y vigilándolo a través del sello oí que quería prohibir a los demonios, yo siempre estuve emocionada por conocerlos desde que Jantier me habló de ellos, pero Tamer se separó del Edén para que ellos no pudieran entrar aquí. (dijo Esmeralda).

–Lo que nos dijo el taxista era cierto. (pensó Lucifer).

–Yo sabía que cada tiempo debían cambiar de mandato y Tamer, no lo hizo, pero no le di importancia, hasta que tiempo después finalmente ocurrió, tres candidatos fueron presentados a mí (dijo Esmeralda mirando a la nada) Esta ves iba a tomar una decisión, no la que ellos querían. Haber elegido a Tamer me estaba demostrando que todo podría empeorar otra vez, entonces pensé, que elegir a quien yo quisiera sería lo mejor… pero me equivoqué. (dijo Esmeralda mirando al suelo).

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo