Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Crónicas de Nadir: La Arquera de los Espíritus y el Maná sin Fin - Capítulo 13

  1. Inicio
  2. Crónicas de Nadir: La Arquera de los Espíritus y el Maná sin Fin
  3. Capítulo 13 - 13 13-
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

13: 13-.

El Precio de la Imprudencia 13: 13-.

El Precio de la Imprudencia En mi camino de regreso estuve pensando en la capacidad de espacio que tenía mi almacenamiento; al ser solo 10 ranuras, prácticamente se llenaba con mi equipo sin dejarme mucho espacio para otras cosas.

Ahora que tenía un poco más de 3 monedas de plata, pensé que sería buena idea invertir una moneda en ampliar el almacenamiento (sistema, compra una mejora para el almacenamiento).

[Se ha comprado con éxito ampliación del Almacenamiento y ha sido actualizado a Nivel 2] Sonreí al ver la notificación; ahora esperaba no tener problemas de espacio por un tiempo.

Cuando pasaba por la plaza de la aldea me encontré con Clarissa, quien al verme me sonrió y saludó; cuando me acerqué a ella, parecía estar anotando algo en una pequeña libreta; al ver que me acercaba a ella, me dijo: – Buenos días, Selene; veo que pareces tener más energía esta mañana, ¿cómo te sientes?

Estaba a punto de responderle cuando escuchamos la voz de un joven adolescente que la llamaba urgentemente: – ¡TÍA CLARISSA!…

¡TÍA CLARISSA!

El chico llegó a trompicones hasta donde estábamos y, entre jadeos, dijo: – Hay un…

hay…

hay un cangrejo…

en la zona de secado.

Desde que escuchamos al chico gritar su nombre, comenzamos a avanzar hacia él; y cuando llegamos con él, Clarissa usó su energía sanadora para ayudarlo a recuperar el aliento mientras escuchábamos lo que decía.

Cuando el chico terminó de hablar, la expresión de Clarissa era seria y le dijo: – Alan, escúchame bien: Ben está haciendo su recorrido en el lado norte, ve a buscarlo y dile lo que pasa; yo iré a contenerlo hasta que él llegue, dile que se apresure.

El joven asintió y salió disparado para buscar a Ben; Clarissa también corrió hacia la dirección por donde venía el joven; yo, por mi parte, al escuchar lo que había pasado y al saber que, aparte de Ben y Clarissa, no había nadie más que pudiera tratar con el cangrejo en la aldea, corrí detrás de ella preparándome para ayudarla.

Como antes no tenía espacio para mi armadura, solo tenía el arco y carcaj en mi almacenamiento; aunque no es lo ideal, no tenía nada más, así que con un pensamiento los equipé justo antes de llegar al lugar donde se podía escuchar un pequeño caos (sistema, equipa arco y carcaj).

Cuando por fin llegué al lugar, miré a un cangrejo de un metro de altura y casi 2 de ancho que estaba rompiendo algunas mesas, y un grupo de pescadores que solo podían ver desde una distancia segura cómo su trabajo de una semana era arruinado por una bestia marina.

Cuando pude ver al cangrejo, también noté a Clarissa, que estaba a cierta distancia detrás de él formando una esfera de luz en sus manos y, en cuanto se formó, la lanzó en dirección del cangrejo, lo que lo hizo soltar un chirrido agudo y hacerlo girar hacia Clarissa; por suerte, parecía que el cangrejo era algo lento, dándole tiempo a Clarissa para moverse de lugar alejando al cangrejo del área cercana a los pescadores y llevándolo a un lugar donde pudiera moverse mejor.

Yo seguí a Clarissa y al mismo tiempo me enfoqué en el cangrejo tratando de ver su información y puntos débiles.

[Cangrejo Concha Coralí – Nivel 3] En cuanto enfoqué mi vista en el cangrejo, pude ver puntos rojos debajo del área de sus ojos, las articulaciones de sus patas y en su vientre.

No tenía buen ángulo para disparar a sus ojos, así que me enfoqué en sus patas para tratar de entorpecer más sus movimientos; realicé 2 disparos rápidos acertando en dos patas del mismo lado, haciendo que el cangrejo tropezara; pero al hacerlo, la ira del cangrejo se fijó en mí, por lo que tuve que comenzar a moverme mucho más, lo que agotó más rápido la resistencia que me quedaba.

Una de las pinzas del cangrejo comenzó a brillar y la golpeó contra el suelo, lo que provocó un pequeño temblor que me hizo perder un poco el equilibrio cuando corría alrededor de él; al verme tropezar, Clarissa gritó mi nombre mientras lanzaba una esfera de luz a los ojos del cangrejo, cegándolo momentáneamente y dándome el tiempo necesario para levantarme y alejarme de él.

Una vez que el cangrejo pudo verme una vez más, yo ya había disparado una flecha que le dio justo en el punto débil del ojo, lo que lo hizo chirriar más fuerte; levantó ambas pinzas brillando, lo que indicaba que preparaba su siguiente ataque, pero al hacer eso me dio la oportunidad perfecta para dispararle en su punto débil del vientre; aprovechando ese momento, disparé dos flechas seguidas en rápida sucesión que, al impactar, arrojaron al cangrejo un metro hacia atrás dejándolo volcado y vulnerable para una última flecha que acabó con su vida.

Pero en el momento que solté la última flecha mis piernas fallaron, lo que me hizo caer y, de no ser por Clarissa, quien me sujetó en el último momento, estoy segura de que estaría de cara en la arena; noté que las manos de Clarissa brillaban mientras me regañaba por mi imprudencia: – Selene, ¿por qué te esforzaste tanto?, tu salud aún no se recupera y no puedes permitirte esto, mira cómo has terminado…

Podía escuchar la preocupación en su voz, lo que me hizo reír un poco, ya que me sentí cálida por dentro al ver a alguien que no es mi familia tan preocupada por mí; pero al ver mi sonrisa, Clarissa intensificó sus regaños y solo fui salvada con la llegada de un joven que llevaba una espada y corría hacia Clarissa preguntando por la situación; supuse que ese joven era Ben, quien al ver el cuerpo del cangrejo volcado soltó un silbido y dijo mientras se rascaba torpemente la nuca: – Veo que ya está todo bajo control, tía Clarissa; como parece que no soy necesario aquí, regresaré a mis labores.

Antes de que Ben se fuera, Clarissa le dijo: – Ben, dile a Silas que mande a alguien a recoger el cuerpo del cangrejo y haga el cálculo de la recompensa y se lo entregue a Selene…

ella fue quien se encargó del cangrejo, así que la recompensa le pertenece.

– Ok, tía, se lo diré enseguida.

Clarissa le asintió a Ben y, una vez que lo vio irse, volvió su atención a mí al decir: – Y tú, jovencita, no creas que esto ha terminado…

Durante el tiempo que me tomó recuperar mi resistencia, tuve que permanecer como niña regañada, con la cabeza gacha, escuchando el sermón de Clarissa.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo