Cuentos de demonios y dioses - Capítulo 125
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Capítulo 125: Capítulo 125 – Obsequio Capítulo 125: Capítulo 125 – Obsequio Editor: Nyoi-Bo Studio Al recordar algo, Shen Fei se acercó y dijo riendo: —Recuerdo cuando Lanruo era pequeña y no paraba de hablar de casarse con el hermano Ye Han.
Como Lanruo todavía no ha encontrado a alguien que le guste, no debería ser eso…
Ye Han soltó una risita.
—¿Cómo puedes tratar las cosas de la infancia con seriedad?
Los jóvenes que los rodeaban se rieron lo suficientemente fuerte como para que se escuchara en todo el salón de recepción.
—Sin duda, las cosas de la infancia no pueden tomarse en serio.
Huyan Lanruo hizo una mueca con la boca.
Frunció el ceño al mirar a Shen Fei.
—Todo eso fue en el pasado y aún así lo mencionas.
Shen Fei, he estado disgustada contigo desde hace bastante tiempo.
Si te sigues burlando de mí, ¡ten cuidado de que no te rompa tus partes nobles de una patada!
Argh… Silencio sepulcral.
Shen Fei se sentía muy incómodo y le había quedado la sonrisa congelada en la cara.
En el ambiente flotaba una frialdad indescriptible.
Sin importar cómo se la mirara, esa declaración autoritaria de Huyan Lanruo no combinaba con su atuendo.
La Huyan Lanruo de ese entonces era como una reina.
Su mirada se deslizó entre los que se habían reído de ella.
Al ver que ella los observaba, todos contuvieron la risa.
Maldición, Huyan Lanruo todavía tenía ese carácter de tigresa.
Quienquiera que se casara con ella estaría firmando su propio certificado de defunción.
Nadie de los que estaban alrededor se atrevía a hablar.
Ye Han tosió con delicadeza.
—No hablemos más de eso, olvídalo.
Shen Fei sonrió avergonzado.
—¡Shen Fei, me he enterado de que no estás en buenos términos con mi Nie Li!
—Huyan Lanruo miró a Shen Fei y resopló con frialdad—.
¡Si te atreves a buscar problemas con él nuevamente, no me culpes por ser descortés!
¿Su Nie Li?
¿Desde cuándo Nie Li era suyo?
La gente que estaba alrededor se miraba entre sí.
En los últimos tiempos, Nie Li había estado en el candelero de Ciudad de Gloria.
Nunca habían escuchado que Huyan Lanruo y él estuvieran juntos.
—¿Nie Li?
—preguntó Ye Han, algo sorprendido.
Era la primera vez que escuchaba ese nombre.
Desde que había llegado, solo había visto a Ye y no había escuchado que este mencionara a Nie Li.
Un joven le susurró al oído con suavidad: —Hermano mayor Ye Han, Nie Li es el genio que acaba de aparecer en Ciudad de Gloria.
Ye Han se hizo una vaga idea del tipo de persona que era ese Nie Li.
Había alcanzado el rango Plata de 5 estrellas a la temprana edad de catorce años y su velocidad de cultivación era terrorífica.
Ye Han había obtenido el rango Oro de 1 estrella a los dieciséis; sin embargo, cuando tenía catorce, aún se encontraba en el rango Bronce.
A menos que una persona fuera precoz, el período dorado de cultivación normal se daba entre los catorce y los veintidós años.
Durante ese tiempo, la cultivación de una persona era lo más veloz que podía ser.
El hecho de alcanzar el rango Plata de 5 estrellas a los catorce años, además de ser indicador de un talento extraordinario, requería de un intelecto muy superior al de la gente común.
—¿Sí?
Eso ha despertado un poco mi interés —dijo Ye Han, con una leve sonrisa.
—Lanruo, no puedes culparme en ese asunto.
Solo puedes culpar a Nie Li por ser demasiado travieso.
Sedujo a mi prometida.
Aunque Ning’er aún no ha ingresado a mi familia, ¿quién es capaz de soportar eso una vez que pasa?
El rostro de Shen Fei dejaba ver un profundo resentimiento.
Huyan Lanruo resopló con desdén.
—No me importan esos asuntos aburridos.
¿Estás seguro de que fue Nie Li el que sedujo a tu prometida y no ella a él?
Todos miraron a Huyan Lanruo, perplejos.
Con los rumores que indicaban que Nie Li estaba con otras chicas, ¿no debería Huyan Lanruo estar hablando de los defectos de Nie Li?
¿Por qué lo defendería?
¿Qué tan exótica era esa hija de la familia Huyan?
Shen Fei miró a Ye Han, de repente, recordó algo que le hizo esbozar una sonrisa y dijo―: Aparte de Ning’er, también me he enterado de que Nie Li ha estado molestando a Ye Ziyun.
Le ha confesado su amor varias veces.
Hace poco, hasta se ha mudado a la Mansión del Señor de la Ciudad.
―¿Y qué?
No me interesan esas cosas, Shen Fei, como tampoco me interesa la cantidad de mujeres que tenga Nie Li.
Te estoy avisando, si te atreves a tocarle un pelo, ten por seguro que te daré tu merecido ―dijo Huyan Lanruo, clavando su mirada orgullosa y fría en Shen Fei.
Después de escuchar lo que acababa de decir Shen Fei, Ye Han arqueó las cejas.
Sus ojos brillaron con un imperceptible destello de frialdad.
Al parecer, tendría que echar un vistazo a quién era ese Nie Li en verdad.
La aparición de Huyan Lanruo había hecho que el ambiente en el lado de los jóvenes se enrareciera un poco.
Las personas que estaban en el nivel superior no podían evitar sonreír con amargura.
―Tercer hermano menor, esa hija tuya parece tener un carácter fuerte ―observó Ye Zong mirando a Huyan Xiong―.
Es igual a su padre ―dijo riendo.
Huyan Xiong se sintió avergonzada.
¿En qué era igual a su padre?
Era evidente que tenía el mismo carácter que su madre.
Shen Hong hizo una mueca de desprecio.
―No hay dudas de que es igual a su padre.
Diciendo con ese autoritarismo que le dará su merecido a mi hijo mayor.
Huyan Xiong clavó una mirada de furia sobre Shen Hong y resopló con frialdad.
―Shen Hong, no te hagas el excéntrico.
¿Y qué si Lanruo le da su merecido?
Ese mocoso tuyo ha arruinado muchachas de otras familias, ¡debería haber recibido su merecido hace mucho!
¡Si tienes agallas, ven a enfrentarte a mí!
Ye Zong agitó la mano y respondió.
―Guárdenselo los dos.
Yang Xin puso los ojos en blanco.
¿Desde cuándo el hermanito Nie Li estaba involucrado con una muchacha de la Familia Huyan?
Tenía bastante suerte con las mujeres.
Sin embargo, si se había metido con Huyan Lanruo, no tendría paz en el futuro.
Yang Xin decidió echar más leña al fuego y, frunciendo los labios, dijo: ―Señor de la Ciudad, estos jóvenes parecen estar deseando conocer a Nie Li.
¿Por qué no estáél aquí?
―Nie Li ha resultado herido y aún se encuentra inconsciente.
Me temo que no podrá venir ―respondió Ye Zong con calma.
¿Nie Li aún estaba inconsciente?
¿No era que solo se le había agotado la fuerza de alma?
Yang Xin frunció el ceño, sus ojos denotaban un indicio de preocupación.
Incluso con la ayuda de varios Espiritistas Demoníacos de rango Oro Negro, no habían sido capaces de hacerle algo a ese Demonio del Abismo.
¡Se preguntaba cómo lo había hecho el hermanito Nie Li!
Nunca se imaginó que fuera capaz de matarlo.
Eso había logrado sorprenderla.
De repente, el sector de los jóvenes se conmocionó.
Habían visto a Nie Li, Xiao Ning’er y Ye Ziyun entrando juntos.
Nie Li caminaba delante de ellas, mirando a su alrededor con un aspecto muy despreocupado.
―Es la primera vez que asisto a un banquete en la Mansión del Señor de la Ciudad.
Lo que Nie Li quería decir era que ese salón de banquete se veía…
demasiado pobre.
Después de todo, en su vida anterior, había estado en muchos lugares y se había formado una idea de muchas cosas.
Todos los jóvenes estaban metidos en sus conversaciones.
―¿Este joven es el mismo Nie Li que mató al Demonio del Abismo?
Solo tiene catorce años y ha logrado alcanzar el rango Plata de 5 estrellas.
Es extraordinario.
―¡Miren que vestimenta tan insulsa!
―exclamó un joven, con una expresión de desagrado.
Además de Nie Li, Ye Ziyun y Xiao Ning’er también habían atraído la atención de varios.
Aunque las dos chicas tenían sus propios rasgos distintivos, ambas eran sumamente encantadoras, lo que hacía que muchos de los presentes no pudieran apartar la mirada de ellas.
Tanto Ye Ziyun como Xiao Ning’er eran las chicas con las que soñaban todos los jóvenes.
Algunas de las señoritas no pudieron evitar sentirse inferiores.
Huyan Lanruo era la única que seguía sacando pecho, con el mismo aspecto orgulloso de un cisne, ya que de ninguna manera admitiría la derrota.
La mirada de Huyan Lanruo se posó sobre las encantadoras mejillas de Nie Li.
Estas tenían marcas rojas.
Muchos de los jóvenes se pusieron celosos de que Nie Li llegara con Ye Ziyun y Xiao Ning’er.
Era sabido que, para muchos, Ye Ziyun y Xiao Ning’er eran diosas.
Sin embargo, Nie Li había acaparado a las dos.
¿Había justicia en los cielos?
Al recordar la audaz declaración que Huyan Lanruo había hecho un momento antes, en la que había dicho que ella era la novia de Nie Li, muchos de los presentes reprimieron sus emociones hasta el punto de querer vomitar sangre.
¿Ese era el trato que recibían los genios?
En ese momento, algunos de los jóvenes maestros sentían odio por sí mismos por ser perezosos y no entrenar.
Si tuvieran talento como Nie Li, podrían ganarse a una de las diosas.
En ese momento, la elegante Huyan Lanruo se dirigió hacia Nie Li.
―Nie Li, cuánto tiempo sin verte ―la voz de Huyan Lanruo transmitía una leve tristeza.
―Sí, ¿no?
Cuánto tiempo sin verte, aunque preferiría no hacerlo.
Nie Li sintió un hormigueo en el cuero cabelludo.
Al ver a Huyan Lanruo habría querido esconderse, pero ya era demasiado tarde.
Si esa fastidiosa mujer se aferraba a él, ya no podría quitársela de encima.
¡Era mejor que se mantuviera una distancia de al menos dos mil metros!
¿Qué reacción habría tenido la gente si hubieran sabido lo que estaba pensando Nie Li?
Después de escuchar las palabras de Nie Li, Ye Ziyun y Xiao Ning’er no pudieron evitar contener la risa, mientras que Huyan Lanruo lo miró furiosa.
Las personas más influyentes de la generación más joven se dirigieron hacia él.
La mirada de Ye Han pasó por Nie Li y se posó sobre Ye Ziyun.
Sus ojos se iluminaron.
Con una sonrisa en el rostro dijo―: Hermanita Ziyun, han pasado casi dos años desde la última vez que nos vimos.
―Hermano mayor Ye Han, felicitaciones por haber alcanzado el rango Plata de 3 estrellas ―dijo Ye Ziyun con sinceridad.
Los ojos de Ye Han resplandecieron de tristeza.
Al parecer, Ye Ziyun todavía guardaba rencores por eso.
Ye Ziyun era la hija de sangre de Ye Zong.
Ni su talento ni su cultivación la colocaban a la par del hijo adoptivo, Ye Han.
Ye Zong había sido sumamente estricto con la educación de sus hijos.
Desde chica, Ye Ziyun siempre había estado a la sombra de Ye Han.
Ye Ziyun había hecho un esfuerzo inmenso por ir tras los pasos de Ye Han; no obstante, no lograba alcanzarlo y se quedaba cada vez más atrás.
Ye Ziyun no lograba obtener ni un elogio de su padre y, por las noches, solía llorar en soledad.
Incluso sentía que Ye Zong lo prefería a su hermano por encima de ella.
La verdad era que Ye Ziyun sobresalía entre sus compañeros pero, en comparación con Ye Han, era inferior.
Recién cuando Nie Li le dio la técnica de cultivación, había podido quitarse ese peso de su corazón y enfrentar a Ye Han.
—Hermanita Ziyun, te traje un obsequio de mi largo viaje.
Espero que te guste.
Ye Han sacó de su anillo interespacial un brazalete que emitía un helado brillo azul.
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