Conflicto Celestial - Capítulo 43
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Capítulo 43: 42. Mala elección
Un día, mientras Esmeralda vagaba por su dimensión, escuchó la conversación de Tamer, era hora de elegir un sucesor, esta vez, su elección tendría validez, no se dejaría manipular por los Jinet, aprovecharía su libertad para elegir a quien, según ella, sería el mejor candidato. Esmeralda se tomó el tiempo de hablar con cada uno de ellos en privado.
–Lucia era muy rígida, demasiado parecida a Tamer, aunque a diferencia de él, ella era fuerte, pero elegirla era peligroso. (dijo Esmeralda mientras Lucifer y compañía escuchaban atentamente).
–Y ¿Thomas? ¿Por qué no Thomas? (preguntó Ray).
–Thomas… era una posible opción, si no fuera por Laken lo hubiera elegido a él. (dijo Esmeralda recordando su conversación con Thomas). Diferente a solo hablarme del ducado y poder, me habló sobre su familia, incluso criticó a su padre Tamer por lo que estaba haciendo, me dijo que lo que estaba ocurriendo era peligroso, que temía como se desenvolvería todo, especialmente temía por su hijo Laken, no quería que se viera envuelto en todo lo que estaba ocurriendo. (dijo Esmeralda).
–Laken… ¿Qué tenia de especial? (preguntó Maximus).
Esmeralda habló del Laken que conoció, con aprecio, un aprecio similar a cuando hablaba de Jantier. Al tener tiempo a solas con Laken lo primero que hizo fue sorprenderse con su edad, pues era un niño.
–¿Qué hace un cachorro aquí? (preguntó Esmeralda).
–¿cachorro?, ¿A qué te refieres?… yo ni quería venir aquí, pero mi abuelo dijo que debía hacerlo. (dijo Laken).
–O sea que ni te interesa todo lo que está pasando. (dijo Esmeralda).
–No… solo hablan de un duelo, poder, peleas, ducado… yo no quiero nada de eso. (dijo Laken).
Laken y Esmeralda caminaban por el bosque mientras hablaban, ella notaba como este niño miraba maravillado los alrededores.
–¿Entonces que vas a hacer con tu tiempo? Se supone que esta charla es para convencerme, si no pu- (decía Esmeralda cuando fue interrumpida por Laken).
–Qué bonito este lugar… (dijo Laken).
–¿Te gusta? (preguntó Esmeralda).
–Sí… llévame a un lugar que te guste, yo quiero tomar fotos. (dijo Laken).
Laken miró a Esmeralda, con aquellos ojos color miel, la nostalgia la invadió, sintió aquello que no sentía en mucho tiempo, tal vez era por su anhelo de alguna conexión como la que tuvo con Jantier, pero las palabras y mirada de este niño, penetraron profundamente en su ser, si Esmeralda tuviera boca, hubiera sonreído en ese momento.
–¿Fotografiar? No sé qué es, pero sígueme… te llevaré a un lugar bonito, un lugar para admirar. (dijo Esmeralda emocionada).
Esmeralda llevó a Laken, a aquella colina, donde por primera vez también llevó a Jantier. Aquel lugar, aunque un poco cambiado por el paso del tiempo seguía siendo el mismo que Laken vio en el cuadro en el castillo Gastek.
–Oh, el lugar del cuadro. (dijo Laken).
–¿Lo conoces? (preguntó Esmeralda).
–Sí, lo vi en el castillo, mi papa me habló de quien lo pintó, pero no presté atención. (dijo Laken).
–Lo pintó Jantier. (dijo Esmeralda).
–Sí, ese, ese, incluso intenté aprender a pintar, pero no pude. (dijo Laken).
–Yo tampoco puedo pintar. (dijo Esmeralda).
–Pero no todo está perdido… (dijo Laken metiendo la mano dentro de su ropa buscando algo).
De su ropa, Laken sacó un objeto extraño para Esmeralda, parecía una caja, pero metálica, con un círculo de cristal, además emitía un tipo de luz.
–¿Qué es eso? (preguntó Esmeralda).
–Es una cámara, papá la consiguió para mí cuando vio que no podía pintar, es un invento de los humanos, los de la tierra. (dijo Laken emocionado).
Laken utilizó la cámara para tomar una foto, desde el mismo Angulo donde Jantier pintó el cuadro.
–¡Mira, mira! (dijo Laken emocionado señalando a la pantalla) Es super fácil, acabo de tomar una foto de la cascada. (dijo Laken emocionado).
–¿Cómo? ¿Cómo funciona? (preguntó Esmeralda llena de curiosidad).
Laken le explicó a Esmeralda como tomar una foto, le ayudó a colocar sus largos dedos en los botones necesarios, y ella, comparado a cuando intentó pintar, pudo tomar una foto, pudo capturar aquel momento en el tiempo para siempre. Al mirar la pantalla y ver la foto, Esmeralda sintió nuevamente algo dentro de ella que no sentía hace mucho tiempo, estaba emocionada.
–¿Es increíble verdad? Esos humanos sí que hacen magia. (dijo Laken).
–¿Qué es lo que quieres hacer? (preguntó Esmeralda).
–¿Qué quiero hacer? Mmm ¿mi sueño te refieres? (preguntó Laken).
–Sí, ¿Qué quieres? (preguntó Esmeralda).
–Quiero viajar y fotografiar el mundo, ¿sabes?, ahora hay paz con los demonios, quiero viajar al infierno, fotografiar y… oh el mundo humano también, si son capaces de crear esto no me imagino las cosas que tienen, también quiero ir. (dijo Laken).
–Vaya… (dijo Esmeralda recordando a Jantier mientras miraba a Laken).
–¿Y cuál es tu sueño? (preguntó Laken).
Esmeralda al escuchar esto miró a Laken en silencio unos segundos, comparado a los otros dos candidatos, o todos los miembros de la familia Jinet con los que hizo pacto, a excepción de Jantier, este niño, le hablaba de tú a tú, no como un arma, las nubes de aquella dimensión se apartaron aún más, y los rayos del sol bañaban todo el lugar, todo brillaba de nuevo.
–¿Mi sueño dices?… no lo sé, tal vez me gustaría viajar y conocer el mundo también, ahora también quiero fotografiar. (dijo Esmeralda).
Después de haber hablado con los tres candidatos, Esmeralda lo tenía claro, elegiría a este niño, noble y despojado de toda maldad.
–Mala elección. (dijo Esmeralda ante la mirada de Lucifer y compañía).
–La masacre, ¿verdad? (preguntó Ray).
–Sí… todo fue mi culpa. (dijo Esmeralda).
A través del sello, a través de Laken, Esmeralda vio todo, vio la masacre desenvolverse frente a ella, no era algo nuevo, pues los ángeles siempre se mataban entre sí, pero esta vez, Laken, su única posibilidad de establecer una conexión de nuevo con alguien, corría peligro. Laken era tan débil que ni siquiera podía abrir el portal por sí mismo, fue su madre quien lo hizo imprimiendo energía en el sello, pero ella también era tan débil que casi pierde el conocimiento y cuando intentó huir murió, solo Laken atravesó el portal.
Tan pronto como Laken entró en la dimensión, Esmeralda llegó a él, allí estaba de rodillas en el suelo y cubierto de sangre, Esmeralda no sabía cómo actuar, debía consolarlo, pero no sabía cómo hacer eso, mucho menos después de que este niño acabara de perder a toda su familia. Sin saber que hacer, Esmeralda puso su mano en el pequeño hombro de Laken, este levantó su mirada, sus ojos vacíos y su rostro empapado en lágrimas, la sensación indescriptible de querer ayudarlo en ese momento, se llamaba compasión, el cielo de toda la dimensión se nubló y comenzó a llover.
–Laken cambió, nunca volvió a ser el mismo, era un niño con sueños alejados de la política y ahora solo piensa en vengar a su familia. (dijo Esmeralda).
–¿Sientes culpa? (preguntó Ray).
–Sí… culpa como lo llaman ustedes, una sensación de que, si hubiera elegido a otro, si tan solo hubiera elegido a su padre, Laken sería el mismo niño con sueños que era antes. (dijo Esmeralda).
–¿Y el duelo solucionará todo eso? (preguntó Lucifer).
–No lo sé, pero mi elección fue la que llevó a todo esto, si el duelo trae de nuevo a Laken lo ayudaré. (dijo Esmeralda).
–Laken ha cambiado… si (dijo Lucifer tomando la palabra) pero no del todo, aún no tiene interés en la política, no entiende que matar a Halmet y convertirse en el nuevo duque tiene consecuencias. (dijo Lucifer).
–Eso es normal, siempre que hay un nuevo alfa, que toma el control de una manada, las cosas cambian. (dijo Esmeralda).
Lucifer se sorprende ante la frialdad de Esmeralda, hace unos minutos era bastante sentimental mientras contaba como se sentía culpable por su decisión, pero ahora parece un animal salvaje. Maximus también nota este contraste dentro de las propias palabras de Esmeralda, así que intenta comprender un poco más su forma de pensar, preguntando.
–Vivian salvó a Laken, ayudándolo a huir, ¿Qué opinas de esto? ¿Cómo le llamas a eso? (preguntó Maximus).
–Eso, ustedes lo llaman compasión, pero me confunde, no entiendo por qué ayudarían a un enemigo a escapar. (dijo Esmeralda).
Sonriendo un poco Maximus se levanta del tronco, como alguien que finalmente entiende el problema que tiene que resolver.
–Ya lo entiendo, lo entiendo todo. (dijo Maximus levantándose del tronco) tu contacto con los ángeles, con la familia Jinet, te ha cambiado, específicamente el tiempo que pasaste con Jantier. No solo aprendiste a comunicarte Esmeralda, también desarrollaste el sentido del arte, le has dado sentido a lo que sientes, eso se llaman sentimientos, es más, es obvio que le tomaste cariño a Jantier. (dijo Maximus).
Esmeralda escucha atentamente.
–Pero… hay un maldito problema. (dijo Maximus mientras camina) Los actos de violentos o de rechazo lo vez como algo normal, es más, cuando hablabas de como mataban a todos los Jinet te daba igual, solo te importaba Laken. Eso que sentiste, cuando querías ayudar a Laken, aliviar su tristeza y sufrimiento, cuando colocaste tu mano en su hombro, eso es compasión. (dijo Maximus).
–¿Compasión? (preguntó Esmeralda).
Maximus saltó, fue rápido, cayó en una rama tomando a una ardilla con su mano, apretaba fuertemente e incluso parece que con su pulgar le aplastaría la cabeza. Esmeralda se coloca de pie rápidamente.
–Suéltala o te mato. (dijo Esmeralda).
Con cuidado, Maximus soltó la ardilla y esta corrió por el árbol.
–Eso, es compasión. (dijo Maximus).
–No, no me gustan las muertes sin sentido. (dijo Esmeralda).
–Eso de proteger a los animales, también deberías hacerlos con todos los seres vivos. (dijo Maximus).
–Pero si ustedes los Markanos siempre se han matado entre sí. (dijo Esmeralda).
–Pues, lamentablemente, tu primer contacto con los ángeles terminó en un pacto forzado y ser usada como arma. (dijo Maximus saltando nuevamente al suelo) Por eso tienes una imagen de que nos matamos sin sentido, pero puede que te sorprenda, ahora hay una época de paz, frágil paz, intentamos matarnos menos y aceptarnos más. Si le recordaras su sueño a Laken y viajaran por todo el mundo, incluso conocerás a los demonios que una vez te generaron curiosidad, verás que somos más que matarnos sin sentido. (dijo Maximus).
–¡Jantier! (dijo Esmeralda en voz alta).
Las palabras de Maximus, resonaron profundamente en Esmeralda, era un pequeño atisbo de Jantier, un recuerdo cálido que la alegró en ese momento.
–Foto, necesito una foto para recordar, capturar este momento en el tiempo. (dijo Esmeralda).
Esmeralda reúne a Lucifer y compañía, los sienta a los tres juntos en un mismo tronco y luego desaparece entre la oscuridad de los árboles pidiéndoles que no se muevan de allí.
–¿Qué está pasando? (preguntó Ray quien estaba en medio de Lucifer y Maximus).
–Muestra tu mejor cara idiota, Esmeralda quiere una foto. (dijo Maximus).
De entre la misma oscuridad por donde Esmeralda desapareció, vuelve, esta vez con una cámara en su mano, un poco antigua, parecía de los 2000, acomoda la cámara sobre un tronco. Rápidamente corre tras ellos y se hace de pie, la cámara toma la foto, Luci quien estaba escondida en la armadura de Ray asomó un poco su cabeza y una vez se tomó la foto se escondió de nuevo.
Emocionada Esmeralda toma la cámara, mira un poco la foto y luego los mira a ellos.
–Guardaré esa foto para recordar, compasión… pensaré en ello. (dijo Esmeralda).
–Esmeralda, trae a Laken, tal vez ya enfrió un poco su cabeza y podamos hablar. (dijo Lucifer).
El brillo de los ojos de Esmeralda desapareció por completo, ahora eran dos huecos completamente vacíos, su cuerpo se quedó inmóvil durante unos segundos y luego, sus ojos retomaron su luz verde y movió su cuerpo.
–Está en la cascada… lo traeré. (dijo Esmeralda).
Nuevamente, entre la oscuridad de los árboles, Esmeralda desapareció. Lucifer se levantó del tronco y volvió a sentarse un poco más alejado, Ray y Maximus también se separaron.
–Tal vez Esmeralda no sea un problema, pero aún nos queda Laken. (dijo Lucifer).
–El duelo lo ganará, si lo quiere ahora es porque está preparado, además con Esmeralda de su lado, el resultado es obvio… pero después del duelo, puede que mate a todos. (dijo Maximus).
Como una vez desapareció, entre la oscuridad de aquel bosque, Esmeralda vuelve, esta vez junto a Laken, quien parece ya un poco más calmado comparado a como se había ido después de la discusión. Lucifer lo mira fijamente, pero Laken no levanta la mirada.
–Entonces… no puedes teletransportarte al castillo Gastek. (dijo Lucifer).
–No… ya lo intenté, acabé en lugares diferentes, incluso en territorios que no son el ducado. (dijo Laken).
Como la primera vez, Lucifer miró la ropa de Jantier, completamente diferente a la de los habitantes del ducado.
–Ya veo… pero hay una salida de esta dimensión, cerca de la residencia de los Jinet, es un camino largo, necesitarás transporte, pero llegarías al ducado y al castillo. (dijo Lucifer).
–Si… pero no conozco el camino. (dijo Laken).
Al igual que en su primera conversación, esta respuesta, le parece infantil, como un niño que necesita ser guiado por el mundo. Por otro lado, Maximus se extraña mucho con esto, pues al menos Esmeralda debería de conocer el camino y aun así no lo ha llevado allí.
–Hay un problema, si mañana anunciamos el duelo en el castillo, las familias fundadoras enviarán asesinos tras nosotros para evitar el duelo. (dijo Lucifer).
–Eso no debería ser un problema, los matamos y ya. (dijo Laken).
–Ellos conocen el poder de la anomalía y le temen, puede ser un grupo grande, fuerte, habrá daños colaterales camino al castillo. (dijo Ray).
–Eso no importa. (dijo Laken).
–Pero, tenemos que tener cuidado con la seguridad de los habitantes. (dijo Lucifer).
–Son riesgos que hay que tomar. (dijo Laken)
–¿Qué parte de lo que hablamos hace un rato no entendiste? (preguntó Lucifer molesto) Matar a Halmet te hará el nuevo duque, en tus manos están la vida de los habitantes, ¿Qué impresión tendrán de ti? Si lo primero que hiciste fue provocar daños en la ciudad. (dijo Lucifer levantándose del tronco y caminando hacia Laken).
Laken no responde, en medio de aquella oscuridad no hace otra cosa que mirar al suelo.
–A este paso serás tan mal gobernante como Tamer. (dijo Lucifer).
Lucifer esperaba una reacción, y la obtuvo, Laken molesto levanta su mirada y camina hacia Lucifer.
–¿Qué estás diciendo? (preguntó Laken).
–Lo que todos sabemos, un mal gobernante, que intentó quedarse en el poder, no respetó los pactos y se separó del Edén por miedo a demonios en su territorio. (dijo Lucifer).
Laken apretaba sus puños mientras miraba fijamente a Lucifer.
–Laken, no te interesa la política, y eso está bien, querías viajar por el mundo y fotografiar, pero estas cegado por la venganza. (dijo Lucifer).
Laken molesto voltea y mira a Esmeralda, ella baja la mirada, luego Laken vuelve a mirar a Lucifer aún más molesto.
–¿Y cuál es el problema con ello? (preguntó Laken).
–Que me recuerdas a mí, inmaduro, impulsivo y sentimental, sin comprender la responsabilidad que conlleva tener un gran poder… (dijo Lucifer mirando a Laken a los ojos) No juzgo tu sed de venganza, Halmet es culpable de la masacre de tu familia, pero, no dejaré que hagas lo que quieras, no habrá daños colaterales ni pondrás a los habitantes en riesgo. (dijo Lucifer).
–¿Hasta cuando vas a hacer ver a mi familia como la mala? (preguntó Laken bajando su mirada) Si tanto quieres hablar de buenos y malos, mi abuelo me quería… mi papá también, además me apoyaba en todo lo que yo quería… si quieres hablar de malos nunca voy a olvidar que Halmet dio la orden que matar a mi familia, mi abuelo, papá, mamá… mis tíos, primos… todos frente a mí. (dijo Laken).
–No sé si Tamer fue un buen abuelo, eso solo lo sabes tú, pero lo que sí sé es que fue un terrible gobernante. (dijo Lucifer).
Laken levantó la mirada.
–¡¿Acaso Halmet es maravilloso?! (preguntó Laken) Esa basura no ha mostrado una pizca de arrepentimiento, ni siquiera un comunicado público pidiendo perdón, algo. (dijo Laken).
Ray se levantó del tronco.
–Halmet ha caído en una terrible depresión. (dijo Ray caminando hacia Laken) es un alcohólico… Es Halmet quien quiere que se de este duelo, busca enfrentar las consecuencias de sus actos incluso si significa su muerte. (dijo Ray).
–¡Mienten! (dijo Laken molesto).
–No, ya estuvimos en el castillo. (dijo Lucifer).
Laken se echa para atrás.
–Lo sabía, fueron enviados por ellos, fueron enviados a matarme. (dijo Laken).
Laken señala a Lucifer.
–Tal vez mi abuelo tenía razón, no debíamos dejar entrar demonios aquí. (dijo Laken).
Maximus se levanta, expectante a como Lucifer reaccionaría, pues si fuera él, le daría un puñetazo, pero ¿Cómo reaccionaría su ídolo ante este insulto?.
El silencio se apodera del lugar, todos están esperando a que Lucifer haga algo, pero este solo mira a Laken, no con odio, ni resentimiento, sino con compasión, pues a pesar de su edad es en el fondo solo un niño que ha quedado traumado por la muerte de su familia, atrapado por años en una dimensión sin salida, con un solo propósito, la venganza, pero aun así incapaz cumplirla pues ni sabe cómo regresar a lo que consideraba su hogar.
Lucifer exhala lentamente y vuelve al tronco, se sienta y mete su mano dentro de su gabardina en busca de algo.
–Ya dije lo que tenía que decir, además tengo un as bajo la manga que nos dejará entrar al castillo Gastek sin problemas. (dijo Lucifer).
De su gabardina y colgando de su mano, Lucifer saca un cristal atado a una cuerda, era un Yoix.
–¿Academia del Edén? Aquí Lucifer, miembro de la legión, equipo 14, en misión independiente conjunta con el clan Masak, necesito comunicarme con Sophie Lugohart. (dijo Lucifer).
Hubo un silencio de unos segundos hasta que finalmente una voz masculina respondió.
–Un momento, ya lo comunicaremos con la señora Sophie. (dijo una voz masculina a través del Yoix).
Después de unos segundos Sophie respondió.
–¿Tienes idea de que horas son? (preguntó Sophie).
–Necesito tu ayuda. (dijo Lucifer).
Al otro lado del Yoix, Sophie en su habitación, cómoda y cálida, recostada en su cama, con Skalig a su lado, completamente desnuda, mueve las sábanas, se sienta en la cama, mueve un poco su cabeza de lado a lado para liberar la tensión en su cuello. Sophie mira fijamente la pared, en el silencio de la madrugada oye el sonido de las manecillas del reloj, Sophie está cansada, coloca sus manos en su cara y suspira lentamente, luego se levanta, toma una bata, se la coloca, toma el Yoix y camina al balcón, abre la puerta corrediza de vidrio, sale y toma una bocanada de aire fresco.
Lucifer mira el Yoix fijamente, allí en medio de la oscuridad de un bosque en medio de una dimensión de bolsillo, con solo la luz de una improvisada fogata que no es más que un tronco ardiendo, con todos los presentes en silencio esperando a la respuesta de quien, según Lucifer, sería el plan para entrar al castillo.
–Vale… ¿Qué necesitas Lucifer? (preguntó Sophie).
Después de un par de minutos hablando, donde Lucifer explica como Laken es incapaz de hacer un portal al castillo, Sophie dice necesitar a Esmeralda, esta se acerca y habla asombrada mientras Lucifer sostiene el Yoix en el aire.
–Mmm ya veo… (dijo Sophie mirando por el balcón) Esmeralda es parte de la dimensión, el bosque y todo lo que ocupa es su dominio, por eso incluso no detectaron su energía cuando apareció, el bosque y ella son uno solo, por otro lado Laken solo puede abrir un portal al bosque o diferentes partes del bosque… entonces, solo necesitan que Esmeralda les de algo… impregnado de su energía, la misma del bosque, y así Laken hará un portal hacia ese “lugar” del bosque, que no es otra cosa que algo impregnado de su energía. (dijo Sophie).
Todos los presentes entendieron de inmediato la explicación de Sophie.
–Gracias… sabía que tendrías una respuesta a esto, perdón por molestar tan tarde. (dijo Lucifer).
Del otro lado se escucha a Sophie bostezar.
–¿No preferirías…? Estar en tu cama y no en medio de un bosque en el frio de la noche… ya sabes, bajo las sábanas junto con el calor de una mujer a tu lado. (dijo Sophie).
Lucifer sintió un pequeño vacío en su pecho, similar a la sensación que le dan sus pesadillas o intentar recordar todo su pasado.
–Pfff (suspiró Lucifer) suena bien… pero sabes que me gusta esto también. (dijo Lucifer).
–Sí… eso lo sé, cuídate. (dijo Sophie).
–Igualmente Sophie. (dijo Lucifer).
Lucifer se levantó del tronco.
–Esmeralda, ya oíste, necesitamos que crees algo o impregnes algo con tu energía. (dijo Lucifer).
–¿Puedes? (preguntó Maximus).
–Sí, yo soy el bosque, y el bosque soy yo. (dijo Esmeralda).
Esmeralda se quedó en silencio unos segundos, levantó su cabeza, como si mirara al cielo, luego de un par de segundos más en silencio se agachó y colocó sus manos en el suelo, de repente un extraño árbol de madera rojiza emerge del suelo.
–Rojo… como el cabello de Laken. (dijo Esmeralda).
–Vaya… pero tenemos que talarlo, espero que no te moleste. (dijo Lucifer).
–Es una pena, pero háganlo. (dijo Esmeralda).
Lucifer caminó hacia el árbol, mandó su mano a su espalda, pero no tenía su espada allí, chasqueó con su boca quejándose, luego extendió su mano e invocó su espada, la tomó con ambas manos y de un solo movimiento cortó aquel árbol, este extraño, rojizo y pequeño árbol cayó, Lucifer cortó una vez más para solo tener un tronco, de solo un metro de tamaño.
–Mañana llevaremos este tronco al castillo, el resto depende de ti Laken. (dijo Lucifer).
–Me iré a practicar. (dijo Laken).
Laken se pierde entre los árboles y comienza a practicar, abriendo portales por toda la dimensión. Después de practicar, Laken, exhausto, se va a descansar en aquella colina, sentado en la piedra junto a la cascada.
Por su parte, Lucifer, aunque dijo ya “haber dicho lo que tenía decir”, sentía que podía hablar una vez más con Laken, otro intento en convencerlo de no cometer un error al día siguiente.
–Esmeralda, ven. (dijo Lucifer).
Esmeralda se acercó a Lucifer, era bastante alta, tan alta como Lucifer, en voz baja Lucifer habla con ella.
–Ya que tú eres el bosque, puedes decirme ¿Dónde está Laken? Quiero hablar con él una vez más. (dijo Lucifer).
–Claro. (dijo Esmeralda mientras sus ojos se apagaban y quedaban vacíos por unos segundos) Está allí. (dijo Esmeralda volviendo en sí).
Esmeralda señaló a lo lejos una pequeña colina.
–Si sigues recto desde aquí llegaras… o puedo llevarte. (dijo Esmeralda).
–No, tranquila, iré por mi cuenta. (dijo Lucifer).
Maximus ya se encuentra hambriento para este momento, Lucifer se había ido y Ray bostezaba sentado en un tronco.
–¿Hay problema si cazo un animal? (preguntó Maximus).
–No, es parte del ciclo de la vida. (dijo Esmeralda).
–Pero sí que te molestó cuando intenté matar a la ardilla. (dijo Maximus).
–Como dije, no me gustan las muertes sin sentido. (dijo Esmeralda).
–¿Y el duelo de mañana?, ¿no son esas muertes sin sentido? (preguntó Maximus).
–No, una pelea por poder siempre ocurre en la naturaleza. (dijo Esmeralda).
–¿Y si Laken decide matar a todos? (preguntó Maximus).
–Yo… apoyaré a Laken siempre. (dijo Esmeralda).
–¿Aunque sean muertes sin sentido? (preguntó Maximus).
–No lo se. (dijo Esmeralda).
Lucifer camina por el bosque, tranquilo, pues su visión en la oscuridad le permite caminar sin tropezarse. Después de casi media hora de caminata Lucifer llega a una colina, donde se encuentra Laken, sentado en una roca, junto a una cascada y mirando a la nada. Lucifer se acerca, caminando despacio, Laken lo nota de inmediato.
–Siento haber dicho eso de los demonios. (dijo Laken).
–No hay problema, sé que, con la cabeza caliente, se dicen cosas sin pensar. (dijo Lucifer).
Lucifer avanza y se para junto a Laken, mira el paisaje nocturno de ese paradisiaco bosque.
–Tal vez tienes razón… (dijo Laken bajando su mirada) he dejado de lado mis sueños de niño, pero siempre que vengo aquí a mirar el paisaje, me acuerdo de cuando quería viajar y fotografiar el mundo. (dijo Laken con un tono deprimente).
–¿Qué querías ver del mundo? (preguntó Lucifer).
–Mmm… quería fotografiar todo lo que me parecía hermoso. (dijo Laken).
–¿Es la cámara que tiene Esmeralda? (preguntó Lucifer).
–Sí… era la que me dio papá (dijo Laken levantando su mirada) Cuando le dije que no me importaba la política, él también me dijo que no quería que yo estuviera envuelto en política, además me habló de Jantier, no presté mucha atención, excepto sobre pintar, la verdad soy malísimo, no pude pintar, pero entonces me regaló una cámara. (dijo Laken).
–No dudo que Thomas haya sido un gran padre, incluso él no quería que estuvieras envuelto en todos estos problemas, el sabia las consecuencias que tendrían las decisiones de Tamer. (dijo Lucifer).
Laken se molesta nuevamente un poco, pero esta vez no grita, no levanta la voz, no se pone agresivo.
–A mí no me importa si fue un buen gobernante, solo sé que me amaban y que Halmet me quitó todos a los que amaba. (dijo Laken).
–Bueno… hmph (suspiró Lucifer) Todo se remonta a una lucha de poder que ha ocurrido durante generaciones, las familias nobles también han influenciado, un ciclo de traiciones y peleas que tú tienes el poder de parar y no de la manera que ellos intentaron matando a todos, no tienes porqué mancharte las manos. (dijo Lucifer).
–Yo… necesito tiempo a solas para pensar. (dijo Laken).
Lucifer coloca una mano en el hombro de Laken.
–Yo… hace mucho tiempo, era impulsivo y tonto, bueno tal vez aun lo sigo siendo… pero, hubo alguien (dijo Lucifer recordando a Mark) un gran amigo que nunca se cansó de insistir hasta hacerme cambiar. Tú no tienes a nadie, entonces yo intentaré ser ese alguien que insistirá tanto como sea necesario para evitar que te manches las manos con sangre de inocentes. (dijo Lucifer).
Laken levanta su mirada, mira a Lucifer a los ojos, no entiende lo que siente, si es similar a su padre o como un hermano mayor que nunca tuvo.
–Me iré a descansar ahora. (dijo Lucifer)
Mirando el paisaje Laken piensa en todo, en su infancia, en la muerte de su familia, su tiempo atrapado en la dimensión, todo lo que ha compartido con Esmeralda y, sus recientes interacciones con Lucifer.
Alrededor de la fogata improvisada, se encuentra Maximus asando de manera rustica un par de aves que atrapó, Ray y Esmeralda también están presentes.
–Ya que han insistido tanto con Laken… ¿Es fácil perdonar a alguien que odias? (preguntó Esmeralda).
Por un momento, Maximus recuerda a su padre, a Adolf.
–No… pero se aprende a vivir con ello (dijo Maximus mirando al fuego) Es más, Lucifer debería ser el primero en odiar el Paraíso, el Edén y los ángeles, aun así, luchó por ellos. (dijo Maximus).
–¿Lucifer? Su energía es extraña, es diferente. (dijo Esmeralda).
–Sí, ¿Querías conocer un demonio? Ahí lo conociste… o en parte. (dijo Maximus).
–¿Es un demonio? (preguntó Esmeralda).
–Es hijo de una ángel y un demonio. (dijo Maximus).
–Cuéntame más. (dijo Esmeralda, pues su curiosidad se despertó de inmediato).
–Hijo de una ángel y un demonio, (dijo Maximus emocionado de hablar de su ídolo) nacido en medio de una batalla, adoptado por Yielena, la madre del Edén y criado en el paraíso. Llamado el niño maldito por los ángeles, odiado por su sangre de demonio, para los demonios era el niño maldito por tener que crecer en el Edén rodeado de ángeles que lo odian. Asesino y traidor para unos, héroe para otros. (dijo Maximus).
–Es una mezcla de ángel y demonio, interesante. (dijo Esmeralda).
–Sí, y ese tipo que está allá sentado, haciendo cara de chico guapo, lo intentó matar (dijo Maximus señalando a Ray) pero ahora está trabajando junto a él, tal vez si se aprende a perdonar a quien odias. (dijo Maximus).
–¿Cómo lograste perdonarlo? (preguntó Esmeralda).
Ray se queda en silencio, reflexionando un poco, pues no sabe que decir, el perdonarlo no fue otra cosa que una presión por parte de las historias que escuchaba de otros.
–Yo… no lo sé en realidad, aun no conozco realmente a Lucifer, lo malo que dicen de él como lo bueno, amabas cosas pueden ser ciertas, pues no lo conozco, no sé qué pensar, pero tal vez, tal vez no lo odio. (dijo Ray).
–¿Qué? (preguntó Maximus confundido) ¿No sabes que pensar? Lucifer es un héroe, un referente a seguir. (dijo Maximus).
–Eso es tu fanatismo hablando, tú tampoco lo conoces bien. (dijo Ray).
Maximus lejos de enfadarse, sabe que Ray tiene razón.
–Sí… puede que tengas razón… por eso lo vigilo de cerca, hasta ahora no me ha decepcionado, espero no haberme equivocado de modelo a seguir. (dijo Maximus).
Mientras conversan y comen Lucifer vuelve, emergiendo también de la oscuridad, se sienta junto a ellos y comen todos juntos, luego duermen en el suelo recostados contra los árboles, descansando para el día siguiente. Ray abre sus ojos, no puede dormir, mientras los demás lo hacen mira a su alrededor con cautela, Esmeralda ni siquiera está por allí, mira al suelo un rato y luego decide levantarse con cuidado y se separa del grupo, se aleja un poco y sube a las ramas de los árboles, se sienta en una de ellas mirando a lo lejos un pequeño lago. Luci emerge de entre su armadura.
–¿Qué sucede? ¿No tienes sueño? (preguntó Luci).
–No… necesito pensar. (dijo Ray).
–¿En qué? (preguntó Luci).
–En la conversación de hace un rato. (dijo Ray).
–Te molesta Lucifer aún… lo sabía. (dijo Luci).
–Yo… no sé qué pensar. (dijo Ray).
–¿No sabes a quien creerle? (preguntó Luci).
–Toda mi vida… (dijo Ray recordando su infancia) lo único que escuché es lo terrible que era Lucifer, había matado a mi abuelo. Mi padre no decía otra cosa que yo “debía vengarlo”, ser fuerte y vengar al abuelo, entré a la academia con el propósito de algún día encontrar a Lucifer y por cosas del destino ya estaba ahí, en mi propia clase, lo vigilé de cerca y no era tal como mi padre lo describía, no veía al asesino despiadado que todos decían. (dijo Ray).
–Pero de igual manera lo intentaste matar en el torneo. (dijo Luci).
–Sí, porque ese era mi propósito, era para lo que había entrenado todo este tiempo (dijo Ray recordando su pelea con Lucifer) Era finalmente la oportunidad de conocerlo realmente, en una pelea, frente a frente se ven las verdaderas intenciones, pero el tipo solo estaba emocionado de luchar, estaba emocionado de arriesgar su vida, estaba “loco”, tal vez lo que decía papá era cierto. (dijo Ray).
–¿Tenía razón tu padre? (preguntó Luci).
–Tal vez… (dijo Ray bajando su mirada) Y al encontrármelo en el pasillo, no pidió perdón, solo confirmó lo que creía, dijo haber matado a mi abuelo, dio una razón que… aunque valida… no le quita la culpa de matar a mi abuelo, él es el culpable de que yo esté aquí, que haya ingresado a la academia… Pero después de esa corta conversación dice que mi abuelo tenía un mensaje para mi padre, “buscar mis propias respuestas”, el mensaje se sintió como si fuera para mí, pero ¿buscar mis propias respuestas?, ¿Cómo? Si desde niño se me ha dicho que pensar y que hacer. (dijo Ray).
–Pero lo perdonaste, o eso dicen, ¿No son esas tus propias respuestas? (preguntó Luci).
–No… (dijo Ray recordando lo que pasó después de su pelea con Lucifer) Tuve la oportunidad de hablar con Yielena, pues ella me buscó, de otra manera me hubiera sido imposible hablar con dios. Ella no hizo otra cosa que pedirme perdón por las acciones de su hijo, La reina del Paraíso pidiéndome perdón a mí, un don nadie… además, también me habló un poco de él, lo mismo la maestra Sophie, el coordinador, el director, ¡todos!, todos solo hablaban maravillas cuando lo mencionaban, incluso con sus defectos, impulsivo, sentimental, pero todo terminaba en que más allá de sus defectos era “un gran chico”. No me quedó otra que pedirle perdón. (dijo Ray).
–¿Te arrepientes de pedirle perdón? (preguntó Luci).
–Mala elección. (dijo Ray recordando las palabras de Esmeralda) Debí decirle lo que pensaba a la cara, me hubiera quedado más satisfecho, pues desde ese momento mi propósito de vida se había acabado, lo perdoné sin siquiera conocerlo realmente, nuevamente se me dijo que hacer y como pensar, lo perdoné por opiniones de otros y no la mía y por ello, me quedé sin un objetivo. Continué en la academia, aunque no sabía aun que hacer, entré al clan Masak por ego, pocos lo logran y menos ser miembros así que tenía que aceptarlo, pero aún continuaba sin un objetivo. (dijo Ray).
–Lo sabía, eres egocéntrico, orgulloso, aunque me lo negaras… al menos por fin te sinceras… ¿entonces te irás? ¿abandonaras la legión también? (preguntó Luci).
–No me iré. (dijo Ray determinado mirando hacia el lago) Ver como Vivian rogaba a Lucifer por ayuda, yo también, algún día, seré la ayuda de alguien, el héroe de alguien, no dejaré que todo lo que he entrenado sea en vano, utilizaré este poder para algo, de eso estoy seguro. (dijo Ray).
–Bien… eso lo veremos algún día. (dijo Luci).
Maximus, quien no podía dormir se había levantado y vio a Ray alejarse, por lo que lo siguió, desde el suelo bajo los árboles escuchó todo, luego se fue a intentar dormir un poco.
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