Cronicas de Rigel - Capítulo 145
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Capítulo 145: No te Conozco
Yuzuki estaba inmóvil en su cama, sus ojos dorados observando el suelo con
detenimiento
Parpadeo una vez
Recuerdos vagos pasaban por su mente mientras apretaba los puños
Una espada de madera rota, una adolescente llorando frente a ella entre el fuego,
voltaje en todo su espacio personal
Todo era borroso, el dolor de cabeza era constante con solo recordar
Apoyo ambas manos en la cama, se levantó con lentitud, invocando su carta morada
resplandeciente en medio de la habitación
Con la mano derecha, empezo a sacar lentamente el filo de su espada
Mas recuerdos la invadieron mientras desenfundaba
Un reino en destrucción, seres cristalizados mutantes en cualquier dirección, y un
llanto más constante de una chica, un lloro tan fuerte que se estaba ahogando
Yuzuki entrecerró los ojos sin permitir que su respiración se irregulara
Alzo el filo con calma, deslizándolo a un lado, al suelo, al techo, empezando a moverse
con fluidez
Tratando de excavar más recuerdos vagos, cerro los ojos mientras seguia danzando
con su katana
[…]
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—” tranquilas, hermanas mías… todo está bien, viviremos…”
—” N-No quiero morir…”
No podia observar su rostro, solo su cabello morado desordenado alrededor del fuego
constante
El calor no era un problema, no ignoraba por completo con tal de cuidarla
La chica se apoyaba en la mujer a su lado, pelo morado algo más corto, elevo la mano
levemente, invocando un poco de voltaje en la palma de su mano
—”no se preocupen… ustedes podrán irse de aqui, antes que… nos matemos entre
nosotras”
La chica apoyada en ella grito al observar el cielo con algo de miedo
Una estructura empezo a caer hacia ellas, una especie de pared
La chica frente a ellas, con ojos dorados y pelo albino, se levantó por reflejo
Tomo la espada desgastada que estaban en el suelo, y murmuro observando el cielo
—” yo… juro matarlas con mis propias manos”
Elevo su katana al cielo, empezando a cargarla con un brillo ardiente a éter morado, el
aire se empezo a acercar a ella con velocidad
La mujer que sostenía a la chica menor elevo la mirada entre el viento
—” Y-Yuzuki, este no es el momento…”
Sin que nada importara, el filo de la espada destruyo por sí mismo la estalactita que se
acercaba, alertando a los seres cristalizados alrededor de las ruinas
—” vamos… ¡vengan por mí!” grito Yuzuki con rabia y llena de heridas
La mujer se levantó, dejando a la chica confundida sola entre escombros
—”H-Hibana…” murmuro la chica entre escombros, alzando la mano con desespero,
tratando de aferrarse a alguna esperanza
—” lo siento, Amaya…” murmuro Hibana
Se acerco a Yuzuki, elevando ambas manos a los lados, como si empezara a controlar
títeres
Entre los escombros, empezaron emerger seres cristalizados, cuerpo totalmente
negro, y ojos llenos de sangre
Todos empezaron a correr como bestias a ambas hermanas
Yuzuki entrecerró los ojos, frunciendo el ceño y posicionándose ofensivamente
Hibana se quedó inmóvil, dejando que su cuerpo empezara a levitar levemente
mientras el voltaje morado se acumulaba en su alrededor
—” mueran…”
Murmuro Yuzuki, impulsándose hacia adelante
Su katana se alzó, destruyendo a la mitad al primer enemigo, haciéndolo polvo
Su espada y cuerpo se empezaron a mover solos, empezando a impulsarse a cada
enemigo uno por uno, destruyéndolo sin piedad
Si no fuera porque los seres cristalizados no tienen sangre, estaría bañada en ella
Un ser cristalizado se alzó hacia Amaya en medio de los escombros, asustándola al
instante y dejándola desesperanzada
Una espada totalmente hecha de éter morado atravesó al enemigo, Amaya desviando
la mirada cristalizada hacia Hibana, la cual la observaba sobre el hombro
—” yo te defenderé, Amaya”
…
Yuzuki estaba inmóvil en medio de los escombros, empezando a sentir la fría lluvia
Su cabello ocultaba el enojo de sus ojos dorados, observando sin parpadear el campo
vacío de enemigos
—”no… demasiado fácil, ¿verdad?”
Observo hacia atras sobre el hombro
Entre estalactitas, una mano totalmente blanca emergió, reflejándose a sí misma, un
ser cristalizado
—” esto esta… lejos de terminar”
[…]
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Abrió los ojos de par en par como platos, olvidando el calor del fuego, el olor a cenizas
y la sensación de no ser más que una espada viva
Se detuvo por un momento, deteniendo su danza de espada por un momento
Sin embargo, la alzo repentinamente hacia la puerta de su cuarto, estando abierta
En medio de la puerta, una mujer de pelo largo y morado estaba ahí, usaba un pantalón
negro y una camisa igual de negra con rayas blancas metida en el pantalón, usando
una faja
—” linda ropa…” murmuro Yuzuki sin una pisca de calma en su tono
Yuzuki dejo caer su espada, dejando que entrara en su carta
—” que quieres, ¿Amaya?”
Amaya entro a la habitación, tragando saliva
—” yo… tu… Hibana… ¿qué somo exactamente?”
Yuzuki se cruzó de brazos
—” tres hermanas descendientes de una de las familias espadachinas más
importantes, tres que abandonaron a la familia para tomar su propio camino en miedo
de una masacre”
Amaya apoyo una mano en su pecho, dando un paso mas
—” yo… si en verdad soy de este mundo, ¿qué camino tome en ese entonces?”
—” tomaste el camino de la ignorancia, desapareciendo por completo, pero… hace
menos de 4 meses apareciste de la nada para atacar Solarin junto a ese tal Ryouji”
Amaya entrecerró los ojos
—” seré directa contigo, si enserio eres mi hermana… tengo algo que pedirte antes de
partir más allá del mar de almas”
Yuzuki ladeo la cabeza, aunque llena de incredibilidad, asintio
—”te escucho”
—” bueno, antes que nada… debería decirte que Hibana ya no es parte del sistema
enemigo, escapo y ahora trata de ser nuestra aliada”
—”seguro trata de infiltrarse para sacarnos información, ¿no? Ya dime tu condición
antes que nada”
—”si es posible, yo… ¡quiero irme con Ryouji!”
…
Ambas se quedaron en silencio, completamente inmóviles, solo parpadeando y
respirando, dejando que pasara el tiempo
—” ¿cómo van tus heridas?” pregunto Yuzuki
—” ¿E-Eh? Ya estoy completamente sanada, fue difícil pero ya estoy con toda mi
energía”
Yuzuki se acercó a Amaya, la tomo del hombro
—” entonces, hagamos un trato… dejaremos que Hibana sea nuestra aliada si piensas
que es lo correcto, apenas veamos esa… rara oportunidad, te dejare irte con Ryouji,
con la condición de que… serás una aliada completamente, si se te ocurre
traicionarnos, yo misma me encargare de matarte y evitar que vayas a donde sea que
quieras”
Amaya elevo la mirada, observándola con fuerza
—” como digas, lo juro”
Yuzuki asintio mientras parpadeaba
—” entonces… ¿dónde está Hibana? Necesitamos hablar mientras pod-”
—”aqui estoy, que habitación tan aburrida… pero no me quejo de tu cama”
Yuzuki se giró algo incrédula, entrecerrando los ojos
—” tu…” murmuro Yuzuki, apretando los puños
Hibana estaba recostada en la cama de Yuzuki, su short corto negro le permitía
acomodarse con tranquilidad, bajo este portando unas medias negras que cubrían
toda su piel
Tenía ambas manos atras de su pelo morado relativamente corto
Su chaqueta era rojo oscuro, y su camisa bajo ella blanca
Desvió la mirada hacia sus hermanas con una leve sonrisa, entrecerrando su mirada
—” hay que ponernos al dia si queremos salvar al mundo, ¿no? Basta de querer
matarnos entre nosotras”
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