Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Crónicas del Dragón de Esmeralda - Capítulo 7

  1. Inicio
  2. Crónicas del Dragón de Esmeralda
  3. Capítulo 7 - 7 Capítulo 7 El renacimiento del barro y la piedra
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

7: Capítulo 7: El renacimiento del barro y la piedra 7: Capítulo 7: El renacimiento del barro y la piedra ​El silencio que siguió a la retirada de Chen no era de paz, sino de transformación.

Bajo la superficie, a tres metros de profundidad, el capullo de raíces que envolvía a Kai comenzó a agrietarse.

No se rompió como la madera seca, sino que se deshizo como una costra que ya no puede contener la carne renovada que late debajo.

Kai abrió los ojos.

Ya no necesitaba la visión mental para “ver” en la oscuridad absoluta.

Sus pupilas, ahora grabadas con finos anillos de color esmeralda, cortaban la penumbra con una claridad antinatural.

Sintió su cuerpo, pero no era el cuerpo del muchacho que cargaba sacos de harina.

Sus hombros se habían ensanchado, su torso era una placa de músculos densos y definidos, y su piel, aunque suave al tacto, tenía la resistencia de la madera de hierro.

​ —Es hora —susurró.

Su voz ya no era un rasguido; era un barítono profundo que hizo vibrar las partículas de tierra a su alrededor.

​ Apoyó las palmas contra el techo de su tumba.

No empujó con fuerza bruta, sino con voluntad.

Ordenó a la tierra que se apartara, y el suelo, reconociendo a su soberano, se abrió en un tajo limpio.

​ Kai emergió del agujero con una lentitud majestuosa.

Cuando sus pies tocaron la superficie carbonizada del claro, una onda de choque invisible barrió las cenizas del incendio de Chen.

Donde antes había muerte y carbón, pequeños brotes verdes comenzaron a nacer instantáneamente bajo sus pasos.

Era como si la primavera caminara con él.

​ Se miró las manos.

Ya no quedaba rastro de las quemaduras de harina ni de las cicatrices del maltrato de Grog.

En su lugar, unas finas líneas de color verde oscuro recorrían sus antebrazos, como tatuajes vivos que palpitaban bajo la piel.

Eran sus meridianos, ahora infundidos permanentemente con la esencia del Dragón de Esmeralda.

​ —Has sobrevivido al entierro, pequeño brote —dijo una voz a sus espaldas.

​ El Protector del Bosque estaba allí, apoyado en su cayado de raíz.

Se veía más viejo, más desgastado, como si haber protegido a Kai del fuego de Chen le hubiera costado siglos de vitalidad.

Sus ojos esmeralda recorrieron la nueva figura de Kai con una mezcla de orgullo y melancolía.

​ —Mírate —continuó el anciano—.

Ya no hueles a levadura y sudor.

Hueles a tormenta y a montaña antigua.

Has cruzado el primer umbral del cultivo: el Reino de la Consolidación Terrenal.

​ Kai se arrodilló ante el Protector, un gesto de respeto genuino que nunca le había nacido hacia nadie en su aldea.

—Gracias, Maestro.

Siento una fuerza que no puedo medir.

Siento que si golpeara el suelo, podría partir la colina en dos.

​ —No te dejes embriagar por la fuerza física —le advirtió el Protector, golpeando el suelo con su bastón—.

Eso es lo que hacen los necios del cielo.

Tu verdadero poder es la conexión.

Lo que hiciste con la garra de piedra fue un reflejo instintivo, pero ahora debes aprender a hacerlo con intención.

El Clan de la Llama Blanca regresará, y no enviarán a un niño malcriado como Chen.

Enviarán a los Ancianos del Fuego.

​ Kai se puso de pie, sintiendo el viento en su rostro.

La túnica de panadero que llevaba estaba hecha jirones, apenas cubriendo su nuevo físico.

—Que vengan —dijo con una calma gélida —.

Ya no soy el ratón que se esconde en la harina.

​ —Tu arrogancia es tu mayor debilidad —suspiró el anciano—.

Para enfrentar al fuego, necesitas algo más que tierra dura.

Necesitas el “Corazón de Ámbar”.

En lo profundo de este bosque, en la Gruta de los Suspiros, se encuentra el núcleo de un antiguo Dragón de Tierra que cayó en la gran guerra.

Debes reclamar su esencia si quieres que tus raíces sean verdaderamente inquebrantables.

​ Kai asintió.

Sabía que su viaje apenas comenzaba.

La meta de las 12,000 palabras de su destino parecía un eco de lo que el Protector le pedía: constancia y evolución.

​ Mientras caminaban hacia las profundidades del bosque, Kai notó algo extraño.

A pesar de que el sol estaba en lo alto, las sombras de los árboles parecían alargarse hacia él, como si buscaran su calor.

El bosque entero estaba reaccionando a su presencia.

Los pájaros callaban a su paso y las bestias menores se apartaban con reverencia.

​ De pronto, un sonido metálico llegó a sus oídos.

No era el fuego de Chen, sino el choque de espadas.

Kai se detuvo, agudizando su oído.

A unos cientos de metros, cerca del arroyo que marcaba el límite del territorio sagrado, un grupo de mercenarios estaba acosando a alguien.

​ —No es de tu incumbencia, Kai —dijo el Protector—.

Tu entrenamiento es lo primero.

​ —El Kai que conocías habría seguido caminando por miedo —respondió el joven, sus ojos brillando con un fulgor verde—.

Pero el Kai que soy ahora no puede ignorar el peso del metal sobre la tierra virgen.

​ Sin esperar respuesta, Kai desapareció entre los árboles.

No corrió; simplemente se fundió con el entorno.

Sus movimientos eran tan fluidos que parecía que el bosque mismo lo transportaba de un lugar a otro.

​ Al llegar al arroyo, vio la escena: cuatro mercenarios vestidos con cueros negros rodeaban a una joven.

Ella vestía ropas de viaje polvorientas, pero sus ojos reflejaban una inteligencia aguda y un miedo contenido.

En su mano sostenía un pergamino sellado con cera roja.

​ —Entréganos el mapa, niña —dijo el líder de los mercenarios, un hombre con una cicatriz cruzándole la cara—.

El Clan de la Llama Blanca paga bien por cualquier información sobre las “Raíces Prohibidas”.

No hagas que tengamos que ensuciar el agua con tu sangre.

​ —Este mapa no pertenece a asesinos como ustedes —respondió la joven con voz firme, aunque su mano temblaba—.

Pertenece a quien sea capaz de despertar al Dragón.

​ Kai, oculto tras el follaje, sintió un tirón en su sangre al escuchar las palabras “Raíces Prohibidas”.

Aquella chica tenía información sobre su propio linaje.

​ Uno de los mercenarios se lanzó hacia ella con una daga.

Kai no lo pensó.

Golpeó el suelo con su pie derecho.

No hubo una explosión ruidosa, solo un sutil movimiento de la tierra.

Una raíz gruesa y afilada como una lanza brotó del suelo justo debajo del mercenario, desarmándolo y lanzándolo al arroyo con un golpe seco.

​ Los otros tres se detuvieron, mirando a su alrededor con pánico.

—¿Quién está ahí?

¡Muéstrate!

—gritó el líder.

​ Kai salió de entre las sombras.

Su figura imponente, envuelta en harapos y rodeada por un aura de energía verde esmeralda, parecía la de un espíritu del bosque enfurecido.

​ —La tierra dice que no son bienvenidos aquí —dijo Kai, su voz resonando con el eco de la montaña.

​ Los mercenarios, al ver que se trataba de un joven descalzo y andrajoso, recuperaron algo de confianza, pero cometieron el error de subestimar el brillo de sus ojos.

​ —¡Es solo un salvaje!

¡Mátenlo!

—ordenó el líder.

​ Kai sonrió, una sonrisa que no tenía nada de humana.

Extendió su mano hacia el suelo y, por primera vez, sintió que la energía no era algo que “tomaba”, sino algo que “era”.

​ —Enterrar…

es una lección que aprendí muy bien —susurró Kai.

​ Con un movimiento de su mano, el suelo bajo los mercenarios se convirtió en una trampa de raíces vivas que los envolvió en segundos, inmovilizándolos contra los troncos de los pinos.

La chica lo miró, boquiabierta, dejando caer el pergamino.

​ Kai se acercó a ella, recogiendo el mapa con una mano que ya no conocía el miedo.

El camino hacia las 12,000 palabras, hacia su contrato con el destino y hacia el corazón del Dragón de Esmeralda, acababa de encontrar una nueva brújula.

​ ¿Quién es esta misteriosa joven y qué secretos oculta el mapa sobre el origen prohibido de los poderes de Kai?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Acerca de
  • Inicio
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo