Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Crónicas de Nadir: La Arquera de los Espíritus y el Maná sin Fin - Capítulo 55

  1. Inicio
  2. Crónicas de Nadir: La Arquera de los Espíritus y el Maná sin Fin
  3. Capítulo 55 - 55 55-
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

55: 55-.

Patric 55: 55-.

Patric (POV: Patric) Desde que puse un pie en el Gremio de Aventureros de Lazu, supe que este lugar me pertenecería, no es solo por el hecho de que mi padre sea el dueño de la red de suministros de armas más grande de la ciudad y basicamente la mayoria de los aventureros dependen de nuestras armas, es porque yo nací para estar en la cima, mientras los demás novatos vestían ropas de entrenamiento baratas proporcionadas por el gremio, yo lucía un cuero reforzado que vale más que la vida de tres aldeanos juntos.

Al ser el tercer hijo de mi padre sabia que no heredaria ninguna de las tiendas y que solo se me daria una cantidad de oro cada mes, pero yo no podia conformarme con eso, especialemente cuando desperte mi energía de elemento Rayo, uno de los elementos avanzados, uno que confirmaba mi grandeza, el Rayo es poder y velocidad, asi que es natural que sea lo mejor que este gremio ha visto en toda su historia.

Yo estoy destinado a la grandeza, a tener lo mejor, asi que cuando supe que tendria que compartir una habitación pequeña y sucia con otros don nadie me senti frustrado, pero me dije a mi mismo que era un pequeño sacrificio que tenia que pasar, que una vez pasado el mes de entrenamiento podria regresar a la casa que me compro mi familia y ser atendido por las sirvientas.

El primer día de entrenamiento mientras desayunabamos ya estaba haciendo planes para pedir a uno de mis sirvientes que me trajera comida de verdad, no soportaria otra de estas comidas insulsas, lo unico que hizo agradable el desayuno fue la presencia de 3 chicas hermosas que estaban en una de las mesas de la esquina.

Las 3 tenian un tipo de belleza diferente, estaba la belleza fria y seria, de esas que más disfrutas doblegar y hacerlas rogar por atención, tambien estaba la belleza inocente, la que te incita a corromperla pero la que más me llamo la atencion fue la tercera, su belleza era etérea, como una diosa que desendio al mundo mortal, ademas de que tenia esa aura de noble que trataba de ocultar con su ropa sencilla, tambien tenia una sonrisa calida, de esas que iluminan hasta la cueva más oscura y yo…

yo queria hacer que esa sonrisa fuera mia, no importa cuanto me cueste, la hare mía, toda mujer sin importar su origen tiene un precio y yo encontraria el suyo, jugare con ella hasta cansarme y la botare antes de encontrar un nuevo juguete.

Habia querido acercarme a ellas durante el entrenamiento pero ese maldito instructor arruino mis planes al separarnos entre hombres y mujeres, especialmente cuando activo estos infernales brazaletes, en cuanto lo hizo, el peso hizo que me arrodillara en una rodilla y tomo toda mi fuerza y concentración volver a ponerme de pie, cuando nos pidio correr 10 vueltas al campo casi lo maldigo en voz alta, me tomo casi 2 vueltas poder acostumbrarme un poco al peso de los brazaletes, por lo que no habia visto donde estaban esas tres chicas.

Cuando por fin las encontre ignore el ligero dolor en mis piernas, me acerque a ellas y trate de entablar una conversación solo para ser ignorado por ellas.

No pude evitar apretar los puños hasta que mis nudillos se volvieron blancos al verlas actuar fríamente hacia mí, pero pronto entendí lo que estaban haciendo.

Solo fingían ser indiferentes para llamar más mi atención, eso era algo que me había pasado antes, así que cuando llegó mi turno para la prueba en la fosa les dedique mi mejor sonrisa y me aleje de ellas, las dejaría actuar como quisieran, al menos hasta que me aburra de ellas o encuentre un juguete más interesante.

Durante la prueba hice mi mejor esfuerzo y logré ser el que más lejos llegó, estaba seguro de que esas 3 estarían muy sorprendidas con mi desempeño.

De los demás novatos nadie se acercó a mi marca, al menos hasta que llegó el turno de ese chico que tiene el cabello de 2 colores y de una de las bellezas, sorprendentemente ella fue la que llegó más lejos de todo el grupo.

Al ver su resultado, sentí algo que no me había pasado desde que entrene con mis hermanos mayores, ella despertó ese deseo de superarla y sobretodo de dominarla, ella sin duda es de esa mujeres fuertes que no se doblegan fácilmente, sin duda será un verdadero reto, uno que disfrutaré.

Cuando tuvimos tiempo libre regrese a mi casa para pedir al sirviente que preparara comidas y me las llevará al gremio, había planeado invitar a esas chicas, darles una probada de lo que podrían obtener si se acercaban a mi, pero volvieron a ignorarme.

Así que durante la comida me senté en una mesa junto a ellas y coloque los platillos que mis sirvientes trajeron, pero parece que subestime su nivel de actuación ya que no voltearon ni una sola vez.

Bien, ya que ellas querían hacerse las duras las dejaré, como había pedido mucha comida hice un acto de caridad y deje que los plebeyos con los que compartía habitación comieran lo que deje, ellos me agradecieron y dijeron que era el mejor, yo solo les sonreí mientras pensaba que no eran diferentes a unos perros que se comían mis sobras.

Aunque a diferencia de los perros que son entrenados por los donadores de bestias, esos tipos no tienen la más mínima gracias o modales así que los deje y regrese a mi habitación.

A la mañana siguiente sabía que no tenía caso invitarlas a desayunar juntos así que solo les sonreí y si los buenos días cuando pasaron junto a mi mesa, era obvio que lo hicieron para llamar mi atención aún cuando actuaron como si no les importara.

Cuando llegó el nuevo instructor y mencionó que usaríamos armas pensé que había llegado mi momento de brillar.

Mi familia se especializa en venta de armas, por lo que desde que éramos pequeños mis hermanos y yo fuimos instruidos en su manejo, tome mi primer espada a los 10 años y había aprendido a usar dos espadas al mismo tiempo.

Así que cuando el instructor dijo que pensaramos que arma queríamos usar yo ya tenía la respuesta.

Había querido usar dos espadas para el entrenamiento y dejar que las chicas vieran lo genial que era, pero por culpa de esas flexiones mis brazos temblaban ligeramente y supe que no podría manejar las dos al mismo tiempo, asiq ue al final tome una espada y regrese al campo con los demás.

Mientras regresaba note que una de las chicas se dirigió al lugar donde estaban las lanzas y no pude evitar pensar en que esa arma no le quedaba, después de todo la lanza es para los soldados, para los peones, a ella le quedaría mejor un estoque, de esa manera resaltaría su aura y…

podría usarlo como escusa para acercarse a mi para consejos de práctica.

Las otras dos eran similar, una eligió una daga y la otra una maza, no son nada elegantes, pero que podía esperar de ellas, al fin y al cabo estoy seguro que solo sirven para ser mi juguetes.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo