Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Crónicas Del Filo Dracónico - Capítulo 24

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Crónicas Del Filo Dracónico
  4. Capítulo 24 - 24 Incompleto
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

24: Incompleto 24: Incompleto El cielo se tornó morado.

No era el morado de la noche, ni el del crepúsculo.

Era un violeta profundo, vivo, que parecía latir como un corazón celestial.

Las nubes se abrieron en espiral, y de su centro descendió una figura hermosa.

Tenía alas.

Pero no eran alas.

Eran dragones.

Siete dragones perfectos, de escamas ultravioletas, orbitaban alrededor de su cuerpo como si fueran extensiones de su alma.

Sus ojos brillaban con inteligencia propia, y cada uno exhalaba finos hilos de energía violeta que iluminaban el mundo sin quemarlo.

Cuando la figura tocó el suelo, el impacto no fue violento.

Fue armonioso.

La tierra no se quebró.

Se inclinó.

El viento se calmó.

La luz se volvió más pura.

La figura abrió los ojos.

—Soy Legenda, hermano gemelo de Divinidad.

Su voz no era fuerte.

Pero resonó en todos los planos.

Energía dio un paso al frente, su aura chispeando con destellos eléctricos inestables.

—Entonces tú eres el que faltaba en la balanza… Legenda lo observó con interés.

—No faltaba.

Esperaba.

Los siete dragones giraron más lento, y uno de ellos descendió hasta quedar frente a Energía.

No atacó.

No intimidó.

Lo estudió.

—Tú despertaste antes de tiempo —dijo Legenda—.

Y por eso estás incompleto.

Energía frunció el ceño.

—¿Incompleto?

—Tienes poder primario.

Pero no dominio secundario absoluto.

Tus explosiones son vastas… pero no precisas.

Tu expansión es fuerte… pero no eterna.

Energía guardó silencio.

Era cierto.

Sus descargas eran inmensas, pero a veces se desbordaban.

Legenda extendió su mano.

Uno de los dragones ultravioletas tocó el pecho de Energía.

No lo quemó.

Lo afinó.

La electricidad dejó de chispear caóticamente y comenzó a fluir como un circuito perfecto.

—Tu segundo estado no es destrucción —explicó Legenda—.

Es canalización infinita.

Energía sintió cómo su núcleo se estabilizaba.

Los demás elementos observaron atentos.

Fuego dio un paso adelante, llamas crepitando en sus hombros.

—¿También vienes a corregirnos?

Legenda negó.

—No a corregirlos.

A completar lo que aún no entienden.

Agua avanzó con serenidad.

—Entonces enséñanos.

Los siete dragones comenzaron a orbitar más alto, formando un círculo sobre todos los elementos reunidos.

—Cada uno de ustedes domina su fuerza principal —dijo Legenda—.

Pero no han integrado sus aspectos secundarios en armonía total.

Miró a Fuego.

—Explosión no es solo destruir.

Es expansión controlada.

Cuando tu cuarta fase esté equilibrada, podrás detonar sin consumir.

Fuego sintió sus llamas comprimirse, volverse más densas.

Miró a Agua.

—Curación no es solo restaurar carne.

Es restaurar memoria energética.

Puedes sanar incluso la voluntad… si alcanzas tu fase pura.

Agua bajó la mirada, comprendiendo.

Miró a Sombra.

—Sombras Raptantes no deben robar por hambre.

Deben sellar por justicia.

Sombra sonrió apenas.

Miró a Luz.

—Luz Divina no es cegadora.

Es reveladora.

Cuando controles tu sexta fase sin arrogancia, iluminarás sin quemar.

Luz asintió en silencio.

Metal sintió un dragón rozar su espada invisible.

—Espada Vengativa no debe buscar venganza.

Debe cortar destino corrupto.

Metal apretó los puños.

Vacío dio un paso lento.

—¿Y yo?

Legenda lo sostuvo con la mirada más tiempo que a los demás.

—Robo de vida no es absorber por dominio.

Es redistribuir lo que está desequilibrado.

Si alcanzas tu quinta fase consciente… no serás temido.

Serás necesario.

Vacío no respondió.

Pero algo en él cambió.

Finalmente, Legenda miró hacia la Columna Blanca.

Dentro, los Siete Pilares permanecían sellados por su propia voluntad.

Tirano.

Divinidad.

Ancestral.

Primitivo.

Prisma.

Tiempo.

Fábula.

No intervinieron.

Pero estaban observando.

Legenda habló con firmeza: —Ellos no saldrán hasta que ustedes dominen lo que ya poseen.

No necesitan más poder.

Necesitan control conjunto.

Energía levantó la cabeza.

—Entonces entrenaremos juntos.

—No —corrigió Legenda—.

Evolucionarán juntos.

Los siete dragones descendieron y se dividieron en haces de luz ultravioleta que tocaron a cada elemento presente.

No fue un aumento de poder inmediato.

Fue una activación latente.

Un acceso a su siguiente fase… pero solo si trabajaban en armonía.

El cielo dejó de ser morado lentamente.

Antes de que la grieta comenzara a cerrarse, Legenda dio un último mensaje: —Cuando logren sincronizar sus fases secundarias entre elementos opuestos… el Pilar Blanco reaccionará.

Energía lo miró.

—¿Y tú?

Legenda sonrió levemente.

—Yo seré el vínculo exterior.

El equilibrio entre lo sellado y lo libre.

Los dragones volvieron a orbitarlo.

Y con un ascenso silencioso, desapareció entre las nubes violetas.

El mundo quedó en calma.

Pero ahora, por primera vez, los elementos no se miraban como fuerzas separadas.

Se miraban como piezas de un sistema mayor.

Y bajo el Pilar Blanco… Tiempo abrió un ojo.

Apenas un segundo.

Eso era señal suficiente.

Continuará…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo