Conflicto Celestial - Capítulo 51
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Capítulo 51: 50. Inútiles
Anne y compañía corrían por los pasillos, múltiples veces se les bloqueó las ventanas, finalmente se dirigían a las grandes escaleras del segundo piso que daban al gran salón, oían cada vez más fuerte la música conforme se acercaban, Anne, Lauren y Boris estaban preocupados por Lars, pero su misión era rescatar a Liorela.
Finalmente, el grupo llegó a las grandes escaleras, todos los nobles quienes festejaban vieron a este grupo comenzar a descender mientras eran perseguidos por guardias y por ello se asustaron un poco, Leo apareció tras ellos gritando.
–¡Atrápenlos!. (gritó Leo).
El grupo descendió, los nobles se apartaron, Anne saltó y tiró un par de mesas hacia atrás para tropezar a los guardias, se acercaban a las puertas.
–Cierren las puertas. (dijo Leo por su comunicador).
Las puertas comenzaron a cerrarse, pero el grupo lo lograría a tiempo, escaparían, se encontraban a solo diez metros de la puerta cuando el techo se rompió, Felix cayó justo en la puerta, el grupo se detuvo, La puerta se cerró, Felix estaba sobre alguien clavando sus cuchillas, desde el agujero del techo comenzaron a caer chorros de sangre, Felix se levantó arrancando sus cuchillas y el grupo finalmente pudo verlo, era Lars con diversos cortes en abdomen, difíciles de ver con la cantidad de sangre que brotaban de estos.
–¡Lars!. (gritó Anne).
Lars no respondía, no se movía, solo brotaba sangre de su abdomen. Leo gritó a los guardias para que evacuaran a los nobles quienes corrieron despavoridos dejando el gran salón vacío, solo había guardas en las salidas y el segundo piso, listos para avanzar.
–Que nadie intervenga. (dijo Felix).
–¿Qué estás diciendo?. (preguntó Leo).
–No me he divertido lo suficiente. (dijo Felix).
Boris tomó fuertemente a Otto y Liorela, saltó hacia un lado, pero entonces Felix en un solo movimiento estaba junto a él y lo pateó al suelo, Boris cayó a unos dos metros de Lars, junto a una pared, sosteniendo a Otto y Liorela.
–Déjalos ahí y luchemos, vamos los tres contra mí. (dijo Felix).
Anne molesta miraba el cadáver de Lars.
–Rompe la pared Boris, huye, nosotros lo ralentizaremos. (dijo Lauren).
Boris rápidamente pensó en las posibilidades, ese tipo Lars era más fuerte que ellos y allí estaba muerto, los tres no tenían posibilidad con Felix, pero si solo se quedaban Lauren y Anne era incluso menos probable, si huía las dos serian vencidas rápidamente y Felix iría por él, ese tipo era rápido, los alcanzaría en un momento, si luchaban los tres no ganarían, pero no necesitaban ganar, necesitaban tiempo, más legionarios debían de estar en camino, había más legionarios en el reino, solo necesitaban tiempo.
–No. (dijo Boris).
Boris dejó a Otto y Liorela recostados contra la pared, ambos estaban terriblemente asustados.
–¿Es el fin verdad?. (preguntó Otto).
–No, la ayuda debe de estar en camino, necesitamos tiempo, confía. (dijo Boris).
–¿Qué haces Boris?. (preguntó Lauren).
Boris caminó hacia Lauren.
–Las dos morirían en un momento, me sentiría culpable si las abandono. (dijo Boris en voz baja junto a Lauren y Anne) Además el irá por mi tras vencerlas, perderíamos igualmente. Los tres también perderemos, pero no necesitamos ganar, necesitamos tiempo, más legionarios deben de estar en camino. (dijo Boris).
–Lars está muerto. (dijo Anne molesta).
–Mataremos a este hijo de perra cuando llegue la ayuda solo debemos aguantar. (dijo Boris).
Felix apretó fuertemente sus cuchillas.
–Bien, parece que si me entretendrán un rato, me gusta. (dijo Felix señalando a Anne y compañía) ¡Ya oíste Leo! Mantén a los guardias fuera de esto. (dijo Felix).
Lauren desenvainó su sable, Boris levantó sus puños y Anne finalmente extendió la guadaña de su espalda, cada uno de ellos se mueve a un punto diferente, rodeando a Felix, despacio, están nerviosos, pero deben hacer todo el tiempo posible. Felix mira a su alrededor, decide ir por Boris, después de todo está desarmado, así que salta hacia este con una explosión.
Felix era demasiado rápido, a toda velocidad se dirigía con sus cuchillas apuntando al frente, directo a Boris quien no entendió lo que acababa de ocurrir, para él solo fue como si Felix se teletransportara, Boris se agachó un poco, Felix pasó sobre él, sus cuchillas resbalaron sobre su hombro, Felix giró en el aire y colocó sus pies en una columna que sostenía las barandas que del segundo piso miran al salón y nuevamente saltó.
–¿No lo corté?, ¿De qué está echa esa extraña ropa negra que lleva ese rubio?. (se preguntó Felix).
Ahora Felix se dirigía hacia Anne quien se tiró al suelo, Felix aún así logró cortarle su mejilla, una vez más giró, se clavó en una pared y ahora se dirigía a Lauren con una altura mucho más baja para que esta no esquivara, pero Lauren nunca planeó esquivar, estaba preparada para recibir daño a cambio de hacer daño igualmente, esta atacó con su sable de manera punzante, Felix atravesó la armadura de Lauren y le apuñaló su vientre, Lauren cortó el cuello de Felix quien esquivó justo a tiempo para no ser decapitado.
–Nada mal. (dijo Felix).
Lauren intentó volver a atacar, pero fue pateada fuertemente en su estomagó siendo lanzada hacia atrás, Felix por su lateral era atacado por el hombre rubio.
–¿Quién trae puños a una pelea con armas?. (preguntó Felix burlándose).
Boris lanzó un par de golpes, Felix esquivaba mientras contraatacaba con sus cuchillas creando algunos cortes en el rostro de Boris, pero este con los brazaletes de sus antebrazos desviaba varios de los ataques de Felix. Boris ya había luchado con Matt, aunque Felix era mucho más fuerte y rápido estaba un poco acostumbrado a luchar contra las cuchillas. Poco a poco los puñetazos de Boris se acercaban más al rostro de su enemigo.
Lauren se estaba reincorporando cuando Felix vio a Anne correr hacia él así que atacó con sus cuchillas al rostro de Boris y este atrapó sus antebrazos y le pateó fuertemente en el rostro, luego aumentando su forctis apretó fuertemente sus antebrazos para levantarlo en el aire y luego estamparlo contra el suelo.
Felix golpeó con su espalda fuertemente el suelo agrietándolo, Anne saltó en el aire y atacó con su guadaña de manera descendente, con una increíble flexibilidad Felix pateó el rostro de Boris lanzándolo hacia atrás, con sus brazos ahora libres desvió ligeramente el ataque de la guadaña de Anne haciendo que esta se clave en el suelo a centímetros de su rostro, de inmediato Felix generó una explosión en sus pies.
Para Anne era como si Felix hubiera desaparecido, este ya se encontraba en una pared saltando nuevamente hacia ella por su lateral izquierdo, pero entonces cerca a Anne, esta con su mano izquierda sosteniendo la guadaña toma su pistola con su mano derecha desenfundándola con una gran velocidad y apuntando a su izquierda bajo su brazo, Anne dispara.
Felix quien estaba ya a menos de un metro de Anne recibe un disparo en su rostro, esquivó moviendo su cabeza, pero perdió la visibilidad de su ojo izquierdo, aun así, con la velocidad que llevaba cortó el costado de Anne, continuó su recorrido hacia la pared, se giró y vio a Anne de pie con su pistola, está comenzó a disparar y Felix a saltar por todo el lugar, de lado a lado clavando sus cuchillas por las superficies.
Lauren estaba de pie tratando de seguir los movimientos de Felix, Boris hacia lo mismo, agudizando su vista, hasta que finalmente lo ve, predice su movimiento y se lanza, Felix se dirige hacia Lauren, Boris saltó hacia el frente aumentando su forcits, como si el tiempo se detuviera Felix ve a Boris extendiendo su mano, pero es demasiado tarde no lo alcanzara mientras que por otro lado el apuñalará a Lauren.
–Buen intento chico rubio, pero tu brazo debería medir un metro más para alcanzarme. (pensó Felix).
De inmediato el brazo izquierdo de “él más fuerte” aparece de la espalda de Boris, tomando a Felix del pie, este no entiende que ocurre sorprendido al ver un brazo transparentoso blanco sosteniéndolo, Boris fuertemente vuelve a estampar a Felix contra el suelo, invoca el otro brazo y lanza un poderoso puñetazo hacia el rostro de Felix, este golpe le romperá la cara, pero Felix coloca su cuchilla frente a él y apuñala el puño de este transparentoso brazo, Boris siente el dolor transmitido a través de su invocación pero continua presionando hacia abajo.
Felix sosteniendo con fuerza su cuchilla para evitar que este brazo le aplaste apunta con su índice al rostro de su contrincante y entonces dispara una bola de fuego que impacta con el rostro de Boris y lo lanza con fuerza hacia atrás chocando contra una columna. El rostro de Boris está quemado, perdió gran parte de su visión, sus ojos le arden, decide desinvocar los brazos de “él más fuerte” y concentrarse en regenerar su rostro. Felix lo está mirando fijamente.
–Buenos ojos rojos, buena mirada… pero eres un ángel, los ojos rojos son para nosotros los demonios. (dijo Felix).
Anne disparó y Felix bloqueó con su cuchilla, luego por su lateral corría Lauren atacándolo y entonces genera una cuerda roja, Lauren se tropieza sorprendida sin entender de donde venia esta extraña cuerda, mientras cae, Felix la patea fuertemente en el rostro lanzándola contra Anne y ambas chochan con la pared, estas se levantan, cansadas.
–Hmm vaya bellezas hay en la legión, es una lástima tener que matarlas. (dijo Felix).
Una vez más Boris se levanta, ahora los tres se lanzan juntos hacia Felix, pero este esquiva, contraataca, se escabulle, les hace tropezar con sus cuerdas rojas, vuela por toda la habitación con sus explosiones, les hace daño, está jugando con ellos. Otto abrazado de Liorela, sentados y recostados contra la pared lo ven todo.
–¿Qué vamos a hacer Otto?. (preguntó Liorela).
–A este paso van a perder… pero no es el fin, solo necesitamos tiempo, la ayuda debe estar en camino. (dijo Otto).
–No entiendo que está pasando… no entiendo por qué están luchando… tengo miedo Otto. (dijo Liorela).
Otto sujetó aún más fuerte a Liorela.
–Mi tío es culpable de los ataques de las disidencias, lo sé desde hace mucho tiempo y no hice nada. (dijo Otto).
Liorela recordó el día en el que Otto desapareció del palacio.
–¿Por qué te fuiste ese día?. (preguntó Liorela).
–Leo me echó del palacio, advirtiéndome lo que pasaría si volvía… (dijo Otto).
–No sabes lo sola que me sentía… pero… en el fondo sabía que volverías algún día. (dijo Liorela).
–Y tú… no sabes cuanto quería volver por ti, pero temía que te pasaría algo si me presentaba en el palacio. (dijo Otto).
Otto miraba a los tres legionarios luchar.
–No quiero sentirme más culpable por cosas que pude hacer… no quiero más arrepentimientos (dijo Otto mirando al frente) Yo los involucré y ahora están dando su vida por nosotros, yo también haré lo que pueda hacer para ganar tiempo, saldremos vivos de aquí. (dijo Otto).
Los tres legionarios seguían luchando, los guardias y Leo miraban igualmente la injusta pelea frente a sus ojos, veían a un muerto legionario en un charco de sangre contra la pared, destino que les esperaba a los otros también.
Sumamente herida Anne fue lanzada contra la pared, esta se levanta, jadeando, le cuesta regenerar los cortes, tiene algunas costillas fracturadas, mira a Lars muerto y se llena de impotencia, no es capaz de vengarlo, es muy débil. Boris también es lanzado contra una columna rompiéndola, su brazo roto y algunos cortes que ya han logrado penetrar en su ropa, este se levanta regenera su brazo y toma un poco de aire.
Lauren está intercambiando ataques con Felix, gracias a su habilidad con el sable logra poco a poco desviar cada vez mejor los ataques de Felix, adaptándose a las cuchillas, aun así, está en desventaja pues son dos armas contra una, su armadura ha recibido bastantes daños y los cortes son cada vez más profundos, pero aún tiene algo por intentar.
Felix ataca con sus cuchillas, Lauren quien normalmente intentaba bloquear un ataque y esquivar el otro, decide no esquivar. Lauren bloquea la cuchilla de su derecha, la otra cuchilla atraviesa su torso de lado a lado, ella decidió recibir daño para tener a Felix cerca, extiende su mano libre y Felix se echa para atrás.
–¿Intentado agarrarme? Patético. (pensó Felix en el instante que se echó para atrás).
En el muy corto tiempo mientras Felix se echó para atrás y Lauren extendía su mano este notó como agua emanaba de la mano de aquella legionaria, en menos de un segundo fue completamente empapado y al tocar el suelo fue electrificado. Boris aumentó su Forctis y corrió hacia el frente, el tiempo se detuvo para Felix.
–Sí… como los guardias cuando rompieron la pared, electricidad. (pensó Felix recordando cuando se encontraron en el pasillo).
Mientras Felix era electrocutado y su cuerpo pasmado en una posición con sus músculos rígidos este miró a un lado, Boris corría hacia él.
–La corriente, no es tan fuerte, ella está cansada… o es débil… o le falta afinidad. Suerte que soy un prodigio, un genio. (pensó Felix).
Esta corriente habría electrocutado a los guardias, pero no a Felix, este concentrándose redirigió la electricidad al suelo disipándola, al fin y al cabo, era energía que emanaba calor como el fuego, ahora libre de la electricidad Felix se abalanzó hacia Lauren quien estaba sangrando por la puñalada que recibió en su torso.
Lauren reaccionó, bloqueando las cuchillas de Felix pero este levantó su pierna, una patada directa al rostro se acercaba a Lauren pero Boris estaba cerca, a menos de un metro, incluso si Lauren recibía aquel golpe Boris lograría asestar un ataque, pero entonces, una explosión en el pie de Felix, idéntica a cuando saltaba por el lugar.
Boris solo pudo ver en cámara lenta como la patada dirigida a Lauren se desviaba a una increíble velocidad y ahora se dirigía a su rostro.
–¿Cambió la dirección de la patada con una explosión?. (pensó Boris mientras veía el inminente golpe que recibiría).
La patada da de lleno en el rostro de Boris con tal fuerza que lo tira hacia atrás violentamente contra una pared, su nariz rota, parte de su mandíbula superior rota, parte de su pómulo izquierdo roto, la parte trasera de su cabeza que impactó contra la pared abierta, sangre brotando de su nariz, dificultad para respirar, su vista borrosa y desenfocada, estaba desorientado.
En el momento que Felix pateó a Boris y Lauren le vio volar se generó otra explosión en su pie, la patada ahora cambiaba de dirección una vez más hacia Lauren quien reaccionó levantando su sable y antebrazo para bloquear, la patada tenía tal fuerza que rompió el antebrazo de Lauren y empujó su sable en su rostro.
Lauren voló hacia una pared con fuerza quebrando parte de esta, su antebrazo roto, los dedos que sostenían su sable ahora estaban fisurados, la parte trasera de su cabeza abierta y sangrando, por el golpe su sable se enterró en el lateral de su rostro bajo su ojo, por su pómulo, el sable continuaba allí clavado sangrando. Lauren quitó su sable y sangre comenzó a brotar, era una herida profunda bajo su ojo derecho.
Felix sin dar un respiro se lanzó hacia Lauren con una explosión, Anne se había levantado y corría hacia la trayectoria para interceptarlo, pero una cuerda se generó haciéndola caer. Lauren no pudo reaccionar, Felix apareció sobre ella atacando de panera punzante con sus dagas atravesando su torso una vez más, la apuñaló en el torso un par de veces más, Lauren moriría allí, pero Anne soltó su guadaña, tomó sus pistolas y comenzó a disparar.
Sin otra opción Felix esquivó, Lauren viviría, pero claramente no podía luchar más, Boris por otro lado estaba tratando de regenerar sus heridas, pero estaba tremendamente desorientado por la patada, su visión estaba borrosa y su respiración agitada.
Anne levantó sus pistolas y comenzó a disparar, Felix saltaba por toda la habitación, algunos disparos lograron rozar parte de sus brazos o rostro creando pequeñas laceraciones, un daño insignificante para Felix. Anne continuaba disparando y entonces Felix se abalanzó sobre ella apuñalando uno de sus antebrazos, pero Anne simplemente apuntó con su otra arma al torso de Felix y disparó un proyectil más grande que atravesó su torso.
–¿Intercambiando daño?. (preguntó Felix).
Anne le escupió a Felix en el rostro y este la pateó hacia un lado, ella rodó por el suelo incorporándose inmediatamente, pero al levantar su mirada Felix corría hacia ella, Anne levantó la pistola de su mano derecha y apuntó a Felix, este levantó una cuchilla para bloquear el disparo y entonces Anne soltó su arma.
–¿Qué?. (se preguntó Felix confundido).
Con su mano extendida Anne estaba llamando a su guadaña la cual venia girando a toda velocidad y atravesó el torso de Felix por atrás. Anne con su otra pistola disparó al rostro de Felix quien se encontraba a menos de un metro de ella, el disparo atraviesa su cuello. Anne toma su daga de combate y se prepara para apuñalar el cuello de Felix pero este bloquea con una de sus cuchillas, con la otra atraviesa el otro antebrazo de Anne para evitar que esta dispare, sin alternativas ambos dan un poderoso cabezazo lanzándose hacia atrás.
Anne y Felix fueron lanzados hacia atrás en direcciones opuestas, pero entonces de los antebrazos de Anne que habían sido atravesados por las cuchillas de Felix se crearon unas cuerdas, Anne sorprendida miró a los lados, intentando ver hacia que pared estaba atada, pero las cuerdas estaban atadas a los antebrazos de Felix quien se incorporó, tomó con fuerza las cuerdas haló a Anne hacia él.
A toda velocidad se dirigía Anne hacia Felix quien extendió su pierna, pateándola en el torso con tal fueza que la armadura se rompió, los órganos internos de Anne fueron hechos pedazos, la patada la lanzó hacia atrás con fuerza, pero al estar atada Felix la haló fuertemente con fuerza y esta vez la lanzó hacia la pared junto a Lauren.
Las cuerdas desaparecieron, Anne estaba intentando controlar el sangrado interno mientras escupía sangre o moriría. Felix arrancó la guadaña de su torso y entonces por su espalda fue tomado por Boris, quien había invocado ambos brazos de “él más fuerte”. Boris estaba sumamente herido, intentado regenerarse aún, pero al menos pudo colocarse de píe, debía decidir si gastar su energía en regenerarse o en atacar.
Felix era sostenido en el aire agarrado de sus brazos por su espalda como si estuviera crucificado de alguna manera, Boris sostenía con tal fuerza que Felix sentía que arrancaría sus brazos. Mientras los brazos de él más fuerte sostenían a Felix, Boris aumentó sus forctis al máximo, para dar un puñetazo en el torso de Felix con todas las fuerzas que le quedaban.
–¿Qué es esta energia?. (preguntó Felix).
Boris acumuló toda su energía restante para dar un puñetazo, Felix notó esto y entró en pánico.
–No, no… ¡No!, un golpe así… me volaría medio torso o incluso me partiría por la mitad. (pensó Felix asustado) Tengo que liberarme, tengo que… me aprieta con tal fuerza que me arrancará los brazos, arrancar… oh sí, soy un maldito genio. (pensó Felix).
Felix generó una gran explosión bajo sus pies para salir impulsado por los aires con tal fuerza que sus dos brazos fueron arrancados por el codo, Felix giró en el aire, colocó sus pies en una pared y se impulsó con una explosión hacia Boris quien sorprendido solo podía mirar como su contrincante abría su boca mostrando sus dientes a toda velocidad.
Boris no pude hacer nada ante el ataque de Felix quien le mordió el cuello con tal fuerza que lo levantó en el aire, todos estaban sorprendidos viendo a Felix sostener con sus dientes a Boris en el aire y luego sacudiéndolo de un lado a otro hasta lanzarlo violentamente contra una columna. Boris rompió la columna, Felix había arrancado una parte de su cuello y comenzaba a sangrar a chorros, moriría en minutos con un sangrado así.
Preocupado Boris regenera rápidamente su cuello, malgastando una gran cantidad de energía en el proceso, parando el sangrado, pero quedando agotado al instante. Felix escupió el pedazo de cuello de Boris al suelo, caminó hacia uno de sus brazos y lo levantó con su boca, luego lo juntó con su parte superior y forzó la regeneración hasta unir el brazo, luego fue por el otro haciendo lo mismo, finalmente regeneró su torso, su cuello y la mayoría de heridas que había recibido hasta ahora.
Absolutamente todos estaban impactados y asustados ante lo que acaban de ver, los cuatro legionarios habían sido vencidos, Lars estaba muerto, Anne y compañía estaban fuera de combate.
–¿Viste eso Leo?, tal vez deberías contratarme como guardaespaldas a tiempo completo. (dijo Felix).
Felix llamó sus cuchillas a sus manos y las colocó en su espalda.
–Si… vaya, espectáculo. (dijo Leo).
Leo caminó entre los guardias y bajó las escaleras.
–Ahora vamos a lo que nos importa. (dijo Leo).
Leo caminó hasta Otto, Liorela se aferraba a este con fuerza.
–Perdiste Otto, ahora abre la bóveda. (dijo Leo).
–No… no abriré la bóveda. (dijo Otto).
Felix se acercó.
–Entonces te mataré. (dijo Felix).
–Ya te dije que no se puede, si él muere no podemos abrir la bóveda. (dijo Leo).
–Ugh (se quejó Felix) entones la mataré a ella. (dijo Felix).
Felix se acercó y tomó a Liorela arrebatándosela a Otto de las manos, la levantó en el aire apretándola de su cuello.
–Si ella muere no abriré la bóveda. (dijo Otto asustado).
–¿Seguro?. (preguntó Felix tomando una de sus cuchillas y apuntando al torso de Liorela).
–No- no los escuches Otto. (dijo Liorela con dificultad).
Otto asustado miraba a Felix amenazando con matar a Liorela.
–Decide- por ti mismo…. decide que quieres hacer Otto. (dijo Liorela).
Otto no podía soportar ver a Liorela allí a merced de Felix, pero debía ganar tiempo, entre amenazas pasarían los segundos, solo debía soportar.
–Tú involucraste a estos legionarios, perdieron, ahora la muerte de esta mujer a la que amas será tu culpa, ¿Realmente soportaras eso?. (preguntó Leo).
–No soy idiota Otto, quieres hacernos perder el tiempo mientras llegan refuerzos de la legión, pero tiempo es lo que no tienes, lo haré simple. (dijo Felix).
Felix apuñaló a Liorela en el torso rápidamente, varias veces, todos en la habitación se sorprendieron, los guardias, Leo, Lauren y compañía. Otto se levantó molesto.
–¡Liorela!, ¿Qué haces imbécil?. (preguntó Otto molesto).
Felix lanzó a Liorela al suelo, esta quedó recostada contra la pared.
–Simple, tienes que elegir. (dijo Felix).
Otto giró, Liorela seguía viva y comenzaba a sangrar por su vientre y boca.
–No… no- los escuches Otto, esto no es nada, estaré bien. (dijo Liorela).
–Mmm, no, no estará bien. (dijo Felix mirando a Otto) Ella se desangrará a este paso, si quieres salvarla debes llevarla al hospital o donde sea, pero para eso debes abrir la bóveda… ¿tiempo?, ¿quieres ganar tiempo? Jajaja, tiempo es lo que no tienes, abre la bóveda ya, te dejaré ir con ella para que la salves o espera un tiempo mientras se desangra, su muerte será tu culpa. (dijo Felix).
Los guardias, Anne, Lauren y Boris miraban sorprendidos ante la crueldad de Felix.
–Estaré bien Otto, no los- (decía Liorela cuando fue interrumpida por Otto).
–No… no… abriré la bóveda ya. (dijo Otto).
–Por fin palabras sensatas. (dijo Leo).
Otto miró al suelo devastado, esta operación para rescatar a Liorela había sido un desastre, todo era su culpa, sabia de las muertes de los ciudadanos de Frigidumpf hace mucho, no hizo nada, sabía que los legionarios que le advirtieron que debían retirarse no ganarían y aun así los forzó a ir, debió haber escapado con Liorela cuando la vio, pero se quedó egoístamente a bailar una vez más. El corazón de Otto se aceleraba mientras este sentía que este se iba a salir de su pecho, todo era su culpa, ¡todo era su culpa!.
–No es tu culpa Otto. (dijo Liorela).
Otto se giró con sus ojos al borde de las lágrimas.
–La culpa es de ellos, que te forzaron a ser lo que no querías. La muerte de los ciudadanos es culpa de ellos… si yo llegara a morir, es culpa de ellos también. (dijo Liorela).
–Si hay algo que puedo evitar, si hay algo que puedo hacer lo haré, y eso es abrir la bóveda. (dijo Otto).
Otto levantó su mirada clavándola fijamente en su tío.
–Vamos ya, al tercer piso, donde dijiste que- (dijo Leo).
–La bóveda tampoco está allí. (dijo Otto).
–¿Qué?. (preguntó Leo).
–La bóveda está aquí en el gran salón, en medio del todo. (dijo Otto).
–¿Qué es lo que escondes tanto con la maldita bóveda?, tu padre con el misterio, tu también con el maldito misterio, que está aquí, que está allá, que no se puede abrir, ¿Qué pasa con esa bóveda?, (preguntó Leo molesto).
Otto se quitó su gabardina, solo tenía su camisa blanca, la desabotonó y sacó uno de sus brazos acercándose al centro del gran salón, en medio de las decoraciones del suelo, se arrodilló y colocó su mano izquierda allí.
–La llave soy yo, solo puede ser abierta y cerrada una vez, porque requiere de un brazo, no la cerraré, no perderé mis dos brazos. (dijo Otto).
Otto levantó su mirada hacia Leo.
–Prométeme que nos dejaras ir. (dijo Otto).
–Lo haré, ahora ábrela. (dijo Leo emocionado por finalmente ver la bóveda).
–Quedará abierta para siempre. (dijo Otto).
Un sello se generó en el suelo, en el brazo de Otto también se generó un sello de varias líneas que ocupaban todo su brazo, una luz se generó en el centro del suelo donde estaba en contacto la mano de Otto y entonces una puerta en el suelo como si fuera un ático apareció, el brazo de Otto desde sus dedos comenzó a desaparecer como si de polvo se tratara hasta llegar a su hombro.
–Ahí tienes tu bóveda. (dijo Otto).
Otto caminó hacia Liorela.
–Ahora nos vamos. (dijo Otto).
–No… espera, no sé qué tanto de lo que dices es cierto, inspeccionaremos rápidamente la bóveda y te puedes ir. (dijo Leo).
–¡¿Qué?! Prometiste dejarnos ir. (dijo Otto molesto).
–Sí, solo déjame revisar con Felix. No lo dejen ir aún guardias. (dijo Leo).
–Morirá a este paso. (dijo Otto molesto).
–Siéntate allí con ella, haz presión en las heridas, lo que sea, no tardaremos. (dijo Leo).
Felix caminó hacia Otto.
–¿Dejarte ir?, es estúpido lo que estás diciendo, sabes demasiado, eres iluso, muere con ella. (dijo Felix).
Felix apuñaló repetidas veces a Otto en su torso y luego lo tiró junto a Liorela.
–Muere con ella. (dijo Felix).
Leo quedó sorprendido al ver esto, en el fondo no quería matar a Otto, pero no levantó la voz, la presencia de Felix le asustaba. Anne, Lauren y Boris solo podían mirar mientras esto ocurría. Anne apretó sus dientes y extendió su mano.
–¡Nooo!. (dijo Anne molesta con un tono de voz no muy alto por lo débil que estaba).
Anne quería gritar, levantarse y matar a Felix en ese instante, pero no podía hacerlo, a duras penas podía mantenerse consciente.
Felix camina hacia a Leo quien baja la mirada asustado.
–Abre la bóveda. (dijo Felix).
Leo abre las puertas y ve unas largas escaleras que bajan por un oscuro túnel, ambos comienzan a descender. Otto por su parte se arrastró hasta Liorela mientras sentía como la sangre salía a chorros de su abdomen, se sienta junto a ella, ya no tiene su brazo izquierdo por lo que se asegura de sentarse de tal manera que pueda abrazarla con su brazo restante.
–Eres un tonto Otto. (dijo Liorela).
Liorela tenía ya ojeras, se estaba desangrando, su respiración era débil y su piel cada vez era más pálida por la pérdida de sangre.
–La abrí para poder salvarte… sí, soy un idiota que no fue capaz de abandonarte. (dijo Otto).
–Solo so- soy una persona más en tu vida… si hubieras decidido vivir, estoy seguro que encontrarías a o- otra persona más en algún punto, alguien que también te habría hecho feliz. (dijo Liorela).
–Solo estas regañándome… ahora que nuestras vidas se acercan a su final me estas regañando… (dijo Otto).
–Sí… porque yo quería que vivieras. (dijo Liorela).
–¿Sin ti?… No. (dijo Otto sosteniendo fuertemente a Liorela con su brazo derecho) No eres una persona más, lo eres todo. Abandonarte me- me fue imposible, lo intenté, irme de este reino y olvidar todo… (dijo Otto recordando las veces que fue a la estación de zepelines) pero no pude hacerlo, pues estabas en mi- mi mente todo el tiempo. Incluso si abrir la bóveda era una mentira preferí elegirla con la posibilidad de poder escapar contigo, porque no te dejaría morir allí. (dijo Otto).
–Pare- parece que me amas mucho. (dijo Liorela).
–Claro que te amo… te amo más que a nada. (dijo Otto).
–Esos idiotas se salieron con la suya y nosotros aquí muriendo hablando de amor. (dijo Liorela).
–No se salieron con la suya… (dijo Otto mirando a la bóveda) Siempre sospeché cuando mi padre me advertía una y otra vez de no abrir la bóveda… que la llave para abrir y cerrar signifique perder mis brazos e- era para asustarme de nunca abrirla, algo está mal ahí… esa bóveda debe estar vacía, debe ser una mentira, o no hay mucho dinero, lo que sea. (dijo Otto).
Liorela sonrió un poco.
–No me imagino la cara de Leo cuando vea eso, jajaja, idiota. (dijo Liorela).
–Jajaja. (rió Otto).
La visión de Liorela se tornaba borrosa.
–Oye Otto… recuerdas la última canción… la de los pájaros… ¿Crees que haya un más allá?. (preguntó Liorela).
–No lo sé… espero que sí. (dijo Otto).
–Bésame, quiero sentir tus labios. (dijo Liorela).
Otto y Liorela se besaron mientras se abrazaban fuertemente recostados en una pared rodeados de un charco de sangre.
–Solo aguanta… la ayuda viene en camino y saldremos de aquí. (pensó Otto mientras besaba a Liorela).
Los guardias se mantenían en su sitio quietos, Lauren levantó la mirada.
–¿Es que ustedes no van a hacer nada?. (preguntó Lauren molesta).
–Las ordenes fueron quedarnos aquí vigilando. (respondió uno de los guardias).
–Los guardias deben proteger a los ciudadanos reino… Leo está aliado con las disidencias permitiendo la muerte- de- sus ciudadanos por dinero. (dijo Lauren molesta).
Lauren quería levantarse, pero no podía hacerlo.
–Eso… eso es mentira. (dijo uno de los guardias).
Lauren tomó las cartas que había tomado del despacho.
–Aquí, tengo- tengo pruebas, de cómo Leo dejaba morir a sus ciudadanos por dinero. (dijo Lauren).
–Eso es mentira, ella miente. (dijo otro guardia molesto).
–Entre ustedes deben haber algu- algunos que saben la verdad y son culpables, otros que no… aquellos que no son culpables… por favor, les pido que hagan algo. (dijo Lauren).
Los guardias comenzaron a murmurar entre ellos mirándose los unos a los otros.
–Vamos acaso… no ven la crueldad en esto, la crueldad de Felix con Liorela… que es inocente en todo esto. (dijo Lauren).
Un guardia dio un paso al frente y habló.
–Felix es solo un guardaespaldas que contrató el rey Leo, era necesario para atrapar al traidor de Otto quien no quería abrir la bóveda… lo de Liorela es trágico, pero es necesario por el reino. (dijo el guardia).
–Eres una basura. (dijo Lauren).
–¿Traidor?. (preguntó Otto molesto).
–Sí, eres un traidor, el reino se hunde y tu solo huyes de manera egoísta para no abrir la bóveda. (dijo el guardía).
–Fui expulsado. (dijo Otto molesto) me opuse al plan de dejar morir a los ciudadanos y fui expulsado, sí, so- soy egoísta solo volví porque Leo amenazó con matar a Liorela en un mensaje por televisión… soy egoísta porque no quería ser rey, pe- pero, aun así, jamás sacrificaría a los ciudadanos por dinero, eso es… cruel. (dijo Otto).
Otro guardia, tembloroso dio un paso al frente.
–Esto está mal…. (dijo el guardia) Yo no sé… no entiendo del todo lo que está pasando, pero si lo que dice la legionaria es real, Leo es… no es un buen rey. Yo luché en las periferias contra las disidencias un par de veces mientras vi morir a inocentes… Esto que- está pasando- lo que hizo Felix también es cruel… Yo… como guardia debo proteger a los ciudadanos no solo los intereses de rey. (dijo el guardia).
–Lo que dices es traición. (dijo otro guardia dando un paso al frente).
–No, él tiene razón, si Leo es culpable debemos luchar contra él, no solo seguimos órdenes del rey, protegemos a los ciudadanos también. (dijo otro guardia en respuesta).
Los guardias comenzaron a gritarse entre sí generando un caos, Otto molesto y con los pocos alientos que le quedaban dio un fuerte grito.
–¡Silencio!. (gritó Otto).
El lugar quedó en silencio.
–Juzguen por ustedes mismos… en unos minutos subirá Leo y Felix estará furioso, porque la verdad es que en la bóveda no hay nada, el dinero que mantenía a otros interesados en el reino no existe. (dijo Otto).
Tal como Otto dijo esto, desde aquel túnel con escaleras descendientes salió disparado Leo de un golpe, cayó en el suelo y se levantó con su cabeza sangrando.
–Guardias. ¡Maten a ese demonio!. (gritó Leo asustado).
Felix salió de la bóveda.
–La bóveda está vacía y debes pagar lo que le debes a las disidencias rey inútil. (dijo Felix).
Otto sonrió un poco y apretó fuertemente a Liorela.
–Lo logramos, saldremos de aquí… ¿Liorela?… (dijo Otto notando que Liorela no se movía).
Los guardias sorprendidos no saben qué hacer.
–Protéjanme. (dijo Leo).
El guardia tembloroso que había hablado en contra de lo que sucedía tomó valentía y apretó su puño para dejar de temblar.
–No te protegeremos, eres culpable de la muerte de los ciudadanos Leo. (dijo el guardia).
Varios de los guardias tomaron esta posición y no se movieron, pero otro grupo comenzó a avanzar.
–Nuestro verdadero propósito es proteger al rey. (dijo uno de los guardias).
Un grupo de unos 22 guardias se interpusieron entre Leo y Felix, entonces una masacre ocurrió, Felix voló por todo el lugar despedazándolos, no tenían oportunidad. Boris vio esto molesto.
–Idiotas… Los reinos deberían al menos invertir más en seguridad, muchos tienen guardias completamente inútiles. (pensó Boris).
Felix acabó con los guardias y luego en un solo movimiento cortó la cabeza de Leo quien no tuvo tiempo de reaccionar, ni siquiera de arrepentirse por lo que había hecho, murió en un instante, decapitado. Felix tomó la cabeza, la envolvió en sus hilos rojos y la colgó de su cintura. Felix comenzó a caminar hacia Otto.
–Supongo que ahora Otto volvería a ser el rey, por el también deben pagar una recompensa. (dijo Felix).
Anne al ver esto se arrastra por el suelo, un par de guardias desde el segundo piso comienzan a correr para detener a Felix pero otros se interponen y entonces comienza un forcejeo, Lauren y Boris se limitan a ver sin poder moverse, parece inevitable ver como Felix cortará la cabeza de Otto, pero entonces una de las ventanas se rompe, una silueta vuela por el lugar a una velocidad impresionante y con una espada corta ataca el cuello de Felix.
La espada comienza a cortar el cuello de Felix, este está siendo decapitado, la espada ha cortado hasta un tercio del cuello cuando este bloquea con su cuchilla, la mujer que intentó matarlo queda sorprendida con sus reflejos, esta tenía un cabello negro no muy largo que tapaba un poco sus ojos cafés, piel blanca, era un poco delgada, su cara parecía cansada y tenía ojeras, su armadura era bastante ligera y de un café opaco, tenía ropajes rodeando su cuello que en cualquier momento podría usar para tapar su rostro.
Felix se gira y patea a esta mujer haciendo que retroceda un poco, al verla al rostro la reconoce inmediatamente, era aquella mujer junto a Vanlaker hace unos años cuando estaban generando relaciones con las mafias de Luxuros.
–¿Tú otra vez? (preguntó Felix molesto) ya no soy el mismo de aquella vez, ahora soy- (decía Felix cuando fue interrumpido por una puñalada en su torso).
Felix se giró y vio al muerto Lars ahora de pie atravesándole el torso con una espada de un guardia que estaba tirada por el suelo.
–¿Cómo?. (se preguntó Felix sorprendido).
Cuando Lars estaba siendo apuñalado repetidas veces por Felix en su torso, desintegró la capa de agua del suelo para dejar de gastar energía y poder utilizar la restante en un plan para sobrevivir, al escupir al rostro de Felix, esa pequeña ventana donde este perdió su visión fue suficiente para regenerar las heridas más profundas de su torso y detener el sangrado, pero Felix notaría esto, por lo que con su manipulación de agua generó grandes chorros de esta, con una densidad y color similar a la sangre para engañar a Felix quien solo estaba emocionado de ver tanta sangre.
Felix pateó a Lars hacia un lado, la mujer que había entrado lo tomó en el aire y le ayudó a no caer.
–Soy Lars nivel 8, este tipo nos puede vencer a los dos. (dijo Lars).
Kate señaló a Felix con su espada corta.
–Entonces te acuerdas de mí, ¿verdad?. (preguntó Kate).
–Sí. Ahora podré vengarme del ridículo que hice esa misión. (dijo Felix).
–Vanlaker está en camino. (dijo Kate).
Felix se quedó paralizado en ese instante.
–¿Vanlaker?. (pensó Felix) ¿es verdad?, la última vez hace unos años estaban juntos… Vanlaker ha participado en las misiones relacionadas con las disidencias… ¿Podré luchar contra Vanlaker?, no incluso yo conozco mis propios límites… ¿Qué tanto tardará?, si ya llegó ella es que otros vienen en camino. La bóveda resultó inútil, lo único que tengo es la cabeza de Leo… Mierda, me iré. (pensó Felix).
Felix salta por el lugar hacia una ventana rompiéndola, se para en el borde de esta, arranca la espada de costado, regenera a duras penas sus heridas, para este punto estaba más agotado, Felix mira hacia atrás}.
–Bueno, adiós entonces, ya que van a vivir háganse más fuertes para divertirnos más la próxima vez que nos veamos. Y tú, la que estaba con Vanlaker, ya me vengaré de ti idiota. (dijo Felix).
Felix salió disparado por la ventana con sus explosiones desapareciendo en la oscuridad de la noche del gran banquete. Anne quien se estaba arrastrando hasta Otto finalmente llega hasta ellos.
–Lo hicimos… la ayuda llegó, aho- (decía Anne cuando fue interrumpida por Otto).
Otto tenía una mirada sombría.
–Liorela está muerta. (dijo Otto).
Anne queda impactada ante las palabras de Otto, los guardias continuaban forcejeando entre sí. Otto molesto gritó llamando la atención de todos.
–¡Dejen de forcejear entre ustedes malditos imbéciles! (gritó Otto molesto).
Los guardias se detuvieron, con Leo muerto Otto era ahora el rey, todos en el lugar prestaron atención.
–Yo fui un pésimo rey, nunca quise serlo, pero ne- necesito que ahora me escuchen atentamente, lo que se hará con el reino… (dijo Otto llamando la atención de todos) El dinero prometido de la bóveda no existe, pero durante años… se- se han acumulado bastantes regalos en este palacio, ve- venderán todo, absolutamente todo, con esa suma de dinero convertirán al reino en una- ciudad portuaria, llevará tiempo y el reino se resentirá, pero- debería funcionar, nuestros barcos siempre han sido los mejores. Además, deben invertir en las periferias, han sido- han- han sido abandonadas por mucho tiempo, deben hacerlas progresar. (dijo Otto con dificultad).
Otto levantó su mano y señaló al guardia tembloroso quien fue el primero en levantar la voz en contra de lo que ocurría.
–Tú, ven aquí. (dijo Otto).
El guardia corrió hacia Otto y se arrodilló frente a él.
–Tienes razón, los guardias deben proteger a los ciudadanos. (dijo Otto mirando al guardia) Como último miembro de la familia real y sin descendientes, te nombro el rey a cargo hasta que todo se solucione. (dijo Otto).
Todos en el lugar escucharon las palabras de Otto. Lars con la ayuda de Kate se acercó a Otto.
–La ayuda está en camino, puedes vivir aún. (dijo Lars).
–No, no quiero. (dijo Otto).
Anne se arrodilló herida frente a Otto con un rostro deprimente y al borde de las lágrimas.
–¿Qué?. (preguntó Lars).
–¿Conocen a los Urfren?. (preguntó Otto).
La voz de Otto cada vez era más suave, este apretaba fuertemente a Liorela quien recostaba su cabeza en su hombro, con sus ojos ya cerrados y bañada en sangre.
–Sí, las creaturas acuáticas de este reino. (dijo Lars).
–Son creaturas muy solitarias, pero- cuan- cuando encuentran una pareja es para toda la vida, si su pareja muere estos no pueden volver a estar- solos… así que se ahogan en el fondo del mar. (dijo Otto).
Kate no sabía el contexto de lo que estaba ocurriendo, pero entendía las palabras de Otto en ese momento mientras apretaba fuertemente a una mujer muerta a su lado.
Anne comenzó a llorar, se sentía culpable, una y otra vez se les advirtió de no masticar más de lo que podían tragar, eran inexpertos, era una misión peligrosa, debían retirarse, pero ella con su sentido de justicia, como una heroína decidió continuar, porque fue conmovida por la relación entre Otto y Liorela, quería verlos juntos, salvarlos, protegerlos, pero había fallado.
Lauren mirando desde la lejanía en una pared, deja escapar las lágrimas igualmente mientras que Boris está apretando sus dientes con irá, se siente inútil. Lauren recuerda las palabras de Otto, cuando dijo que los legionarios eran unos inútiles.
–Tenía razón… somos inútiles. (pensó Lauren llorando).
Otto consuela a Anne.
–No llores… Anne, nada de esto es tu culpa. (dijo Otto).
–Lo es, si tan solo- (decía Anne cuando fue interrumpida por Otto).
–Yo sabía hace mucho de lo de las disidencias, no hice nada, el culpable de todo soy yo. (dijo Otto tratando de consolar a Anne) Ustedes me advirtieron- de los peligros, me- me recomendaron retirarnos, pedir ayuda, pero los impulsé a esto, fui yo quien pidió bailar con Liorela en vez de escapar, si te sientes culpable… yo- soy tan culpable como tú. No llores Anne, verte así me pondrá más triste. Estoy- agradecido de tus palabras, eras la más emocionada por ayudar- tus- tus intenciones llegaron profundo en mi corazón… colocaste tu vida en riesgo por mí… gracias Anne, y gracias a todos ustedes. (dijo Otto).
Estas palabras solo hicieron que Anne llorara aún más, ahora Otto con su respiración cada vez más lenta y con su consciencia desvaneciéndose habla una última vez.
–¿Creen que hay una vida después de la muerte?. (preguntó Otto).
Anne no podía responder.
–No lo sé. (dijo Lars).
–Sí, sí creo que la hay. (dijo Kate).
–Espero que sí… (dijo Otto con su última respiración).
Allí, recostado en la pared del gran salón, junto a Liorela, Otto había muerto, el lugar estaba hecho un desastre, las decoraciones para el gran banquete estaban tiradas por todo el lugar, había paredes y columnas rotas, charcos de sangre por todos lados y los cadáveres de los guardias.
Unos veinte minutos después, Lauren, Boris y Anne estaban recostados en la misma pared, recibiendo ayuda médica, más legionarios habían llegado, Lauren entregó las cartas y estos comenzaron a buscar por más pistas en el palacio y a ayudar a los heridos. Los tres legionarios se mantuvieron en silencio, devastados.
Lars estaba siendo atendido y estaba junto a Kate.
–¿Realmente Vanlaker estaba en camino?. (preguntó Lars).
–No, pero hace unos años estuve junto a él en una misión en Luxuros, donde nos encontramos a Luke y Felix… (dijo Kate).
–Mmm vaya, entonces fue bastante arriesgado lo que hiciste. (dijo Lars).
–Funcionó. (dijo Kate).
–Una lástima, quería conocerlo. (dijo Lars).
Lauren y compañía se mantienen en silencio cuando reciben una llamada, Lauren toma su celular, era Sophie, responde colocando el altavoz, Sophie se mantiene en silencio y deja escapar un suspiro después de unos segundos.
–Se los dije. (dijo Sophie).
El grupo se mantiene en silencio ante las palabras de Sophie.
–Tenían dos opciones, una de ellas era retirase. (dijo Sophie).
–Pero… con Otto capturado, utilizarían a Liorela para forzarlo a abrir la bóveda y los matarían a los dos… yo no podía abandonarlos. (dijo Anne).
–Yo tampoco los iba a abandonar. (dijo Boris).
Lauren no responde.
–Ustedes… me recuerdan a mí… a Lucifer. Por eso… (dijo Sophie recordando el pasado) les dije que había dos opciones, la otra opción es… ser lo suficientemente fuerte para salvarlos a todos. (dijo Sophie).
–Somos inútiles. (dijo Lauren).
–Ufff. (suspiró Sophie) No, no lo son, pero… como la última misión que tuvieron, no siempre estará Lucifer o Vanlaker para ayudarlos, tienen que hacerse fuertes, ir paso a paso, subir de nivel poco a poco… ¿Saben? Lucifer es solitario, va de misión en misión todo el tiempo y se irá alejando de ustedes, incluso yo nunca pude caminar a su lado… háganse fuertes para no dejarlo solo en el camino. (dijo Sophie).
–¿Nunca pudiste caminar a su lado?. (preguntó Boris).
–¿Acaso creen que todos los legionarios eventualmente llegan a nivel 9 o 10?. (preguntó Sophie).
–Esperaría que si… (dijo Boris).
–Solo fui nivel 8 antes de ser maestra, Skalig nivel 9… incluso el propio Lucifer nunca pasó de nivel 8 antes de que comenzara la guerra civil contra Jehová. (dijo Sophie).
–¿Lucifer nunca fue nivel 10? Eso no me lo esperaba. (dijo Lauren).
–Pero eventualmente llegará ahí, así que chicos, poco a poco háganse más fuertes, ganen experiencia y caminen a su lado antes de que se aleje demasiado. (dijo Sophie).
–Yo no quiero que muera nadie más. (dijo Anne).
–Pueden salvar a muchos en misiones de bajo nivel, no crean que rescatar a alguien solo importa en misiones de alto nivel. (dijo Sophie).
–Lo siento Sophie, debimos escucharte. (dijo Lauren).
–Lo hecho… hecho está, Otto y Liorela, los guardias que murieron, incluso Leo, nadie volverá a la vida… Pero confió en ustedes, pueden hacerlo mejor. (dijo Sophie).
Días después Lauren se levanta, se sienta en su cama unos segundos, bosteza y estira sus brazos, camina hacia la ventana y corre la cortina para iluminar la habitación, ve durante unos instantes la academia, algunos estudiantes entrenando, algunos en sus clases. Lauren camina hacia un espejo, se para frente a este y se mira, levanta la parte inferior de su blusa blanca de tirantes, sus heridas del torso han curado, sin dejar marca, pero luego mira su cara, corre su pelo de en medio y ve como aún está sanando la herida bajo su ojo derecho.
El cuerpo de Lauren sanó rápidamente las heridas más peligrosas, las de su abdomen, las que colocaban su vida en riesgo, pero quedó sin energía, la herida bajo su ojo sanará un poco más lento, tal vez unos días más, dejará una marca, una ligera cicatriz. Lauren toma un baño y se viste, se coloca su armadura, toma su sable y baja al primer piso, al comedor.
Anne quien terminaba de comer se encuentra con Lauren, ambas caminan juntas.
–¿A dónde vas?. (preguntó Lauren).
–Tengo una misión. (dijo Lauren).
–Qué casualidad yo también tomé una misión en solitario. (dijo Anne).
Tras ellas aparece Boris quien avanza con rapidez.
–¿A dónde vas con tanta prisa rubio?. (preguntó Anne).
–Tengo una misión, en solitario. (dijo Boris).
Boris ve la cicatriz bajo el ojo de Lauren, Anne parece no tener cicatrices, Lauren nota que la está mirando.
–Sí… me quedará una cicatriz, parece que ustedes tienen mejor regeneración. (dijo Lauren).
–Creo que te ves bien. (dijo Boris).
Lauren se sonroja un poco sorprendida de lo que dijo Boris.
–¿Soy una mujer sabes?, no es como si fuera mi preocupación número uno, pero trato de cuidar como me veo… mi piel y demás… así que la cicatriz me molesta un poco, no me mientras para que me sienta mejor. (dijo Lauren)
–Lo digo en serio, te ves bien, te da personalidad. (dijo Boris).
–Te ves genial, ruda, sexy. (dijo Anne).
Lauren sonrió un poco.
–Oh, Lauren también puede sonreír, ¿chica hielo? Algo así le llamaba Lucifer. (dijo Anne).
–Ya… basta, suerte en sus misiones. (dijo Lauren).
–Suerte. (dijo Boris).
–Nos vemos, suerte. (dijo Anne).
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